Daniel Gershenson

Entropista

Perfil Me llamo Daniel Gershenson. A falta de un término más exacto, podría decirse que soy emprendedor social. Me dedico a temas que hasta hace poco: antes del advenimiento de las redes sociales según algun@s, se consideraban ociosos. Presido dos ONG sin fines de lucro desde mediados del 2006: ALCONSUMIDOR, y ALARBO, AC.

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It’s the repackaging, stupid

El reloj político que se detuvo repentinamente el primero de diciembre del año dos mil, volvió a accionarse como si no hubiesen pasado dos sexenios completos de Interregno. La impronta del PAN en las presidencias de Fox y Calderón se esfumó, como un espejismo. Al paso que se suceden los acontecimientos, este paréntesis que pudo haber derivado en cambios profundos e irreversibles arrojará muy poco avances y grandes retrocesos en materia social.

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Peña Nieto y Calderón. Cierre del Paréntensis

Por lo pronto y cuando menos hasta 2018, el terreno de juego se está apisonando para que luzca una nueva variación del PRIismo Imperial: con nuevas caras incorporándose al elenco de dinosaurios de siempre, pero con la misma matriz mitográfica. El Aprendiz de Caudillo sexenal es por primera vez un producto elaborado pacientemente por la televisión, y podrá simular sus limitaciones con mayor naturalidad (nadie en su sano juicio se atreverá a cuestionarlo directamente en México: sus minders ya no permitirán entrevistas incómodas). Lo de hoy en adelante será el regodeo del Estadista necesario entre escenografías que inauguren el autóctono Nueviejo Tiempo Mexicano: Pactos de Moncloa montados en Chapultepec, Ejes Rectores, Compromisos y Temas enumerables hasta la saciedad. El mismísimo cuento de siempre narrado con mejores abalorios y espejitos, en horario triple A.

Tendrá que capacitarse una nueva generación de Kremlinólogos mexicanos, para determinar cómo están compuestas las oportunidades para la foto; qué personajes de la administración pública o estatal se ven favorecido por una mirada o sonrisa presidencial, a expensas de otras u otros condenados a la Siberia presupuestal. Abundarán de nueva cuenta sesudas disquisiciones sobre la consistencia y exquisitez del menú presidencial y otras minucias. Volvemos a los tiempos de epopeyas durante giras internacionales (recuerdo la sentida reflexión sobre el impacto que había tenido una obra pictórica en Luis Echeverría durante su viaje al museo de algún país que el excelso Mandatario visitó durante su administración tercermundista, y las parrafadas que le dedicó el cronista al éxtasis que le produjo por imitación obra en particular).

Desfile en la Plaza Roja: Brezhnev y sus apparatchiks. Kremlinología aplicada 2012, se buscan intérpretes de fotos

Camacho, Salinas, Gutiérrez Barrios. El tiempo recobrado

Viejo vino, odres nuevos

Existen pocos motivos para asumir que el PRI va a buscar el camino de la autorreforma. Si obtuvo buenos resultados cuando buscaba el reingreso a Los Pinos, difícilmente lo hará hoy aunque sus discursos y homenajes verbales al 68 indiquen lo contrario. Si acaso se profesionalizará de nueva cuenta una cultura de corrupción que no osará ser exhibida por los canales convencionales del duopolio. No mientras operen en modalidad tricolor.

Será como si Peña Nieto culminara la realidad paralela de dos presidencias que no existieron en nuestra singularidad mexicana: la de Labastida y Madrazo. Continuismo imaginario, donde la alternativa planteada por un sector de la izquierda y su bastión el DF se irá aproximando al Nuevo Consenso como lo demostró Jesús Zambrano en la firma del Acuerdo Definitivo para Rescatar a la Nación más reciente (junto con Ebrard y Mancera) en el Castillo de Chapultepec.

México tricolor que nos une. ¿Serán otros setenta años de ‘democracia’?

Que nadie se mueva; así tod@s saldrán en la foto

 En esta República de Simulaciones, Democracia Iliberal o dechado de virtudes y vicios  Autoritario-Democráticas, tal y como la definirían expertos en teratología, dará inicio un nuevo ciclo del Ave Fénix o Basilisco Nacional.

De nuevo, invencible. Con trampas y ayudaditas, el PRI renace de sus cenizas

Homo Priístus, Híbrido por elección

Y mientras tanto, la terca Realidad seguirá moviéndose: con menores canales de participación ciudadana –que si fueron anulados estos doce años por administraciones de todos los niveles, ahora ni siquiera forman parte de la triunfadora ecuación peñista- y voces autorizadas exigiendo Mano Dura.

Con Salinas el término Solidaridad fue secuestrado, abarcó en novedosas y oportunistas interpretaciones todos los medios, hasta convertirse en una entelequia que tardó tiempo en despojarse de excrescencias demagógicas. ¿Cuál será su equivalente ahora, en el Peñanietato?

Si Fox hubiese sido un estadista con visión y estrategia, quizá esta coyuntura no sería tan preocupante. Calderón llegó incluso más lejos. Mezquino administrador de la mediocridad que declaró la Guerra sin fin a las drogas: deficiente estrategia, y consecuencias letales para el tejido social. Una tragedia que marcará su sexenio, junto con la lealtad de sus incondicionales y la santurrona impunidad. Impuso las condiciones para que el retorno del PRI fuera, a ojos de amplias franjas de la población, inevitable. La hora de la izquierda se pospuso indefinidamente. El PRD es la versión colonizada de un salinismo que se autodenominó de izquierda progresista, y que se propuso privatizar en la Ciudad de México, espacios y voluntades.

A pesar de todo esto, algo sigue cambiando en el país. La sociedad camina, aunque su avance no registre en los radares de la cúpula. Élite que festina la reimplantación de un régimen al que dos gobiernos federales del PAN -y la inefable torpeza de las oposiciones diversas- rescataron del basurero de la Historia.

Es el reempaquetado, estúpido.

Hagamos que esto sea sólo una pausa: organizándonos, planteando cambios perdurables y de fondo. Sigue siendo nuestra responsabilidad ciudadana. Arribar, algún día, a la Tierra Prometida. Soslayando trabas que se acumulan, pero que no impedirán la llegada.

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