SOPA y ACTA
El octubre de 2011 se presentó en la Cámara de Representantes de los Estados Unidos la Ley SOPA (Stop Online Piracy Act) o Ley H.R. 3261 que buscaba expandir las capacidades de las leyes estadounidenses para combatir el tráfico de contenidos con derechos de autor y bienes falsificados a través de internet. En enero de 2012 IBOPE Zogby International realizó una encuesta entre la población adulta de EUA preguntándoles si se estaban a favor o en contra de esta de esta ley. El 68% la rechazaba.
Por esas mismas fechas y aunque esta ley no hubiera afectado directamente a México, Defoe realizó una encuesta sobre el tema. En nuestro país, 38% de los encuestados dijo no estar a favor ni en contra (un alto porcentaje que quizá pueda explicarse por un desconocimiento de los efectos reales de esta ley para consumidores y creadores).
Las opiniones respecto a las siguientes afirmaciones:
- La Ley para detenerla piratería en línea infringe los derechos delibertad de expresión
- La Ley para detenerla piratería en línea pondrá en peligro la libertad de expresión en Internet
- La Ley para detenerla piratería en línea es necesaria para proteger los derechos de propiedad intelectual
Pone de manifiesto una contradicción: más del 50 % de los encuestados cree que la Ley Sopa hubiera infringido o puesto en peligro la libertad de expresión, pero al mismo tiempo este mismo porcentaje cree que esta ley es necesaria para proteger los derechos de propiedad intelectual. ¿Estamos ante un callejón sin salida?
Al final la Ley Sopa no fue aprobada por el Congreso de Estados Unidos y espera desde hace meses en la congeladora legislativa. Pero la Ley Sopa no está sola, la hermana (malvada) de esta iniciativa es ACTA (Anti-Counterfeiting Trade Agreement) que a diferencia de Sopa no es una ley sino un acuerdo internacional que aunque se instrumentaría localmente -de acuerdo a las leyes de cada país- implica un marco regulatorio global al que hay que apegarse. ACTA ha tenido una cronología vertiginosa a lo largo del mundo y justo 7 días después de que el Parlamento Europeo rechazara firmarlo (por las dudas sobre la protección de los derechos de los ciudadanos y la privacidad de la información), México anunció a través del Instituto Mexicano de Propiedad Intelectual que había firmado el ACTA a pesar del rechazo en el Senado. Ahí estamos…





