Asamblea de la OEA, oportunidad para proteger ddhh

Uno de los temas fundamentales que se discutirán es el del financiamiento para la Comisión y la Corte Interamericanas de Derechos Humanos.

El día de hoy inicia en Cancún la 47ª Asamblea General de la Organización de los Estados Americanos (OEA), en un contexto de preocupación por la precaria situación de derechos humanos en el país, la impunidad y la violencia que no cesa en diversos estados de la República, así como la falta de participación efectiva de la sociedad civil en discusiones que pueden ser fundamentales para el mejor funcionamiento de la Comisión y la Corte Interamericanas de Derechos Humanos.

Un grupo amplio de organizaciones de la sociedad y movimientos de derechos humanos, advertimos en el marco del inicio esta sesión de la organización regional, que no se puede desestimar la grave crisis de derechos humanos que enfrenta el país.

En la última década han ocurrido aproximadamente 200 mil homicidios dolosos, más de 31 mil personas se encuentran desaparecidas, más de 800 denuncias por actos de tortura, más de 300 mil personas son víctimas de desplazamiento forzado interno a causa de la violencia. Ocurren siete feminicidios al día y se mantienen diversas formas de violencias de género: tres personas son asesinadas al mes por su orientación sexual o identidad de género. Decenas de miles de migrantes siguen arribando y transitando a México violentadas de todos sus derechos y en lo que va de este año. Más de 17 personas periodistas y defensoras de derechos humanos han sido asesinadas. Todo lo anterior en un contexto de acciones de espionaje cibernético y amenazas.

Los autores de la violencia incluyen a la delincuencia organizada, actores privados y estatales. Los niveles de impunidad se mantienen así entre el 95% y el 98%. Lo cual constituye un quebranto de las condiciones mínimas para un diálogo en democracia.

Pese a que la Asamblea General de este órgano regional representa una importante oportunidad para priorizar en la agenda la protección de los derechos humanos de la región, a través del fortalecimiento de la Comisión y la Corte Interamericanas de Derechos Humanos, la preparación de esta sesión se caracterizó por marginar la participación efectiva de la sociedad civil y no promover un diálogo con organizaciones y víctimas que recurren ante el Sistema Interamericano de Derechos Humanos, en torno a las prioridades temáticas que debía promover el Estado mexicano en este foro multilateral.

Resulta preocupante el cierre de espacios para la efectiva participación de la sociedad civil en este tipo de foros internacionales, el cual se evidenció con la decisión unilateral del gobierno de México de cambiar la sede de la Asamblea General –cuyo lema es Fortaleciendo el diálogo y la concertación para la prosperidad-, que originalmente estaba prevista para la Ciudad de México.

De igual manera, expresamos nuestra preocupación por la falta de información sobre el cambio de formato de participación en tal evento, así como de las discusiones que se están dando respecto de temas fundamentales para los Estados Americanos, como son la seguridad multidimensional, la democracia y los derechos humanos.

Agenda de la Asamblea General de la OEA para el 19 de junio.

México tiene la gran oportunidad y responsabilidad, como país anfitrión de la 47º sesión de la Asamblea General de la Organización de los Estados Americanos (AG-OEA), de impulsar estrategias en el hemisferio que se centren en la reducción de los índices de violencia -a través de políticas que privilegien el enfoque de seguridad ciudadana- en la garantía y respeto a los derechos económicos, sociales, culturales y ambientales, y en la erradicación de la impunidad.

Por ello, llama la atención la incongruencia entre el ofrecimiento de México de ser la sede de la Asamblea General de la OEA -así como de diversas sesiones extraordinarias de la Comisión y Corte Interamericanas de Derechos Humanos- y el nivel de incumplimiento del Estado mexicano de diversas resoluciones estructurales emitidas por dicho Sistema.

Por lo tanto, hacemos un llamado al Estado mexicano a priorizar el cumplimiento de sus obligaciones vinculantes bajo los tratados del Sistema Interamericano.

Las organizaciones firmantes expresamos nuestra preocupación por el formato de participación en la Asamblea, mismo que resulta sumamente limitativo al asignar cinco minutos a cada grupo de diez o más OSC, muchas de las cuales han viajado desde otros países de la región para participar. Así como por la falta de difusión amplia y transparencia proactiva acerca de las discusiones que se están dando respecto de temas fundamentales para los Estados Americanos, como son la seguridad multidimensional, el desarrollo sostenible, la democracia y los derechos humanos.

No obstante ello, esta Asamblea General representa un momento crucial para mejorar la protección de los derechos humanos en nuestra región, puesto que se discutirán temas fundamentales para el Sistema Interamericano de Derechos Humanos, entre los que se encuentra el financiamiento suficiente para que la Comisión y la Corte Interamericanas de Derechos Humanos realicen su trabajo en condiciones adecuadas. Actualmente, la CIDH cuenta con un presupuesto de menos de 12 millones de dólares, mientras que la Corte Interamericana tiene 5 millones de dólares anuales. La mitad del presupuesto de ambos órganos proviene de fuentes que no sean el presupuesto regular de la OEA, incluyendo donativos realizados por los propios Estados miembros, situación que atenta contra la independencia de los órganos del Sistema Interamericano.

Otro tema fundamental dentro de la Asamblea General será la elección de tres integrantes de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, de entre seis candidatos/as: Antonia Urrejola Noguera (Chile), Carlos Horacio de Casas (Argentina), Joel Hernández García (México), Douglass Cassel (Estados Unidos), Gianella Bardazano Gradin (Uruguay) y Flávia Cristina Piovesan (Brasil). La elección de estas personas deberá tomarse con la mayor seriedad, poniendo la protección de las personas en el centro de la discusión, respetando los criterios de independencia, imparcialidad, conocimiento del tema, alta autoridad moral, diversidad y representación de género.

Los Estados tienen la obligación de adoptar decisiones que respeten los derechos humanos, de coordinarse en brindar una mayor seguridad humana y de dar eficacia a los órganos de protección del Sistema Interamericano, a partir de la adopción -entre otros- de un aumento significativo del presupuesto del Sistema Interamericano de Derechos Humanos mediante resolución adoptada en esta Asamblea General y la elección de perfiles adecuados a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.


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