¿Por qué se va la CNTE del DF? (Por ahora)

La decisión puede explicarse por un contexto de debilidad de la dirigencia de la CNTE, una intensificación de los reclamos por parte de las bases y las corrientes disidentes al interior de la Coordinadora, un cambio súbito en la postura del gobierno y un repliegue táctico para boicotear las evaluaciones docentes que empezarán en la última semana de junio.

La tensión llegó a su máximo la semana previa a las elecciones. La amenaza de un boicot generalizado convocado por la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) provocó que la SEP anunciara la suspensión de las evaluaciones docentes. La CNTE, en la plenitud de su poder, estimaba que el fin de la Reforma Educativa estaba cerca. Ahora, a una semana de las elecciones del 7 de junio abandonan su plantón en el Distrito Federal y regresan a casa aparentemente con las manos vacías. ¿Qué pasó?

La decisión puede explicarse por un contexto de debilidad de la dirigencia de la CNTE, una intensificación de los reclamos por parte de las bases y las corrientes disidentes al interior de la Coordinadora, un cambio súbito en la postura del gobierno y un repliegue táctico para boicotear las evaluaciones docentes que empezarán en la última semana de junio.

Dirigencias divididas

La CNTE es una expresión dominante de las secciones, entre otras, 14 (Guerrero), 18 (Michoacán) y 22 (Oaxaca) del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE). Por el número de maestros, así como el poder político y económico, la Sección 22 de Oaxaca lleva la voz cantante en las negociaciones y en la estrategia política de toda la Coordinadora. A su interior, el liderazgo de Rubén Núñez cuenta con el complemento de Francisco Villalobos, secretario del magisterio, quien ha acumulado poder al interior de la sección y plancha acuerdos con el subsecretario Luis Miranda, quien ha cedido una vez sí y otra también tramos de la Reforma Educativa.

Francisco Villalobos ha sido duramente cuestionado al interior de la Sección 22. Ha sido acusado de pactar con el PRI, de ser cercano al exgobernador José Murat (quien ha “asesorado” al gobierno federal para lidiar con la CNTE), de negociar “en lo obscurito” con la Segob, de enriquecerse ilícitamente, de ser tibio y no ofrecer resultados, de manipular votaciones al interior de la CNTE y de tener poco poder de convocatoria (en el último plantón esperaban 50 mil maestros y sólo llegaron 5 mil). En suma, grupos al interior de la Coordinadora buscan removerlo.

Por su parte, la Sección 18 de Michoacán ha querido ganar protagonismo y disputar la vocería del movimiento a la Sección 22. Desde su óptica, el endurecimiento de su contraparte oaxaqueña ha detenido “avances” significativos para contrarrestar la reforma. Tal es el caso de la minuta del 4 de junio de 2015 en la que Luis Miranda, para variar, reconoció “a los trabajadores de la educación, sus pagos en tiempo y forma respetando sus derechos laborales, sus logros políticos, administrativos, económicos, sociales, jurídicos, sindicales, garantizando su derecho a la permanencia en el empleo como factor fundamental en la estabilidad laboral”. En lugar de aceptar este “avance”, la Sección 22 argumentó que las bases habían rechazado ese documento por no cancelar la reforma y, por tanto, no podían firmarlo. Ello generó un fuerte disgusto en las otras secciones.

Los reclamos

Al interior de la Coordinadora existen reclamos hacia su dirigencia. A ras de tierra, los docentes en Oaxaca suelen quejarse de la falta de información (o información tergiversada) que maneja la dirigencia. Es común escuchar quejas de que no les toman en cuenta en las decisiones y que éstas se supeditan a la “estrategia política” de la dirigencia y menos a los intereses y necesidades de quienes están frente a grupo.

Adicionalmente, las comunidades que solían ser bastión de apoyo para el trabajo político de la Coordinadora muestran signos de hartazgo. En este contexto, hay reclamos por parte de padres de familia que habían negociado con los maestros que se ausentaran para asistir a las movilizaciones, pero que deberían regresar. Al no cumplirse el acuerdo, han amenazado con impedir el regreso de los docentes y buscar a la disidente sección 59 para atender la demanda educativa. Ante ello, el regreso a Oaxaca de la Sección 22 es inminente para poner orden.

Por su parte, existen reclamos hacia la dirigencia por la estrategia adoptada para boicotear las elecciones. Al interior de la Coordinadora hubo divergencias sobre las acciones a tomar: mientras que unos se inclinaban por marchas y bloqueos, otros preferían la quema de papelería electoral y la acción directa para impedir la celebración de los comicios. Los segundos se impusieron y, en el saldo global, los reclamos se centraron en el daño a la imagen de la lucha magisterial y, cosa no menor, en la percepción de que en realidad esa estrategia benefició al PRI. Ello sí ocurrió, pues en los distritos donde hubo boicot, el PRI y su satélite el PVEM obtuvieron el 46.4% de los votos, en contraste con el 36.1% que obtuvieron en el resto del país y con el 38.3% que obtuvieron en 2012 sin que se anularan las elecciones.

Figura 1

Aquí cabe una nota al margen. Siendo que Morena ha apoyado a la CNTE en su demanda de echar abajo a la Reforma Educativa, este amor no ha sido correspondido. En los mismos distritos donde hubo boicot electoral, a diferencia del PRI, Morena obtuvo sólo el 9.2% de los votos en contraste con el 8.4% al nivel nacional. Una ganancia muy marginal para el capital político invertido. Pareciera que Morena repite el mismo error histórico que las izquierdas cometieron con Cuba: a cambio de amor incondicional, el régimen de Castro fue solícito para legitimar al PRI y, cómo no olvidarlo, a Carlos Salinas en medio del conflicto poselectoral de 1988.

Un reclamo adicional por parte de las bases es la retención de los pagos de todos los trabajadores de la educación en Oaxaca. Ello ha encendido las alertas pues la dirigencia se ve seriamente comprometida por no obtener resultados y, peor, permitir medidas que afectan el patrimonio de los agremiados.

Finalmente, en este sentido, existe un reclamo de las bases a consecuencia de un desgaste de la movilización, los constantes traslados al Distrito Federal, el abandono de las familias en Oaxaca y por seguir una estrategia en la que se desconoce el alcance real de su éxito. Así, pareciera no tener sentido sostener un plantón sin la vitrina electoral que permitiera obtener beneficios en la negociación.

El repliegue

Una razón más de los agremiados a la CNTE para abandonar por ahora la ciudad de México es su disciplina a la estrategia de movilización-presión-negociación-repliegue.

En estos momentos la CNTE necesita replegarse para poder boicotear la aplicación de las evaluaciones para el ingreso y promoción docentes en el mes de junio. Para ello es previsible que eche mano de la quema de materiales e intimidación a los funcionarios del INEE como ocurrió en Michoacán alrededor de la prueba Planea que fue cancelada por falta de condiciones de seguridad. Así ha hecho antes la Coordinadora con la aplicación del Censo de Escuelas, Maestros, Alumnos; la prueba Enlace, la Evaluación Universal y el programa de Carrera Magisterial, por ejemplo. No tendría por qué ser diferente.

Por otra parte, el repliegue es necesario para proteger las ganancias obtenidas: plazas negociadas en Guerrero, Michoacán y Oaxaca; minutas firmadas por Luis Miranda muy favorables para los intereses de la Coordinadora y lesivos para la Reforma Educativa; así como un repliegue para prepararse para la siguiente ronda de movilización-presión-negociación.

Cambio de postura gubernamental

Luego de la negativa de la Sección 22 a aceptar la minuta de Luis Miranda del 4 de junio, el día siguiente ocurrió una reunión peculiar. Los líderes de la Coordinadora dialogaron directamente con el secretario de Gobernación, en lugar de su viejo conocido Miranda. Ahí el secretario dio un ultimátum para abandonar el boicot electoral pues de otro modo iniciaría acciones judiciales en contra de los líderes con expedientes que llevan tiempo empolvándose por la complicidad gubernamental.

La negativa a liberar los pagos a los trabajadores faltantes y la reinstalación de las evaluaciones docentes -luego de una intensa presión ciudadana y al amparo concedido por un juez para dejar sin efectos el anuncio de la SEP, pareciera que el gobierno apenas sale del letargo que durante meses ha vivido gracias a la estrategia diseñada por Luis Miranda que sólo ha puesto en ridículo a la Presidencia y a las secretarías de Gobernación y de Educación Pública.

Ante ello se ha dado la reacción del Ejército Popular Revolucionario que ha refrendado su alianza con la CNTE y, una vez más, busca poner en un terreno cómodo el punto de referencia de las negociaciones: que el tema educativo no sea educativo, sino político y de gobernabilidad. Así, una vez más, en medio está el control del ingreso, la permanencia, la promoción y los reconocimientos de los maestros para que esté a manos de la Coordinadora con sus vastos presupuestos asociados. Esa es la batalla de fondo.

Por ahora la CNTE abandona la ciudad de México en condiciones muy diferentes a sus expectativas. Pero volverán. La pregunta es si el gobierno quiere que las condiciones en que regresen sean las de Luis Miranda (con los resultados de siempre) u otras.

 

@albertoserdan

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