Daniel Gershenson

Entropista

Perfil Me llamo Daniel Gershenson. A falta de un término más exacto, podría decirse que soy emprendedor social. Me dedico a temas que hasta hace poco: antes del advenimiento de las redes sociales según algun@s, se consideraban ociosos. Presido dos ONG sin fines de lucro desde mediados del 2006: ALCONSUMIDOR, y ALARBO, AC.

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Aprendices de brujo

 

Fueron doce años de Interludio. Algo que tal vez pase a la Historia como un simple asterisco, o Excepción que confirma la regla: que apunta a un primer retroceso y eventual Restauración del híbrido mexicano (consagrado en las entidades federativas, que se convirtieron en laboratorios o señoríos de los gobernadores que actuaron a su antojo durante dos sexenios de inercia antes del retorno priísta a la presidencia), cuyo Origen y Destino se perfiló hace apenas un mes.

Como el protagonista de la balada de Goethe cuya adaptación musical es uno de los capítulos más logrados por Disney en Fantasía con música de Paul Dukas, el presidencialismo panista perdió el control del hechizo que tomó de prestado: sin una idea clara de los cambios que debían instaurarse, o la ruta que debía seguir la demanda generalizada de cambio que acabó con la primera fase de una saga que volvió por sus fueros a finales de 2012.

 

 

Mickey Mouse. El gusto democrático, con sus asegunes, duró poco

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La derecha que obtuvo suficientes votos independientes para ganar, no capitalizó la rendija abierta para dar cauce a la demanda de rompimiento definitivo con un pasado de corrupción e impunidad. En su lugar, el foxismo intentó incorporar elementos prestados de su versión imperial, y perdió la brújula de las instituciones. Calderón les dio la puntilla. Ahora el PAN se encuentra en franca desbandada; con dificultad podrá hacerle competencia a un partido que va a apostar todo este sexenio a la invencibilidad recién recobrada. Baja California, primer estado que en 1989 pasó a manos de la oposición durante el salinismo, muy probablemente revertirá a manos del PRI después de veinticuatro años.

Es una especie de Retorno de los Brujos, pero hecho realidad. No serán tampoco extraterrestres los que incidan en el desarrollo de la cultura del PRI versión Maximato siglo XXI, como lo ‘revela’ en otro contexto la obra ¿Carruajes de los Dioses?, del suizo Erich von Däniken. La fórmula New New Age nos la recetarán tecnócratas dinosaurios, y no profecías mayas tergiversadas, con el apoyo de los demás partidos fagocitados por la célula tricolor.

La política y ‘solución de conflictos’ en el DF no proporcionan demasiada confianza. Esa izquierda tribal y desdibujada en la Ciudad de México muy poco se distingue de la plantilla o molde autoritario que podría imponerse a partir de las pasadas elecciones federales. Para sobrevivir, buscará parecérsele. En uno meses, Marcelo Ebrard se estrena oficialmente asumiendo el liderazgo formal del partido que lo va a postular a la presidencia en 2018. Así se consumará la vertiente camachista o priísmo satélite en el PRD.

Nuestros profetas salvadores de otros planetas no son entonces Talosianos de Viaje a las Estrellas; ni siquiera la variación autóctona del tema, al mejor estilo de Santo vs. La Invasión de los Marcianos.

 

Talosianos tragamemoria

Talosianos tragamemoria

 

Versión mexicana. Los Marcianos llegaron ya, preparados están pa gobernar

Versión mexicana. Los Marcianos llegaron ya, preparados están pa gobernar

 

 

Más bien, se trata de productos locales; el conocimiento marrullero acumulado de setenta años, que busca repetir la proeza en esta segunda oportunidad. No estamos en un sueño de Disney, sino ante la más cruda realidad.

Quedará pendiente y hasta nuevo aviso la Gran Introspección Nacional. Los medios convencionales afines al régimen reciclarán como antes el ‘deber’ de informitar (neologismo para estos tiempos) retazos de información que no los perjudique. Habremos efectuado, de ser ciertos los cálculos de la aplanadora presidencial que apenas calienta motores, un nítido salto de regreso al siglo veinte.

En el mejor de los casos, el Revolucionario Institucional se insertará en la tradición de otras agrupaciones dominantes como el Liberal Democrático del Japón, o el Partido del Congreso en la India: sin haber transitado por un proceso propio de refundación, y con los mismos vicios que justifican sus recientes y futuros campanazos electorales.

Habrá trabajo de sobra para la defensa de causas ciudadanas. Quisiera pensar, por ejemplo, que la suerte de las Acciones Colectivas en México (hoy truncas, sin posibilidad alguna de que puedan influir en los cambios estructurales que nuestro país tanto requiere y necesita) no está echada. Dos de los principales protagonistas del proyecto diluido  por empresas, bancos y sectores de gobierno reacios a que se nos otorgaran idénticos derechos de los que gozan ciudadanos y ONG de otros países son Jesús Murillo Karam -Procurador General de la República- y el flamante Secretario de Economía, Ildefonso Guajardo Economía. Ambos priístas de larga trayectoria y probadas lealtades a intereses privados.

La posibilidad de que en México se modifiquen las reglas que gobiernan estos inútiles mecanismos de defensa son remotas, pero -si no queremos validar un proyecto que niega los avances sociales, y nos condena a esperar décadas enteras de simulaciones y ‘avances’ cosméticos- la obligación es seguirlo intentando.

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