Nuevas alcaldesas: oportunidades y perspectivas

Luego de las elecciones 2017, las mujeres presidirán 39 por ciento de los municipios en Nayarit y 28 por ciento de los municipios en Veracruz.

Por Brando Flores (@ciudadanobrando)/ Ángel Ruíz (@ruizangelt)/ Rubén López

 

México es uno de los países que han elevado la paridad política a nivel constitucional, lo que se ha traducido en jurisprudencia que obliga a implementarla a nivel vertical (que se aplique en todos los cargos) y horizontal (que se registre en todo el territorio y distritos electorales). Las primeras elecciones realizadas bajo este mecanismo fueron en 2015 y desde entonces se ha observado un cambio paulatino.

Fuente: Elaboración propia con base en datos oficiales.

Si nos ajustamos a la definición que hace referencia a la presencia efectiva de un 50 por ciento de mujeres en nominaciones y en los propios cargos, nos daremos cuenta que en el espacio judicial y ejecutivo aún hay mucho por hacer.

En la práctica algunos poderes y niveles de gobierno presentan mayor resistencia al avance de las mujeres y las situaciones alrededor del ejercicio de esos cargos siguen siendo complejas por tratarse de un cambio en la cultura política de este país.

Poco a poco hay avances

A pesar de los obstáculos, con cada elección se observa un pequeño saldo a favor.  El pasado 4 de junio se dio otro avance en el nivel municipal.

En estas elecciones, en el estado de Nayarit los resultados arrojaron 13 presidencias municipales con un hombre y  7 presidencias municipales con una mujer en el cargo.

En cuanto a regidurías 81 puestos serán para hombres y 55 para mujeres (con dos regidurías sin definición de ganador/a al momento de elaborar esta entrada).

Fuente: Elaboración propia con base en datos del PREP-Nayarit.

Las mujeres en Nayarit estarán al frente de municipios como San Blas, Xalisco o Compostela, que han adquirido relevancia turística en los últimos años, con todo el concepto de Riviera Nayarit. En estas localidades se ha generado una inversión en infraestructura y al mismo tiempo tendrán la tarea de mantener equilibrios entre los mega desarrollos y la preservación del medio ambiente.

En el caso de Veracruz se eligieron 212 ayuntamientos. De este total, 59 presidencias municipales serán ocupadas por mujeres, frente a 153 que serán guiadas por hombres.

Fuente: Elaboración propia con base en datos del PREP-Veracruz.

Localidades importantes como el Puerto de Veracruz y Córdoba, serán gobernadas por mujeres. Los principales retos que enfrentarán tienen que ver con la situación financiera de los municipios, que desde el 2016 fue anunciada como crítica, por lo que se urgía a un nuevo acuerdo hacendario.

El escenario municipal

Más allá del avance en las cifras, hay que preguntarse ¿cuál es la importancia de la llegada de las mujeres a ese nivel de gobierno?

Las mujeres hoy gobiernan cada vez más localidades con un peso específico en sus regiones, que son puerta al comercio, destinos turísticos de alto perfil, ciudades receptoras y expulsoras de población migrante y otras cuyas ciudades son capitales históricas y emblemáticas. Los resultados en Nayarit y Veracruz serán testimonio claro.

La importancia de su llegada se puede observar en los compromisos que México ha asumido a nivel mundial. Si revisamos los Objetivos de Desarrollo Sostenible estos plantean la proyección de asentamientos urbanos inclusivos, seguros, resilientes y sostenibles.

En ese nivel una agenda de género tiene la oportunidad de hacerse más visible y más sensible. La visión de gobierno dadas las condiciones actuales del país requiere diálogo y conciliación en la vida profesional. Y las responsabilidades en materia de cuidados, la movilidad y la transportación deben reflejar inclusión y asequibilidad para mujeres y niñas que son más del 50% de las usuarias de los sistemas de transporte público.

Es en el diseño de las políticas municipales donde toma menos en cuenta sus necesidades y perspectivas. Sin dejar pasar la situación de la seguridad pública.

Se podrá argumentar que en México la situación de los municipios es crítica, pero justo ahí la llegada de las mujeres puede significar innovación en el ejercicio del poder, en las reglas de juego y en la relación directa con la población.

Un buen ejemplo es el de Ada Colau, alcaldesa de Barcelona en cuyo gabinete despachan 8 mujeres de un total de 15 funcionarios. Ella ha impulsado propuestas que buscan erradicar la acción punitiva sobre las trabajadoras sexuales, entre otras iniciativas relacionadas con la agenda de género.

Estos temas pueden ser una gran oportunidad para llegar al poder, pero debe existir una comprensión amplia del concepto en función del ejercicio de la gestión pública.

Otra pregunta relevante y quizá obvia es ¿por qué el avance de la paridad ha sido más lento en lo municipal? Se podría argumentar que un factor importante que ha retrasado la llegada de más mujeres a las instancias municipales es el acercamiento de ellas con la formación específica para la administración de ese nivel de gobierno.

Podría ser uno de los déficits más importantes ya que son diferentes las habilidades para ocupar puestos ejecutivos que legislativos. Las instancias partidistas y las instituciones electorales no han propiciado suficientes mecanismos para que una masa crítica de mujeres políticas entre en contacto con estas habilidades previo a su inserción en este nivel de gobierno. Lo anterior aunado al corto periodo al frente de una Alcaldía y el periodo de consolidación del ejercicio de la gestión y el afianzamiento de redes se vuelven parte del problema.

Otro de los elementos puede ser la ausencia de una legislación verdaderamente explícita que exija la implementación de procesos de paridad como sucedió en Nicaragua. Que a partir de 2012 aumentó sustancialmente el número de mujeres en todos los niveles de gobierno, sobre todo a nivel municipal a partir de la aprobación de la Ley 50/50 y de las reformas impulsadas a la Ley de Municipios.

Estas reformas establecieron binomios Alcalde y Vice Alcalde bajo el principio de igualdad de género hasta alcanzar mitad de mujeres y mitad de hombres en las fórmulas presentadas por los partidos políticos. También estableció la proporcionalidad en la conformación de los Concejos Municipales, de tal manera que estuvieran integrados cincuenta por ciento por mujeres tanto propietarias como suplentes.

Cinco años después, en aquel país sus indicadores se encuentran muy cerca de la paridad. Sólo el poder judicial se encuentra rezagado pero por encima de las cifras de otros países de la región.

Gestión municipal, oportunidades para un futuro mejor

Repensar el papel del municipio en un país donde la vuelta al centralismo ha probado durante todo el sexenio que no es la opción para salir de las diversas crisis que nos aquejan, no debería descartarse.

En este nivel de gobierno es donde se siente de manera más amplia la participación de las mujeres mexicanas; en la política informal y formal, desde las militancias de base y los movimientos ciudadanos, en la recuperación del campo y en la lucha social que amenaza la sostenibilidad del territorio, donde mujeres indígenas y afrodescendientes alzan la voz. Al mismo tiempo es el espacio que menos reconocimiento les devuelve porque gran parte del apoyo a las estructuras del poder se hace desde el anonimato.

Con la llegada cada vez mayor de las mujeres mexicanas a los gobiernos municipales, se abre una puerta poco explorada en los últimos tiempos que puede significar una oportunidad para mejorar las condiciones de vida de la población y un reconocimiento por su gran aportación a nuestra vida en democracia.

 

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