Vladimir Chorny

Voces Disidentes

Perfil Licenciado en derecho y docente (UNAM). Ha sido asistente de investigador y activista por los derechos humanos y la democratización del sistema de medios de comunicación. Amante de la filosofía, inconforme del mundo actual, disidente de paradigmas y miembro #YoSoy132.

Ver Más

Alea jacta est: quemad las naves

Alea jacta est… Uno pasa por mucho y muchas veces siente las ganas de bajar del barco y volver a su zona de confort. Supongo que así se sintió Julio César antes de decidirse a cruzar el río Rubicón, sabiendo lo que vendría más adelante y reconociendo que muchas cosas no estarían ya en sus manos. Hoy la suerte está echada y no hay vuelta atrás. Se dio un paso en el que pocos creyeron y algunos, incluso convencidos, dudamos se haría realidad. Se quemaron las naves y los dados están en el aire, no hay espacio para echarnos atrás.

Hoy por la madrugada, la Cámara de Senadores hizo algo a lo que cada vez nos desacostumbramos más. Cumplió su función como Cámara revisora, abrió al menos un poco la discusión sobre temas importantes de la reforma de telecomunicaciones (aunque algunos legisladores y cabilderos hicieron de todo para tomarlo como arma para retrasar la aprobación) y, a mi parecer, mejoró la propuesta que la Cámara de diputados había enviado.

Se incluyó a los medios comunitarios e indígenas, los derechos de las audiencias, la neutralidad de la red (libertad de injerencias arbitrarias) relacionada con el Libre Acceso a Internet, la legitimidad de los órganos reguladores para interponer controversias constitucionales, la no vinculatoriedad de la opinión del gobierno en materia de concesiones, entre otros. Faltaron cosas, es cierto, se quedan fuera partes importantes, tales como los criterios importantes de dominancia como los ingresos por publicidad o la población, también la obligación de los órganos reguladores de presentar al Ministerio Público la investigación sobre prácticas monopólicas, los derechos de los comunicadores, así como la modificación de los requisitos e impedimentos para ser comisionado, flexibilizando de manera peligrosa los mismos (ésta particularmente grave, que deberá revisarse sin duda en el futuro), entre otros.

Esta propuesta dista de ser perfecta, esa es una realidad, pero incluye muchas de las demandas de los distintos sectores que participaron activamente impulsando la democratización del sistema de medios. Desde la AMEDI  hasta la AMARC, desde el movimiento #YoSoy132 hasta el colectivo de Libre Internet Para Todos. Pocos pensamos que se incluirían muchos de estos temas y debemos celebrarlo, no sin antes hacer al menos dos reflexiones relacionadas.

Primero, es necesario exigir ahora a los Diputados que a más tardar el 30 de abril (última sesión del periodo) aprueben el texto tal y como es enviado por el Senado. En estas tres sesiones, sin ninguna excusa, deben aprobar la reforma en telecomunicaciones. Ya no es admisible que ningún interés detenga este pequeño paso que abre la brecha para luchar muchas batallas más adelante, pero además muchas de las denuncias que los Diputados hicieron sobre las carencias de la reforma en sus reservas particulares al votar a favor de lo general, han sido incluidas. No queda más tiempo y es tiempo de concluir este esfuerzo para dar paso al siguiente. Por ello que en redes sociales distintos activistas hemos pedido la aprobación bajo la consigna de #ReformaTelecomYa.

Segundo, es que concretar la reforma es sólo un primer paso, uno fundamental porque es necesario para dar los siguientes. Sin embargo, son otros dos los que nos separan de vivir una aspiración y no quedarnos en una simple hoja de papel: uno, es desarrollar la legislación secundaria de manera adecuada para cumplir los objetivos del texto constitucional e, incluso, para desarrollar algunos puntos que se resuelven en este nivel, como los derechos de las audiencias o, también, otros criterios de dominancia; dos, el interminable proceso cultural de lograr cumplir la ley. Este último paso nos divide abismalmente entre lo real y lo ideal, y para democratizar el sistema de medios es indispensable.

El Senador Corral lo expresó bien alrededor de las 2:30 am, diciendo que “debemos celebrar el paso, pero no creer que hemos llegado a la meta”. También lo dijo el Senador Encinas, al enfatizar que desde años muchas cosas están en la Constitución, sin que eso cambie cosa alguna. La democratización del sistema de medios vendrá aparejada de una nueva cultura cívica, política y jurídica, o probablemente no vendrá. Pensar que esto termina con la aprobación de la reforma es un error de dimensiones desproporcionales, esto es más bien el comienzo y, para llegar a buen puerto se necesitará de todas las organizaciones, movimientos y demás individuos interesados en el tema.

El momento es histórico. Las naves han cruzado sin posibilidad de regresar, y el Senado Romano Televisivo-Slimico está esperando con todas sus fuerzas allí adelante y sin duda hará todo lo posible por recibir el menor daño posible y por mantener lo que tiene. La parte más dura de la guerra es la que está por venir.

El dictamen se aprobó en lo general con 118 votos a favor, 3 en contra y ninguna abstención. Al final, las reservas hechas por algunos senadores fueron muy buenas y hasta necesarias, pero, como en la Cámara de Diputados, ninguna se aprobó para ser siquiera discutida.

En el tintero me queda la leve sonrisa de percibir cómo tantos legisladores abanderaron el discurso de “democratizar los medios de comunicación (el sistema de)”, que dejamos tatuado en la silueta del viento cuando gritamos por las calles, aparejado a un #YoSoy132…

5:25 am…

Related

Deja un comentario