Asamblea Nacional Ciudadana

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¿Estás de acuerdo en que se legalicen las drogas?

 

La legalización de las drogas fue uno de los temas dentro del ejercicio de consulta ciudadana por internet #LaMeraE-lección, realizada en 2012, sobre planteamientos que ANCA considera centrales para nuestro país. El tema se abordó en las campañas presidenciales, aunque no con mucha decisión, excepto por parte el candidato del PANAL, Gabriel Quadri, quien defendió la legalización de la marihuana. Enrique Peña Nieto, en general, se ha opuesto a la legalización. En octubre, la ALDF manifestó que los legisladores debían retomar el tema y que debía escucharse la opinión de la ciudadanía para tomar una decisión. La Cámara de Diputados también anunció una agenda de debates sobre el tema, en respuesta a la iniciativa del perredista Fernando Belaunzarán.

La gravedad de los estragos que ha provocado y sigue provocando en nuestro país una estrategia fallida, vuelve urgente sumarse a los esfuerzos ciudadanos por abrir una deliberación amplia que culmine en un cambio trascendente. Presentamos aquí las posturas y las opiniones de quienes participaron en #LaMeraE-lección.

En el sitio, el visitante encontraba un breve párrafo que exponía nuestra perspectiva, y luego se consultaba su postura:

Legalización de droga

Prohibir y perseguir la producción y distribución de drogas, lejos de terminar con las adicciones, propicia el desgarramiento en la sociedad entera por la violencia y la corrupción. Al legalizarlas se daría un giro radical a la estrategia de seguridad, y con el dinero que se dejara de gastar, se podría atender el problema de las adicciones con un enfoque de salud pública.

¿Estás de acuerdo en que gobierno legalice la producción, distribución y consumo de drogas, con regulaciones especiales por tipo de enervante? SI – NO – NO LO SÉ

Participaron 438 personas. De ellas, 346 votaron SI (77%), 83 votaron NO (18%) y 22 votaron NO SÉ (5%).

Pay droga ANCA

Este resultado no es representativo de todos los mexicanos, pero da una idea de lo que piensan muchos internautas. Quienes estuvieron en contra, si bien resultaron minoría en la consulta, se manifestaron con buena cantidad de comentarios, lo cual pone de manifiesto las controversias y los argumentos que corren en contra de la legalización. Compartimos aquí algunos de sus mensajes.

Antonio Vázquez interpreta la legalización como claudicación ante el crimen:

“El tema de las drogas es muy complicado. Sin embargo, la legalización es en cierto modo decir que las instituciones no tienen el nivel para combatir el problema. El dar la espalda a este aspecto no es correcto, ya que se sobrepasa a las instituciones que deben de procurar lo legal y castigar lo ilegal. Si en este momento son ilegales no veo por qué a corto plazo se tenga que legalizar. En Colombia se pudo en cierta manera controlar, no veo porque en nuestro país no se pueda”

Oliverio Orozco:

“¿Qué les lleva a pensar que tasando el narcotráfico, los cárteles van a pagar impuestos y dejar de matar gente y de concursar ilegal y violentamente por el poder contra el Estado?”

Aunque la intención de legalizar no es la recaudación de impuestos, la pregunta de Oliverio recuerda que el tráfico de drogas no es el único negocio de las organizaciones criminales. Una respuesta parcial es que precisamente el lado ilegal de la actividad del narco vuelve casi invencibles a los cárteles. Lo ilegal encarece extraordinariamente el producto y la promesa de márgenes fuera de lo común lleva a tomar riesgos también extraordinarios. Eso los hace, valga la redundancia, extraordinariamente peligrosos. Quitar lo ilegal elimina estos incentivos especiales, por lo menos del negocio de la droga. Más sobre el tema se puede leer en el notable artículo de Octavio Rodríguez Araujo.

Otros participantes en la consulta estuvieron en contra porque consideran que las adicciones y sus consecuencias destructivas se agravarían con la legalización. Mónica Torres, por ejemplo, dice:

“El consumo de drogas por más simples [que sean], como la mariguana, en un gran porcentaje lleva al consumidor a consumir y experimentar con otras drogas, hasta llegar a adicciones severas, enfermedades mentales y problemas sociales. Por ello no estoy de acuerdo en la legalización.”

Y Eugenio Campelo:

“La adicción a las drogas en menor o mayor grado, ya sea ilegales o legales como las psiquiátricas, produce una fuerte disminución de la voluntad a la persona para controlar las mismas drogas y muchas otras cosas en su vida. Al legalizarlas, se provocará que fuera más fácil y “aceptado” socialmente utilizarlas, provocando un aumento en su consumo en la sociedad, por lo que ni legal ni ilegal se deberían utilizar, por lo tanto más que legislar para su prohibición o libertad de uso, se debe invertir en educación eficiente a los niños y jóvenes sobre los efectos reales de el uso de drogas que son en todos los casos nefastos, hay que ir al origen de la enfermedad, no a sofocar los síntomas en la sociedad.”

Es claro que en ningún caso puede desatenderse la dimensión de la prevención ni de atención a los adictos. Guadalupe Loza, lo manifiesta así:

“Las sustancias psicotrópicas, como parte de una realidad socio-cultural, necesitan ser liberadas para no criminalizar al usuario y vendedor minorista; como asunto económico financiero se necesita su legalización y reglamentación, aspecto que ayudara a tocar la médula del crimen organizado y narcotráfico. Pero a nivel de adicción, se constituyen en un problema de salud pública que amerita establecer una política enfocada al perjudicado directo, para su desintoxicación y tratamiento psicológico, junto a familiares directos. Solo con reglas establecidas, marcos regulatorios, equipo preparado y medidas anticorrupción, se podrá establecer una solución efectiva y liberadora.”

Sin duda el tema exige el análisis y el debate en gran cantidad de aspectos. Algunos que no se han mencionado aquí son la conveniencia de hacer distinciones dependiendo del tipo de droga, o las implicaciones de la imbricación de nuestra situación con la de Estados Unidos (donde, cabe recordar, se ha legalizado el consumo de marihuana en Washington y Colorado).

A pesar de todo lo que queda por analizar, debatir y precisar, consideramos que la legalización, lejos de una claudicación, puede ser una estrategia deliberada y sustentada (si toma en cuenta las preocupaciones manifestadas en los comentarios pasados) y con potencial para aliviar el estado inaceptable de violencia. El ejemplo de Portugal, que hace 10 años decidió cambiar el enfoque, pasando el problema de uno de seguridad a uno de salud pública, nos permite ser optimistas. En 10 años han disminuido en ese país el consumo, la mortalidad, el contagio de enfermedades relacionadas con el uso de jeringas entre adictos y hasta los índices de delincuencia, particularmente del robo, para conseguir recursos para la compra de droga. Son resultados que sorprenden, ya que muchos piensan que ‘despenalizar’ implica que todos van a consumir.  La clave del enfoque es que en lugar de enviar al adicto a una cárcel, se le da la opción de recibir apoyo por parte de un panel que incluye un trabajador social y un sicólogo. Aquí se puede consultar el texto de @richardbranson sobre el caso Portugal.

 

 

 

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