Los estados al cierre del plazo del SNA

Si bien no hubo un cumplimiento al 100%, se trata de una minoría de estados que se quedaron cortos en la implementación del Sistema Nacional Anticorrupción.

Por: Fernando Alcázar (@FerAlc23)

El 18 de julio de este año fue una fecha importante. Ese día, las constituciones y las legislaciones estatales debían quedar listas para incorporarse al Sistema Nacional Anticorrupción (SNA). El SNA es el primer esfuerzo en el derecho comparado internacional en agrupar y coordinar a las autoridades responsables de la auditoría, fiscalización, rendición de cuentas y sanción de la corrupción, tanto a nivel federal como a nivel local, en una lucha frontal contra la corrupción.

Para que el SNA no quede en papel y evitar un fracaso prematuro, las organizaciones de la sociedad civil, piezas fundamentales en su creación y desarrollo, nos dimos a la tarea de vigilar los primeros pasos de su integración, específicamente el monitoreo de las reformas constitucionales y creación de leyes para los sistemas estatales (obligación establecida por la Constitución federal y la Ley General del SNA en su transitorio segundo). Los elementos esenciales del SNA debían quedar reflejados en las constituciones y legislaciones locales, y para su monitoreo el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), Transparencia Mexicana y la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) creamos el Semáforo Anticorrupción.

El Semáforo Anticorrupción es un parámetro objetivo de evaluación de las reformas constitucionales y leyes para los Sistemas Locales Anticorrupción (SLA). El seguimiento se divide en dos semáforos: uno que evalúa las reformas constitucionales o iniciativas de reforma constitucional, y otro que evalúa las leyes o iniciativas de ley para los sla. Así, se verifica si el estado cuenta con una reforma o ley publicada o una iniciativa y, después, si éstas son adecuadas. A partir de esta revisión, se otorgan puntajes de 0, 50 y 100, en relación al nivel de cumplimiento con los criterios de la metodología. El resultado final, como puntaje, coloca a las reformas, iniciativas y leyes como satisfactorias (85%-100%), regulares (70%-85%), o deficientes (0%-70%).

En la primera publicación del Semáforo Anticorrupción, con fecha de cierre al 28 de febrero, solamente dos estados contaban con una reforma y ley del sla satisfactoria; diez contaban una reforma constitucional satisfactoria; y tres presentaban problemas serios con sus reformas. Los demás contaban con una reforma constitucional e iniciativa de ley; con reforma, pero sin iniciativa de ley; o con iniciativa de reforma constitucional. Se reportaron un total de nueve estados que no contaban con ningún tipo de trabajo. En ese mes de febrero, las alarmas se encendieron, dada lo gigantesca que parecía la tarea. La tendencia, sin embargo, al transcurrir el tiempo, fue positiva. Cada vez más estados contaban con los cambios legislativos, y lo que es más importante, la mayoría de ellos lo hacían de manera satisfactoria y apegada a nuestra Ley Modelo para los SLA, una guía básica y equivalente a la Ley General del SNA.

En nuestra cuarta y última publicación, cinco meses después y en la fecha del plazo establecido por la Constitución para que las entidades cumplieran, 30 estados contaban con una reforma constitucional satisfactoria (22) o regular (8), 1 con una deficiente (Baja California) y 1 sin reforma (Chihuahua)[1]. Respecto a las Leyes de los SLA, 29 estados crearon una y 3 se quedaron sin ella (Chihuahua, Tlaxcala y Veracruz). Si bien no hubo un cumplimiento al 100%, se trata de una minoría de estados que se quedaron cortos en la implementación. Los números indican que la presión a la que fueron sometidos a partir de la primera publicación fue efectiva (ver gráficas 1 y 2).

Con el Semáforo Anticorrupción, inicialmente un mero instrumento de seguimiento y monitoreo, las organizaciones de la sociedad civil desarrollaron una nueva forma de interacción política, reposicionando a la participación ciudadana en los congresos.

La forma de hacer política pública en México ha cambiado. El crecimiento de la sociedad civil organizada ha empezado ejercer una influencia real en la toma de decisiones de nuestro país. El camino es el correcto y el Semáforo Anticorrupción es solo el comienzo de un trabajo mucho más profundo y complejo en la construcción del SNA que, a final de cuentas, es de los todos nosotros. Cuidémoslo.

Fuente: IMCO, Transparencia Mexicana, Coparmex.


Fuente: IMCO, Transparencia Mexicana, Coparmex.

 

 

* Fernando Alcázar es investigador del @imcomx

 

 

Para más información sobre el semáforo anticorrupción consulta aquí.

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[1] Chihuahua aprobó su reforma constitucional un día después, el 19 de Julio.

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