Nuestro tiempo

Se ha dicho hasta la saciedad que salir a las calles no basta, que se requiere organización. Se viene 2018 y no podemos cargar de nuevo con esta casta política, económica, social y mediática que cobija el crimen, la corrupción y la impunidad.

Somos los que somos. Tenemos que hacer las cosas de forma diferente. No hay más.

México conmueve. Altera, trastorna. Es mucha la sangre, demasiado el dolor. Jóvenes de esperanzas rotas, muertos sin sentido, familias destrozadas sin protección.

Luego de 19 años, el pleno de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), parte de la Organización de los Estados Americanos (OEA), se encuentra en México para conocer la situación sobre ejecuciones extrajudiciales y otras violaciones graves de derechos humanos en nuestro país.

El recuento de su visita que hizo la CIDH en Twitter fue estremecedor y elocuente.

— “Lo perdimos todo de nuevo. Mis niños son muy chicos, no entienden”. Testimonio de persona desplazada en Sinaloa.

— Testimonio: “vivimos un calvario desde que mi hijo desapareció. Ya no confiamos en las instituciones ni en autoridades”.

— Testimonio de desplazada en Veracruz: “secuestraron a mi hijo de 19, estudiante de arquitectura”.

— Testimonio de desplazada en Veracruz: “acribillaron a mi hijo de 15, futbolista de los Tiburones Rojos”.

— Testimonio de desplazado en Oaxaca: “nuestra situación se agrava por ser indígenas triquis”.

— Testimonio de desplazada en Sinaloa: “mi hermana me corrió de la casa porque iban a llegar sicarios a matarme”.

— Testimonio de madre de desaparecido en Nuevo León: “estamos padeciendo la indiferencia, la simulación”.

— “Como somos indígenas, no sabemos decir qué nos duele, cómo nos sentimos”. Testimonio de desplazado en Oaxaca.

— “Las autoridades no tratan con sensibilidad a los familiares de personas desaparecidas”. Testimonio de padre de desaparecido.

— “Soportamos cosas horribles porque ahí teníamos nuestro trabajo, nuestra casa”. Testimonio de desplazada en Tamaulipas.

— “A las familias les quieren entregar cuerpos que no son nuestros”. Testimonio de colectivo de familiares de desaparecidos.

— “Ya no busques [más] porque tus otros tres hijos van a aparecer en tu puerta y van a ir en tu conciencia”. Madre de desaparecido.

— “Me estoy dando a la tarea de colar tierra para ver si encuentro la dentadura de mi hijo”. Testimonio de madre de desaparecido.

— “Aunque me digan que esté en paz, que me calme, no podré hasta encontrar a mi esposo”. Testimonio de esposa de desaparecido.

— “Proyectos extractivos generan violencia estructural contra pueblos indígenas”. Testimonio de estudiantes.

— “En Chiapas la tortura es un método de investigación policíaca”. Testimonio de sobreviviente de tortura.

— “Obligan a niñas de 12 años a tener hasta 30 relaciones sexuales al día”. Testimonio de organizaciones de Tlaxcala.

— “Mi tía fue trasladada a máxima seguridad por organizar una policía comunitaria”. Testimonio de sobrino de activista.

— “Alrededor de 10 niños fueron vendidos en Sonora”. Testimonio de organización de sociedad civil.

— “En Tlatlaya, de 22 ejecutados, la mayoría son menores de 20”. Testimonio de organizaciones de sociedad civil.

— “En Guerrero no hay paz, no hay tranquilidad”. Testimonio de esposa de activista detenido.

— “Ahí donde la comunidad ve montañas y playas, ellos ven minas y hoteles”. Testimonio de organización de sociedad civil.

— “Tenemos seis compañeros activistas desaparecidos que se dieron a la tarea de alzar la voz”. Madre de Tampico sobre militarización.

— “Nos dicen que somos defensores, pero somos familias buscando justicia, buscando verdad”. Testimonio familiares de víctimas.

— “México es un ladrón de sueños y un asesino de ilusiones”. Migrante indígena centroamericana.

Este es nuestro país. El del Estado selectivo, cómplice, ausente, omiso. El de la sociedad rota, la oligarquía enquistada, la preminencia del crimen organizado, el silencio encubridor.

Es el país en el que su comandante supremo de las Fuerzas Armadas, su presidente de la República, su titular del Ejecutivo, su primer mandatario de la nación ve cómo su entorno inmediato compra casas a contratistas y tiene un patrimonio que no sabe explicar; se autoinvestiga y se autoabsuelve por ello. Ve cómo su gabinete se colude con el poder empresarial como OHL e HIGA, cómo usan arbitraria y políticamente el aparato de justicia sembrando armas para inculpar a quienes denuncian corrupción. Un presidente que premia con el cargo de prevención del delito al dirigente del Partido Verde, su aliado político, que fue el que más delitos cometió en las elecciones de 2015. Que implementa una estrategia contra el hambre y resulta que hay más personas en pobreza alimentaria. Que mira cómo el Ejército y la policía a su cargo asesinaron en diferentes ocasiones de forma extrajudicial a otros mexicanos, deliberadamente lo ocultaron y no castiga a los responsables. Que se le fuga el criminal más peligroso del país gracias a la colusión de funcionarios de alto nivel qué él designó. Y que a pesar de todo ello, no tiene la decencia de plantear su renuncia cuando sabe que la autoridad se delega pero la responsabilidad se comparte gracias a una casta política, económica, social y mediática que lo cobija.

En medio de ese panorama se celebró el aniversario de la desaparición forzada de los alumnos de la Escuela Normal de Ayotzinapa.

Muchos marchamos. ¿Para qué? Hoy, la casta política en complicidad con la casta económica, mediática y social nos han robado la esperanza. Marchamos porque queremos recuperarla. Marchamos, en esencia, para traerla de vuelta. Para reconocernos en muchas otras personas que quieren que las cosas cambien, que también dicen basta, que desean un México diferente y están dispuestas a trabajar por ello. Para tener una respuesta.

Se ha dicho hasta la saciedad que salir a las calles no basta, que se requiere organización. Se viene 2018 y no podemos cargar de nuevo con esta casta. Quizá valdría ir perfilando desde ahora qué sí queremos. Quizá haya acuerdo en exigir candidaturas independientes del crimen organizado, de las fuentes de corrupción, de las cúpulas partidistas, de los grupos oligopólicos y económicamente dominantes, personas apasionadas con la plena vigencia de los derechos humanos, con la democracia, con el fin de los caudillismos, con la rendición de cuentas horizontal, con el control político de abajo hacia arriba, con la igualdad sustantiva y el estado democrático de derecho.

Quizá es hora de plantear una agenda mínima de compromisos con una paz con justicia y dignidad; con una nueva ética del servicio público; un gobierno honesto que combata a la corrupción y la impunidad; la transparencia en el ejercicio del poder; la dispersión del poder; la construcción de un Estado sin consentidos; un crecimiento responsable, redistributivo y que combata a la desigualdad; una economía despetrolizada con un medio ambiente sustentable al servicio de las comunidades y las personas; una imaginación, creatividad y innovación constantes orientados al bien público; una recaudación y gasto público honestos, eficientes y progresivos; servicios públicos dignos y centrados en las personas; ciudades humanas, caminables y sustentables; información libre y accesible; un México que mire de frente al mundo; una efectiva universalización de los derechos.

Quizá es hora de tomar en serio la idea de que es nuestro tiempo, de que nos necesitamos y de que entendamos que nadie hará por nosotros lo que nosotros no seamos capaces de construir. Es nuestro tiempo.

 

@albertoserdan

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Comentarios
  • Gabriel Millán Arellano

    ¿Que Aurelio Nuño Envenenó la reforma educativa?mas bien hizo una gran purga con la reforma educativa a la (SEP),vean cuanto vómito alterando la paz pública en la CDMX.cuanta maligna diarrea causando daño en Oaxaca.la purga ya fué aplicada,el magisterio quedará limpio y sano ahora se encuentra en recuperación,solo falta limpiar los vómitos,y vascas ,y todo el deshecho arrojado por el efecto de la purga.