Por qué Vía Verde no es una buena propuesta

De acuerdo con los responsables del proyecto Vía Verde, los jardines verticales que ya se instalan en las columnas del segundo piso del Periférico mejorarán la calidad del aire que respiran más de 25 mil ciudadanos. Sin embargo, hay 8 razones por las que este proyecto no es lo que dice ser.

Por: Juan Manuel Berdeja, con la colaboración de Sergio Andrade Ochoa (@rat_inside)

Las condiciones climatológicas y la alta concentración de Ozono registrados los últimos meses en la Ciudad de México no sólo provocaron el regreso de las contingencias ambientales luego de 14 años. También generaron el retorno de malas ideas para combatir la contaminación.

Un buen ejemplo de ello es el proyecto Vía Verde. Las 10 contingencias ambientales que alcanzamos de marzo a junio fueron suficientes para que a un grupo de “emprendedores” se le ocurriera una idea para ayudar a mitigar los efectos causados por los gases contaminantes que emiten las fuentes móviles que circulan por Periférico (y que contribuyen con el 87.7% en NOx, el 31.60% en COV y el 49.32% en CO2, de acuerdo al Inventario de Emisiones Contaminantes y de Efecto Invernadero, Ambiente, 2012).

¿Cómo harían esto posible? Con la transformación de las columnas del segundo piso del periférico en jardines verticales.

Prestos, iniciaron una petición en Change.org para conseguir apoyo ciudadano para su proyecto y que este fuera aprobado. Con 84,073 firmas al día de hoy, la petición consiguió lo que buscaban sus autores: que la iniciativa privada y el gobierno los voltearan a ver.

Vía Verde consiste en instalar 60 mil m2 en jardines verticales en las más de mil columnas del segundo piso del Periférico, en una distancia de 27 kilómetros. La Autoridad del Espacio Público ha dicho que los 300 millones de pesos que costará el proyecto no lo pagarán los contribuyentes sino la iniciativa privada y los responsables aseguran que mejorará la calidad del aire que respiran más de 25 mil ciudadanos.

Sin embargo, hay 8 razones por las que este proyecto no es lo que dice ser.

1. No es lo mismo cambio climático que calidad del aire

Vía Verde asegura que mejorarán la calidad del aire de la Ciudad de México al filtrar más de 27,000 toneladas de gases, capturar más de 5,000 kg de polvo y procesar más de 10,000 kg de metales pesados, pero no sabemos de qué manera se determinaron estos datos. La única referencia mencionada es esta página, la cual solo habla de los beneficios de los jardines verticales, pero no ayuda a entender de qué manera se pueden reducir estas cantidades de contaminantes.

Es interesante -por decir lo menos- que dentro de los contaminantes que más menciona Vía Verde en su petición en Change.org es el CO2, el cual no es responsable de las contingencias ambientales por ozono que se tuvieron en fechas pasadas. Tendría que estar hablando, en todo caso, de NOx, SOx y Compuestos Orgánicos Volátiles (COV), ya que son estos los gases precursores de ozono.

La fitorremediación, es decir, la descontaminación de suelos, agua y aire a través del uso de plantas, aprovecha la capacidad de ciertos vegetales para absorber, acumular, metabolizar o volatilizar los contaminantes. El proyecto Vía Verde no menciona la capacidad de las plantas a utilizar para ser en verdad una solución en la captura de todos los contaminantes anteriormente mencionados. Es importante mencionar que en la investigación en biotecnología de plantas existen pocas especies de vegetales capaces de procesar metales pesados eficazmente. Para ser catalogadas como plantas capaces de ser utilizadas en la fitorremediación deben acomular al menos 100 µg/g (0.01 % peso seco) de cadmio y arsenico; 1000 µg/g (0.1 % peso seco) de cobalto, cobre, niquel y plomo, y 10 000 µg/g de manganeso (Padmavathiamma y Li, 2007), una cuestión no reportada ni discutida por los autores del proyecto.

Además en las tecnologías de fitorremediación se debe tener muy claro si el proceso es de contención o eliminación, siendo muchas las dificultades a superar para que la biorremediación tenga el éxito esperado. Una de ellas es el tiempo que se utiliza para la transformación; la vida media (tiempo que tarda en transformarse el 50 % de un contaminante) puede variar entre 60 y 230 días. En general se puede decir que hay muchos factores que influyen en el éxito de la biorremediación: la capacidad de la planta, el tipo de contaminante, las características fisicoquímicas del suelo, los microorganismos presentes el pH del agua, la temperatura, etc (Ali et al., 2013). En cualquiera de los casos, es necesaria mayor investigación para resolver y cuantificar las bondades que Via Verde dice ofrecer sin ningún fundamento técnico y científico.

Ahora, si bien existe una relación entre las soluciones para abatir el cambio climático y las soluciones para mejorar la calidad del aire, es preciso determinar cuáles son los beneficios del proyecto en ambas y de qué manera se piensa trabajar para los dos temas, puesto que la propuesta nació con la idea de ayudar a mejorar la calidad del aire de la ciudad de México y ahora se está enfocando a cuestiones climatológicas debidas a las emisiones de contaminantes atmosféricos y todo lo que es causal de la contaminación por ozono (cambio climático), dejando de lado la idea primera por la cual fue concebido.

Para combatir el cambio climático (fenómeno de carácter mundial) es necesario apegarnos a soluciones mucho más fuertes y profundas. México se ha comprometido mediante las INDCs (Contribuciones Nacionales Determinadas), que son soluciones a largo plazo para abatir el Cambio Climático.

Contingencia ambiental del 16 de marzo de 2016, la primera en los últimos 14 años. // Foto: vía noticias.starmedia.com
Contingencia ambiental del 16 de marzo de 2016, la primera en los últimos 14 años. // Foto: vía noticias.starmedia.com

2. Espacio Público: no hay recuperación

Mucho se ha hablado que Vía Verde es un aumento de áreas verdes y espacio público. Tratemos de entender un poco el concepto y cómo es que está ligado a las áreas verdes.

Manuel Delgado (Delgado, 2011) la define de esta manera: “es el lugar donde se materializan diversas categorías abstractas como democracia, ciudadanía, convivencia, civismo, consenso y otros valores políticos hoy centrales, un proscenio en el que se desearía ver deslizarse a una ordenada masa de seres libres e iguales que emplea ese espacio para ir y venir de trabajar o de consumir y que, en sus ratos libres, pasean despreocupados por un paraíso de cortesía”.

Al tener esta definición, podemos darnos cuenta de que los muros de Vía Verde en el segundo piso del Periférico no cumplen con ninguna de las características mencionadas arriba. No se está trabajando en mejorar el espacio público, ya que el espacio público de una ciudad está conformado por las calles, los parques, las plazas, camellones, glorietas y áreas verdes, los cuales se articulan para brindar espacios de recreación, convivencia, traslado y estancia, cómodos, seguros, asequibles y con un paisaje urbano de acuerdo a los rasgos culturales de la Ciudad.

De igual forma creemos importante analizar cuál es la definición de área verde que se tiene en la NADF-006-RNAT-2004 (Norma ambiental que indica los requisitos, criterios, lineamientos y especificaciones técnicas que deben cumplir las autoridades, personas físicas o morales que realicen actividades de fomento, mejoramiento y mantenimiento de áreas verdes públicas), la cual nos dice que es toda superficie cubierta de vegetación natural o inducida, localizada en bienes del dominio público del Distrito Federal y contemplada en alguna de las categorías previstas en las fracciones I, II, III, IV y V del artículo 87 de la Ley Ambiental del Distrito Federal. De acuerdo con la misma, estas fracciones se refieren a parques y jardines; plazas jardinadas o arboladas; jardineras, zonas con cualquier zona vegetal en la vía pública, así como área o estructura con cualquier cubierta vegetal o tecnología ecológica instalada en azoteas de edificaciones; promontorios, cerros, colinas, elevaciones y depresiones orográficas, pastizales naturales y áreas rurales de producción forestal o que presten servicios ecoturísticos; zonas de recarga de mantos acuíferos, y las demás áreas análogas.

Entonces, es falso que Vía Verde mejore el espacio público; más bien, se trata de áreas verdes, pero… ¿qué hace que un área verde nos convenga? ¿Nos convienen estos muros caros de mantener o mejor parques, jardines, banquetas que capten la lluvia, árboles?

Rua Gonçalo de Carvalho, en la ciudad brasileña de Porto Alegre. // Fotio: vía www.medioambiente.org
Rua Gonçalo de Carvalho, en la ciudad brasileña de Porto Alegre. // Fotio: vía www.medioambiente.org

3. Arboles vs metro cuadrado verde. ¿Qué tiene más beneficios?

Con relación a la absorción de CO2, se hicieron varios cálculos por parte de José Antonio Lino Mina, Director de Desarrollo e Investigación ambiental y maestro de Medio Ambiente por la Universidad Politécnica de Madrid, el cual menciona que un metro cuadrado de jardín vertical capta 2.33 kg anualmente y tiene un costo de $ 8,500.00 pesos, mientras que un encino cuesta tan sólo $1,200.00 y captura 22 kg anualmente. Dando como resultado que con los $8,500.00 se podrían comprar 7 árboles los cuales tendrían 66 veces más captación de CO2 que el metro cuadrado de jardín vertical.

Beneficios de los árboles en la ciudad. universidadlibredelambiente.blogspot.mx
Beneficios de los árboles en la ciudad. universidadlibredelambiente.blogspot.mx

4. Agua: no habrá recuperación, al contrario, tendremos que ponerla

El Distrito Federal junto con el Estado de México, Hidalgo y parte de Tlaxcala forman la región hidrológico-administrativa xiii Aguas del Valle de México, y a nivel nacional tiene la disponibilidad per cápita más baja y en estrés hídrico, con 147 m3 al año.

La región está integrada por siete acuíferos, de los cuales cuatro están sobreexplotados. En un balance extracción-recarga tenemos un déficit problemático: por cada litro de agua pluvial que se infiltra en el conjunto de los siete acuíferos se extraen tres, lo que está provocando fenómenos de fracturación de suelo, hundimientos, zonas de inundaciones por deformaciones de los drenajes y socavones que ponen en peligro la integridad de la población.

El abastecimiento de agua potable en la Ciudad de México requiere de un gran esfuerzo para traer el líquido, ya que el sistema Cutzamala aporta el 30 %, el sistema Lerma el 13 %, el acuífero del Valle de México el 54 % (el cual está sobreexplotado y en riesgo) y un 3% de otras fuentes.

Sabiendo que la Ciudad de México está catalogada como una zona de escasez hídrica y que casi la mitad del agua que se consume es trasvasada de otras cuencas, el proyecto menciona sistemas de riego por goteo y captación de agua de lluvia, pero no se menciona la necesidad de agua que se requiere para su manutención, ni los proceso por los cuales se pretende hacer la captación de agua de lluvia.

Hasta la fecha no conocemos la tecnología que se utilizará para esta supuesta captación de lluvia. En estos sistemas, la tecnología de captación de lluvia es necesaria y si no se hace una buena planeación para la implantación puede llegar a fracasar y tener costos muy elevados.

Es de vital importancia mencionar que toda el agua que sea absorbida por estos muros no tendrá infiltración alguna a nuestros mantos acuíferos, los cuales están ya sobreexplotados, y lo realmente urgente son acciones que ayuden a reducir el déficit que se tiene actualmente en beneficio de toda la ciudad.

En este orden de ideas, no se menciona si se piensa solucionar de alguna manera el problema que existe actualmente relacionado al escurrimiento del segundo al primer piso, siendo ya un factor de riesgo para los distintos usuarios de la vía en materia de seguridad vial.

Inundación en Periférico Sur. // Foto: Vía tlalpan.info
Inundación en Periférico Sur. // Foto: Vía tlalpan.info

5. Publicidad: contaminación visual y problemas de seguridad vial

Arriba ya mencionamos los problemas de seguridad vial que puede provocar la infiltración de agua del segundo hacia el primer piso, pero hay más.

Se ha dicho que la iniciativa privada está considerando poner publicidad como contraprestación de instalar dicho proyecto. Esto se contrapone con la idea de mejorar la imagen urbana, ya que la ocupación publicitaria es uno de esos “elementos extraños” considerados por diversos estudiosos y activistas como nocivos para el equilibrio y la sostenibilidad del paisaje urbano.

En el 2006 Sao Paulo prohibió la publicidad en toda la ciudad. En líneas generales de la ley n° 14.233 de la prefeitura, reconoce abiertamente que la ciudad ideal para vivir es una ciudad sin publicidad, es decir, por primera vez en una gran metrópolis se reconocen explícitamente los efectos contaminantes e insanos de la publicidad en las calles y se toman medidas legales y efectivas para descongestionar una ciudad de sus excesos publicitarios. La ciudad brasileña viene desde principios de 2007 desmantelando su outdoor por “razones medioambientales y de salud pública”.

La saturación publicitaria es el principal agente de distorsión y de contaminación visual y ambiental en el ecosistema urbano. El exceso publicitario no es sólo un elemento contaminante del campo visual; hoy día la publicidad en la urbe perturba a todos los sentidos, por lo que hablar únicamente de contaminación visual puede no reflejar la verdadera dimensión del problema (Olivares, 2008).

Los principales efectos contaminantes de la publicidad en la ciudad son los siguientes:

 “Cidade limpa” y la contaminación publicitaria en la ciudad”. Recuperado de www.ehu.eus
“Cidade limpa” y la contaminación publicitaria en la ciudad”. Recuperado de www.ehu.eus

Adicionalmente, la contaminación visual tiene un importante efecto en seguridad vial. La vía pública, particularmente para los vehículos motorizados, tiene un lenguaje compuesto por los diferentes dispositivos para el control de tránsito implementados en ella: marcas en el pavimento, señales verticales, semáforos, etc. Este lenguaje transmite mensajes de alerta, restricción o información al usuario, y tiene como objeto ordenar los flujos y movimientos para todos los usuarios.

Los elementos de contaminación visual capturan la atención del usuario, convirtiéndose en distractores no sólo de los dispositivos que le indican cómo comportarse, sino de la presencia y movimientos de otros usuarios. Esta característica de la publicidad exterior como distractor es directamente proporcional a la cantidad de información instructiva en el espacio público, la complejidad del funcionamiento vial, y la cantidad de usuarios con la que se comparte la vía. En términos generales, la publicidad exterior debería estar severamente limitada en intersecciones, por ser espacios de complejidad vial en donde se articulan diferentes trayectorias y puntos de decisión de un gran número de personas en diversos modos de transporte.

Por supuesto, la vulnerabilidad más grande es para los usuarios no motorizados. Un anuncio publicitario diseñado específicamente para el usuario del vehículo motorizado e instalado en vías primarias con velocidades altas -como son la mayor parte de los anuncios espectaculares y pantallas gigantes en la ciudad- representa un riesgo, muchas veces inadvertido, para peatones y ciclistas, aún cuando obedezcan la ordenanza vial.

Contaminación visual en Viaducto. // Foto: vía blog.tuola.mx
Contaminación visual en Viaducto. // Foto: vía blog.tuola.mx

6. Infraestructura: no se crea ecosistema, ni mejoras para peatones y ciclistas

Dentro de la propuesta sólo se incluye al automovilista como usuario de la infraestructura a desarrollar, ya que para peatones y ciclistas es imposible moverse a través de Périferico, a menos que sea en la ciclovía existente que está pésimas condiciones. De igual manera, los cruces existentes para peatones no se ven beneficiados en lo más mínimo, éstos siguen siendo grises, elevados y sin mantenimiento alguno. Al único que se está “beneficiando” (tomando en cuenta a quién va dirigida la publicidad) es al automovilista que por ahí circula.

El proyecto, además, no contempla el crear un ecosistema y no toma en cuenta la posible llegada de algunos animales debido a que, al ser el Periférico una barrera urbana, no permitirá la interconexión entre éstos, ni brindará oportunidades a distintas especies para que puedan aprovechar dicho espacio y así pudiéramos tener un incremento en la fauna urbana, que ya está bastante diezmada.

Parque Lineal Cheong Gye Cheon urban-networks.blogspot.mx
Parque Lineal Cheong Gye Cheon urban-networks.blogspot.mx

7. Ruido antropogénico: ni reducción, ni solución

En los últimos años existe una tendencia en el uso de los muros verdes como una alternativa para mejorar el aspecto de entornos urbanos. En edificios, los muros verdes mejoran el ahorro de energía, los climas controlados internos, la calidad de vida y el entorno urbano. Sin embargo existen escasos estudios que comprueben el potencial uso de los muros verdes como un aislante del ruido antropogénico. Dichos estudios se enfocan en el aislamiento interno de los edificios a través de la implementación de muros verdes exteriores (Horoshenkov et al., 2011; Veisten et al., 2012), sin embargo no existen estudios que avalen que los muros verdes tienen la capacidad de reducir el ruido en vías y espacio público.

Vía Verde debería contarnos cómo es que evaluaron, y evaluarán, el impacto en la reducción de la contaminación acústica.

Los efectos adversos por el ruido antropogénico producido por automotores en vías rápidas y tráfico han sido ampliamente reportado sobre la calidad de vida de los ciudadanos, la flora y la fauna (Habib et al., 2007; Wells, 2007; Parris y Scheneider, 2009). Soluciones reales para la reducción del ruido es la generación de espacio verdes urbanos. Estudios previos relativos a la interceptación del sonido sugieren la implementación de cinturones de árboles cerca de las vías rápidas (Ding, et al., 2004; Van Renterghem et al., 2012). A partir de estos estudios, se sabe que la vegetación alta reduce los niveles del ruido a través de diversas maneras. Primeramente el sonido puede ser dispersado por elementos como los troncos, las ramas o las hojas. También por un mecanismo de absorción pro la vegetación, efecto atribuido por la disipación mediante la conversión de la energía del sonido en calor en los troncos. La presencia de suelo poroso también ayuda a la disminución del ruido, pues da lugar a una interferencia sonora (sinérgica con la planta) entre la contribución directa desde la fuente hasta el receptor (Azkorra et al., 2015).

Por todo lo anterior, es claro que si de ruido antropogénico se trata solo existe una solución real, disminuir la carga vehicular y que para disminuir los efectos del ruido del tráfico es necesario crear espacio público arbolado o cinturones de árboles cerca del área problema.

8. Vía Verde ha mentido (en datos de la OMS)

No se han encontrado las fuentes específicas de los datos que Vía Verde ha dado en cuestión de áreas verdes, citando a la Organización Mundial de la Salud. Es recomendable utilizar datos con veracidad contundente y no de dudosa procedencia.

Es un mensaje distorsionado el que se envía a la población, al vender como solución ambiental una medida estética que decora un muro de concreto, para que posteriormente se apoye la construcción de más vialidades siempre y cuando tengan plantitas (ya está el caso de la Supervía de Oriente, que conecta la salida a Cuernavaca con la salida a Puebla por el Periférico, sabiendo que Xochimilco es una zona de alto valor cultural y natural). Ponerle aguacate al segundo piso no hará que de ninguna manera se vuelva una medida sustentable.

Conclusiones

A manera de conclusión nos quedan muchas preguntas sin responder. Sin embargo, es importante que analicemos este proyecto desde toda una serie de perspectivas y oportunidades.

El último análisis queda de tu lado, ¿de verdad este proyecto trae beneficios para las personas que habitamos en la Ciudad de México?

 

* Juan Manuel Berdeja es ingeniero en transportes y arquitecto sustentable, ambientalista, ciclista y peatón, integrante de la Liga Peatonal y Transita Seguro. Este texto contó con la colaboración de Sergio Andrade Ochoa, Químico Bacteriólogo Parasitólogo y Maestro en Ciencias en Biotecnología de la Universidad Autónoma de Chihuahua, actualmente alumno del Doctorado en Ciencias Químico-Biológicas del IPN. Miembro de la @LigaPeatonal y de @ChihEnBici.

 

 

Referencias:

Ambiente, S. d. (2012). Inventario de Emisiones Contaminantes y Efecto Invernadero 2012. Ciudad de México.

Cera, E. (2016). Hace Agua… Pero el sistema. La Capital, 12,13 y 14.

Delgado, M. (2011). El espacio público como ideología. Madrid: Catarata.

Olivares, F. (2008). “Cidade limpa” y la contaminación publicitaria en la ciudad. Alicante.

Ruíz, A. A. (2015). Derecho Humano al Agua. El Distrito Federal enfrenta grandes retos en materia hídrica. Dfensor, Revista de derechos humanos, 46, 47 y 48.

Padmavathiamma, P. K., Li, L. Y. 2007. Phytoremediation Technology: Hyperaccumulation Metals in Plants. Water, Air, & Soil Pollution. 184: 105-126.

Ali, H., Khan, E., & Sajad, M. A. (2013). Phytoremediation of heavy metals—concepts and applications. Chemosphere, 91(7), 869-881.

Veisten, K., Smyrnova, Y., Klæboe, R., Hornikx, M., Mosslemi, M., & Kang, J. (2012). Valuation of green walls and green roofs as soundscape measures: Including monetised amenity values together with noise-attenuation values in a cost-benefit analysis of a green wall affecting courtyards. International journal of environmental research and public health, 9(11), 3770-3788.

Horoshenkov, V. K., Khan, A., Benkreira, H., Mandon, A., & Rohr, R. (2011). Acoustic properties of green walls with and without vegetation. The Journal of the Acoustical Society of America, 130(4), 2317-2317.

Habib, L., Bayne, E. M., & Boutin, S. (2007). Chronic industrial noise affects pairing success and age structure of ovenbirds Seiurus aurocapilla. Journal of Applied Ecology, 44(1), 176-184.

Wells, K. D. (2007). Complex life cycles and the ecology of amphibian metamorphosis. The ecology and behavior of amphibians. University of Chicago Press, Chicago, 599-644.

Rabin, L. A., & Greene, C. M. (2002). Changes to acoustic communication systems in human-altered environments. Journal of Comparative Psychology,116(2), 137.

Van Renterghem, T., Botteldooren, D., & Verheyen, K. (2012). Road traffic noise shielding by vegetation belts of limited depth. Journal of Sound and Vibration, 331(10), 2404-2425.

Azkorra, Z., Pérez, G., Coma, J., Cabeza, L. F., Bures, S., Álvaro, J. E., … & Urrestarazu, M. (2015). Evaluation of green walls as a passive acoustic insulation system for buildings. Applied Acoustics, 89, 46-56.

DING, Y. C., ZHOU, J. X., LI, H., & LI, Y. P. (2004). Investigation of Traffic Noise Attenuation Provided by Tree Belts [J]. Highway, 12, 204-208.

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Comentarios
  • Clau Salgao

    Me parece bien los puntos que tocan y describen de las desventajas que tiene este proyecto. Ya que como emprendedores siempre se nos pide un FODA para saber el impacto social, ambiental y económico que va a generar el proyecto. Y todos los que han tocado o realizan paredes verdes, no describen ni documentan con base a estudios científicos el costo/beneficio de tales estructuras y desarrollos en los edificios y zonas urbanas.
    Saludos!

  • Susana Ávila

    Qué pésimo artículo comenzando por el título. El autor se documenta para encontrar con lupa todas las imperfecciones de un proyecto por demás innovador y de consciencia colectiva. Por algo se empieza y se evoluciona y creo es un increíble comienzo. Todos los emprendedores aprenderán para mejorar sus métodos y resultados.
    Antes de difamar una causa tan buena, le pido al Sr. Antonio haga una mejor propuesta, no para echar abajo, sino para aportar y ayudar a nuestro medio ambiente que falta le hace. Necesitamos más idealistas y gente que actúe, no gente que critique.

  • Luis Augusto Fretes Cuevas

    El chiste es quejarse. Vía verde es una mejora sobre el estado anterior y no le cuesta dinero al estado. Cómo le cuesta a los mexicanos entender que no hay que permitir que la perfección sea el enemigo del bien.

    • Antonio Alfonso Barreda Luna

      Por supuesto. En ningún momento se ha dicho que el proyecto resuelve el tema de movilidad, espacio publico y demás que reprocha el autor.

      Los proyectos también deben tener utilidad, sobre todo en países en desarrollo. Las ciclo vías, la ampliación de banquetas, los procesos de regeneración urbana, todo debe tener un análisis costo beneficio incluido, que es al final de cuentas es el filtro por el cual pasan o se quedan muchos proyectos. Supongo que de aquí viene la frustración de muchos que al final vuelcan sus carreras de urbanismo y se convierten en escritores. Lo peor es que también si vas hacer una critica balancea un poco, el proyecto mejora la imagen urbana.