Bitácora por la transparencia 1: a los legisladores no les interesa rendir cuentas

En esta primera entrega de la Bitácora Ciudadana por la Transparencia, los legisladores proporcionaron respuestas dignas de enmarcarse por la caducidad de las referencias, por evadir la respuesta o simplemente por no proporcionar la información (asumiendo como si la dieran).

El enfoque principal que se le da a la actividad legislativa en medios de comunicación es discutir leyes, dando por sentado que el trabajo en comisiones, el uso que se le dé a sus recursos y la forma de operar dentro de los grupos parlamentarios, es poco o nada visible. La información pública que existe al respecto es casi nula. De ahí que nos dimos a la tarea de solicitarla a las cámaras de Diputados y Senadores vía transparencia, como parte de la Campaña ciudadana por la rendición de cuentas emprendida por Visión Legislativa y Animal Político.

Esta columna se enfocará a las respuestas recibidas sobre información en comisiones, órganos de gobierno y grupos parlamentarios. Los legisladores proporcionaron respuestas dignas de enmarcarse por la caducidad de las referencias, por evadir la respuesta o simplemente por no proporcionar la información (asumiendo como si la dieran). Vayamos con algunos ejemplos que muestran que el discurso de ser parlamento abierto está alejado de la realidad.

Sin información de votaciones

Si bien hay un sistema electrónico de votación en el pleno de ambas cámaras, las comisiones son órganos especializados que no dejan rastro del trabajo realizado dentro de ellas. Se solicitaron las votaciones de 2009 a 2013 en comisiones, grupos parlamentarios, Mesa Directiva y Junta de Coordinación Política pues en su regla de decisión es por mayoría.

En el caso de la Cámara de Diputados, la Dirección General de Apoyo Parlamentario respondió que las votaciones de comisiones están registradas en un vínculo electrónico, el cual remite a información de actas de comisiones correspondientes al periodo 1997-2000. Parece que no tuvieron la precaución de abrir la referencia que adjuntaron. Por ende, no proporcionaron la información.

En contraste pero con el mismo resultado, está la respuesta de la Dirección General de Servicios de Documentación, Información y Análisis, que refiere que la información por Reglamento de la Cámara debería estar publicada en Gaceta. Sin embargo, la misma no las incluye. Adicional, ambas direcciones respondieron que las votaciones plenarias se encuentran en el portal, siendo que no se solicitaron.

Al revisar las actas, no refieren las votaciones individuales como lo señala la fracción g) del apartado III del artículo 160 del Reglamento de la Cámara de Diputados. En todos los casos, las actas de comisiones deberían tener el “sentido del voto de cada diputado y diputada”, así como la asistencia. El Reglamento también establece que las actas de comisiones deberán publicarse en Gaceta y que deberá anexarse la versión estenográfica.

En cuanto al listado de votaciones de la Junta de Coordinación Política, Mesa Directiva y grupos parlamentarios, no proporcionan la información.

La respuesta del Senado no fue muy diferente: no existe un récord de votaciones de senadores en comisiones. Cabe resaltar que a diferencia de Diputados, el reglamento de la cámara alta no obliga a las comisiones a registrar ni dejar documento de sus votaciones. Hay una laguna muy clara de transparencia en este sentido.

Recomendaciones

Más allá de desatar una controversia legal y presentar un recurso de inconformidad respecto de las respuestas recibidas en torno a la información de asistencias y votaciones en comisiones, grupos parlamentarios y órganos de gobierno, presentamos algunas recomendaciones generales con el objetivo de generar un compromiso de los legisladores para contar con un Congreso más responsivo.

1)      Realizar un solo reglamento de transparencia del Congreso de la Unión. De tal forma que el Poder Legislativo tenga un solo criterio para hacer pública la información, que se rija por los elementos básicos de la Declaratoria de Parlamento Abierto. No habría diferencias en el acceso de información y transparencia del uso de recursos dentro de un mismo Poder del Estado.

2)      Realizar bases de datos de votaciones en el pleno y en comisiones, de tal forma que puedan consultarse en un formato de datos abiertos. Estos son “datos que pueden ser utilizados, reutilizados y redistribuidos libremente por cualquier persona, y que se encuentran sujetos, cuando más, al requerimiento de atribución y de compartirse de la misma manera en que aparecen”.

Registrar las votaciones individuales por temas, facilitará a corto y mediano plazos que diputados y senadores respondan públicamente por las decisiones que toman en los órganos especializados.

3)      La información de los grupos parlamentarios debe ser transparente porque utilizan recursos públicos, son los brazos legislativos de los partidos políticos. Debe contar con una regulación específica.

4)      Las votaciones de los órganos de gobierno deben ser de acceso público con el objeto de transparentar la toma de decisiones.

5)      Que todas las comisiones-sin excepción- cuenten con un micrositio que incluya lo establecido en ley y reglamento respectivo: plan de trabajo, informes de actividades, sesiones, agenda de reuniones, grupos de trabajo, comparecencias, documentos de análisis y opinión de las áreas gubernamentales afines, integrantes, staff, estudios, investigación, dictámenes, votos particulares, asistencias, votaciones o actas de sesiones.

6)      Que las comisiones utilicen las redes sociales como herramienta para comunicar y difundir sus actividades, análisis y sean facilitadoras de información especializada.

Primer aniversario

El domingo 15 de septiembre se celebra el Día Internacional de la Democracia. La Declaratoria de Transparencia Parlamentaria cumplirá un año de haberse firmado en Roma, Italia. El texto fue trabajado por las organizaciones de la sociedad civil para el monitoreo parlamentario (PMOs); es una base para el diálogo entre los parlamentos y las PMOs para promover la transparencia y a largo plazo tener instituciones más representativas.

La pregunta oportuna para los senadores, diputados federales y congresos locales en México sería: ¿cuáles son los compromisos que han llevado a cabo y plazos para cumplirlos, para avanzar en las características de un parlamento abierto?

Cabe recordar que lo mínimo indispensable que se requiere a las asambleas nacionales y estatales (o subnacionales) a través de la Declaratoria es: 1) promover una cultura de la transparencia; 2) transparentar la información parlamentaria; 3) facilitar el acceso a la información; 4) permitir el acceso electrónico y el análisis de la información.

Cabe resaltar que el derecho ciudadano de participar en el gobierno y tener acceso a esta información está respaldado legalmente en los instrumentos internacionales de derechos humanos. En particular México se encuentra doblemente comprometido a partir de la reforma constitucional sobre derechos humanos publicada el 10 de junio de 2011, que especifica que: “Las normas relativas a los derechos humanos se interpretarán de conformidad con esta Constitución y con los tratados internacionales de la materia favoreciendo en todo tiempo a las personas la protección más amplia”.

Close
Comentarios