105 municipios reportaron más homicidios que defunciones
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync

105 municipios reportaron más homicidios que defunciones

Por José Merino
10 de febrero, 2011
Comparte
Si hacemos caso a las cifras oficiales, resulta que en México hay 105 municipios en el que “sobran” los muertos.
Un ejemplo: en Culiacán dicen que hubo mil 303 asesinatos vinculados al crimen organizado, pero hay sólo mil 104 muertes registradas, sean víctimas del crimen organizado o de cualquier otra cosa.
Y es que en esos municipios, están registrados más asesinatos del crimen organizado que el total de muertos por ésta y cualquier otra razón.

Entre diciembre de 2006 y el mismo mes del 2009, en 105 municipios del país, el Gobierno Federal reporta más muertes presuntamente asociadas con el crimen organizado (ACO), que el número total de homicidios contabilizado por el INEGI. El caso más extremo es el de Culiacán, Sinaloa, que reporta 1,104 homicidios en el periodo en la base de datos sobre defunciones del INEGI, pero 1,303 muertes por crimen organizado de acuerdo con el Gobierno Federal.

Siguen en la lista de los cinco municipios con una diferencia más alta: Ahumada, Chihuahua (17 contra 41); Navolato, Sinaloa (195 contra 219); Sinaloa, Sinaloa (93 contra 113); y San Martín Chalchicuautla, San Luis Potosí (2 contra 20).

Ello ocurre en la suma total de homicidios del periodos, si observamos los datos anuales, 234 municipios del país presentan en al menos uno de los tres años más muertes por crimen organizado que homicidos sumados por el INEGI. Mientras que en los datos mensuales, 663 municipios mostraron una suma mensual de homicidos ACO más alta a la cuenta del INEGI.

De acuerdo con la metodología del INEGI, “las fuentes primarias que proveen estos datos son los certificados de defunción, los cuales contienen variables que recogen ciertas características del fallecido, de los motivos de la defunción, de las circunstancias en que ocurrieron las muertes, del certificante, del informante y del Registro Civil… cuando no se dispone del certificado de defunción, la información se capta de las actas de defunción”. Por su parte, el documento metodológico de los homicidios ACO publicado por el Gobierno Federal sólo detalla que el Centro Nacional de Planeación, Análisis e Información para el Combate a la Delincuencia, CENAPI, perteneciente a la PGR, fue la “instancia concentradora y administradora de las bases de datos”.

Gráfica 1: Conteo mensual de homicidios (INEGI, Gobierno Federal, dic06-dic09)

En el agregado nacional, por supuesto, en ningún mes del periodo ocurre lo mismo. Si comparamos la evolución mensual de los homicidios reportados por INEGI contra aquellos reportados en la base de homicidios ACO, dos cosas son claras: 1. la evolución de homicidios del INEGI sigue una tendencia muy similar a los reportados por el Gobierno Federal; y 2. Si asumismos que la diferencia entre los datos de INEGI y aquellos del Gobierno Federal son un buen estimado de homicidios no ACO, únicamente en 12 de los 36 meses los homicidios ACO superaron a aquellos que no lo son, y ello ocurre sólo a partir de julio del 2008. La tendencia es más clara si vemos la proporción de ambos tanto en el conteo mensual como en la suma acumulada:

Gráfica 2: proporción mensual de homicidios ACO vs el resto de homicidios reportados por INEGI.

Gráfica 2

Gráfica 3: proporción acumulada de homicidios ACO vs el resto de homicidios reportados por INEGI

Gráfica 3

Así, al final del periodo suman un total de 19,183 homicidios presuntamente asociados al crimen organizado, mientras que INEGI suma 42,006 en total; la diferencia de 22,823 entre ambos puede ser una medida aproximada de homicidios no asociados al crimen organizado. Ante este escenario, en este país nos seguimos matando más frecuentemente por causas no relacionadas con el crimen organizado.

Gráfico 4: Acumulación de homicidios por categoría.

Una conclusión más o menos extendida es que ahí donde hay violencia asociada al narco, otras formas de violencia también crecen. De ser cierto, veríamos un número más alto de homicidios no ACO justo ahí donde aquellos sí asociados han crecido. Los datos no parecen, en principio, respaldar esta intuición:

Gráfico 5: Homicidios “excedentes” de INEGI para dos categorías de municipios.

Sistemáticamente, nuestra medida de homicidios no asociados al crimen organizado es menor en aquellos municipios con tasas de homicidios ACO por encima del promedio, que entre aquellos con el mismo dato por debajo del promedio. Esto es, los municipios más afectados por la violencia del narco suman siempre menos muertes por otro tipo de violencia.

Concentración y dispersión de homicidios

A nivel agregado, entre diciembre de 2006 y diciembre de 2009, se reportó al menos un homicidio en 1,840 municipios del país de acuerdo con los datos de INEGI; y se contabilizó al menos una muerte asociada al crimen organizado en 952. Si comparamos ambas bases de datos, hubo 784 municipios en los que tanto INEGI como los datos sobre homicidios ACO reportan al menos una muerte; y en otros 917 INEGI contabilizó la ocurrencia de al menos un homicidio, mientras que no existe reporte de muertes ACO.

Notoriamente, hay 56 municipalidades en las que si comparamos ambos datos, se reportan muerte ACO, pero INEGI reporta cero homicidios, entre ellos, los que suman un número mayor son: Camargo, Chihuahua (58); Quechultenango, Guerrero (23); Bachiniva, Chihuahua (11); y Eduardo Neri, Guerrero (10).

Como era de esperarse entonces, la concentración de homicidios ACO es más alta que la de homicidios totales o nuestra medida de muertes no relacionadas al narco.

Gráfico 6: Top 20 localidades con más homicidios totales vs el resto.

Gráfico 7: Top 20 localidades con más homicidios ACO vs el resto.

Gráfico 8: Top 20 localidades con más homicidios no ACO vs el resto.

51% del total de muertes ACO ocurrieron en apenas 20 localidades; el porcentaje en el caso de aquellas no ACO es de 31%; una concentración aún alta, pero mucho menor que en el caso de aquellas clasificadas por el Gobierno Federal como presuntamente relacionadas con el crimen organizado. Más aún, entre las 20 localidades con más homicidios contabilizados no atribuibles al crimen organizado, aparecen sólo seis que aparecen en el top 20 de homicidios ACO: Tijuana, Ecatepec, Acapulco, Ciudad Juárez, Monterrey y Durango.

Si vemos las municipalidades con tasas de homicidios más altas para ambas categorías (por cada 100 mil habitantes), la distinción se vuelve aún más clara. Sólo dos municipios que aparecen en el top 20 con las tasas más altas de homicidios ACO aparecen también en el top 20 de municipios con las tasas más altas por muertes no ACO. Guadalupe y Maguarichi, ambos en Chihuahua aparecen en ambos, pero en años diferentes, lo cual puede ser un síntoma de cambios en la forma de clasificación entre un año y otro.

Gráfico 9: Top 20 municipios con tasas más altas de homicidios totales (por cada 100 mil habitantes).

Gráfico 10: Top 20 municipios con tasas más altas de homicidios ACO (por cada 100 mil habitantes).

Gráfico 11: Top 20 municipios con tasas más altas de homicidios no ACO (por cada 100 mil habitantes).

Mientras que en el top 20 de tasas de homicidios ACO se ubican 11 municipalidades de Chihuahua y una de Oaxaca; en el top 20 de tasas de homicidios no ACO encontramos ocho municipalidades de Oaxaca y cuatro de Chihuahua.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
UNSM

Las vacunas para el COVID que se desarrollan en América Latina (además de la de AstraZeneca-Oxford)

Científicos de América Latina están trabajando a contrarreloj para desarrollar una vacuna para el SARS-CoV-2 que dé seguridad sanitaria a sus propios países.
UNSM
14 de agosto, 2020
Comparte

En la búsqueda mundial de una vacuna contra el COVID-19, América Latina, la región del mundo más golpeada por el coronavirus, está haciendo sus propios esfuerzos.

Además de colaborar en investigaciones mundiales, como la asociación de México y Argentina con el proyecto de vacuna de AstraZeneca y la Universidad de Oxford, en cuatro países de la región están trabajando decenas de científicos para asegurar una vacuna propia.

Y es que sin importar cuán avanzadas estén otras investigaciones mundiales, una regla de oro en el desarrollo de este tipo de investigaciones es que mientras no haya una vacuna plenamente comprobada y distribuida, no se pueden bajar las manos.

“No sabemos todavía qué disponibilidad habrá realmente de las vacunas desarrolladas por otros países. La posibilidad de tener una vacuna nacional da mucha seguridadal poseer un biológico para proteger a la población”, dice a BBC Mundo Edda Sciutto, una de los científicos de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), que realiza su propio desarrollo.

Desde Argentina, Jorge Geffner, del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET), que desarrolla una vacuna con la Universidad Nacional San Martín (UNSM), lo remarca: “Si no se hace, inevitablemente vamos a mantener una dependencia estricta con países desarrollados. Para la perspectiva de una nación, eso es muy pobre”.

Y conseguir una vacuna plenamente probada no es sencillo ni rápido, pese a que en la actual pandemia se están rompiendo récords de tiempos.

La situación apremia: más de 20 millones de contagios y 750,000 muertes en el mundo han acelerado la investigación biomédica.

De ahí que en América Latina se haya anunciado la producción de la vacuna de AstraZeneca-Oxford aún sin saber si realmente funcionará.

Y en la región también habrá pruebas en decenas de miles de personas de vacunas que están siendo desarrolladas en otras partes del mundo.

El trabajo de América Latina

La Organización Mundial de la Salud (OMS) catalogó la propagación de COVID-19 como una pandemia el 11 de marzo. Cinco meses después, el organismo contabiliza 29 proyectos de vacuna que ya están en la etapa de estudio clínico.

Hasta este 13 de agosto, solo seis se ubicaban en la fase 3, la más avanzada, la cual implica la experimentación en grandes grupos de personas: AstraZeneca-Oxford, Sinovac, Sinopharm-Instituto de Productos Biológicos de Wuhan, Sinopharm-Instituto de Productos de Pekín, Moderna-NIAID y BioNTech-Fosun Pharma-Pfizer.

Personal de pruebas de vacunas en Oxford.

OXFORD UNIVERSITY/John Cairns
La Universidad de Oxford, en Reino Unido, realiza las pruebas más avanzadas de su vacuna con AstraZeneca.

Al mismo tiempo hay otros 138 estudios en la etapa preclínica, la inicial, en la que las vacunas todavía se encuentran en proceso de investigación y sus pruebas se realizan en animales o receptores de laboratorio.

De estas últimas tres proyectos enlistados por la OMS están en América Latina.

Brasil tiene dos, el de la Fundación Oswaldo Cruz-Instituto Butantan y el de la Universidad de Sao Paulo, además de Argentina con la investigación CONICET-UNSM.

Sin embargo, en México con la UNAM y Perú con el proyecto de la Universidad Peruana Cayetano Heredia también están trabajando en sus propias investigaciones contra el coronavirus.

“El cuello de botella no es tanto el desarrollo científico de la vacuna, sino el escalamiento para producirla. El reto es lograr las alianzas con farmacéuticas para conseguir un escalamiento suficiente“, explica Juan Pedro Laclette, quien participa en el proyecto de la UNAM en México.

Seguirán su propia marcha

Sobre este punto, Laclette y Geffner explican que para el desarrollo de esta vacuna ya se cuenta con el conocimiento científico de las creadas para otros dos coronavirus epidémicos: el SARS y el MERS.

“Hasta ahora todos los intentos para desarrollar una vacuna parten de los considerables conocimientos que ya tenemos sobre este tipo de infecciones. Y claramente se va a lograr la vacuna”, señala Laclette.

Ya sea a partir del desarrollo a partir de proteínas,como se hace en México y Argentina, de vectores como en Brasil, o de una salmonela genéticamente modificada en Perú, los experimentos buscan encontrar el antígeno que muestre mayor efectividad en ensayos preclínicos.

Una científica en la Universidad Peruana Cayetano Heredia

UPCH
La investigación de Perú se lleva a cabo en la Universidad Peruana Cayetano Heredia.

Después pasarán a las fases clínicas 1, 2 y 3 en las que se pondrán a prueba en voluntarios, desde unos pocos hasta decenas de miles.

Para que una vacuna se considere segura, deberá garantizar alrededor del 90% de protección.

“El punto que llama la atención es que en general todas las vacunas han tardado entre cinco y diez años en desarrollarse. Y las vacunas que se están desarrollando hoy ya están entrando en fase 3 y empezaron en marzo”, señala Geffner.

Cómo funcionan las vacunas

BBC

Incluso en la región se está trabajando en innovaciones, como en el caso de Perú, en donde Mirko Zimic, quien lidera la investigación nacional, dijo que trabajan para que las dosis sean de administración oral.

“Ya no se necesitaría un ejército especializado de vacunadores que puedan aplicar inyecciones”, explicó en un comunicado.

De otros países para América Latina

Además del desarrollo de vacunas propias, los gobiernos latinoamericanos están estableciendo acuerdos con diversos proyectos de otros países.

Es el caso de México y Argentina con AstraZeneca-Oxford, con los que -de lograr la aprobación final en unos meses- buscan producir y distribuir la vacuna para todos los países de América Latina (excepto Brasil, que tiene su propio acuerdo).

Vacunas en ampolletas

Reuters
En el mundo había más de 160 estudios de vacunas para el covid.19 hasta agosto, según la OMS.

Argentina, explicó el presidente Alberto Fernández, se encargará de la producción en el laboratorio mAbxience, mientras que en México se hará el envasado y la distribución.

Pero también Argentina, Brasil y México han llegado a acuerdos para que se prueben vacunas en decenas de miles de personaspara completar las fases 3 de experimentación, la cual no supone un riesgo sanitario ya que las fases anteriores probaron su beneficio en animales y en algunos voluntarios.

“Empezar a vacunar con algo que no te haga daño puede tener el riesgo de que la gente cambie su conducta y se exponga más al virus porque se siente segura o protegida con una cosa que no se sabe si sirve. Por eso es importante la fase 3”, explica Edda Sciutto.

“Aunque hay muchas vacunas en marcha y muchas muy avanzadas, aún no conocemos la efectividad. Y ese es un gran desafío, pues requiere vacunar a decenas de miles de personas y requiere tiempo“, explica.

De ahí que para la comunidad científica occidental sea llamativo que Rusia haya aprobado su vacuna sin ofrecer las pruebas correspondientes de las diferentes fases. Incluso las autoridades rusas han asegurado que producirán estas vacunas en Cuba y Brasil.

Por ello es importante que cada país cuente con su investigación, señala Laclette.

“Se está dando una competencia despiadada, porque hay objetivos comerciales muy importantes. La producción de cientos de miles de vacunas tiene en la mira ganancias económicas considerables”, alerta.

Enlaces a más artículos sobre el coronavirus

BBC

Visita nuestra cobertura especial


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=9JOee6bCojU

https://www.youtube.com/watch?v=PM9KBQyKHz8

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.