Estibalis Chávez no está loca,sólo está… desesperada
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Estibalis Chávez no está loca,
sólo está… desesperada

Por Alberto Tavira Álvarez
26 de febrero, 2011
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Ya se acostumbró. En los últimos 16 días la frase que más veces escuchó Estibalis Chávez Guzmán para referirse a ella es: “está loca”. Y es que esta mexicana de 19 años el pasado 9 de febrero se instaló con su casa de campaña afuera de la embajada Británica en la ciudad de México y comenzó una huelga de hambre con el fin de conseguir una invitación, por parte del Reino Unido, para asistir a la boda real del Príncipe William y su prometida Kate Middelton, que se celebrará por todo lo alto y ancho de Inglaterra el próximo 29 de abril.

Animal Político pudo platicar con Estibalis antes de que terminara su huelga de hambre, lo cual sucedió durante la tarde del viernes. “Hay quienes me dicen en mi cara que estoy loca, a otros los escucho decirlo mientras pasan caminando por la calle”, comenta para Animal Político Estibalis, con ese tono quedo que tiene al hablar. La joven, que trae la misma ropa desde hace dos semanas y en ese mismo tiempo sólo ha tomado agua, atiende la entrevista en la banqueta de la calle Río Lerma, colonia Cuauhtémoc,  sentada sobre su casa de campaña desmontada, pues en el día, la policía no le permite armarla ya que obstruye el paso de la vía pública. “Si luchar por alcanzar un sueño es estar loca, pues entonces sí lo estoy”.

La joven que se mantiene en huelga de hambre, ocupa su tiempo en pintar.//FOTO: AP

En el tiempo que Estibalis decidió no probar alimento bajó 8 kilos. Por supuesto que los síntomas de no comer empezaron a hacer de las suyas y sufre de mareos, fatiga y fuertes dolores de cabeza. Pero esa misma jaqueca le ha dado desde el primer día de la huelga a la embajadora de esa nación en nuestro país, Judith Macgregoren quien, en respuesta a una carta que recibió por parte de Chávez, le respondió que no hay lugares disponibles para el público en general a la boda real. A lo que la diplomática sí invitó a la joven fue a levantar su vigilia. Sin embargo, Estibalis se negó a dar por terminada “su lucha”.

En entrevista telefónica Patricia Cordero, oficial de prensa de la embajada de Gran Bretaña en México, dice que la sede diplomática no sólo estuvo al tanto del caso de Estibalis sino que incluso se preocupó tanto por su seguridad como por su salud, incluso, trataron de tener una “negociación” con ella en la que le ofrecían hacer todo lo posible por entregarle al hijo mayor de la Princesa Diana (q.e.p.d.) el cuadro que, en la calle, Chávez pintó de él y su futura esposa. “Pero no lo podemos asegurar”, explica Cordero. Por su parte, Estibalis contestó por medio de una carta que está dispuesta a levantar su huelga de hambre sólo si la embajada le ayuda a que pueda entregarles personalmente el cuadro a los futuros reyes de Inglaterra. No ha habido respuesta.

Una infancia que podría explicar “la locura”

Cuando Estibalis nació, su mamá, Georgina Guzmán, murió. Fue gracias a su papá, Pedro Chávez Cedeño –quien actualmente trabaja como guardia de seguridad– que se enteró que la mujer que la trajo al mundo trabajaba como maestra en primarias y secundarias públicas; que le gustaba el inglés y que para leer en esa lengua compraba la revista Hello! donde se adentraba en la vida de la princesa Diana de Gales hasta imaginar que era como de su familia.

Tras la muerte de Georgina, Socorro Chávez, hermana de Pedro y quien vive en la casa contigua a la de él, se encargó de ayudar a cuidar a la pequeña Estibalis quien no tardó en llamarle mamá a su tía. Los recursos económicos de la familia eran escasos. Los juguetes, pocos. Los cuentos para niños, no existían. Así que la niña, al ser hija única, encontró en la colección de revistas Vanidades y Hello! de su mamá a sus “mejores amigas”, en sus primeros años de vida.

Las revistas Vanidades y Hello!, su diversión durante la infancia.//FOTO:AP

Estibalis creció con las historias de la boda de Diana y Carlos; con el nacimiento del príncipe William y luego con el del príncipe Harry; con los viajes altruistas de “la princesa del pueblo” a los lugares más pobres del planeta; con los bailes, vestidos y joyas de la mujer que a través de las páginas de las revistas, se había convertido en un modelo aspiracional para su mamá.

Esos eran sus cuentos. Esos personajes eran los que protagonizaban sus fantasías de cuando niña. Pero es que tampoco tenía muchas opciones. A esos reyes, reinas, príncipes y princesas son a los que Estibalis ha seguido religiosamente a lo largo de sus casi dos décadas, pues ya de adolescente cuando su papá le daba dinero, entre otras cosas, ella iba a comprar estas revistas para no perder contacto con “los suyos”.

Dispuesta a dar la vida

De pronto, de la nada, a principios de febrero de este año Estibalis le dijo a su papá mientras estaban comiendo que quería ir a la boda del príncipe William. La hija de Pedro estaba consciente que era prácticamente imposible que pudiera conseguir una invitación. “Como ya había mandado cartas a la embajada y no había recibido respuesta le dije a mi papá que qué pensaba de que me fuera a hacer una huelga de hambre. Me dijo que estaba bromeando. Le respondí que era verdad. Yo creí que me iba a agarrar a golpes y decirme que estaba loca, pero no, me dijo que estaba bien por mí, porque él sabe que es el sueño de mi vida”.

Su padre le lleva agua y la visita cada tercer día.//FOTO:AP

Pedro, con todo y los riesgos que pudiera correr su hija, la apoyó. Le dio dinero para comprar la casa de campaña y debido a que trabaja 24 x 24 la visita un día sí y otro no. Es el mismo padre de la huelguista quien le lleva el agua para beber. Quien le lleva y trae las cosas que le pide su hija para pintar mientras espera que su sueño se haga realidad.

En los primeros días que Estibalis se instaló afuera de la embajada pintó un cuadro con los rostros de Guillermo y Kate. “Es el cuadro que les pensaba regalar el día de su boda, pero cuando me llegó la carta de la embajadora diciéndome que no era posible que yo fuera invitada me deprimí tanto que lloré y lloré y le pedí a mi papá que se lo llevara porque no lo quería ver”.

Conforme han pasado los días, el caso de Estibalis se ha vuelto más atractivo para los medios de comunicación. Todo mundo quiere saber el desenlace de esta historia. Con el tiempo, la postura de Chávez se ha ido haciendo más flexible. De entrada, ya está abierta a la posibilidad de que la embajada la pueda ayudar a entregar el cuadro en las manos de los novios, antes de la boda; también dice, durante la entrevista, que eventualmente organizará una subasta con los cuadros que ha hecho a lo largo de toda su vida con el fin de procurarse recursos para el vuelo a Inglaterra y poder presenciar la boda aunque sea desde afuera; incluso habla de que hay una cadena de televisión que estaría dispuesta a llevarla a Gran Bretaña para transmitir su historia, pero, al cierre de esta nota, no se había concretado el acuerdo. Al menos, para tranquilidad de muchos, el objetivo original de morir de hambre en caso de no alcanzar su objetivo se ha diluido.

¿Rebelde con causa?

“Pero hoy no me puedo ir de aquí sin haber obtenido nada. Quiero luchar hasta donde pueda con tal de alcanzar mi sueño. No tengo nada que perder y sí mucho que ganar”. Y es que, aunque a algunos medios Estibalis les ha dicho que estudia Artes Pláticas, en esta entrevista asegura que hasta antes de la huelga estaba en la prepa abierta por lo que el riesgo por perder el año escolar no está entre sus preocupaciones.

Sin embargo, sí hay una cosa que Estibalis ha perdido: su colección de revistas del corazón. “Al principio, cuando me salí de la casa para venirme a hacer la huelga mi mamá (en realidad su tía Socorro) me quemó todas mis revistas que yo guardaba en una caja rosa, pues decía que todo lo que yo estaba haciendo era por culpa de esas revistas”.

La pérdida la fortaleció. Al día de ayer antes de que Estibalis terminara su huelga de hambre, llegó a 16 días y 16 noches fuera de su casa, lejos de su familia, de sus comodidades, arriesgando su propia vida en busca de su sueño. “Los que más me han sorprendido son los policías que trabajan para la embajada, a quienes veo todos los días y se dan cuenta de mi lucha. Platicamos poco pero me dicen que ellos tienen que estar del lado de quien los contrata, pero que admiran lo que estoy haciendo por alcanzar mi sueño. También me dicen que ellos me van a cuidar. Claro que hay mucha gente que asegura que esto es un berrinche de niña chiquita, que estoy loca. A esas personas solamente les puedo decir que definitivamente estoy segura de que en su vida han luchado por algo, por alcanzar un sueño.”

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6 consejos para negociar de manera más efectiva en el trabajo (y qué es lo que nunca deberías hacer)

Jonathan Booth, experto en negociación de la universidad británica London School of Economics, comparte con algunas de las claves para llegar a un mejor resultado.
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10 de agosto, 2020
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Mujeres conversando

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“Ninguno de nosotros puede evitar una negociación”, dice Jonathan Booth, explicando que hasta en las situaciones laborales más cotidianas existen habilidades negociadoras que pueden ayudarte a conseguir tus objetivos.

Cuando hablamos de negociar, no solo de trata de cerrar un negocio o conseguir un aumento de salario.

Hay negociaciones más cotidianas que, aunque no terminen con un resultado cuantificable en dinero, son igualmente importantes.

Por ejemplo, necesitas habilidades para negociar un día libre, para que la carga de trabajo sea equitativa o para defender un punto de vista que puede marcar el desarrollo de tu carrera profesional.

Jonathan Booth, profesor de comportamiento organizacional y gestión de recursos humanos de la universidad británica London School of Economics (LSE), quien además se especializa en educación para ejecutivos sobre negociación, dice que los pasos para tener éxito son aplicables en cualquier ámbito laboral.

“Ninguno de nosotros puede evitar una negociación”, le dice Booth a BBC Mundo, ya que es parte de la dinámica de nuestras vidas profesionales. como cuando hay que determinar los términos de un nuevo acuerdo o superar conflictos con colegas.

Lo más desafiante, afirma, es cuando estás negociando con una contraparte competitiva que no está dispuesta a perder y, por lo tanto, no le interesa llegar a un punto medio para facilitar un acuerdo donde los participantes obtengan algún beneficio, situación que en inglés se llama win-win.

Enfrentado a esa situación, es recomendable explorar si existen posibilidades de crear un escenario donde cada negociador se levante de la mesa con algún beneficio.

Para avanzar en este enfoque es importante “estar dispuesto a hacer preguntas, compartir información y priorizar la creatividad”, apunta Booth.

Estos son seis consejos que habitualmente utilizan los mejores negociadores, según el académico de LSE.


1. Acercarse a la contraparte y establecer una relación cordial

No se trata, necesariamente, de ir juntos al bar de la esquina, pero una llamada telefónica o una breve reunión previa, puede allanar el camino antes de que se establezca una negociación formal.

Si no están las condiciones como para un contacto previo a la negociación, es importante investigar por otros medios quién es tu contraparte.

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Es importante, dice el académico, crear las condiciones donde cada negociador se levante de la mesa con algún beneficio.

Por ejemplo, buscar en redes sociales información que pueda ser útil antes de sentarse a discutir. Indagar qué trabajos previos ha realizado, cuáles son sus motivaciones, sus intereses. Y si es posible, descubrir cómo han sido los resultados de negociaciones previas donde ha participado la contraparte.

Incluso si la confianza solo se extiende al establecimiento de reglas y procedimientos básicos, al menos eso permitirá que los participantes se sientan más cómodos.

2. Meterse en sus zapatos (y caminar un poco dentro de ellos)

Otra técnica que ayuda en el proceso es tratar de entender la perspectiva de la contraparte, incluso aunque no estés de acuerdo. Eso permite tener una comprensión más racional de la otra persona y descubrir qué busca.

También le hace ver al otro que estás prestando atención y que entiendes lo que propone, aunque las posiciones sean divergentes.

La idea es tratar de encontrar una solución integradora para evitar que el conflicto escale y se transforme en una discusión que no avanza.

3. Compartir información

Aunque puede sonar poco estratégico a primera vista, lo cierto es que compartir información es importante.

Pareja conversando

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“No vayas a una negociación sin estar preparado. Planificar y prepararse son la clave para el éxito”, apunta el experto.

Una negociación constructiva está relacionada con la reciprocidad. Entonces, tomar la iniciativa -y estar dispuesto a parecer vulnerable- puede ayudar a conseguir información de la contraparte y mover la conversación a tu favor.

Es como ceder un poco para conseguir algo a cambio. Es posible que tu buena disposición a compartir información empuje a los otros a seguir tu ejemplo, abriendo el diálogo.

Cuando los negociadores ven que las partes están dispuestas a trabajar juntas, se puede mantener un intercambio positivo.

4. Priorizar la creatividad

En cualquier negociación es probable que encuentres problemas o elementos inesperados a medida que avanzan las conversaciones.

En esta circunstancias se requiere ser creativo y buscar soluciones que den una respuesta a las distintas necesidades. Y para ser creativo con las propuestas tienes que saber quién es la persona que está al frente y qué busca.

Pareja conversando online

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Antes de sentarse a negociar, siempre hay que investigar quién es tu contraparte.

Es útil trazar la percepción de los intereses de todos lo que están en la mesa. Si los problemas que se discuten tienen varias partes, vale la pena desglosarlos y usar la creatividad para que los otros se integren a la discusión.

En esto es clave hacer las preguntas correctas para aprender de la información nueva que consigues de los otros negociadores y así generar múltiples ideas que permitan crear posibles soluciones.

5. Plantear las cosas de manera colectiva

En vez de plantear el diálogo de manera individual, al estilo de “mi posición es esta”, “tu posición es esta”, es conveniente tratar de conducir la conversación hacia un diálogo colectivo.

También puede ser útil traer a la mesa ejemplos de negociaciones previas donde hayas participado y cuyos resultados arrojaron un beneficio mutuo.

En este punto hay que tener cuidado porque al mostrar mucha experiencia, puedes parecer intimidante o puedes ser percibido por los demás como que los estás subestimando.

6. Minimizar las amenazas

Si tus contrapartes utilizan amenazas, tendrás que encontrar maneras de bloquearlas o prevenir que vuelvan a aparecer en la mesa de negociación.

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“Si tus contrapartes utilizan amenazas, tendrás que encontrar maneras de bloquearlas o prevenir que vuelvan a aparecer”, argumenta Booth.

Básicamente se trata de minimizar la tensión. Lo primero es encontrar un asunto en que todos los negociadores estén interesados para mover la discusión hacia otro lado, o encontrar puntos donde haya acuerdo.

Si descubres cuáles son las cartas del juego de los demás, tienes más opciones de mover las piezas a tu favor, con el fin de encontrar una solución de beneficio mutuo.

¿Qué se puede hacer cuando aparece un elemento inesperado?

“Si eso ocurre, le puedes hacer preguntas para que la contraparte aclare de qué se trata el asunto”, dice Booth.

Ahora bien, “si lo nuevo realmente te ha tomado por sorpresa, trata de evitar que la otra parte se dé cuenta“.

Un alternativa es hacer una pausa en la negociación y ganar tiempo para investigar y evaluar el nuevo escenario, ya que así puedes saber si necesitas traer nuevos recursos a la mesa y explorar otros caminos para lograr un acuerdo.

Y sobre qué es lo que nunca deberías hacer al enfrentar una negociación, Booth es muy claro: “No vayas a una negociación sin estar preparado. Planificar y prepararse son la clave para el éxito”.


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