Nueva estrategia ciudadana

La estrategia legal que siguieron dos abogados, un contador y un activista social para que se reconociera su derecho de ciudadanos adultos a cultivar y consumir mariguana para uso personal, abre una nueva ruta en el ámbito judicial a las Organizaciones de las Sociedad Civil (OSC).

Los integrantes de la Sociedad Mexicana de Autoconsumo Responsable y Tolerante (SMART) abren una nueva ruta a las Organizaciones de las Sociedad Civil (OSC) con la estrategia legal que siguieron, para que se reconociera su derecho de ciudadanos adultos a cultivar y consumir mariguana para uso personal.

La demanda fue presentada por dos abogados, un contador y un activista social, que no son consumidores de mariguana y tampoco lo pretenden ser. Su objetivo es que el gobierno cambie la estrategia prohibicionista y punitiva para hacer frente al problema social de las drogas que ha mostrado de manera más que evidente su fracaso.

En versión de los demandantes, compartida por especialistas, gobiernos y organismos internacionales, la estrategia asumida hace 40 años solo ha traído destrucción, muerte, violencia, injusticias y abusos sistemáticos de parte de las autoridades. El enfoque prohibicionista y punitivo se proponía la reducción de los consumidores y de la violencia. Lo que ha sucedido es exactamente lo contrario.

Ante esa realidad su novedosa estrategia se centró en el campo jurídico que las OSC, las más de las veces, dejan de lado por considerar que por ese camino, que resulta burocrático y complicado, no se obtiene nada. Los integrantes de SMART reconocen que sus abogados “hicieron un trabajo conceptual fantástico”.

La Primera sala de la SCJN, que analizó el caso, estudió los argumentos jurídicos presentados por los abogados de SMART, que se centraron en la libertad y la autodeterminación que la Constitución garantiza a los ciudadanos para el desarrollo de su personalidad. La resolución fue que cinco artículos de la Ley General de Salud son anticonstitucionales por limitar los derechos humanos y las garantías individuales.

La idea de SMART es crear un precedente y al presentarse casos semejantes los jueces tendrán que resolver en el mismo sentido que la Primera sala de la SCJN. Esto lleva necesariamente a crear jurisprudencia y el Poder Legislativo en ese momento está obligado a revisar las leyes y actuar en consecuencia.

La estrategia que diseñó la SMART -le llevó tres años en obtener lo que buscaba- avanza por una ruta que las OSC no han transitado. Su evidente triunfo señala un camino para que el mundo de la sociedad organizada abra el frente de lucha en el ámbito de aparato judicial. Es una vía que ofrece muchas posibilidades.

 

@RubenAguilar

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