En Douentza, localidad situada al noreste de Mopti, los bombardeos se reanudaron el domingo por la mañana. Un equipo médico de MSF se encuentra actualmente en el hospital para apoyar las actividades médicas.
“A causa de los bombardeos y los combates, nadie se arriesga a moverse por la ciudad y los pacientes no pueden llegar hospital“, dijo Rosa Crestani, directora de programas de emergencia de MSF. “Estamos preocupados por las personas que viven cerca de las zonas de combate y hacemos un llamamiento a todas las partes en el conflicto a que respeten la suerte de la población civil y la integridad de las instalaciones médicas”. En la noche del 10 al 11 de enero MSF ya había recibido varias “llamadas de notificación sobre numerosos muertos y heridos en Konna, incluidos civiles”, dijo el Dr. Mego Terzian, director de operaciones de emergencia para Mali en París.
MSF está negociando el acceso a esta zona situada en el centro de Mali para evaluar las necesidades médicas y humanitarias. Si consigue llegar, la organización planea instalar un sistema de clínicas móviles. El equipo también intentaría trasladar a los pacientes heridos a la ciudad de Mopti, más al sur, donde MSF ha estado trabajando durante meses.
En Douentza, el equipo de MSF se refugió en el hospital en el que está trabajando durante gran parte del día, a la espera de que cesaran los bombardeos. El centro no recibió pacientes heridos después de los ataques.
El pasado fin de semana, MSF trató a nueve heridos en Tombuctú, al norte, tres de los cuales requirieron cirugía.
Preocupación por los desplazados
MSF expresa su preocupación por los civiles que están huyendo dentro del país y por los refugiados que están llegando a los países vecinos de Mauritania, Níger y Burkina Faso.
Casi 500 refugiados cruzaron recientemente la frontera de Mauritania y llegaron al campo de Fassala. Los equipos médicos de MSF evaluaron su estado de salud y vacunaron de sarampión a los niños. La organización ha visto también cómo más de 400 refugiados han llegado a Burkina Faso y Níger.
MSF tiene aproximadamente 450 trabajadores malienses y 50 internacionales. Durante los últimos meses, han estado trabajando en las regiones de Gao, Tombuctú y Mopti ofreciendo servicios de atención médica y quirúrgica. MSF también está trabajando en el sur del país, con actividades nutricionales en la región de Koutiala y está ayudando a los refugiados en Mauritania, Níger y Burkina Faso.






