México sin homicidios #MxSinHomicidios

Nuestro país está en rango epidémico en su tasa de homicidios intencionales y bajo la tendencia actual se podría colocar entre los peores casos de la región.

El 3 de mayo pasado un grupo de organizaciones independientes mexicanas y extranjeras presentó en la Ciudad de México la campaña México Sin Homicidios. El proyecto es el capítulo para México de la naciente alianza latinoamericana denominada Instinto de Vida, misma que se propone reducir la violencia letal en la región a la mitad en diez años.

El diagnóstico básico que soporta este esfuerzo es escalofriante. “América Latina es el hogar de solamente el 8% de la población mundial, pero concentra la mayor parte de los homicidios en el mundo: 38% de los asesinatos ocurren en la región. El problema se concentra especialmente en siete países: Brasil, Colombia, El Salvador, Honduras, Guatemala, México y Venezuela. Cerca de 34% de los homicidios ocurren en esos lugares”.

“Cada 15 minutos en América Latina y El Caribe ocurren cuatro homicidios. Son 400 muertes todos los días. En la región mueren al año un promedio de 144 mil personas y más de 2.6 millones han sido asesinadas desde el 2000. De las 50 ciudades con más asesinatos en todo el planeta, 42 están en América Latina. De cada cuatro personas asesinadas en el mundo, una es brasileña, colombiana o venezolana”. Las proyecciones del Instituto Igarapé de Brasil indican que para el 2030 la tasa de homicidios en la región podría llegar a 35 por cada 100 mil habitantes, esto es, siete veces la media global”.

La evidencia para México es igualmente aterradora. Nuestro país está en rango epidémico en su tasa de homicidios intencionales y bajo la tendencia actual se podría colocar entre los peores casos de la región. Para frenar esta tragedia, el primer documento citado incluye un conjunto de recomendaciones generales sobre qué hacer, cómo hacerlo y quién debe hacerlo. Acorde a los más modernos enfoques, todo debe comenzar por un “Programa de prevención prioritaria para interrumpir procesos que conducen a la ocurrencia de homicidios interpersonales”. Lo anterior acompañado con la reducción en la impunidad y la priorización de políticas públicas locales de contención basadas en evidencia.

La campaña tiene un especial acento en la necesidad de “Mejorar la calidad y desagregación de la información relativa al homicidio”. Sin información adecuada que identifique las poblaciones prioritarias en contextos locales específicos, es imposible hacer intervenciones precisamente focalizadas y eficaces. En el evento de presentación de este loable esfuerzo se dejó en claro que el conteo de homicidios violentos en México no cumple aún con los estándares mínimos suficientes para confiar en los registros oficiales.

La mejora de las instituciones policiales con un enfoque de solución de problemas es otra de las recomendaciones de la campaña inspirada en el conocimiento de frontera. Lo mismo sucede con la recomendación de fortalecer el desarme, también con perspectiva local.

La campaña México Sin Homicidios es fiel representación de las mejores recomendaciones en el espectro internacional, esto es, promover el equilibrio entre la prevención y el control, todo soportado hasta lo más posible en la participación ciudadana.

Apenas y es necesario decir que el valor de esta iniciativa es inestimable. Igual lo es el reto ante autoridades que, a pesar de la avanzada tragedia, casi siempre se resisten al aprendizaje y la mejora.

Por ahora, el llamado de la campaña a la primera acción colectiva es preciso: mira este video y graba tu silencio, comparte tu silencio y multiplica tu silencio por un #MxSinHomicidios.

 

@ErnestoLPV

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Comentarios
  • John Lindsay-Poland

    ¿Cómo se puede hablar de homicidios en México por 10 minutos sin pronunciar la palabra “armas” ni la palabra “corrupción”? Si se trata de diagnósticos, hace falta mucho en este discurso.