¿Y las remesas?

Al parecer el boom de las remesas hacia México ha terminado. Habrá importantes consecuencias en las familias más pobres que dependían de estos recursos para su supervivencia o para salir de su condición de pobreza.

En décadas pasadas, México vivió un boom de migración. Las crisis económicas, la falta de oportunidades, la violencia, la pobreza empujaron a millones de mexicanos a vivir en Estados Unidos de forma legal e ilegal.

 

Figura 1

A cambio, religiosamente los mexicanos enviaron dinero a los que se quedaban. Ello multiplicó la cantidad de remesas familiares. No obstante, el dinamismo observado hasta 2007 se detuvo abruptamente debido a la crisis hipotecaria mundial sin recuperarse. Un dato, mientras que para 2008 cerca de un millón 858 mil hogares mexicanos recibieron remesas, para 2012 esa cifra se redujo a 1 millón 410 mil.

Figura 2

La crisis económica mundial se reflejó en una importante caída en el empleo en Estados Unidos, particularmente en el sector de la construcción y la manufactura que son intensivas en el uso de mano de obra mexicana.

Figura 3

En este contexto, las personas de origen mexicano padecieron más el desempleo incentivando el retorno al país. Ello se conjuntó con un aumento en las deportaciones.

Figura 4 (1)

Esto tuvo un impacto en las familias mexicanas, ya que en los hogares más pobres donde reciben remesas, cerca de la mitad de su ingreso dependen de lo que les mandan de fuera. Incluso, entre 2008 y 2012 el quintil más pobre de la población vio reducidos sus ingresos totales en un 11.7 por ciento en términos reales.

Figura 5

Al tiempo de que el crecimiento de las remesas se ha dado principalmente en los estados del norte del país, aumentando las desigualdades regionales con el sur más marginado.

Porcentaje de variación en los flujos de remesas por entidad federativa, 2004-2014 

Hace unos días, el Banco Mundial publicó las cifras más recientes en materia de remesas en el mundo. Se espera que este año los migrantes internacionales procedentes de países en desarrollo envíen 436 mil millones en remesas a sus países de origen. México ocupa el cuarto lugar mundial como receptor de remesas, detrás de China, India y Filipinas.

No obstante, la caída mexicana resalta dramáticamente al compararse con otros países.

Figura 6

Así, al parecer el boom de las remesas hacia México ha terminado. Habrá importantes consecuencias en las familias más pobres que dependían de estos recursos para su supervivencia o para salir de su condición de pobreza.

Ello puede cambiar con un nuevo acuerdo migratorio. Lamentablemente es improbable que ocurra dadas las resistencias republicanas como la falta de audacia del gobierno mexicano que considera ese tema en esencia como uno de “política interior” de Estados Unidos.

Queda esperar que México “se mueva” para ofrecer oportunidades de empleo digno y promueva la prosperidad de los que se quedan. Difícil. Peor aún, el gobierno mexicano se da el lujo de desperdiciar el talento que retorna.

Por tanto, el escenario más probable es que la caída de las remesas tenga como consecuencia un mayor empobrecimiento de la gente y mayor desigualdad. Como si algo más faltara.

Figura 7

 

@albertoserdan

 

Fuentes: Banxico, Indicadores Económicos | INEGI, Banco de Información Económica 2015 | INEGI, Encuesta de Ingresos y Gastos de los Hogares, varios años | US Bureau of Labor Statistics 2015

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