Daniel Gershenson

Entropista

Perfil Me llamo Daniel Gershenson. A falta de un término más exacto, podría decirse que soy emprendedor social. Me dedico a temas que hasta hace poco: antes del advenimiento de las redes sociales según algun@s, se consideraban ociosos. Presido dos ONG sin fines de lucro desde mediados del 2006: ALCONSUMIDOR, y ALARBO, AC.

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León Marino

Ciudadano defensor de Derechos Humanos

Garabateo esto después de quitar varios banderines y mantas de precandidatos a elecciones locales del DF, y entregar ejemplares del libro sobrela GuarderíaABCque escribió Diego Osorno a miembros dela ComisiónPolíticaNacional del PRD. Los padres del Movimiento Cinco de Junio me han solicitado hacerlo, en virtud de que peligra la candidatura a una diputación federal del Senador Francisco Javier Castellón, a quien le debemos todosla LeyCincode Junio, merced a un diferendo entre tribus que exigen sus cuotas sin importar que uno de los principales aliados de la sociedad civil en el Poder Legislativo haya ganado la encuesta en su distrito de Nayarit. Pese a los nubarrones, todo indica que la presión en redes surtió efecto, y el Senador será el abanderado de su partido.

De no haber seguido el gran ejemplo de Jesús Robles Maloof, con toda seguridad no estaría yo aquí y ahora: participando activamente: a toda velocidad, en temas alejados de mis preocupaciones iniciales cuando opté por dedicarme al emprendurismo social…

A Sensei lo conocí en el remotísimo 2005 (o tal vez ayer, o siempre, o el año próximo) cuando me habló por teléfono para concertar una cita y preguntarme cómo iba aquel asunto del rescate de Árboles gigantes destinados al derribo, para colocarlos luego en vía pública. Había leído alguna nota periodística sobre la reubicación exitosa de una Palmera descomunal, de setenta u ochenta años y varias toneladas de peso en la delegación Miguel Hidalgo que pudo salvarse milagrosamente de la motosierra. Había sido una maniobra complicada, en coordinación con expertos arboristas, operadores de grúas y una inmensa plataformas de cien toneladas.

No era muy común que se emprendieran labores de esa naturaleza, y supongo que Chucho quería conocer a quien había tenido la ocurrencia de ponerla en práctica. Me había movido únicamente la nostalgia, y la íntima necesidad de rescatar ese baluarte que creció dentro de una casa señorial recién vendida, donde se construyeron pajareras minimalistas con diminutas áreas verdes sin cabida para los colosos que llegaron a habitarla. Yo era vecino de ese inmueble, y esa enorme Palmera me impresionó desde que empezaron mis recuerdos de niño.

Así lo platiqué con habitual atrabancamiento en sus modestas oficinas del partido Alternativa Socialdemócrata, del que era coordinador en el Distrito Federal. Lo acompañaban varios jóvenes entusiastas, interesados como él en temas ambientales y dispuestos a apoyarme en mis tentativas por salvar el acervo ecológico de esta ciudad e intentar colocarlo ileso en parques o jardines en distintas delegaciones. Le aclaré que no tenía intención de afiliarme a su agrupación política. Pensé que difícilmente me encontraría con él o con los chavos con los que tuve oportunidad de intercambiar impresiones, y que derrochaban entusiasmo y un deseo de participar en causas vinculadas a la preservación, rescate y rehabilitación de espacios públicos, así como a la defensa irrestricta de los Derechos Humanos.

Me equivoqué. Apenas fue una reunión inicial. Muy pronto, coincidimos en distintos eventos y circunstancias. Recuerdo el rescate de un parque en el Centro Histórico amenazado por los trascabos y la profunda ignorancia de autoridades más bien empeñadas en la aniquilación sistemática de pulmones urbanos. Trasplantes de Jacarandas en la madrugada, ante su inminente derribo por parte de la empresa que amplió la ruta del Metrobús Insurgentes, y que funcionarios de Tlalpan arrancaron de sus nuevos sitios sin motivo alguno. Protestas en contra de la tala despiadada de grandes Árboles, para ‘habilitar’ anuncios espectaculares.

Participamos juntos en el traslado de una enorme Jacaranda, desde una casa catalogada por el INBA que –cosa rara- fue demolida mediante permisos chuecos, hasta el parque donde se encuentra el antiguo Teatro Silvia Pinal. Fueron arduas negociaciones con los dueños constructores, resueltas oportunamente por la presión de distintos medios que cubrieron la nota. Contamos con la intervención activa del entonces diputado Alfonso Suárez del Real. El poeta Juan Gelman era vecino del lugar. Desde que llegó a este país,  admiraba el maravilloso jardín destruido por los ingenieros con la venia ecocida de la delegación Cuauhtémoc. Fue incrédulo testigo de la operación de traslado que se efectuó de la noche a la mañana. Llovía. Le abrimos paso al convoy entre el tupido follaje de la calle Tamaulipas, ante la mirada atónita de vecinos que se dieron cita para ver cómo mudaba de lugar su particular visión del Árbol dela Vida.

Negociando el rescate de nuestro acervo patrimonial, después trasplantado

De Chucho he aprendido el valor de la tenacidad y la perseverancia. El destino y la intolerancia le jugaron a él y a los jóvenes de Alternativa una muy mala pasada. Con lujo de violencia, una facción porril encabezada por Alberto Begné y su grupo les quitó el partido y la esperanza. Se repusieron, y hoy cumplen con creces la responsabilidad que les anima desde la sociedad civil. Muchos se han vuelto en grandes amigos y cómplices de proyectos compartidos: @maiteazuela, @nancyomega, @CiudadanoBrando, @andreslajous … nombres y claves que se han consolidado en el ámbito del activismo, y la difusión en medios alternos o convencionales.

A Robles no le anima el simple compromiso, sino la pasión por la Justiciaen todos los ámbitos y la más profunda empatía y solidaridad con el prójimo. Sus artículos y reflexiones sobre distintos temas son de lectura obligada. También, sus actos.

Enumero algunas causas en las que me ha tocado participar con él, sin un orden específico. Marisela Escobedo. La redacción de un capítulo del libro Ciudadanos.mx, coordinado por @PPmerino y @anafvega. Villas de Salvárcar. Guardería ABC. Ley 5 de Junio. Creación y consolidación del colectivo @ContingenteMX (mi familia). Marcha Nacional de Cuernavaca a México; DF y Caravanas del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad. Acompañamiento de tuiteros acusados de ‘terrorismo’ por el gobernador Duarte de Veracruz. Exigencia ante la CNDH, para que Suprema Corte declare inconstitucional ‘delito’ de perturbación de orden público, aprobado por Politburó PRIísta en ese mismo estado. Defensa de áreas ecológicas y de reserva: apoyo a comunidades afectadas por la Supervía ecocida de Marcelo Ebrard. ACTA. SOPA. Acciones Colectivas. Tuitactivismo. Wirikuta. Estela de Luz. Nepomuceno Moreno

La más reciente: #quitaunanuncio y #adoptatucalle, ideada por él y @thaismunoz, ya produjo un corto notable en YouTube.

Y éstas seguirán sin duda acumulándose: ampliando la participación ciudadana en la cosa pública. Serán muchas y muy variadas, y ahí estará: siempre, en primera línea, el gran Sensei alias León Marino. Mi hermano y entrañable maestro, Jesús Robles Maloof.

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