1. Cerrar X
    abril 16, 2015 - 2:13 PM

    Cuba va hacia el restablecimiento de relaciones diplomáticas con los Estados Unidos y a su necesario reingreso a la Organización de Estados Americanos. Eso parece ser lo más evidente, lo más deseable y lo más sencillo. Otro aspecto predecible es que México quedará fuera de este proceso o tendrá un rol marginal. Los mediadores del acercamiento entre Estados Unidos y Cuba fueron Canadá y el Vaticano. Hace unos años, cualquiera hubiera asumido que México habría jugado la función de puente. No fue así, y lamentablemente eso constituye un indicio adicional de nuestro desprestigio nacional y la timidez de nuestra diplomacia.

    Un asunto más incierto es lo que pasará en Cuba. ¿Será este paso el inicio de una transición democrática? Este conflicto es uno de los últimos vestigios de la guerra fría. Por tanto, el destino deseable de este proceso sería el restablecimiento de una democracia plural y representativa en la isla, que Cuba siguiera el mismo recorrido de las naciones centroeuropeas que estuvieron detrás de la cortina soviética. Empero eso no es del todo evidente. Por lo pronto, Cuba seguirá siendo una excepcionalidad en el hemisferio, un régimen comunista entre naciones que postulan o aspiran, mal que bien, a un sistema democrático. ¿Cuba mantendrá un sistema autoritario con economía abierta, un Vietnam americano? Los futurólogos apuestan a que el comercio, la inversión y el influjo de la comunidad cubana americana acabarán por transformar la economía y rematar al régimen político. Ciertamente ése es un escenario posible pero de ninguna manera ineluctable. El régimen cubano bien puede seguir siendo una excentricidad política como lo es desde hace tantos años.

    Los Castro apuestan a su sobrevivencia, sin embargo el tiempo y la economía conspiran en su contra. Obama en cambio se empeña en construir un legado de largo alcance y aliento. Sus iniciativas diplomáticas demuestran una gran audacia. El tiempo demostró que más de lo mismo no iba a impactar a la isla y mucho menos forzar un cambio político. Aprovechando diversas circunstancias, Obama ha postulado una doctrina de “engagement”, es decir de acercamiento o compromiso con naciones que han desafiado a los Estados Unidos. Cuba e Irán representan en ese sentido agendas paralelas de su política exterior. Una, Cuba, para cerrar un tumor, ya no maligno, del pasado y el otro, Irán, para modificar el precario equilibrio de una de las regiones más conflictivas e inestables del orbe. Ambas naciones, Cuba e Irán, desean en lo inmediato levantar un severo régimen de sanciones y regresar a una relativa normalidad diplomática, sin alterar sus regímenes internos. Estados Unidos a su vez aspira a redibujar el mapa geopolítico para el futuro.

    Finalmente, lo que también parece claro es que Cuba no se convertirá en un Puerto Rico. No lo fue en 1898, cuando dejó de ser una colonia española para convertirse en un estado cliente de los Estado Unidos. Mucho menos lo será ahora. Bien vista, la revolución cubana ha sido también un movimiento nacionalista que consolidó la independencia truncada de la isla.

    Ps. Para entender la audacia de las iniciativas americanas, sugiero ver la entrevista que Obama concedió a Thomas L. Friedman del NYT, titulada: “Iran and the Obama Doctrine” (http://www.nytimes.com/2015/04/06/opinion/thomas-friedman-the-obama-doctrine-and-iran-interview.html?_r=0

    CALIFÍCA ESTE SUBTÍTULO:
    VN:F [1.9.22_1171]
    5
    1
  2. Cerrar X
    abril 16, 2015 - 8:40 AM

    Sin duda estamos viviendo tiempos de cambio en el continente, muestra de ello fue la histórica Sesión Plenaria de la VII Cumbre de las Américas en la que, por primera vez, coincidieron los presidentes de Estados Unidos de América y de Cuba. Hoy vemos la transición del gobierno cubano de una postura radical y proteccionista, con el objeto de preservar el sentimiento revolucionario, a una actitud de cooperación, que no tiene otra causa más que la propia supervivencia de un sistema político anacrónico.

    Estamos en vísperas de grandes cambios para la isla en materia económica, pues la apertura de los sectores turístico e industrial, como es el caso de la Zona Especial de Desarrollo Mariel, traerán una importante inversión extranjera, principalmente de los Estados Unidos, en lo que se deberá tener cuidado para que sea en beneficio del desarrollo de la sociedad cubana y no sólo a favor de la élite gubernamental.

    Este proceso de apertura, que da un nuevo panorama económico para Cuba, debe tomar en cuenta a la sociedad civil que hoy permanece acallada, pues las únicas voces que se levantan en la isla son aquellas que el Gobierno permite y una que otra de la disidencia que se da de manera excepcional; sin embargo, la principal característica de la sociedad civil es la autonomía; es fundamental que en esta coyuntura no se olviden los valores de la democracia y la garantía de los derechos humanos que son sumamente importantes y deben de ir aparejados con la apertura y la dinamización de las relaciones de la isla con el resto del mundo.

    CALIFÍCA ESTE SUBTÍTULO:
    VN:F [1.9.22_1171]
    6
    9
  3. Cerrar X
    abril 14, 2015 - 9:00 AM

    La nueva dinámica de las relaciones regionales entre Estados Unidos y América Latina presagian tiempos distintos y sin embargo, mientras a las declaraciones no se sucedan cuestiones reales como acceso a recursos, fin de sanciones y sobre todo una vision distinta en Washington de la región, el tema Cuba servirá solo para dotar de municiones a la agenda política de Miami.

    Así como los cambios en Cuba, por más lentos que sean resultan inexorables y la biología terminará por imponerse, así también la transformación de la region y la interacción con otros actores económicos, especialmente China. Estados Unidos pierde competitividad y su visión proteccionista solo contribuye a su aislamiento. La “apertura” hacia Cuba resulta retórica frente a las economías reales de América Latina.

    Los hermanos Castro son sobrevivientes y con ellos lo son también la clase política en la que descansa su poder; el acercamiento a Estados Unidos es un paso gradual más de los que han dado desde el inicio de su gestión o, si les concede alguna gracia, desde que la URSS les retiro el financiamiento. Si el gradualismo mexicano pareció un prodigio de equilibrio politico, sin duda la mano dura les ha permitido en Cuba extenderlo e imponerlo.

    CALIFÍCA ESTE SUBTÍTULO:
    VN:F [1.9.22_1171]
    6
    2
  4. Cerrar X
    abril 13, 2015 - 2:48 PM

    Lo más probable, es que el cambio en Cuba se siga dando a paso de tortuga, siguiendo el modelo Chino. Si los demócratas, con Hillary, continúan en el poder, continuará un proceso largo de negociaciones para restablecer plenamente las relaciones diplomáticas, y el levantamiento del embargo será la última pieza en la negociación. Si los republicanos llegan al poder, con Marco Rubio como vicepresidente, el proceso de cambio se detendrá aun más, y el régimen cubano seguirá legitimándose en el poder con el muy popular pretexto del bloqueo. Un estallido social es muy poco probable, pero nada es imposible, ya que las expectativas de cambio son muy grandes.

    CALIFÍCA ESTE SUBTÍTULO:
    VN:F [1.9.22_1171]
    3
    0
  5. Cerrar X
    abril 13, 2015 - 12:21 PM

    El proceso de normalización entre Cuba y EUA ya está bien encaminado después de las reuniones entre mandatarios y cancilleres en Panamá. No hay vuelta atrás.

    Sin embargo, habrán mucho desencuentros, estires y aflojes y hasta agarrones en el proceso de normalización de la relación, y en los dos países la relación será sujeta a presiones políticas internas. Será difícil que el Congreso estadounidense derogue el embargo, y probablemente se tendrá que ir quitando poquito a poquito por medidas ejecutivas; el gobierno cubano no está seguro si dejar que los diplomáticos estadounidenses viajen fuera de la Habana; etc., etc.

    Habrán muchos temas de desacuerdo y dificultad. Pero a diferencia del pasado, estas diferencias y dificultades se dirimirán dentro de una relación diplomática normal, en que se pueden procesar por canales oficiales. Ya dejó de existir la última relación “excepcional” en el hemisferio en que dos países actúan como si el otro no existiera, y se vuelve una relación diplomática más, con sus avances, sus retrocesos y sus altibajos.

    CALIFÍCA ESTE SUBTÍTULO:
    VN:F [1.9.22_1171]
    4
    3
  6. Cerrar X
    abril 13, 2015 - 11:50 AM

    Creo que se valen todas las especulaciones, pero desde mi punto de vista lo más cercano es que el gobierno de Cuba está tratando de asegurar su supervivencia y la de su sistema con un pacto social a o chino o lo vietnamita. Han hecho ensayos limitados de apertura económica en algunos sitios muy localizados y están listos a dar una cierta manga ancha a lo económico mientras esté regido por el Estado.

    La apuesta es interesante y no creo que pueda haber certidumbres sobre el resultado. Me da la impresión, sin embargo, que hoy por hoy el problema principal en Cuba es social y económico -de hecho en las últimas dos o tres décadas la emigración ha sido mucho más económica que política- y que con la apertura el sistema político busca prolongar así su vigencia.
    No sé si vaya a funcionar, pero tampoco que no sea efectivo: China y Vietnam están muy lejos de Estado Unidos y su impacto social, cultural y económico.

    Desde el punto de vista estadounidense, el acercamiento tiene varias ventajas. Ya hace décadas que Cuba es un país que coopera sin decirlo en el combate al tráfico de drogas y aunque no sea un país amigo no es necesariamente un enemigo -lo que quiere decir que si no le interesa un mayor acercamiento tampoco le interesa incrementar su enemistad o meterse en líos innecesarios-. En cierta forma eso les asegura su predominio en el Golfo de México y el Caribe; en segundo lugar, y no es desdeñable, confían en que la fuerza de su cultura y su atractivo económico acabarán por llevar a Cuba a su órbita. Esa apuesta también es interesante y tampoco tiene un resultado asegurado.

    Por lo demás, para usar una frase anglosajona, “el genio está fuera de la botella”. Volver al status quo anterior no va a ser posible.

    CALIFÍCA ESTE SUBTÍTULO:
    VN:F [1.9.22_1171]
    6
    1
  7. Cerrar X
    abril 13, 2015 - 11:14 AM

    Podría ser la búsqueda de la cuarta opción estratégica de Cuba. La primera, la Unión Soviética, se cayó junto al Muro de Berlín (1959-1990); la segunda, el periodo especial e intento de autosuficiencia, se desplomó por que la economía no tenía ningún sostén propio, las colas para adquirir productos se ampliaron al infinito, y bajó el consumo de calorías per capita (1990-1999); la tercera, Venezuela, Hugo Chávez y el ALBA (2000-2014), se vino abajo por la crisis de los precios del petróleo, la muerte de Chávez y lo inmaduro del que se dice presidente de ese país; la cuarta, Estados Unidos y el capital de los cubano-americanos (2014 en adelante).

    Se buscará por la dirigencia cubana la opción de Vietnam y China, la continuidad del liderazgo del partido comunista con economía de mercado. El problema es la edad de los líderes fundacionales y si el recambio puede sostener la estructura política. Eso está en veremos, pero eso intentarán sin ninguna duda los líderes cubanos, no sólo los dos caudillos, sino los que están inmediatamente abajo de ellos, que son los que van a intentar hacer la tarea titánica de hacer sobrevivir al régimen sin bloqueo y con la avalancha de dólares. ¿Vamos a ver cómo les va?.

    El problema para el liderazgo comunista es que el poder del billete verde es demasiado imponente; el problema para Estados Unidos y los cubano-americanos, es que los cubanos de la isla creen que la apertura con Estados Unidos, y con la eliminación del bloqueo, todos van a vivir como en el “Miami way of life”. Creen que Varadero es South Beach. Es un espejismo demasiado grande con expectativas increíbles de la gente. En dos o tres años se podría desesperar la población (excepto los que tengan parientes generosos) y esto puede darle gasolina política otra vez a los comunistas, porque reconstruir la economía cubana de las cenizas no va a ser un proceso rápido.

    CALIFÍCA ESTE SUBTÍTULO:
    VN:F [1.9.22_1171]
    7
    1
  8. Cerrar X
    abril 13, 2015 - 11:08 AM

    La Cumbre de las Américas en donde el presidente Barack Obama se reunió con su colega cubano Raúl Castro por una hora y veinte minutos ha concretado una nueva relación entre los dos contrincantes. Gran parte del discurso de Castro –de 50 minutos– era una mirada hacia atrás, anotando una larga lista de quejas contra el poder imperial empezando hace más de 200 años. Castro dejó claro que el régimen no va a ceder nada, y que va a seguir en su empeñó de “perfeccionar” su sistema socialista.

    Pero para nadie se puede ocultar que ese secreto es un gran fracaso. La isla está en bancarrota. Produce casi nada, y hasta ahora ha logrado vivir de la generosidad de sus aliados –primero la desaparecida Unión Soviética y ahora la Venezuela de Hugo Chávez y Nicolás Maduro, cuya crisis cada día se hace más agudo y su ayuda a Cuba más incierta.

    Por su parte, Obama aparece que está apostándole a la fuerza de la apertura y el mercado para lograr un cambio en Cuba que más de 50 años de aislamiento y guerra económica no logró. Piensa que a la gran mayoría de los cubanos, que nacieron después de la Revolución, le importa más un futuro de prosperidad que un supuestamente glorioso pasado de Revolución.

    Una encuesta, sacado por Univisión Noticias y Fusion la semana pasada es interesante. Dice que Obama tiene una popularidad de 80% comparado a un 43% de Raúl. Y 97% de los Cubanos están de acuerdo con el cese de fuego entre los dos países.

    Entonces, ¿hacia dónde va Cuba? ¿Podrá la isla –y el régimen Castrista- aguantar el impacto de una ola de inversiones de Estados Unidos? ¿Se convertirá en otra versión de Puerto Rico? ¿Quién ganará la apuesta, los Castro u Obama? ¿Qué rol puede jugar México en este fascinante proceso?
    ¿Qué pasará ahora en Cuba?

    CALIFÍCA ESTE SUBTÍTULO:
    VN:F [1.9.22_1171]
    5
    2