Shopultepec y la simulación

El gobierno presume que se ha reunido con una gran variedad de actores, que habrá consulta, que los vecinos participarán pero, ante la duda, reitera lo mismo: no hay posibilidad que el proyecto se frene, “el proyecto se realizará”. Shopultepec va porque va y nada lo detendrá.

Una vez anunciado, los promotores del Corredor Cultural Chapultepec buscan convencer de sus bondades. Por mientras, se prometen consultas, oportunidades para presentar alternativas, transparencia, verbosidades para legitimar una decisión tomada, para garantizar las rentas de las inversiones comprometidas, para cumplir con los 40 años de negocios apalabrados.

Estamos ante una farsa.

El gobierno de Miguel Ángel Mancera ya designó a la constructora, la financiadora, la administradora inmobiliaria y el diseño arquitectónico; ya decretó que se “necesita” una concesión y ya decidió que habrá una coinversión, un centro comercial y un parque lineal con segundos pisos con vigilancia privada. Más aún, Mancera anunció que no va a frenar el proyecto y que es inminente su construcción. No conforme, informó que habrá diez segundos pisos similares en toda la ciudad.

En otras palabras, todo está decidido. Shopultepec va porque va y Mancera va por más.

Resulta exasperante la simulación. El gobierno presume que se ha reunido con una gran variedad de actores, que habrá consulta, que los vecinos participarán pero, ante la duda, reitera lo mismo: no hay posibilidad que el proyecto se frene, “el proyecto se realizará”. Shopultepec va porque va y nada lo detendrá.

Para reforzar la necedad, el gobierno está dispuesto a retorcer los mecanismos de consulta para legitimar los negocios ya firmados. El 26 de septiembre se prevé una votación supervisada por el Instituto Electoral del DF donde sólo podrán participar personas que viven en la delegación Cuauhtémoc para decidir si habrá segundos pisos o el remozamiento se hará a nivel. Es una trampa.

Por un lado está la aritmética electoral. Las personas que votarán no son las que transitan diariamente por Chapultepec pues la población flotante que vive en otras delegaciones no será invitada a la fiesta cívica. En tanto, aún hay quienes viven en la Cuauhtémoc pero no tienen credencial para votar en la delegación pues provienen de otras delegaciones, entidades federativas o países. Finalmente, aun superando estos escollos, la capacidad de operación política del PRD y su nuevo aliado Morena en este proyecto garantizará un número de votos suficientes para avalarlo. La clientela paga.

Por otro, está la inequidad de la contienda. Es claro que el gobierno prefiere los segundos pisos: ha hecho campaña por ello, tiene los diseños arquitectónicos que costaron millones de pesos con imágenes luminosas, ha sacado costosos desplegados en prensa escrita de circulación nacional, ha utilizado bots para copar los medios sociales y ha contratado a una agencia de relaciones públicas con la que ha ocupado múltiples foros incluyendo medios de comunicación para dar a conocer su postura. Cualquier oposición no puede competir ante tal avalancha en igualdad de circunstancias.

Finalmente, el círculo del engaño se cierra con el motivo de la consulta: sólo se vota un proyecto. Shopultepec (quizá con cosméticas modificaciones) o el abismo. No hay alternativas y no hay oportunidad para rechazar el proyecto pues igualmente se construirá hágase lo que se haga y dígase lo que se diga.

No obstante, es notable la gran cantidad de opiniones vertidas en contra del proyecto o que plantean serias dudas sobre su viabilidad. Sin contar con los recursos económicos del gobierno y sus aliados inversionistas, sólo ha quedado la palabra, sólo los argumentos. Acá, acá, acá, acá, acá, acá, acá, acá, acá, acá, acá, acá, acá, acá, acá, acá, acá, acá, acá, acá, acá, acá, acá, acá, acá, acá, acá, acá, acá, acá, acá, acá, acá, acá, acá y acá pueden verse las explicaciones que se han escrito en menos de un mes al respecto. Acá arquitectos y especialistas cuestionaron el proyecto en un foro con la presencia de sus impulsores y creadores. Acá más de 2 mil 700 ciudadanos han demandado a Miguel Mancera que detenga Shopultepec y lo vuelva a replantear lo mismo que más de 120 arquitectos, urbanistas, académicos, analistas, artistas, activistas y vecinos que han exigido a través de un comunicado que se derogue la declaratoria de necesidad que ha dado pie a las obras que pretenden hacerse en avenida Chapultepec. Incluso se ha abierto la posibilidad de imaginar otro Chapultepec posible y organizaciones prestigiadas como Greenpeace han anunciado su oposición al proyecto. Las movilizaciones seguirán.

Por su parte, la defensa gubernamental ha corrido a cargo de Simón Levy con dos espacios acá y acá e integrantes del Consejo Rector invitado por PROCDMX acá,acá, acá y acá han respaldado el proyecto y uno de ellos incluso calificando a los opositores como “los negativos, los malquerientes de la protesta sistemática” o “profesionales de las buenas causas” que emiten “gritos, berridos y absurdos” en contra de la modernidad. Así la defensa.

Estamos presenciando una nueva etapa de simulación en la ciudad lo cual sería anecdótico de no ser porque, una vez construido el centro comercial en medio de la vía pública con segundos pisos incluidos, veremos esos mastodontes todos los días en los próximos, por lo menos, 40 años habiendo tenido la oportunidad de construir un verdadero espacio público para ésta y futuras generaciones. Así las cosas.

 

@albertoserdan

Close
Comentarios