México seguro, limpia en proceso

Que la ola de homicidios en México es una matanza en áreas focalizadas y no afecta a la población, de acuerdo con las autoridades. Entonces todos tranquilos

Estábamos equivocados. Creíamos que la epidemia de homicidios violentos en México era un indicador de inseguridad. No. Nos vienen explicando que se trata más bien de un indicador del ajuste de cuentas entre organizaciones criminales, las cuales trabajan en una limpia, o bien nos informan que es un indicador de la masacre entre la delincuencia organizada y las autoridades. La matanza es en áreas focalizadas y no se afecta a la población, nos recuerdan. Bien, entonces todos tranquilos.

Esto es parte de lo que nos dicen las autoridades. En el 2013, desde Michoacán, el entonces gobernador Fausto Vallejo Figueroa atribuyó la violencia a la pugna que hay entre Los Caballeros Templarios y las guardias comunitarias. En el 2014, desde Baja California Sur, el entonces gobernador Marcos Covarrubias declaró que la situación que estaba enfrentando La Paz tendría relación con un “reacomodo” de grupos delincuenciales y formaría parte de una situación a nivel nacional e insistió en que con todo esto, “Baja California Sur sigue siendo uno de los mejores estados para vivir”.

En el 2015, desde Colima, el antes gobernador Mario Anguiano Moreno declaró: “De acuerdo a la información que se tiene y también de acuerdo a las personas que se han venido deteniendo, lo que se percibe es que llega un grupo delictivo que es el Cartel de Sinaloa“. Desde Coahuila, ya en el 2016, el entonces gobernador Humberto Moreira expresó: “No fue en una administración estatal donde se presentó una mayor violencia, fue en todo el país a consecuencia de la guerra declarada en 2006 por el expresidente Calderón al crimen organizado”.

Desde Guerrero, también en el 2016, el gobernador Héctor Astudillo Flores Indicó que la violencia en el estado ha aumentado debido a dos factores: enfrentamientos entre grupos del crimen organizado, y la ausencia de policías. Ya en este año de 2017, desde Tamaulipas, el procurador general de justicia informó que los enfrentamientos representan “una reacción de grupos criminales a la fuerza del Estado, a la coordinación de autoridades federales y estatales de combatir fenómenos delincuenciales, son enfrentamientos que nos dan una reacción de los mismos grupos”.

Información publicada hoy 4 de julio, desde Sinaloa, nos entrega la misma versión, habiendo afirmado el secretario de seguridad pública que no descarta que el incremento de la violencia esté relacionado con la detención de Dámaso López Núñez, “El Licenciado”, quien estaba luchando por el control del Cártel del Pacífico con los hijos de Joaquín Guzmán Loera, “El Chapo”. Mismo día en el que este funcionario, en entrevista en el programa Así las Cosas en W Radio, ofreció igual explicación: los grupos criminales se están matando debido a reacomodos internos.

Pero hay otro tipo de declaraciones que van aún más allá. El Secretario de Seguridad Ciudadana de Celaya, Guanajuato, respecto a los asesinatos que se han presentado en el municipio, aseguró que son entre grupos criminales. “No hay un riesgo, pueden ir tranquilamente, todas estas personas traen antecedentes de que han estado involucrados en algunos eventos… están haciendo una limpia entre ellos y hasta ahorita no se han metido con ciudadano alguno”. O esta declaración casi idéntica que el propio secretario de seguridad pública de Sinaloa ofreció en una emisión radial: “Los homicidios se dan en áreas focalizadas y entre integrantes de grupos delictivos. No se afecta a la población”.

Los ciudadanos podemos estar tranquilos. En México hay una epidemia de homicidios violentos pero no debemos preocuparnos, son ajustes de cuentas entre organizaciones o matanzas entre éstas y la autoridad. Mejor aún, es una limpia entre ellos. Se me ocurre entonces que México vaya al foro internacional a promover un nuevo sistema de medición de la seguridad que reconozca la tranquilidad garantizada para la población, aún si la masacre no para. Un indicador que pudiera poner el sello de seguridad a un país con la matanza desbordada. ¿Puede ser?

 

@ErnestoLPV

 

* Colaboró Mariela Hernández.

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