Trumspiranoia a la carta

De toda la fauna que milita en la ‘Derecha Alternativa’, pocos especímenes son tan impresentables como Alex Jones, versión tejana, dizque edulcorada e incomprendida de Trump.

Alex Jones, idéologo del trumpismo y talk-shower. Retrato trastornado de un ‘artista’ displicente. Foto cortesía Esquire.

La conspiranoia patriotera vertida en rallys, calles, medios y redes sociales adictas a a la ‘recuperación de América’ para los blancos -que, de creerle a sus portavoces, son los únicos que le dieron patria- y el apoyo irrestricto hacia el hoy presidente Trump (correspondido en todo momento por el capo de la pandilla que despacha en la Oficina Oval), cobra víctimas en Charlottesville, Virginia -antiguo enclave de la Confederación sureña durante la Guerra de Secesión de 1861-5- después de un enfrentamiento entre partidarios del America Firster hoy encaramado en la Casa Blanca, y sectores opuestos a la doctrina de la supremacía blanca –nada secreta- que saludó el inicio del Trumpismo con arengas y el grito entre sus seguidores de Hail Trump!, y que contribuyó con creces para enviarlo a la presidencia de los Estados Unidos (o Liderazgo del Mundo Libre, en jerigonza trumpera) en noviembre del año pasado.

De toda la fauna que milita en la ‘Derecha Alternativa’, pocos especímenes son tan impresentables como Alex Jones, cuya plataforma Infowars es de las más cotizadas en ese ecosistema radiactivo que se ha vuelto Mainstream: un Padre Coughlin contemporáneo y reloaded, con centro de operaciones en el bastión liberal de Austin, capital de Texas (y refugio de minorías apabulladas por autoridades republicanas que incluyen al ex gobernador y expresidente George W. Bush, o a sus nefastos sucesores).

Foto vía Artflail.

En el demencial circo -tobogán del horror- comandado por Trump, el Aprendiz de Guasón Alex Jones cumple una función mortífera: es un tóxico cortesano del neoyorquino, experto vendedor que comercia, fiel al patrón de la ‘T’ mayúscula, aceite de culebra a precios estratosféricos (empaquetado ahora como ‘píldoras para el fortalecimiento cerebral’, o ‘vitalidad masculina’); es un producto hecho a la medida de Su Naranjitud -bautizado así por el periodista politico y gonzo Matt Taibbi, de Rolling Stone- la Suprema Majestad Anaranjada, y su excelsa familia cleptocrática.

Para sus abogados, que lo representan en pleitos de custodia y otras causas o demandas promovidas por las víctimas directas de sus campañas incesantes de odio, el inocentón Alex Jones es un simple -aunque inspirado, e inofensivo- ‘artista’ del Performance mediatico, del que sólo habría que reprocharle su ‘sarcasmo’: algo así como una versión tejana, dizque edulcorada e incomprendida del Trump más ruin bajo el asedio de la ‘corrección política’ que se aloja en los Mass Media norteamericanos.

Pero mientras tanto, al paso en cámara lenta de la administración de Trump, y entre el estrépito marcial y descalificatorio de las redes sociales, o un tardío examen de sus consecuencias, el personaje de marras le declara formalmente la guerra a las y los Liberales (hoy en aparente desbandada, tras la derrota fulminante propinada -casi por default– por la horda reaccionaria y racista que para Trump constituye su exclusivo ‘Movimiento’), algo que para él y su estratega en jefe de la Casa Blanca Steve Bannon, o el Joseph Goebbels de la Derecha Alternativa Richard Spencer, son EL verdadero –casi único- enemigo a enfrentar en un Apocalipsis definitorio, casi de Fin de los Tiempos (y que para ellos, quizá ya haya comenzado tras la reciente melee fatal de Charlotteville, Virginia). Como el Patriarca de los Blancos Anglosajones y Protestantes Trump en el caso de la ‘extranjería’ de Barack Obama, Jones se percibe como un cruzado que descree del asesinato de veinte niños y seis adultos en la masacre del kínder de Newtown, o que cuestiona con frecuencia la verdad de los sucesos del once de septiembre de 2001. Y tiene millones de escuchas, fanáticos (uno de ellos, y más importante sin duda: el actual presidente de EEUU) o seguidores reconocidos.

Foto: Vice News

La más enloquecida de sus teorías de conspiración insinúa que el gobierno de los Estados Unidos posee una máquina para manipular el clima. En 2013, después de una serie de tornados en Oklahoma, Jones señaló lo siguiente: ‘Por supuesto, hay asuntos de armas del clima ocurriendo en este momento — tuvimos inundaciones en Texas como hace quince años; murieron más de treinta personas en una noche. Resultó ser culpa de la Fuerza Aérea’.

Tal y como lo señala el cómico John Oliver, anfitrión del programa Last Week Tonight, el creador de Infoguerras es un trumpecito en potencia químicamente puro. Y por añadidura, un estafador consumado, que aspira a llegar a las Grandes Ligas de la Conspiranoia Institucionalizada. Jones obtiene pingües ganancias mediante la venta y distribución de toda índole de menjurjes, suplementos alimenticios de dudosa efectividad y atributos curativos inexistentes. Sus ‘novedades’ y ‘ofertas’ son derivaciones, en las cloacas Alt-Right, de los múltiples -e inútiles- productos chatarra de Trump (incluido él mismo).

Será entonces una simple cuestión de tiempo, determinar cuándo Alex Jones se lanza en definitiva a la palestra electoral americana. ¿Será para los comicios federales intermedios de 2018, que –reza el lugar común gringo- arroje su sombrero a la arena?

Por lo pronto amerita no perderle, a este farsante digno de Opera Buffa del siglo XXI, la pista en ninguna de sus ‘evoluciones’.

Trump y Alex Jones. Un decrépito Maestro de las Malas Artes, y su alumno aventajado. Vía New York Magazine.

Como corren los tiempos actuales, podría en el futuro convertirse (¿por qué no?) en CEO, como Trump, de una reducida ‘América’ -imaginaria y ‘recobrada’- vuelta ‘grande’ a golpe de Fake News, bravatas bélicas y abundantes toletazos.

¿Quién en México se atreverá a hacerles sombra, o defender el interés nacional, cuando acá abundan trumps o sus epígonos alexyones desde las entrañas mismas del poder nacional, cuyos ‘ejércitos’ tricolores acaban de ser conminados por el mariscal Peña Nieto (empleado con Luis Videgaray del Godzilla inmobiliario y magnate de Queens, con casa matriz en Trump Tower, Pennsylvania Avenue y Mar-a-Lago, e importante sucursal en Los Pinos) para vencer –a rajatabla, como ya ocurrió en Edomex- en las elecciones presidenciales del año próximo?

 

@alconsumidor

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