Agendas legislativas ‘al son de la negra’

Por: Humberto Meza (@humbertoadriano)

DHP* San Luis Potosí
Si usted quiere saber qué se siente enfundarse en un traje de mariachi y entonar con potente voz aquella popular canción que dice: “a todos diles que sí, pero no les digas cuándo, así me dijiste a mí, por eso vivo penando”, pero ni traje de mariachi tiene, ni mucho menos una voz potente, lo único que tiene que hacer es darse a la tarea de revisar las agendas legislativas de cualesquiera de los congresos en México.

Escoja al azar. Si lo prefiere, su congreso local para empezar, o si amaneció con ánimo cosmopolita, aventúrese entonces a revisar las agendas legislativas de congresos de estados diferentes al suyo o incluso las de los partidos representados en la Cámara de Diputados del H. Congreso de la Unión. Verá usted indistintamente que lo que es entendido como agenda legislativa a lo largo y ancho del país es en el mejor de los casos una lista de temas o acciones potenciales sin el más básico ingrediente de cualquier agenda: una calendarización clara.

Sin una calendarización, todo plan, toda acción potencial corre el riesgo de diluirse en nada. Sin plazos claros, ¿cómo puede un legislador esbozar el más básico plan de trabajo, establecer prioridades y enfocar esfuerzos y recursos -nuestros recursos, por cierto- para la ejecución de cualquier tarea, proyecto, o iniciativa? ¿Cómo podemos los ciudadanos saber si un legislador, bancada o comisión están planeando su trabajo de forma que responda a lo que la ciudadanía considera prioritario?, y por ende, ¿Cómo podemos los ciudadanos discutir sobre si estamos de acuerdo o no con la priorización en la discusión de temas e iniciativas, si no existe planeación alguna?¿Cómo podemos los ciudadanos dar seguimiento a una acción en particular que haya sido propuesta al seno de un congreso?, y en última instancia, ¿Cómo medir el resultado del trabajo de un legislador si no hay un plan contra el cual evaluarlo, incluyendo la forma en la que éste utilizó los recursos que la sociedad le confió para llevarlo a cabo?

Un dato duro: sólo el 31% de los congresos locales en México (10 de 32)* informan en sus portales de internet sobre algún tipo de agenda legislativa, ya sea de los partidos representados, o por comisiones, o como legislatura en conjunto. Sin embargo, las agendas legislativas disponibles son listas de los temas que quien las propone desea abordar en algún momento; en otras palabras, son puros buenos deseos.

Sobre la necesidad de tener una calendarización para los temas a ser discutidos, nos encontramos con otro dato duro, por cierto, más duro que el anterior: ninguno de los congresos locales en México se ha dado a la tarea de hacer una calendarización para trabajar los temas que su agenda legislativa propone. Lo que en poquísimos casos puede encontrarse como calendarización está más bien relacionado con la programación de las reuniones de algunas comisiones, pero con mínimo detalle o sin él sobre los temas a discutir, y en donde la visión de más largo plazo que puede encontrarse es de un mes, y esto, en el mejor de los casos. En resumen, escasas agendas legislativas y nula planeación.

Trasparentar la planeación de las discusiones a realizarse al seno de los congresos nos permitiría a los ciudadanos un mayor involucramiento, al mismo tiempo que se estaría limitando la discrecionalidad a la hora de definir qué se discute (¿congelando a la congeladora legislativa?). Por eso creo en la necesidad de que todos los congresos en nuestro país –incluyendo la Cámara de Diputados del H. Congreso de la Unión– deben darse a la tarea de crear agendas legislativas en las cuales se determine con claridad las fechas para el análisis, discusión y toma de decisiones sobre los temas, iniciativas o proyectos incluidos en éstas. Dejemos atrás pues las agendas legislativas interpretadas al son de la negra: cuando nos digan que sí, que mejor nos digan cuándo.

* Los estados cuyos congresos despliegan algún tipo de agenda legislativa en sus portales de internet, son: Colima, Jalisco, Morelos, Nayarit, Nuevo León, Puebla, Quintana Roo, San Luis Potosí, Tlaxcala y Tabasco.

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Comentarios
  • cruz

    Trasparentar la planeación de las discusiones ,en la Cámara
    de Diputados del H. Congreso de la Unión,es una prioridad,y legislar para que por decreto o como sea se imponga la trasparencia,de todo lo otorgado y etiquetado con antelacion y no muchas veces justo por que no se sabe en que se gasta y como se gasta,.