Bailamos por el fin de tu acoso

Activistas de las casas House of Apocalipstik, House of Drag y Dragas a la Calle organizaron una intervención callejera frente de la clínica Marie Stoppes en solidaridad con las mujeres que acuden a abortar y son acosadas por la iniciativa 40 días por la vida.

Por: Omar Feliciano (@tipographo)

 

[nota: este texto debe leerse con estas canciones de fondo: Le Le – Breakfast y XXX Angel Dust XXX]

 

Hoy: Las rezanderas frente a la Clínica Marie Stoppes se aferran al rosario, miran de costado, se ponen rojas, vuelven a hacer como que ignoran lo que pasa frente a la clínica. Un grupo de personas, algunas en drag, bailan furiosamente. Una mujer del local de antojitos al lado de la clínica se sienta con ellas un rato, luego regresa a su local para grabar con su celular y encender la luz de la Virgen de Guadalupe que colocaron en la fachada de su local orientada hacia la clínica. Esta es la estampa de “Sesión de Vogue por el Derecho a Decidir” convocada por House of Apocalipstik, House of Drag y Dragas a la Calle, una muestra de solidaridad con las mujeres que acuden a la clínica y son acosadas por la iniciativa 40 días por la vida. “Rezamos por el fin de aborto”, dice su cartel. “Bailamos por el fin de su acoso”, pensé.

Ayer: En 1967 el documental The Queen documentó la confrontación racial en los concursos de travestis. Crystal Labeija, una de las concursantes, denunció el racismo de los jueces y prometió no volver a participar en el circuito de concursos de belleza travesti organizado por las blancas. En 1972 lanzó su propia competencia; aconsejada por Lottie Labeija creó House of Labeija y fue así como ocurrió el primer ball organizado por una casa. Fue en este ambiente donde nació el vogue como un estilo de baile, forjado en las poses de las madres legendarias, las trans y los hombres gays que tomaron el liderazgo de su comunidad y crearon una Casa, no sólo para celebrar y divertirse, sino para cuidarse y protegerse de una sociedad hostil contra su existencia.

El vogue y la cultura ballroom han influenciado la cultura popular, la academia y las artes. “Paris is burning” ha sido sujeto de análisis de la femista negra bell hooks y fue usado por la filósofa Judith Butler como un texto fundamental para sus aportes a la teoría de la performatividad de género. Expresiones como Shade, Tea, Yaaaas y otras utilizadas en el seno de la cultura, no sólo han sido apropiadas por el público general, sino que han llegado al diccionario: “-throw shade US slang US slang:  to express contempt or disrespect for someone publicly especially by subtle or indirect insults or criticisms”.

El vogue se ha usado como un medio de protesta y su existencia misma es un desafío al mandato de género asignado a los cuerpos, a la limitación de la libre expresión de la sexualidad en los espacios públicos. Cuando el movimiento trans y sus aliados marcharon contra la iniciativa de Ley de Carolina del Norte sobre el uso de baños públicos para personas tras, Micky Bradford, una activista de 25 años afiliada a la organización Transgender Law Center decidió voguear frente a la policia: “Es importante que vean a una mujer negra tras sin miedo de la policía o de las poliicas”, aseguró.

El vogue también es una forma de elaboración del duelo. Durante una vigilia en Soho, Londres, en memoria de las víctimas del tiroteo de Orlando, Bam Bam de Kiki House of Tea, D’Relle Khan de House of Khan, y Jay Jay Revlon (uno de los impulsares de la cultura en esta ciudad) comenzaron a voguear. Los tres reiteraron que es una manera de expresar el dolor y la tristeza de forma comunitaria – un acto de solidaridad para crear solidaridad y apoyo entre comunidades, una expresión de unidad para crear espacios comunitarios seguros.

Hoy en México existen varias Casas en la Ciudad de México que dan clases, organizan prácticas públicas, y balls. Las casas comprenden la dimensión política de su expresión, muy particularmente mi casa, House of Apocalipstick se reconoce en el feminismo y fue por eso que junto con House of Drag y el colectivo Dragas a la Calle convocamos a manifestar los cuerpos en solidaridad con las mujeres que son acosadas por las rezanderas de 40 días por la vida.

¿Qué es 40 días por la vida? Una iniciativa antiderechos que nació en Texas en 2004 con el fin de acosar a las mujeres que deciden interrumpir su embarazo y a las personas empleadas en éstas. Del miércoles de ceniza al domingo de ramos realizan actividades con el fin de promover el estigma al aborto con oración pública. En 2008 la campaña se volvió nacional y poco después se unieron a la campaña actividades en Australia, Canada, Irlanda, entre otras. México y Colombia fueron los primeros países latinoamericanos en sumarse a la iniciativa, en 2014 y 2015, respectivamente.

La intervención callejera consistió en una pasarela de la esquina de Campeche y Manzanillo hasta el frente de la clínica Marie Stoppes, con una parada para posar justo frente a las activistas de 40 días por la vida. La canción elegida para la pasarela fue Le Le – Breakfast, le siguió XXX Angel Dust XXX para dar paso al estilo libre en vogue y cerró con una Ronda de Vogue. Así le llamo al círculo de bailarines, se le conoce como cypher de la cultura del hip hop y suena muy parecido a la roda de capoeira; en todos los casos es una expresión con raíz en las culturas africanas donde la comunidad se reúne en círculo disfrutar de la cultura y reconocerse como comunidad,  demostrar sus habilidades improvisando o comunicándose con otro bailarín en una batalla amigable. Rondar no sólo significa dar vueltas a algo sino también el grupo de personas que rondan la calle con música.

Para House of Apocalipstick la cosa es personal, al menos una persona integrante de la casa ha interrumpido su embarazo en esa clínica. También es personal porque sabemos que detras de ese grupo de laicos “comprometidos” está el dinero de los ultras y la jerarquía católica, los mismos que diseminan mentiras y patrocinan machas contra nuestras familia. House of Apocalipstck es mi familia por elección. Estas expresiones han enrarecido el ambiente y los transfeminicidios y crímenes por homofobia (lesiones, ataques) han aumentado. Necesitan no sólo sabe que no tenemos miedo, sino que su discurso culpígeno no nos afecta. Nuestra venganza es ser felices y sentimos mucha lástima por quienes se dicen cristianos y carecen de compasión por su prójimo.

 

@GIRE_mx

 

* Ilustración tomada de [Trans Life and Liberation Art Series], fotos son cortesía de Xochiquetzal Tetl

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Comentarios
  • Mariana

    Omar, con tu narrativa construyes un simple desfile, un simple “rondar” como dices, en una manifestación artística con tintes biopolíticos. Los drag no caminan, se expresan. No, no se contonean, ni se convulsionan, no están locos, ni padecen de sus facultades mentales, porque sus bailes son signo de un mensaje que tal vez no todos entienden. No están ahí, sino que conviven y se defienden, “creando espacios seguros”. Eres capaz de comunicarnos eso porque lo vives desde adentro, dotando de sentido lo que es un mero aparecer. Pero con absoluta injusticia, también construyes una narrativa para las mujeres que están ahí rezando. Una narrativa que no te corresponde precisamente porque esa no la has vivido desde adentro. En cambio, caes en tu propia trampa y miras desde afuera, imaginando lo que pasa. Y así como otros hacen el ridículo viendo solo travestis haciendo de “locas”, tú haces el ridículo viendo mujeres manipuladas por el dinero y la jerarquía de la iglesia, sin capacidad de decisión, sin mensaje propio, sin agencia moral. ¿Qué no es eso precisamente lo que piensa el macho mexicano de las mujeres? Construyes un discurso,el tuyo, pero a costa de descalificar a los demás. Además, lanzas acusaciones sin sustento. No das ni una prueba de que el aumento de crímenes de homofobia esté relacionado con los recientes movimientos a favor de la familia.