Alejandro Hope

Plata o Plomo

Perfil Alejandro Hope es un investigador obsesionado con las drogas, el delito y varios puntos intermedios. No es legalizador, pero tampoco prohibicionista. Cree en racionar el castigo, pero no se le ocurre que la inseguridad se arregla nada más con escuelas y hospitales. Cuando no bloguea, dirige el Proyecto MC2 (Menos Crimen, Menos Castigo", iniciativa conjunta en materia de seguridad pública del IMCO y MéxicoEvalúa. Síguelo en @ahope71

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¿Está creciendo la violencia?

En la última semana, la violencía se ha apoderado de nuevo de los titulares: de una balacera en Iztapalapa al homicidio de un alcalde, pasando por el descubrimiento de 14 cadáveres en San Luis Potosí, los incidentes de alto impacto no parecen tener fin (Salvador Camarena presenta en El País un buen resumen de estos días sangrientos).

¿Cómo interpretar esta cadena de malas noticias? ¿Significa que estamos ante una nueva escalada de violencia, después de la mejoría relativa de inicios de año? Respuesta corta: no sabemos aún. Respuesta larga, después del salto de página.

  1. Una golondrina no hace verano y una semana violenta no hace tendencia. En los últimos seis meses, ya hemos tenido por lo menos dos momentos de intensificación de la violencia (uno en febrero, otro en mayo) que no significaron un cambio radical de trayectoria. De semana a semana y hasta de mes a mes, la curva de homicidios se mueve como electrocardiograma. Se requiere por ello algo más de distancia para identificar tendencias y por ahora, sólo tenemos datos oficiales hasta junio. Habrá que ver que dicen los de julio y agosto (nota: ya sé que los datos del SNSP tienen problemas de calidad, pero, con todo, pueden servir como indicador de tendencia).
  2. La escalada reciente puede ser resultado de un “efecto verano”: de 2006 a la fecha, el cuatrimestre mayo-agosto ha tendido a ser particularmente violento, en comparación con el inicio y el final del año. Existen varias posibilidades para explicar ese comportamiento estacional: 1) el calor (sobre todo en el norte del país) podría conducir a que más personas se encuentren durante más tiempo en exteriores, haciendo más visibles algunas actividades ilegales (la venta de droga, por ejemplo) y facilitando la acción de los pistoleros (es más fácil ubicar a sus víctimas o simplemente rafaguearlos); 2) el calendario escolar podría multiplicar las horas que muchos jóvenes pasan no sujetos a supervisión adulta y facilitar con ello los esfuerzos de reclutamiento de algunas bandas criminales (ese efecto lo tienen bien diagnosticado en Ciudad Juárez); y, 3) el ciclo agrícola de los cultivos ilícitos podría tener algún impacto (aún no llega la cosecha y ya se acabó el dinero). Cualquiera que sea la causa, no sorprendería si el posible ascenso de estos meses se ve compensado por una caída en la última parte del año.
  3. No es lo mismo todo que una parte. Muchos medios han hecho un gran trabajo documentando y dimensionando el fenómeno de la violencia. Sin embargo, aún los mas esforzados no alcanzan a cubrir más que una fracción del total de incidentes violentos. Hace cuatro días, en una jornada que describió como particularmente violenta, Milenio reportó 38 ejecuciones. Sin embargo, como saben mis cinco lectores habituales, se registran en promedio 60 homicidios diarios en todo el país, según la serie del SNSP (y más si toman los datos de INEGI). Es decir, un porcentaje elevado (tal vez mayoritario) de los homicidios no se reporta nunca en los medios. En consecuencia, es enteramente posible que lo que aumentó en los últimos días fue la espectacularidad de la violencia y no la violencia misma.

En resumen, no hay que adelantar vísperas y especular sobre las causas de un ascenso de la violencia, cuando aún no sabemos si efectivamente la violencia ha aumentado. Sé que suena aburrido, pero no hay de otra: esperemos a que se publiquen los datos del SNSP. Con todos sus defectos (y son muchos), es la única fuente que a) provee información de manera frecuente y b) es más o menos integral (e insisto en el más o menos porque sus números estás subestimados). Tengan por seguro que si la violencia se dispara, seré el primero en decirlo. Pero no lo haré mientras no tenga nada más que anécdotas y notas de prensa.

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