Menos Mein Drumpf

El mensaje que nos transmite Martin Luther King es tan pertinente hoy, como lo fue cuando el movimiento por los Derechos Civiles se apuntó sus más sonadas victorias.

(… y mucho más, MLK)

 

No hay nada más peligroso en el mundo que la ignorancia sincera y la concienzuda estupidez.

El principio del fin de nuestras vidas ocurre el día en que guardamos silencio ante las cosas que realmente cuentan.

Martin Luther King (1929-68).

 

Para Jeffrey Lord, atolondrado –e inepto- publicista de Donald Trump y Cía., su jefe es ‘el Martin Luther King de las reforma en el cuidado a la salud’.

Nos hallamos ahora, porque no queda otro remedio, inmersos en el Trumpismo galopante y figurativamente huérfano (que comprueba diariamente su orgullosa intención de carecer de madre, en todas las formas y variaciones imaginables), recién ilustrado por las declaraciones en CNN de este mequetrefe republicano, y de la Madre de Toda las Bombas con su mortal megatonelaje sobre territorio afgano; con las sandeces encumbradas en redes, y con la posibilidad de que estalle, en cualquier momento, un conflicto bélico con Norcorea. Nos acostumbramos a la aclimatación acelerada de recursos que garantizan (al menos, a mediano plazo) más desigualdad y crispación, con efectos planetarios.

Urge como nunca, encontrar ejemplos que nos permitan enfrentar colectivamente este fenómeno, y que nos otorguen maneras viables de vencer y sobrevivirlo a él y a sus epígonos. Porque en México, el trumpecito Peña y sus virreyes intensifican la sistemática labor de desmantelamiento y demolición institucionales.

Uno se encuentra, por obra y gracia de YouTube, con algunos sermones y discursos del genuino Martin Luther King. Es una lástima que aún no hayan sido traducidos y subtitulados (que yo sepa); para propios y extraños son grandes piezas, de viva voz: prácticamente musicales, con niveles trascendentes de aprendizaje práctico y profunda sabiduría que podrían haber sido pronunciados apenas ayer. Así será, para quien quiera entender el mensaje de su emisor y repudiar así a Lord y sus congéneres.

La descripción condensada de algunas piezas sobresalientes es cortesía CNN en Español.

King: sermón final, en la cima de la Montaña. Templo Mason de la Iglesia de Dios en Cristo, Memphis Tennessee a menos de un día de su homicidio. Foto, vía diario Commercial Appeal.

Pero es mucho mejor acompañar la lectura de los mismos con las modulaciones y cadencias de su voz y la fuerza de sus convicciones expresadas al instante.

MLK fue asesinado hace casi medio siglo en el hotel Lorraine de Memphis, donde se hospedaba, cuando la medida de sus cruzadas contra la guerra de Vietnam y el Apartheid económico de sectores amplísimos de la población (no sólo la afroamericana) tocó intereses lo convirtieron en un personaje incómodo.

Su muerte lo convirtió en una especie de santo secular que él no hubiese reconocido. La apuesta gandhiana y los alcances revolucionarios de su retórica lo vuelven nuestro contemporáneo, más allá de los confines del Sur Profundo o el Norte urbano de los Estados Unidos convulsionados de los años cincuenta y sesenta del siglo veinte.

El mensaje que nos transmite es tan pertinente hoy, como lo fue cuando el movimiento por los Derechos Civiles se apuntó sus más sonadas victorias.

Sermones MLK — Discurso I Have been to the Mountaintop (3 abril 1968 Mason Temple [Church of God in Christ HQ] Memphis, Tennessee. La tarde del jueves cuatro de abril, una bala acabó con su vida.

Más Allá de Vietnam: La Hora de Romper el Silencio — Riverside Church (NY 4 abril 1967). Un año antes, su oposición frontal a la guerra en dos frentes simultáneos: el de la antigua Indochina y los guetos norteamericanos, lo distanció en definitiva de los medios principales que apoyaron su lucha contra la segregación en Mississippi o Alabama, y la administración del entonces presidente Lyndon Johnson.

Drum Major Instinct ([‘El Instinto del Bastonero’] 4 febrero 1968, Iglesia Bautista de Ebenezer, en Atlanta Georgia). Un audio de la parte final de este sermón, el último que predicó King en el templo que encabezaba con su padre, fue reproducido durante el servicio religioso -de cuerpo presente y en su honor- que tuvo lugar en la ciudad que lo vio nacer cuatro días después de su asesinato.

Three Evils of Society, National Conference of New Politics, Chicago Illinois, 31 agosto 1967. La pobreza, el racismo y la guerra. Tres Jinetes del Apocalipsis, que apenas en noviembre de 2016 facilitaron lo impensable: que Donald Trump ganara las elecciones, y se erigiera en aprendiz de Duce norteamericano.

Universidad de Stanford. La Otra América. 14 de abril de 1967.

Quizá, para esta temporada de asueto y en estos tiempos revueltos, las frases e ideas de King sean difíciles de procesar. Pero vale la pena, así sea de forma tentativa y parcial, intentarlo.

De Montgomery a Memphis es un trabajo, con pietaje original, que contiene algunos de los victorias más importantes de su activismo. Dominio público, vía Archive.org.

Para consultar su biografía, y su vastísima obra: la página del Centro Martin Luther King Jr. para el Cambio Social No-violento, en Atlanta.

Para rastrear los orígenes de su compromiso pacifista, nada mejor que un repaso a Desobediencia Civil, ensayo de Henry David Thoreau (1817-62) traducido al castellano por Hernando Jiménez vía Thoreau, servidor electrónico.

A casi cinco décadas de su trágica muerte, las palabras y logros de Martin Luther King Jr. son tan relevantes acá como lo fueron allá y en su propia época. Es y seguirá siendo, como pocos y contados personajes históricos, nuestro contemporáneo.

Al menos, eso es lo que uno quisiera suponer.

Vaya contraste cósmico, con Donald J. Trump y su caterva de compinches: billonarios (rima con mercenarios) e híper klanes; GI Joes y sus parientes o lacayos impedidos de sacudirse ese tufo a pólvora y naftalina que ha venido acompañando, desde el inicio de su carrera exitosa a la presidencia (luego del papelón en la jungla inmobiliaria, y después del RealityTV), al equipo del odioso patriarca gringo.

 

 

‘Los niños no nacieron para ser quemados’. Los Angeles Times.

¿Sabremos o mejor dicho, podremos ser capaces y tener el aplomo colectivo, en las actuales circunstancias, de seguir el consejo de MLK?

 

@alconsumidor

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