Crímenes de lesa humanidad en México y su impunidad

¿Quién en su sano juicio puede decir que más de 4,000 denuncias por tortura ante la Procuraduría General de la República entre 2007 y 2014 son casos aislados?

Nadie pude negar que en México se cometen atrocidades. En muchas ocasiones con la autorización, apoyo, aquiescencia o complicidad de funcionarios públicos. Así lo muestra el informe de la organización internacional Open Society Justice Iniciative: Atrocidades innegables. Confrontando crímenes de lesa humanidad en México, que como su nombre lo indica, aborda la comisión de crímenes de lesa humanidad en el país tanto por funcionarios de los distintos niveles de gobierno como por organizaciones criminales.

Reconocer que en México se han cometido crímenes de lesa humanidad implica asumir que los casos de tortura, desaparición forzada y ejecuciones extrajudiciales (asesinato por servidores públicos en ejercicio indebido de sus funciones o por motivo de estos), que se han cometido en el contexto de la política vigente de seguridad no son casos aislados. Por el contrario, se trata de una acumulación no accidental de actos que se repiten con metodologías similares y por autoridades similares con recursos públicos.

Además de presentar patrones similares en su ejecución, gozan del respaldo de instituciones al negar los hechos, modificar las escenas de los crímenes, así como por la omisión en la investigación de los delitos.

¿Quién en su sano juicio puede decir que más de 4,000 denuncias por tortura ante la Procuraduría General de la República entre 2007 y 2014 son aislados? 79 recomendaciones de la Comisión Nacional de Derechos Humanos por casos de tortura en el mismo periodo donde en 44 señala a la Secretaría de Defensa Nacional como responsable, 16 a la Secretaría de Marina, 14 a la Secretaría de Seguridad Pública y 6 a PGR no pueden ser aislados.

¿Quién puede decir que más de 70 mil asesinatos y que 60 recomendaciones que involucran a 161 víctimas de ejecuciones extrajudiciales son casos aislados? ¿Quién puede decir que 28 mil desapariciones y 11 recomendaciones que implican a 54 víctimas son casos aislados?

La definición más simple de aislado es que es único, es excepcional, que se presenta o se produce separado en el tiempo y el espacio. El informe prueba que los casos documentados por las organizaciones, mecanismos internacionales de derechos humanos y la propia CNDH no pueden ser considerados como casos asilados, sino como actos que forman parte de un ataque sistemático y generalizado en contra de la población civil, sean integrantes de la delincuencia organizada a quien prefieren matar que poner a disposición de autoridades, o a quienes torturan para obtener información o castigarlos extrajudicialmente; personas a quienes atribuyen dolosamente a la delincuencia organizada o ‘falsos positivos’, así como personas que fueron víctimas del uso ilegítimo o imprudencial de la fuerza, a quienes se les ha llamado ‘daños colaterales’.

Para calificar esa acumulación de actos como crímenes de lesa humanidad se debe probar, y el informe lo hace, que los mismos forman parte de una política o plan del Estado. En el caso mexicano, la política de combate a la delincuencia organizada promueve el uso de medios legítimos, así como ilegítimos o ilegales. Movilizando recursos públicos, incluido un gran despliegue militar para implementar la política de seguridad, omitir legislar en el uso de la fuerza letal, así como no investigar los abusos cometidos por militares, y en general la ausencia de consecuencias de cualquier tipo. A ello se debe agregar la retórica de funcionarios de gobierno de negar, o minimizar las atrocidades, culpar a las víctimas o criticar a los mensajeros.

Este informe debe despertar la obligación de las autoridades mexicanas no sólo de atender a las víctimas de manera distinta, sino de tomar en cuenta las consecuencias legales que implica el reconocimiento de crímenes de lesa humanidad. Los crímenes de lesa humanidad son delitos que no prescriben, son delitos que no son amnistiables, delitos que no pueden estar sujetos a las inmunidades parlamentarias o de cualquier otro tipo, y se juzgan no sólo a los autores materiales, sino y sobre todo a los responsables superiores jerárquicos.

No se pueden atacar los problemas de impunidad de los delitos cometidos a gran escala como los que se han cometido en México y en los que están involucrados altos funcionarios del Estado, si no se reconoce la gravedad de la situación.

Atrocidades innegables abre nuevamente la puerta a la discusión sobre las atrocidades que se han cometido en México desde 2006, mirándolas ahora desde una perspectiva del derecho penal internacional. Las ordenes de la actual política de seguridad fueron combatir y abatir delincuentes; combatir el crimen organizado por cualquier medio, y a cualquier costo. Hoy, los cientos de miles de casos de desapariciones, tortura, ejecuciones extrajudiciales son los costos.

Conoce el informe completo aquí.

 

@CMDPDH

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