Perfil En LEXIA somos expertos en descubrir y aplicar insights; ¿pero qué es un Insight? Es una comprensión fresca y profunda de los sentimientos, motivaciones e ideas de las personas. Somos un colectivo interdisciplinario de humanistas que ha desarrollado un amplio conocimiento sobre distintos targets (niños, teens, mujeres) a lo largo y ancho de la estructura socioeconómica (base de la pirámide, clases medias, affluent), correlacionándolo con sus procesos como seres sociales (ciudadanos, audiencias y consumidores). En este espacio encontrarás información para descifrar y entender mejor las necesidades, deseos, temores y esperanzas que mueven a nuestra sociedad. Bienvenido a la mirada LEXIA.

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¿Y qué chingaus festejamos?

Por: Claudio Flores Thomas

El fin de semana pasado se cumplió un aniversario más de la Independencia de México. En LEXIA nos propusimos comprender las motivaciones ciudadanas asociadas con esta festividad, una de las más importantes del calendario nacional. Esto fue lo que descubrimos.

Festejamos en pasado lo nacional

Los ciudadanos no encuentran en el presente del país un motivo de celebración, en su estado de ánimo están pesando más los problemas actuales de México, entre los que destaca claramente el tema de la violencia y la inseguridad pública. Esta crisis de optimismo crece en un clima postelectoral confuso, para algunos por considerar injusto e ilegal el proceso de elección federal y para otros por ver repetido el escenario de un presidente cuestionado por una parte importante de la ciudadanía.  El ánimo también se obscurece por el incremento de la canasta básica derivado de la especulación del precio del huevo.

De esta forma lo que queda para festejar es la historia patria y sus personajes. La Independencia es valorada por sus beneficios para el país, la emancipación y autonomía ganada ante España. Una idea formada sólidamente por el sistema educativo nacional, que paradójicamente no ha logrado lo mismo para la Revolución Mexicana, un evento que se ve como una broncota caótica que no logró dejar frutos claros para los mexicanos.

Subsiste entonces el pasado como motivo de festejo: la libertad ganada hace más de 200 años, la Independencia y los héroes que nos dieron patria. Todas estas ideas que resultan más abstractas que concretas cuando conversamos con los ciudadanos y observamos cómo se esfuerzan por explicarnos qué festejaron el 15 de septiembre.

Festejamos en presente lo individual/familiar

Cuando exploramos la naturaleza del mexicano emerge espontáneamente una característica: fiestero. Nos encanta la pachanga, el reventón y el guateque. No necesitamos muchas razones para organizar la fiesta y menos aún para sumarnos o sumirnos en ella. En este contexto el 15 de septiembre funciona como un gran pretexto para reunirnos con familiares, amigos y vecinos (con estos últimos más en provincia que en el DF).

Y ahí sí tenemos mucho que festejar en el presente. En un estudio anterior realizado por LEXIA, encontramos que ante la falta de un sueño común que uniera los destinos individuales, los mexicanos tienden a poner sus sentimientos de pertenencia en la familia. Así es cómo los límites conceptuales del país se han ido constriñendo a los límites de la consanguineidad, reduciendo la extensión de la patria a la familia.

Con la familia festejamos “El Grito”, alejándonos de lo depresivo-nacional para refugiarnos en el desmadre y el folklor. Se multiplican los motivos concretos y efímeros del festejo: el momento en que coreamos “¡¡Viva México!!”, el tequila y la cerveza, el pozole, las tostadas, la música mexicana, los disfraces de adelitas y rancheros bigotones (y con barriga natural). Sobran razones para estar alegre por la convivencia familiar detonada en torno al mito fundacional de Hidalgo gritando en Dolores.

El festejo anhelado

Entre la ciudadanía existe una ausencia de razones para festejar las fiestas patrias, no hay elementos vinculados con lo nacional en presente y encontramos las motivaciones limitadas a la oportunidad de convivir con amigos y familiares. Entre los mexicanos existen motivos de orgullo nacional concentrados en nuestra cultura, tradiciones y riqueza natural; sin embargo, prevalece un fuerte consenso de la opinión pública en el sentido de que no hay motivadores para celebrar en la situación que vive el país actualmente.

El estado anímico pesimista de la ciudadanía es otro gran reto para el siguiente Presidente de la República. No se antoja fácil la tarea de darnos razones para estar contentos con el rumbo actual de nuestro país y menos en el contexto de la controversia postelectoral que estamos viviendo. Cómo lograr que sea excepcional la respuesta gruñona de muchos ciudadanos, cuando les preguntamos lo qué iban a festejar este 15 de septiembre: “No hay nada que festejar”.

¿Tú qué festejaste?

 

*Claudio Flores Thomas es Vicepresidente de LEXIA, Comunicólogo Social por la UAM-Xochimilco donde ganó la Medalla al Mérito Universitario. Estudió la Maestría en Comunicación en la UIA. Es Doctor cum laude en Periodismo y Ciencias de la Comunicación por la Autónoma de Barcelona.

Lleva 15 años participando y liderando proyectos para que las marcas, medios e instituciones puedan dialogar de forma fructífera con sus respectivos consumidores, audiencias y ciudadanos.

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