Imaginen un mundo donde la luna sí es de queso e ilumina un caserío de viviendas de cono de galleta, de esos en que uno se toma su helado.
Pues el fotógrafo Christopher Boffoli lo hace posible en la serie “Big Appetites” , donde plantea entornos reales de los alimentos, haciendo referencia tanto a una fascinación cultural con cosas pequeñas, así como a los excesos.
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