¿Más competencia en radio?

Considerar el número de estaciones en una población no es lo mismo que analizar el nivel de competencia efectiva, ya que un mismo grupo empresarial puede ser dueño de múltiples estaciones de radio. Es decir, es posible contar con múltiples radiodifusoras y aún así poca competencia, ya que todas podrían pertenecer al mismo dueño.

Por: Jorge Ramírez (@j_ramirezmata) y Ana Moreno (@anamoreno)

Antes de terminar el 2015 habrá cambios relevantes en la radiodifusión sonora en México, en virtud de que el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) dio a conocer las frecuencias del espectro radioeléctrico que se licitarán o asignarán, con el fin de permitir la entrada de nuevos competidores. Mediante su Programa Anual de Uso y Aprovechamiento de Bandas de Frecuencias (Programa 2015), y después de asegurarse técnicamente de la disponibilidad de frecuencias, el IFT estableció una metodología para tomar la decisión sobre licitar o no nuevas frecuencias de radio en aquellas localidades en donde ya existían solicitudes. La fórmula fue simple y básicamente consideró un indicador: la relación entre población y cantidad de radiodifusoras en cada localidad. Así, cuando la población entre el número de radiodifusoras fuera superior a cierto umbral, el IFT permitirá la entrada de una nueva radiodifusora y viceversa; cuando la población entre el número de radiodifusoras no rebasó ese umbral, el IFT no permitirá la entrada de más radiodifusoras a esa localidad.

En la reforma de telecomunicaciones y radiodifusión los legisladores incluyeron en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y en la Ley Federal de Telecomunicaciones y Radiodifusión (LFTR) el término “competencia efectiva”. Dicho concepto plantea la necesidad de que el órgano regulador de la competencia diagnostique los mercados y atienda sus fallas, confiando en sus funcionarios técnicos para medir rangos o niveles óptimos de concentración de los mercados así como sistemas de verificación continua para vigilar su dinamismo, y prevenir concentraciones anómalas.

Sin embargo, considerar el número de estaciones en una población no es lo mismo que analizar el nivel de competencia efectiva, ya que un mismo grupo empresarial puede ser dueño de múltiples estaciones de radio. Es decir, es posible contar con múltiples radiodifusoras y aún así poca competencia, ya que todas podrían pertenecer al mismo dueño. Dicho en otras palabras, el número de estaciones en relación a la población no es una medida confiable con base en la cual se pueda determinar cuál es la concentración de la renta económica en el mercado de radiodifusión. Con ese indicador no se podría detectar la existencia de monopolios u oligopolios, ni si éstos generan efectos positivos o negativos. Esto actuaría en detrimento del pluralismo de la información y la diversidad de contenidos transmitidos en la radio.

El Poder Judicial de EUA, mediante su división Antitrust, ha considerado en diversas ocasiones el nivel de concentración de la competencia en el sector de radiodifusión dentro de localidades específicas. En julio de 2015, por ejemplo, realizó un análisis sobre el nivel competencia entre radiodifusoras dentro de la zona de Denver, Colorado. El indicador que utilizó para realizar este estudio fue el Índice de Herfindahl-Hirschman (IHH), el cual es una medida empleada para detectar la concentración y competencia en el mercado. El IHH tiene un valor mínimo de cero y un máximo de 10 mil. Se considera que un mercado con un IHH superior a 2 mil 500 cuenta con un bajo nivel de competencia.

El análisis del Poder Judicial de EUA cuantificó las implicaciones económicas de que la empresa Lincoln Financial Media adquiriera a la compañía Entercom Communications (ambas empresas participan en el mercado de la radiodifusión angloparlante en Denver, Colorado). Respecto a este caso, la autoridad determinó que la concentración de la competencia en el mercado de radiodifusión era alta, ya que el IHH indica un nivel superior a 2 mil 500. De haberse aprobado la adquisición, el IHH hubiese rebasado el nivel de 3 mil 500, representando un excesivo nivel de concentración de la renta económica. Esto implicaba un peligro para la salud del mercado, principalmente por aumentar los precios de los espacios publicitarios en la programación y disminuir las posibilidades de mayor pluralidad de contenidos para los radioescuchas. Por ende, la división de Antitrust del Poder Judicial de EUA decidió no aprobar dicha adquisición.

La cantidad de radiodifusoras en el mercado no permite intuir el verdadero nivel de competencia efectiva. Para medir la concentración de la competencia en este sector y dentro de alguna localidad en México, de acuerdo con el artículo noveno transitorio de la LFTR, el IFT puede analizar el IHH, a fin de diagnosticar la falta de competencia en ciertas zonas geográficas de nuestro país. El IFT, en su Programa 2015, no plantea la utilización de dicha herramienta de evaluación; el programa, que en principio está encaminado a promover la competencia efectiva, espíritu de la reforma constitucional de telecomunicaciones y radiodifusión del 2013, podría derivar en una mayor concentración de la competencia al aumentar el número de radiodifusoras de los mismos grupos empresariales.

 

* Jorge Ramírez y Ana Moreno son investigadores de @CIDAC.

 

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