De primaveras y jardines floreados de libertad

Comprendo que para algunas personas Aristegui no sea su cup of tea, pero eso es irrelevante cuando se violan nuestros derechos y se restringen los espacios críticos que le dan contrapeso a la bola de chayoteros que abundan en los medios de comunicación.

Cuando una planta se ha secado, todos los mantos acuíferos serán insuficientes para revivirla.

De cuando se ha tocado fondo y ya no queda nada qué perder.

Y ocurre que cuando nada queda qué perder se derraman ríos de sangre; solo la venganza apacigua el alma. Un grito de guerra que clama justicia e igualdad para los olvidados. Para los  que nadie va a extrañar cuando se hayan ido.

Queda un violento anarquista con olor a muerte…

El fracaso absoluto de la democracia y la paciencia colmada por el abuso de un gobierno totalitario y egoísta que fomenta el contraste y la injusticia.

Un pueblo oprimido orillado a la desesperación y la oscuridad.

Una sociedad árida.

Una planta muerta.

Eso somos.

De esa muerte que experimentamos en el plano individual nacen las “primaveras” y los levantamientos…

Las engendran las esperanzas perdidas de miles de personas que ya no tienen miedo porque les ha sido arrebatada hasta su dignidad. Las provocan las desapariciones forzadas de 43 estudiantes sin que hayan respuestas concretas por parte del gobierno a SEIS meses de la tragedia ocurrida en Ayotzinapa.

También podría ser que la gota que derramara el vaso de una vez por todas sea la sin razón de un despido injustificado a un equipo de periodistas que tenían los huevos para investigar lo que nadie se atreve a tocar ni con el pétalo de una rosa. Un equipo de periodistas que se dejaban la piel por el derecho de todos nosotros a la verdad y a la libertad de expresión.

Comprendo que para algunas personas Aristegui no sea su cup of tea, pero eso es irrelevante cuando se violan nuestros derechos y se restringen los espacios críticos que le dan contrapeso a la bola de chayoteros que abundan en los medios de comunicación.

Es inaceptable todas las injusticias que ocurren a diario en nuestro país. Inaceptable que reine el miedo al manotazo y al capricho presidencial y a los escribanos de sus pésimos guiones que no puede aprenderse ni de memoria.

Me indigna que varios colegas de Carmen comuniquen de forma sesgada su despido y que den por sentado que se trata de un -pendejo- tema laboral. Lo que Pedro dice de Juan habla más de Pedro que de Juan, señoritos y señoritas. Con esa linea editorial que les ha dado por seguir, solamente nos demuestran la gran envidia que los corroe. Carmen -les guste o no- tenía la audiencia más grande que cualquier periodista de este país. Es increíble que pretendan replicar un mensaje que de tanto repetirlo terminara perneando en la conciencia de su audiencia; sembrarla de manera por demás insidiosa de tal suerte que al cabo del tiempo terminemos por darla como verdad absoluta.

No, si el miedo no anda en burro…

Me ilusiono con imaginar una primavera mexicana abonada con las cenizas de nuestros espíritus contritos. El sueño de que ahora sí pase algo. De que ahora sí nos organicemos para dejar de ser permisivos con este gobierno autoritario y vacío.

La voluntad no debe de alcanzarnos para sanar un espíritu pervertido por la injusticia y la desigualdad. No quiero ver a Mexico renovar los votos del perdón -nuevamente- con un sistema que no trabaja por y para su pueblo.

Sembremos juntos una nueva planta que nos brinde la fortaleza para tomar acción de una vez por todas. Quiero a Aristegui de regreso porque Aristegui representa una voz que hace temblar a los pillos porque mantuvo contra viento y marea independencia editorial y apego a los valores esenciales del periodismo. Aristegui puede ser la primera planta del jardín de nuestra libertad.

Los invito a firmar esta petición.

Súmate a las acciones acá y acá.

 

@marthacristiana

Close
Comentarios