Sobre el minimalismo latinoamericano, dos películas en el 32 Foro Internacional de Cine

Por: Gustavo E. Ramírez Carrasco (@gustavlotwitt)

Una buena parte del cine independiente de los países latinoamericanos con una producción cinematográfica considerable participa de una tendencia que desde hace algunos años nos ha dado algunas de las mejores, y también de las peores, muestras de cine no industrial en la región: el “cine minimalista” o “cine contemplativo”, como es comúnmente llamado por la crítica y los medios especializados, domina la programación de la mayoría de los festivales que tienen lugar en nuestros países.
Aunque en México, el estilo ha sido implementado con entusiasmo por una generación de cineastas jóvenes que intentan desmarcarse de la gran industria, en su mayoría, sus esfuerzos no significan algo más que una combinación de moda festivalera y pretensiones de “vanguardia”. En algunos países de Sudamérica, sin embargo, pese a similares condiciones de producción, el minimalismo cinematográfico ha sido llevado por mejor rumbo.

DE JUEVES A DOMINGO / trailer from De jueves a domingo on Vimeo.

Como parte del 32 Foro Internacional de Cine de la Cineteca Nacional, desde el sur del continente llegan dos películas que recuerdan en tono y textura a la obra de la directora salteña Lucrecia Martel, probablemente, el referente americano más importante del cine de contemplación. Ambas presentadas en 2012, la argentina Abrir puertas y ventanas, de Milagros Mumenthaler y la chilena De jueves a domingo, de Dominga Sotomayor, son operas primas que presentan algunas de las características que, al menos en sus países de producción, llevan a esta corriente más allá del vacío de largos planos fijos y tramas (gratuitamente) exasperantes. Ambas películas transcurren suavemente, en contextos sutilmente atemporales que involucran a tres o cuatro personajes para intimar en relatos que adquieren sus auténticas dimensiones; con todo y el elaborado hermetismo de sus historias, ubicadas en un imperturbable tiempo presente que se desliza entre silencios y giros pausados de cámara, ninguna de las dos películas cae en el sinsentido o se desploma ante el potencial aburrimiento.

En Abrir puertas y ventanas, ganadora del Leopardo de Oro en el Festival de Lorcano y del premio a mejor película en el Festival de Mar del Plata, Milagros Mumenthaler explora la intimidad de una casa habitada por tres jóvenes hermanas durante el caluroso verano de una ciudad cualquiera en Argentina; el contexto a una distancia media no tiene mayor importancia, la cámara nunca sale del espacio de la casa o el jardín, compartido por un servicial vecino del que tampoco se tienen mayores referencias, pero que en algún momento entra en escena para nivelar los ingenuos juegos de poder que se van tejiendo al interior. Una muerte reciente, la de la abuela, nos brinda una posible primera pista antes de que, con la trama más avanzada, descubramos que en realidad este hecho, sólo satelital, no tiene ninguna relevancia concreta en el verdadero conducto de la historia, poco a poco filtrado en la personalidad, los hábitos y las búsquedas secretas —apenas insinuadas— de cada una de las jóvenes, por cierto, lideradas (como reparto) por una deslumbrante María Canale.

Trailer “Abrir puertas y ventanas” from alina film on Vimeo.

En un exitoso traslado de la intimidad minimalista, usualmente presente en ambientes contenidos, al terreno de la road movie, De jueves a domingo, desmenuza las tensiones de un matrimonio a través de la mirada preadolescente de su hija mayor, una niña de unos once años en quien la directora Dominga Sotomayor parece representar su propia infancia. En un ambiente en el que el desencanto de los adultos contrasta con las ilusiones de los hijos, la familia, que viaja en auto hacia la playa durante un fin de semana largo (de jueves a domingo) va dejando ver su progresiva desintegración entre paisajes más o menos patagónicos retratados con virtuosismo por la cinefotógrafa uruguaya Bárbara Álvarez, también responsable de la fotografía en cintas como 25 watts (2001), Whisky (2004), Acné (2008) y La mujer sin cabeza (2008), el largometraje más reciente de Lucrecia Martel.

Abrir puertas y ventanas y De jueves a domingo forman parte del 32 Foro Internacional de Cine. Para revisar fechas y horarios en salas del DF y el resto de la república ingresa aquí: http://www.cinetecanacional.net/micrositios/foro32/

* Gustavo E. Ramírez Carrasco es antropólogo audiovisual. Colabora en distintos proyectos para Cineteca Nacional.

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