- Los Palenqueros

Sergio Aguayo
Profesor-investigador del Centro de Estudios Internacionales de El Colegio de México

Rodrigo Aguilar Benignos
Presidente y CEO de Aguilar Kubli y Asociados en Washington, DC

Gustavo Alanís Ortega
Presidente y fundador de Centro Mexicano de Derecho Ambiental (CEMDA)

Dudley Althaus
Corresponsal Houston Chronicle

Alejandro Alvarado Bremer
Profesor Asociado de Periodismo y Comunicación Masiva en la Universidad Internacional de La Florida

Jon Lee Anderson
Periodista -The New Yorker

Bruce M. Bagley
Analista político y académico en la Universidad de Miami

Elia Baltazar
Cofundadora de la Red de Periodistas a Pie

Victor Beltri
Analista y Consultor Político

Ulises Beltrán Ugarte
Director y Fundador de BGC, Ulises Beltrán y Asociados, S. C.

Rafael Benavides
Gerente de Mercadeo en Laredo Energy Arena

Raúl Benitez Manaut
Investigador del Centro de Investigaciones sobre América del Norte, de la UNAM.

Marco Antonio Bernal Gutierrez
Diputado del PRI

Paco Calderón
Caricaturista de EL NORTE, REFORMA y MURAL

José Carreño Figueras
Investigador invitado al Centro de Diálogo y Análisis sobre América del Norte (CEDAN) del Instituto Tecnológico de Monterrey (ITESM).

Manuel Cascante
Corresponsal del diario ABC (España)

Nicholas Casey
Corresponsal - The Wall Street Journal

Jorge Chabat
Profesor-Investigador de la División de estudios Internacionales del Centro de Investigación y docencia Económicas (CIDE)

Manuel Chávez
Profesor y director de Posgrado de la Facultad de Comunicación, Artes y Ciencias de Michigan State University

Tatiana Clouthier
Miembro de “Red Cívica, A. C. y miembro de Evolución Mexicana

José Antonio Crespo
Analista político y académico del CIDE

Luis Daniel Cubría Trujillo
Estudiante del ITAM y activista #YoSoy132

Leonardo Curzio
Analista Político y Director de Enfoque Noticias

Jose De Córdoba
Corresponsal - The Wall Street Journal

Luis De La Calle
Director general y socio fundador de De la Calle, Madrazo, Mancera, S. C. (CMM)

Steven Dudley
Co-Director, InSight-Organized Crime in the Americas

Eduardo García
Periodista y Fundador de Sentido Común

Javier Garza Ramos
Director Editorial, El Siglo de Torreón

Juan Ignacio Gil Antón
Director Seguros Corporativos

Mariana Gómez Del Campo Gurza
Senadora del PAN

Rogelio Gómez Hermosillo
Consultor internacional

Carlos Heredia Zubieta
Director de la División de Estudios Internacionales del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE)

Déborah Holtz
Directora y editora de Ediciones Trilce

Vidal Llerenas
Diputado del PRD en Asamblea Legislativa de DF

Genaro Lozano
Profesor en los departamentos de Relaciones Internacionales del ITAM y la UIA. Twitter @genarolozano

David Luhnow
Corresponsal - The Wall Street Journal

Julio Madrazo
Analista político y socio fundador De la Calle, Madrazo, Mancera, S.C.

Jorge Montaño
Ex Embajador de México en Estados Unidos

Rodrigo Morales
Socio Presidente de la empresa de consultoría Concertar

Maria Elena Morera
Presidenta de Ciudadanos por una Causa en Común A.C.

Mike O Connor
Periodista, escritor y representante en México del Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ)

B.t. O Hara
Fundador y director de empresas

Eric Olson
Especialista Principal del Instituto México del Woodrow Wilson Center

Guillermo Osorno
Director de Gatopardo

Sam Quinones
Autor y periodista de Los Angeles Times

Rogelio Ramírez De La O
Analista Económico

Marco Rascón
Uno de los fundadores del PRD, ex diputado federal y restaurantero

Román Revueltas Retes
Director de la Orquesta Sinfónica de Aguascalientes y escritor

Rodrigo Rivero Lake
Anticuario

Alejandro Rosas
Historiador y escritor

Claudia Ruiz Massieu Salinas
Secretaria de Turismo

Andrew Selee
Vice presidente de programas del Woodrow Wilson Center

Michael Shifter
Presidente Diálogo Interamericano en Washington, D.C.

David Shirk
Director del Trans-Border Institute de la Universidad de San Diego

Kowanin Silva Máynez
Jefa de Información de Vanguardia

Jesús Silva-herzog Márquez
Profesor del Departamento de Derecho del Instituto Tecnológico Autónomo de México, ITAM

Ilana Sod
Editora en Jefe de noticias sobre Asuntos Públicos para MTV Latinoamérica y tr3s en Estados Unidos

Pamela Starr
Directora del US-México Network de la Universidad del Sur de California

Maria Isabel Studer Noguez
Directora del Centro de Diálogo y Análisis sobre América del Norte, Tecnológico de Monterrey

Adam Thomson
Corresponsal - Financial Times

Roberto Trad
Socio Director de la consultoría El Instituto

Javier Treviño
Diputado Federal del PRI

Luis Carlos Ugalde
Economista y ex presidente del Instituto Federal Electoral (IFE)

Jorge Vergara Madrigal
Empresario

Tom Wainwright
Corresponsal The Economist

Duncan Wood
Director del Instituto México del Woodrow Wilson Center

José Antonio Álvarez Lima
Comentarista político
El problema concreto con Acapulco es que siempre se le ha considerado sólo como un destino turístico y, pocas veces se le ha visto como una ciudad de vanguardia, en donde sus habitantes pueden tener acceso a una mejor calidad de vida. Por ello, lo que observamos con los casos de las españolas es la caída del maquillaje y de los escenarios montados solo para que los turistas regresen, pero la situación no ha mejorado para la gente que ahí vive.
Quienes trabajan en la playa dicen que siguen ocurriendo los mismos enfrentamientos y muertes en sus colonias, solo que como no son importantes no salen en medios y lo mismo ocurre en todo Guerrero en donde la omisión y el olvido de las autoridades para resolver los graves problemas estructurales que tiene el estado, ha hecho que los ciudadanos tomen las armas para autodefenderse. Hace más de 20 meses escribimos que la estabilidad del estado pendía de alfileres y que el gobernador tenía que tomar cartas en el asunto. Por lo visto, no ha querido o no sabe cómo.
Me parece que de continuar esta ruta, el destino turístico si se encuentra en riesgo de perderse y con el una buena parte de la entidad, que si bien no es aún un Estado fallido, si es omiso y para evitar su naufragio es necesario diseñar una estrategia que garantice revertir los problemas estructurales que generan inseguridad y que no permiten el libre desarrollo de sus habitantes.
Las muertes y las violaciones salen en los medios pero debajo de esto está la pobreza, la falta de educación, salud, entre otros muchos problemas. Cuando vayan a Guerrero les recomiendo que no se pierdan el hospital general de Zihuatanejo, la suciedad y las moscas comparten el espacio con los enfermos, o la oficina del Ministerio Publico en condiciones deplorables.
Acapulco y todo Guerrero son salvables pero merecen ser tratados con respeto y con respuestas concretas. De entrada con mejores declaraciones de sus autoridades y por favor, sin llantos.
Durante los sesentas, disfrute Acapulco y mi primera juventud. Era el paraiso. Quizá uno de los sitios más bellos del mundo, junto con Río. En los setentas, el populismo echeverrista llenó los cerros de invasores sin servicios y se inició el deterioro desastroso que hoy conocemos. Acapulco es el espejo de nuestro fracaso. De la corrupción generalizada, la demagogia, la codicia y la indiferencia.
El mismo futuro que espera para Cancún y las Rivieras Maya y Nayarita. Nunca tan pocos y tan rápido han hecho tanto daño a la naturaleza.
Tan lamentables y reprobables han sido los hechos de la violación de 6 mujeres turistas de nacionalidad española y el asalto en total a 14 turistas en Acapulco, como la insensibilidad e incluso misoginia con la que reaccionaron las autoridades locales.
El problema de la inseguridad comienza precisamente ahí, en desestimar las afectaciones que sufren los ciudadanos, en minimizar los hechos y en considerar que el respeto a los derechos humanos puede quedar en un segundo plano.
Qué positivo es que reaccionemos como sociedad con indignación ante estos hechos para que no se repitan, pero con esa misma fuerza tenemos que obligar a las autoridades locales a hacer su trabajo. No podemos permitir que se sigan lavando las manos, que con sollozos los alcaldes sigan pidiendo ayuda a la federación cuando no están cumpliendo con su obligación. Esas épocas de paternalismo deben quedar atrás.
Desde luego lo que estamos viendo en Guerrero debe alarmarnos. No podemos permitir que quede impune este delito porque lesiona gravemente la integridad de esas mujeres, además porque daña severamente la imagen –no sólo de Guerrero- sino de México en el exterior. Es muy importante redoblar los esfuerzos que iniciaron en el sexenio anterior con el lanzamiento en octubre del año 2011 del Programa “Guerrero Seguro”, que ha tenido logros destacados pero que aún tiene un saldo pendiente que es lograr que las autoridades locales hagan su parte, ahí está la clave de su fortalecimiento. Debemos evitar a toda costa que el Estado de Derecho se descomponga o se vulnere por la falta de efectividad de los gobiernos estatales que ha propiciado que surjan policías civiles o comunitarias. Es un fenómeno que puede contagiarse con facilidad y la muestra es que este fin de semana ya apareció un grupo similar en la comunidad de Santos Reyes Nopala en Oaxaca.
Es muy importante señalar que el Estado de Derecho está en juego. Uno de sus cuatro elementos fundamentales es el “imperio de la ley”, permitir que los ciudadanos hagan justicia por su propia mano con todos los riesgos que eso entraña y las probables violaciones a los derechos humanos que acarrea, sin duda puede provocar que tengamos comunidades donde no haya más ley que la del más fuerte. Urge que las autoridades escuchen a los ciudadanos y atiendan cuanto antes su principal demanda: la seguridad de su persona, sus familias y su patrimonio.
Habría que recordar que Guerrero fue siempre un estado problema, y que salvo contados enclaves -como Acapulco, Taxco y Zihuatanejo- en los que había apariencias de autoridad, nunca estuvo muy lejos de ser ingobernable. Cacicazgos, criminalidad, bandolerismo, injusticia han sido parte del panorama perenne de Guerrero.
Lo sorprendente es que esa problemática -y trágica- situación se olvide con tanta facilidad cuando debiera ser un escándalo permanente.
La pregunta sobre si Guerrero como estado y Acapulco como ciudad están fallidos, debe abordarse conceptualmente. Lo primero es discutir ese “concepto”.
Lo inventaron los politólogos de USA después de la caída del muro de Berlin, y se ha extendido para explicar realidades en todo el mundo. Comenzó con la crisis de Los Balcanes y Somalía, por allí de 1992-1994. Siguió para entender a Corea del Norte, Afganistán, y otros. Después ingresó el tema a América Latina, recuerden Haití hace 9 años en 2004, y ahora, adonde hay tasas de homicidios altas y muchos narcos, se habla de lugares, regiones dentro de países o ciudades fallidas. Hay estados fallidos en lo político (su sistema político falló y se derrumbó), hay estados fallidos en lo económico (a estas alturas Grecia y España lo serían también, y si le exageramos, hasta la Unión Europea).
Regresando a América Latina, además de Acapulco, con esos “indicadores”, Sao Paulo, Río, San Pedro Sula, Tegucigalpa, San Salvador (¿alguien de los palenqueros ha dado una vuelta por los barrios de Apopa o Mexicanos en la periferia de San Salvador?), Guatemala, como cinco ciudades de Colombia (¿alguien ha visitado el sur de Bogotá?), Caracas, Barrios enteros de Lima, Puerto Principe, Kingston (en Jamaica, of course, no en Canadá). En México se habló recurrentemente de ciudad Juárez en Chihuahua, Reynosa, Nuevo Laredo, Matamoros y San Fernando en Tamaulipas, y hasta de Monterrey. Entonces ¿qué es un país, estado o ciudad fallido?
Si nos vamos a la historia de la violencia, entonces Guerrero siempre ha sido fallido. Una cosa es que haya autodefensas y policías comunitarios, por la gran corrupcion e ineficiencia de aquellas policías que la Constitución dice que deberían de existir, y otra cosa es que algo “está fallido”. Incluso comparando. Por ejemplo, si un auto tiene un problema en el motor, el motor se vuelve a ajustar y arreglar, y vuelve a funcionar, a menos que ya no tenga remedio el auto, o sea, que además del motor, la carroceria, las ruedas, el volante, los frenos y todo lo demás deje de funcionar. Con esos gobernantes como en Acapulco el Alcalde Luis Warton, lo que sorprende es que no esté peor Acapulco. Pero entonces los fallidos son los líderes políticos.
Sólo les quiero comentar que a mi no me gusta el concepto, que algo está MUY PODRIDO en Acapulco y en Guerrero (y en otras partes del país), pero también hablemos de Río, Sao Paulo, Caracas y demás para poner las cosas en su justa dimensión. Creo que son problemas del subdesarrollo, corrupción desenfrenada, alimentados por débiles transiciones a la democracia y por fenómenos trasnacionales (como el tráfico de drogas), y que no sólo es Acapulco, sino muchos lugares del mundo. Hasta circula un documento que la ciudad de Washington tiene tasas de violencia similares a las del DF (eso yo no lo creo, pero así están de ambiguos los debates).
Saludos, espero provocar algún debate interesante, y le podríamos mandar la síntesis al Sr. Warton, si es que sabe leer. Solo les comento que entre mis planes de vacaciones NO está el visitar Acapulco, pues las playas también están fallidas.
En buena medida Guerrero está perdido en manos de la violencia del hampa, por una combinación de factores:
1. Se escenifica un disputa por el territorio entre varios grupos criminales, que buscan controlar la ‘plaza’ más importante, Acapulco, así como otras porciones de la geografía estatal, como Ayutla.
2. Tuvo que ocurrir un caso de ‘alto perfil’ como el brutal abuso contra las mujeres españolas, para enterarnos que dicho caso había sido antecedido por otras vejaciones y violaciones contra turistas nacionales, que no fueron atendidos por la displicencia e irresponsabilidad de las autoridades locales. Esperemos ahora que no haya detenciones arbitrarias para fabricar culpables.
3. El operativo ‘Guerrero Seguro’, que se puso en marcha en octubre de 2011, incluye el despliegue de fuerzas federales (Ejército, Marina, PGR, PFP) en la entidad, pero no ha sido complementado con policía, procuraduría y poder judicial confiables por parte del estado.
4. No estoy de acuerdo con las comunidades que recurren a la autodefensa armada, pero entiendo porqué lo hacen: se sienten indefensos y desprotegidos por parte de las autoridades ante el embate de los criminales que atacan una y otra vez con total impunidad. Más allá de desarmar y desmantelar a dichos grupos, las autoridades deberán acometer el problema de raíz: la falta de respuesta eficaz de las instituciones de seguridad, procuración e impartición de justicia.
5. Acapulco (y Guerrero) viven del turismo, y éste de la imagen que se proyecta al mundo. Sin embargo, la recuperación de Acapulco pasa por generar oportunidades para 110 mil de sus pobladores que viven en la pobreza extrema, y para los seis de cada diez habitantes que están en la economía informal. Asimismo, cuatro de cada diez mayores de 15 años de edad no cuentan con la educación básica. Este sombrío panorama es consecuencia directa del saqueo del erario municipal por parte de funcionarios de sucesivas administraciones, que también ha quedado impune.
La pregunta de fondo es ¿recuperar Guerrero y Acapulco para quién? No sólo se trata de ‘recuperar’ Acapulco y Guerrero para que regrese el turismo, sino para sus propios habitantes. El remedio está en atender la exclusión social y en construir instituciones incluyentes y confiables, con gobernantes que cumplan con sus responsabilidades. En las circunstancias actuales esto suena como un sueño, pero no hay de otra.
Creo que México vive momentos críticos desde hace algunos meses y en los últimos años. Mas sin embargo, Guerrero históricamente ha vivido más crisis de movimientos de insurrección así como inseguridad. Normalmente lo que hace más trágico el último suceso en Acapulco es los “cómos”; sin embargo, recordemos que hace unos meses sucedió una tragedia similar con un yerno de María Elena Morera. Lo inaceptable en este caso son las declaraciones del alcalde de Acapulco y lo curioso también es ver que la sec de turismo federal es de ese puerto.
Por último, vuelve a aparecer en el país ya como tercer grupo de buscar autojustcia con el nacido de Guerrero que dice “mi autoridad no puede yo lo hago”, y creo que eso pasa ya en varios sectores y es a donde tal vez tendremos que emigrar los ciudadanos.
Otra vez Acapulco está en los titulares de la nota roja de todo el mundo.
La semana pasada un grupo armado irrumpió en una casa de playa de Barra Vieja a unos 59 kms de la zona hotelera. Los delincuentes violaron a seis turistas españolas, después de atar a unos siete acompañantes y robarlos.
El escándalo se hizo mayor cuando el presidente municipal dijo que este tipo de hechos suceden en todas partes del mundo, no solo Acapulco. Sus palabras causaron tal alborroto que tuvo que retractarse. Mientras tanto, un ONG dijo que Acapulco es la segunda ciudad más peligrosa del mundo, con una tasa de homicidios de 143 por cada 100,000 habitantes, detrás de San Pedro Sula en Honduras.
Por otra parte, a dos horas de Acapulco, campesinos en Ayutla y una docena de otros pueblos azotados por bandas de delincuentes y narcotraficantes dedicadas a la extorsión, el secuestro y otros crímenes, han formado grupos de autodefensa, que han suplantado a la policías locales. Estos grupos de autodefensa no permiten la entrada de policías federales y estatales. Han capturado a docenas de supuestos criminales que dicen que van a juzgar. Los vecinos de estos pueblos dicen que el crimen ha caído desde la creación de los grupos de autodefensa. Las autoridades estatales y federales, dado que no han podido brindar seguridad a la población, han sidos tolerantes de las autodefensas.
¿Es Guerrero un Estado fallido? ¿Podrá el Gobierno restablecer su autoridad? ¿Es Acapulco salvable?