Oceánica en cárceles mexicanas...con cargo a Washington
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Especial

Oceánica en cárceles mexicanas...
con cargo a Washington

Especial
Por Redacción Animal Político
17 de enero, 2011
Comparte
En el marco del Plan Mérida y cuando desde el equipo cercano al Presidente Felipe Calderón no cesan los señalamientos contra el vecino país del norte por evadir el alto consumo de drogas entre su población, el propio Estados Unidos implementará el “Modelo Oceánica” dentro de las prisiones mexicanas como parte de una estrategia para contener la violencia y la corrupción reinantes en el sistema penitenciario nacional. <p>
Este proyecto fue desarrollado y puesto en marcha por el Departamento de Estado, a través de la Oficina Antidrogas de la Embajada de Washington en México. Para ello licitaron el proyecto y ya erogaron los primeros 250 mil dólares
para el arranque de la etapa piloto.<p>
Según el documento de la licitación número SMX-530Q0098, emitido por el Departamento de Estado el pasado 6 de enero de 2011 a través del portal Federal Business Opportunities (FBO por su denominación en inglés), México tiene una “urgencia inminente” de realizar acciones de control de adicciones en sus centros penitenciarios, porque esa población ha sido desatendida por el gobierno mexicano y representa un elemento social crítico.<p>
“En concreto, este servicio proporcionará tratamiento de prevención contra las adicciones a una población muy vulnerable que actualmente está desatendida.
Los beneficios serán múltiples, en términos de reducir la violencia en las cárceles y fortalecer a las familias y a las comunidades de los reclusos”, se asentó en el documento localizado por Animal Político.<p>
El mismo texto señala pormenores: se trata de adaptar el modelo de prevención y atención a las adicciones diseñado por Oceánica a la realidad de la población penitenciaria mexicana, incluyendo estudios de diagnóstico, evaluación, formación y sesiones de capacitación para instructores.<p>
Se trata de un sistema que integra, además de la atención primaria a pacientes adictos, tratamientos a pacientes con abuso de sustancias de grados avanzados, estudios de morbilidad asociada y trabajo de sensibilización con personal de seguridad, custodios y técnicos penitenciarios.<p>
Para el gobierno de Washington hay claras ventajas en el tratamiento de las adicciones desde las cárceles mexicanas, toda vez que la población penitenciaria es la más propensa a la reincidencia en el consumo de drogas.<p>
El grupo Oceánica ya tiene experiencia en el tratamiento de reclusos. De acuerdo con su página de internet, en el año 2005 desarrollaron la primera Clínica Oceánica en el penal de Santa Marta Acatitla en la ciudad de México. De igual
forma trabajaron en Durango, Baja California Norte y Veracruz.<p>
Animal Político solicitó a las oficinas de Oceánica en la ciudad de México su postura respecto a esta licitación lanzada por Estados Unidos, sobre todo, por la utilización de su modelo en penales de máxima seguridad. Hasta el domingo 16 de enero por la noche no hubo respuesta.<p>
Este modelo fue creado en el centro de tratamiento Betty Ford Center, fundado por Betty Ford y por el ex presidente de Estados Unidos Gerald Ford. En 1993 ambos inauguraron en Mazatlán, Sinaloa, el Centro Oceánica para atender el alcoholismo y otras adicciones.<p>
Oceánica está avalado por el Californinan Association of Alcohol of Drug Abuse Counselors (Caadac) y por The Association Professionals (NAADAC) en el cual se forma a los terapeutas.<p>
El modelo Oceánica será desarrollado en condiciones difíciles por la sobrepoblación en los penales. Recientemente, el pasado 10 de enero, el diario El Universal publicó que actualmente hay alrededor de 54 mil 500 personas de más
en las cárceles mexicanas.<p>
En la ciudad de México, por ejemplo, existen 10 centros penitenciarios con una capacidad de 19 mil 88 reos pero en realidad habitan ahí más de 40 mil. En otro caso, los gobiernos estatales cuentan con 322 cárceles con una capacidad máxima para 140 mil 211 internos, sin embargo, ahí se encuentran 174 mil.<p>
Plan Mérida<p>
Llevar el “Modelo Oceánica” a las cárceles mexicanas se inscribe en el documento como un “Cuarto Pilar” de la Iniciativa Mérida, estrategia impulsada desde Washington para la defensa del territorio y la seguridad de la población estadounidense, en primera instancia, y del resto del hemisferio.<p>
Según esta clasificación, el primer “pilar” de la Iniciativa Mérida sería la “Desarticulación y desmantelamiento de las organizaciones criminales en México”.
El segundo pilar sería la “Institucionalización de las Reformas”, el tercer pilar sería la “Construcción de Infraestructura fronteriza para el siglo XXI” y el cuarto la “Construcción de Comunidades fuertes y resistentes”.<p>
El documento elaborado por funcionarios de la Oficina Antinarcóticos de la embajada en México señala la participación de la Secretaría de Seguridad Pública Federal en el proyecto “Modelo Oceánica”, pero es enfática en cuanto a acotar sus responsabilidades.
También anota que la prioridad del proyecto es reducir la demanda de drogas en México, “que es un problema cada vez más urgente, que destruye familias y comunidades a manos de los traficantes de droga, ya que la violencia aumenta en nuestros dos países”.<p>
La Iniciativa Mérida es un programa histórico de cooperación que reconoce las responsabilidades compartidas de los Estados Unidos y México de luchar contra la violencia generada por la droga que amenaza a los ciudadanos de ambos países.
El Congreso de los Estados Unidos, ha aprobado financiamiento para la iniciativa con amplio apoyo de ambos partidos; hasta la fecha más de mil 300 millones de dólares se han destinado a México.<p>
En la actualidad, la Iniciativa Mérida proporciona habilidades técnicas y asistencia a México para la profesionalización de la policía, la reforma judicial y penitenciaria, el reforzamiento de las tecnologías de información, el desarrollo de infraestructura, la seguridad fronteriza y el fomento de una cultura de legalidad.<p>
Otras dependencias tendrán por primera vez presencia en México, como el Buró Federal de Prisiones y el Servicio de Investigación del Servicio Postal, que enviarán a funcionarios para apoyar la reforma de los sistemas penitenciarios.<p>
Según el contrato PSC-09-018, el Buró Federal de Prisiones tendrá un “coordinador de reforma para programas correccionales”, al que se delegará la tarea de asesorar a la SSP federal sobre la reforma al sistema penitenciario nacional.<p>
“El coordinador proveerá de experiencia técnica y asistirá al gobierno de México en alcanzar sus objetivos en la reforma del sistema de prisiones. Ofrecerá asistencia en varias áreas y servirá al subsecretario de Sistemas Penitenciarios, presentándoles la experiencia de Estados Unidos y otros países para que puedan ser usados por el gobierno mexicano”.<p>
Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

Cómo ventilar una habitación y usar purificadores de aire para protegerte del coronavirus

La mala ventilación aumenta el riesgo de transmisión del nuevo coronavirus, según la OMS. Shelly Miller, ingeniera mecánica experta en ventilación, te enseña cómo mejorar la calidad del aire en tu casa u oficina para reducir el riesgo de enfermedades infecciosas.
12 de agosto, 2020
Comparte
Hombre con mascarilla junto a una ventana abierta

Getty Images
El espacio cerrado más seguro es aquel en el que aire fresco de afuera constantemente reemplaza el aire de adentro.

Gran parte de los casos de transmisión del virus SARS-CoV-2, que causa la covid-19, ocurren en ambientes cerrados en los que se inhalan partículas que contienen el nuevo coronavirus.

La mejor forma de evitar esta transmisión en hogares y oficinas sería impedir la entrada de personas infectadas. Pero esto no es algo fácil, ya que se estima que el 40% de los portadores del virus son asintomáticos.

Las mascarillas pueden evitar la liberación al medio ambiente de esas partículas, pero si la persona infectada está en una habitación cerrada será muy difícil contener totalmente el virus.

Soy profesora de ingeniería mecánica en la Universidad de Colorado en Boulder, en Estados Unidos. Y gran parte de mi trabajo se ha centrado en cómo controlar la transmisión en el aire de enfermedades infecciosas.

Mi universidad, las escuelas de mis hijos y hasta legisladores estatales en Alaska me pidieron consejos para garantizar la seguridad de los espacios cerrados en tiempos de pandemia.

Una vez que el virus escapa al aire dentro de un edificio tienes dos opciones: hacer que entre aire fresco desde afuera, o extraer el virus del aire que circula en el edificio.

La importancia del aire fresco

El espacio cerrado más seguro es aquel en el que aire fresco de fuera constantemente reemplaza el aire de dentro.

En edificios comerciales, el aire fresco ingresa usualmente a través de sistemas de calefacción, ventilación o aire acondicionado. En los hogares, en cambio, el aire de fuera suele entrar por ventanas y puertas abiertas, además de grietas.

En pocas palabras, cuanto más aire fresco entre a un edificio desde fuera mejor será. Ese aire que ingresa diluye los contaminantes presentes en el espacio cerrado, se trate de un virus o algo diferente, y reduce los riesgos de exposición para las personas.

Ilustración de un ventilador junto a una ventana moviendo el aire hacia afuera y un equipo de aire acondicionado

Getty Images
Colocar cerca de una ventana un ventilador que sopla hacia el exterior aumenta considerablemente la circulación de aire.

Los ingenieros ambientales como yo calculamos cuánto aire entra desde fuera a un edificio usando una medida llamada tasa de intercambio de aire.

Esta cifra indica el número de veces que el aire de un edificio es reemplazado con aire de fuera en una hora.

La tasa depende del tamaño de la habitación y el número de personas en ella. Pero la mayoría de los expertos considera que seis cambios de aire son buenos para una habitación de 3 x 3 metros en la que hay tres o cuatro personas.

Durante una pandemia, se estima que la tasa debe ser mayor. Un estudio de 2016* señaló que un cambio de aire de nueve veces por hora redujo la transmisión de los virus de SARS, MERS y H1N1 en un hospital de Hong Kong.

Muchos edificios en Estados Unidos, especialmente las escuelas, no cumplen con las tasas recomendadas de cambio de aire.

Pero afortunadamente es bastante fácil hacer que ingrese a un edificio aire fresco.

Mantener abiertas las ventanas y puertas es un buen comienzo. Colocar cerca de una ventana un ventilador que sopla hacia el exterior también aumenta considerablemente la circulación de aire.

En edificios en los que no pueden abrirse las ventanas, puede ajustarse el sistema mecánico de ventilación para aumentar el bombeo de aire desde afuera.

Sea cual fuere el tipo de habitación, cuanto más personas haya en ella, más frecuentemente debe cambiarse el aire.

Usar el CO2 para medir la circulación del aire

¿Cómo sabes si hay suficiente cambio de aire en una habitación? Calcular esto con exactitud es complejo. Pero hay un indicador sencillo que podemos usar como guía.

Cada vez que exhalas liberas CO2 o dióxido de carbono. Y como el coronavirus se esparce en partículas que liberamos al respirar, toser o hablar, puedes medir los niveles de CO2 para determinar si una habitación se está llenando de exhalaciones potencialmente infecciosas.

El nivel de CO2 te permite estimar si está entrando suficiente aire fresco a la habitación.

Monitor de CO2 en la pared de una habitación

Getty Images
Los monitores de CO2 indican cuánto aire fresco hay en la habitación. “Yo recomiendo niveles de CO2 inferiores a 600 ppm”.

Al aire libre, los niveles de CO2 son un poco superiores a 400 partes por millón (ppm). Una habitación bien ventilada tendrá cerca de 800 ppm de CO2. Si el número es mayor esto indica que la habitación requiere más ventilación.

El año pasado, investigadores en Taiwán estudiaron el impacto de la ventilación en un brote de tuberculosis en la Universidad de Taipei.

Muchas de las habitaciones en la universidad no estaban bien ventiladas y tenían niveles de CO2 superiores a 3,000 ppm.

Cuando los ingenieros mejoraron la circulación del aire y lograron bajar los niveles de CO2 a menos de 600 ppm, el brote dejó de crecer. El aumento en la ventilación redujo la transmisión infecciosa en un 97%, según el estudio.

El coronavirus se esparce por el aire, por lo que niveles altos de CO2 en una habitación indican un riesgo alto de transmisión si está presente una persona infectada.

Yo me baso en el estudio de Taiwán para recomendar niveles de CO2 inferiores a 600 ppm.

Puedes comprar buenos medidores de CO2 en internet por cerca de US$100. Pero debes asegurarte que tengan un margen de error no mayor de 50 ppm.

Personas en una oficina

Getty Images
Los monitores de CO2 ayudan a determinar si debe haber más ventilación en una habitación para reducir el riesgo de enfermedades infecciosas.

Purificadores de aire

Si estás en una habitación en la que es difícil hacer ingresar aire de afuera, otra opción es usar un purificador de aire.

Estas máquinas extraen partículas del aire, usando en general un filtro muy denso hecho de fibras que capturan partículas con bacterias y virus y reducen el riesgo de transmisión de enfermedades.

Purificador de aire en una habitación

Getty Images
No todos los purificadores de aire son iguales, y antes de comprar uno hay varios factores que debes tener en cuenta.

La Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA, por sus siglas en inglés) asegura que los purificadores de aire cumplen esa función también en el caso del nuevo coronavirus.

Pero no todos los purificadores de aire son iguales, y antes de comprar uno hay varios factores que debes tener en cuenta.

Lo primero que debes considerar es cuán efectivo es el filtro. La mejor opción es un purificador que usa un filtro HEPA, acrónimo de high-efficiency particulate air o extractor de partículas aéreas de alta eficiencia.

Este tipo de filtros extraen más del 99,97% de partículas de todos los tamaños.

El segundo factor a considerar es cuán potente es el purificador. Cuánto más grande sea una habitación o cuantas más personas haya en ella, más aire debe ser purificado. Trabajé con colegas en la Universidad de Harvard para crear una herramienta simple para las escuelas, que permite calcular cuán potente debe ser un purificador de aire para diferentes tamaños de aulas.

Y lo último que debes considerar es cuán válidas son las afirmaciones de la compañía que fabrica el purificador.

En Estados Unidos, por ejemplo, la Asociación de Fabricantes de Electrodomésticos emite un sello de garantía llamado AHAM Verifide.

Y en California, la Junta de Recursos sobre el Aire tiene una lista de purificadores de aire seguros y efectivos, aunque no todos usan filtros HEPA.

Mantiene fresco el aire y sal afuera

Tanto la Organización Mundial de la Salud como el Centro de Control de Enfermedades de Estados Unidos, CDC, señalan que la mala ventilación aumenta el riesgo de transmisión de coronavirus.

Si puedes controlar tu ambiente, asegúrate de que entra suficiente aire desde afuera.

Un monitor de CO2 puede indicarte si la ventilación es adecuada. Si los niveles de CO2 comienzan a aumentar abre algunas ventanas y haz una pausa en tu trabajo para salir unos momentos al aire libre.

Si no puedes hacer que entre aire fresco a una habitación, tienes la opción de un purificador de aire. Si decides comprar uno, debes tener presente que no extraen CO2, por lo que aunque el aire estará más puro, los niveles de CO2 en la habitación pueden seguir altos.

Mujer con una mascarilla abriendo una ventana

Getty Images
Tanto la Organización Mundial de la Salud como el Centro de Control de Enfermedades de Estados Unidos, CDC, señalan que la mala ventilación aumenta el riesgo de transmisión de coronavirus.

Si entras a un edificio y ves que hay demasiadas personas, o sientes que hace mucho calor o el aire está viciado, es probable que no haya buena ventilación. Da media vuelta y márchate.

Si prestas atención a la circulación y a la filtración del aire, mejorando la ventilación cuando puedes o evitando sitios con mala ventilación, dispondrás de otra herramienta poderosa para protegerte del coronavirus.

*Shelly Miller es profesora de ingeniería mecánica de la Universidad de Colorado en Boulder. Su artículo original fue publicado en The Conversation y puedes leerlo aquí.

* Ventilation of general hospital wards for mitigating infection risks of three kinds of viruses including Middle East respiratory syndrome coronavirus, en inglés aquí.

Enlaces a más artículos sobre el coronavirus

BBC

Visita nuestra cobertura especial


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=zdkwo02LwCs

https://www.youtube.com/watch?v=FkdL3esx7t0&t=14s

https://www.youtube.com/watch?v=Fq8jbuaUW0M

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.