Por: Eréndira Avendaño, Investigadora de México Evalúa
Formalmente, hoy inició el último periodo de sesiones en San Lázaro y posiblemente la frase que marcará los resultados de los trabajos de la LXI Legislatura será que no fue posible imprimirle dinámica a la agenda legislativa, lo que definitivamente seguirá aumentando el descrédito de esta institución ante la ciudadanía.
Los resultados de la Encuesta Nacional de Valores (ENVUD) 2010, muestran que el 75 por ciento de la población confía poco o nada en la Cámara de Diputados, 71 por ciento nunca o rara vez se siente representado por su diputado federal y el 54 por ciento desaprueba la forma en la que los legisladores realizan su trabajo.
Estas cifras son el reflejo de un Poder Legislativo alejado de sus electores y que da señales de ineficiencia en cuanto a los resultados de su labor. Sobran los ejemplos de la baja calidad de la legislación aprobada por los diputados en los últimos tres años y es relativamente fácil atribuir al Congreso los problemas que el país tiene.
No obstante, esta reflexión no busca reducir el problema al señalamiento de culpables. Más bien, tiene el objetivo de identificar qué debe realizarse para mejorar la deliberación pública. Es relevante preguntar qué hay que hacer para ubicar un círculo de grandes temas que vayan más allá de las preferencias de los grupos parlamentarios y los intereses de cada legislador, y que permitan mover una agenda pública para avanzar en temas como la competitividad, la productividad y el desarrollo.
El trabajo que se realiza en las Comisiones Ordinarias puede ser un buen inicio para abrir el debate, ya que aquí se concentra, en mayor medida, la discusión de materias específicas. Revisando la información disponible en el portal de internet de la Cámara, se observa que:
• Las Comisiones con mayor número de iniciativas presentadas son las de: Hacienda y Crédito Público, Puntos Constitucionales, Presupuesto y Cuenta Pública y Gobernación.
• De las 42 Comisiones Ordinarias, el PRI ocupa la presidencia de 18 de ellas, el PAN 11, el PRD 6, el PVEM 3, el PT 1 (Relaciones Exteriores), Nueva Alianza 1 (Ciencia y Tecnología), Movimiento Ciudadano 1 (Marina) y Desarrollo Social no tiene presidente.
• Hay 34 Comisiones que tienen pendiente la dictaminación de entre el 100 y 55 por ciento de las iniciativas presentadas a éstas.
• Las Comisiones de Fortalecimiento del Federalismo y Cultura, no han dictaminado ninguna de las iniciativas presentadas en lo que va de la LXI Legislatura (ambas Comisiones las preside el PAN).
• La Comisión Jurisdiccional, a cargo del PRI, no ha presentado ninguna iniciativa en lo que va de la Legislatura, po lo que no tiene asuntos pendientes que despachar.
• La Comisión de Hacienda y Crédito Público tiene pendiente la dictaminación del 90 por ciento de las iniciativas en su poder (552 iniciativas sin dictaminar).
• Las Comisiones de Economía (a cargo del PRI), Seguridad Pública (PAN), Comunicaciones (PRI), Equidad y Género (PRD) son las que han dictaminado más iniciativas.
Lo anterior es relevante ya que el funcionamiento institucional de la Cámara se sustenta en el trabajo de las Comisiones Ordinarias, las cuales se conforman de acuerdo con la división de la administración pública y sus líneas temáticas. La información del trabajo que se realiza en dichas comisiones refleja amplios rezagos y poca capacidad para generar una agenda de temas específicos que incidan en la vida pública del país. A ello, se agrega el reparto de las Comisiones por grupo parlamentario que resulta pernicioso para la deliberación pública y la construcción del consenso, cuando es el interés del legislador o un grupo de legisladores el que priva sobre el interés público. En estas condiciones, pedir que se imprima dinámica a la agenda legislativa, parece inviable o por lo menos poco prometedor.