Un Verde pago de favores

¿Por qué nombra Enrique Peña Nieto a personajes con tan obscuro bagaje y nulas capacidades para realizar tareas sensibles del quehacer público? Porque puede. Y porque debe pagar favores.

El 1 de julio de 2009, el entonces senador por el Partido Verde Ecologista de México (PVEM), Arturo Escobar y Vega, arribó al aeropuerto chiapaneco en el que la policía le pidió abrir su bolso. Llevaba consigo un millón cien mil pesos en efectivo que en ese momento no supo explicar ni documentar su origen. La Policía Federal quiso llevarlo a la comisaría. El senador pidió a su acompañante Luis Fernando Castellanos que se quedara con los gendarmes, pues para algo sirve el fuero. Escobar y Vega salió caminando del aeropuerto. Tiempo después el asunto, arrumbado en la averiguación previa PGR/CHIS/TGZ-IV/292/2009, simplemente entró en la espiral del olvido.

Arturo Escobar fue coordinador parlamentario, interlocutor en el Pacto por México, vocero del PVEM y, para todo fin práctico, su presidente. Bajo su mandato, el Verde atesoró un creciente desprestigio por sus violaciones sistemáticas a la ley en el último proceso electoral acumulando 26 sanciones por 597.5 millones de pesos (mdp), varias de ellas por reincidencias en conductas censuradas por la autoridad. Hasta ahora, el Tribunal ha confirmado multas por 185 mdp. Esa actuación por poco le costó el registro a su partido de no ser por la complicidad de la autoridad electoral.

Ahora, el secretario Miguel Angel Osorio Chong lo ha nombrado subsecretario de Prevención y Participación Ciudadana en la Secretaría de Gobernación, para fomentar “el desarrollo político; el fortalecimiento de las instituciones democráticas; la promoción de la activa participación ciudadana, salvo en materia electoral; y generar una cultura para disminuir y prevenir la violencia y la delincuencia”, es decir, para prevenir los delitos y fomentar la democracia.

Toda una burla.

El PVEM ha tenido una larga trayectoria de omisiones en materia ambiental que han puesto en riesgo a comunidades y ecosistemas. Su cómplice silencio o falta de genuinos argumentos ante tragedias ambientales o medidas lesivas con el ambiente es indigno de un partido que se dice Verde y Ecologista. Recientemente, avalaron la Reforma Energética justificando el fracking, técnica severamente cuestionada por sus consecuencias ambientales y, no conformes, facilitaron permisos de construcción en reservas ecológicas a cambio de dos millones de dólares en Quintana Roo (La verde estafa, 20/01/2015).

Rafael Pacchiano Alamán, militante del Verde, es Ingeniero Industrial y de Sistemas. En la iniciativa privada trabajó como Gerente de Desarrollo de Marca en la automotriz BMW. Luego fue gerente en Electronic Territory Management System (ETMS) para la farmacéutica Pfizer y consultor en Booz Allen Hamilton, líder en la provisión de servicios de consultoría al gobierno estadunidense en temas de defensa, inteligencia y mercados civiles. Con esas credenciales, en diciembre de 2012 “fue nombrado por el Presidente Enrique Peña Nieto” como Subsecretario de Gestión para la Protección Ambiental de la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) y en agosto pasado titular del ramo.

Una burla más.

¿Por qué nombra Enrique Peña Nieto a personajes con tan obscuro bagaje y nulas capacidades para realizar tareas sensibles del quehacer público? Porque puede. Y porque debe pagar favores.

Las elecciones son cada vez más competidas y tener mayoría se ha vuelto más costoso. A pesar de que el PRI ha disfrutado de una hegemonía en el Congreso federal, ha visto cómo se reduce su margen para hacer mayorías suficientes en la aprobación de leyes. Históricamente, el PRI las construía a través de coaliciones al interior del propio partido con sectores corporativizados. Con la alternancia, muchos grupos ganaron autonomía que, en el contexto de elecciones competidas, elevaron el costo de su adhesión a tales coaliciones.

EL SNTE del Elba Esther entendió a las mil maravillas esta nueva condición y le permitió, a cambio de los favores electorales ofrecidos a Felipe Calderón en 2006, manejar hasta un billón 611 mil 771 millones de presupuesto público en el primer trienio de Calderón. Ello fue posible gracias a puestos ocupados por su grupo político en dependencias como el ISSSTE, la Lotería Nacional, la SEP, el Sistema Nacional de Seguridad Pública, así como los recursos destinados a sus brazos políticos en el Partido Nueva Alianza y el SNTE.

El PVEM repite con maestría esta receta. Así, a cambio de la fidelidad hacia el PRI de Peña Nieto de 47 legisladores obtenidos a través de violaciones sistemáticas a la ley, el Verde podrá disfrutar las mieles del erario lo que le permitirá consolidar su poder.

Con los nombramientos hechos por el presidente, el grupo político del Verde controlará, cuando menos, dineros públicos por 182 mil millones de pesos en los próximos tres años. Ello será posible si se suman los presupuestos de la Semarnat y de la Subsecretaría de Prevención y Participación Ciudadana lo mismo que los financiamientos ordinarios del PVEM tanto al nivel federal y estatal así como los recursos destinados a sus Grupos Parlamentarios en el Senado y la Cámara de Diputados.

Cifras en millones de pesos.
* Cifras en millones de pesos.

 

Frente a esta cifra, las multas impuestas por la autoridad electoral son ridículas, pues las sanciones del INE representan el 0.3 por ciento del dinero que ahora manejará el Verde gracias al pago de favores. Si sólo se consideran las multas confirmadas por el Tribunal Electoral, el porcentaje es un nimio 0.1 por ciento. Al no quitarle el registro al PVEM, los garantes de la democracia dieron un pleno banderazo de salida a la violación de la ley electoral a sabiendas de que será altamente redituable burlarse del árbitro en su cara.

El PRI y Peña Nieto han consolidado a un monstruo. Así como la Reforma Educativa fue un intento del Estado para disciplinar poderes fácticos que controlaron la educación pública a costa del aprendizaje de generaciones de mexicanos, de seguir por este camino se requerirán artes similares para limitar la voracidad del Verde y reparar el daño público causado al ambiente y a la democracia por una camarilla incapaz, que ocupó puestos públicos y espacios de poder por un vulgar pago de favores.

 

@albertoserdan

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