Maternidad subrogada. Un par de casos para la reflexión

¿Bioéticamente podemos cuestionar las nuevas formas de procreación?

Por: Héctor A. Mendoza C.

En febrero y marzo de este año hubo dos casos que han provocado un sinfín de notas periodísticas en el Reino Unido. El primero relacionado con una mujer de nombre Mary Portas y el segundo de un varón de nombre Kyle Casson, ambos casos tienen en común dilemas bioéticos que pronto se presentarán en nuestra sociedad (si no es que ya existen, pero no han salido a la luz pública).

Mary, presentadora de televisión, y su esposa Melanie Rickey decidieron tener un hijo para lo cual necesitaban de material genético masculino. Tradicionalmente en este tipo de casos se recurre a la donación de espermas mediante la utilización de bancos que existen para tales efectos.

Cabe señalar por otro lado que algo común en las parejas lésbicas es que una de ellas aporte el óvulo, se consiga material genético masculino y mediante fecundación in vitro se genere un embrión. El embrión así logrado se implanta en la mujer que no aportó el óvulo a fin de gestarlo, la intención es generar un sentimiento de maternidad en ambas mujeres, una aporta el material genético y la otra gesta. Esto de hecho ya sucede en México.

El caso de Mary Portas es diferente porque en esta ocasión, lo que se hizo fue utilizar material biológico de su pareja (Melanie Rickey ) y de su hermano menor Lawrence Newton para, mediante fecundación in vitro, lograr un embrión que habría de implantarse precisamente en la Sra. Rickey.

Finalmente así fue y en marzo de este año nace Horacio, hijo biológico de Melanie Rickey y Lawrence Newton, pero hijo legal de Mary y Melanie. En este caso la idea fue que el pequeño Horacio tendría, gracias a la aportación de Lawrence, una carga genética familiar relacionada con Mary Portas.

La pregunta es si ¿bioéticamente podemos cuestionar estas nuevas formas de procreación?

En opinión del Dr. Simon Fishel, quien es uno de los más reconocidos especialistas en fecundación in vitro del mundo, este tipo de situaciones cada vez serán más comunes, dado que presentan una serie de ventajas respecto de la obtención de material genético vía donación. Para Fishel no hay ningún conflicto bioético, ya que en su opinión resulta comprensible que las familias deseen mantener una cierta descendencia genética.

En algunos países como España, la donación y recepción de material genético debe ser siempre bajo anonimato, requisito que evidentemente no es exigido en Inglaterra.

El segundo caso, el de Kyle Casson, representa también dilemas bioéticos. Kyle Casson es un varón homosexual que quería tener un hijo, sin embargo, después de recorrer múltiples clínicas que ofrecen ese tipo de servicios en Inglaterra, no logró conseguir una mujer que le prestara su vientre.

De frente a esa situación, su madre, Anne-Marie Casson (46 años), ofreció su vientre a fin de gestar un embrión resultado de la fecundación in vitro de material biológico de su hijo y óvulos donados.

La noticia tomó revuelo dado que la Corte Suprema Inglesa ha aprobado la adopción del pequeño Miles por parte de Kyle. En el debate mediático se ha sugerido que en este caso estamos frente a una relación incestuosa.

La pregunta desde la óptica bioética es si, efectivamente, hay algo que se pueda reprochar.

Todo indica que no, pues no existe formalmente, ninguna vinculación biológica entre la Sra. Anne-Marie Casson y el pequeño Miles. Si bien la abuela de Miles es quién lo gestó, desde la óptica científica no existe ninguna vinculación biológica directa entre éste y su abuela. De hecho, biológicamente son tan abuela/nieto como cualquier otra abuela/nieto.

Hay que recordar que si bien todo indica que es la primera vez que sucede algo así en Inglaterra, esto ha sucedido desde hace ya tiempo en diferentes partes del mundo, en julio de 2010 incluso se filtró a la prensa mexicana un caso similar.

Debemos sorprendernos, o debemos pensar que esto está a la vuelta de la esquina. Los dilemas son: permitirlo, prohibirlo, ignorarlo o eventualmente regularlo, esas son las verdaderas cuestiones bioéticas que debemos resolver.

 

* Héctor A. Mendoza C. es Profesor Investigador de la Universidad Autónoma de Nuevo León y miembro del Colegio de Bioética, A. C.

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Comentarios
  • Luna Robles

    Gracias a la subrogación soy felíz. Muchas personas o culturas dictaminan este proceso como compra-venta de bebes, y déjemen opinar que me parece deleznable.Quien ha pasado por esta situación sabe a lo que nos enfrentamos día a día las personas a las cuales la naturaleza nos ha negado formar una familia.Los riesgos a los cuales nos enfretamos tanto sociales como psicólogicos son muy grandes.
    Nos sentimos juzgados por las leyes que nos niegan el poder formar una familia si no es bajo su propio manto. Ellos nos acercan a la adopción haciendo apología de este proceso.Pero ¿es la adopción el mejor camino para formar una famila? Es una opción, está claro, pero no es la más voluntariosa. El estado lo único que te exige es someterte contínuamente a una cadena de burocrácia, fatal regulada, que termina negativamente. Creo que por tanto la maternidad subrogada es un camino mejor para las personas que diariamente vivimos esto,

  • Edu Serrat

    Siento ilógico que esto se pueda legalizar en algún sitio, es más si siento que es así es porque los gobiernos piensan que van a tener grandes beneficios con todo esto.. No entiendo que se pueda hacer y que encima se de paso este negocio que corre a cargo de las vidas de un niño inocente, al cual no se le ha preguntado si eso es lo que el quiere para sí mismo, es decir que nadie le ha dado la opción de poder elegir nada; y de una mujer que por razones económicas a decidido prestar su vientre o alquilarlo para que ese hijo pueda nacer…
    Para mi es un arduo negocio muy bien entretejido en el cual las personas que tienen que ganar no ganan y las que tienen que gastar por conseguir lo que quieren lo hacen.
    Es decir esto es un negocios para ricos a lo cual las personas con menos recursos no pueden acceder… Es decir pura inversión en sus vidas… Me produce bastante pena,

  • Morat Sosan

    Para mi queda claro lo que se esta exponiendo aquí. Estoy totalmente de acuerdo y más cuando esta claro que una madre no es la que da el ser, sino la que educa, crea y ama a su hijo. El embarazo es cierto que es el medio de unión entre dos personas, pero muchas veces por cuestiones biológicas las mujeres embarazadas sienten cierto rechazo hacia esos hijos, y eso es muy duro.
    Luego hay otras mujeres que cuando sus hijos nacen sienten cierta animadversión hacia ellos llegando muchas veces incluso a abandonarlo. Luego.. ¿dónde esta el crimen de las mujeres que hemos tenido que acudir a la maternidad subrogada para ser mama o papas?. ¿Que hemos estado haciendo mal?… Yo creo que nada, y más cuando entras en un país como Ucrania que desde un primer momento tratan tu tema como lo que es, un proceso más que intenta ayudar a una pareja que por motivos biológicos es imposible que pueda tener hijos,