Eugenio Toussaint,en la ruta del Sacbé
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync

Eugenio Toussaint,
en la ruta del Sacbé

Por Julia Palacios @JuliaPalacios
13 de febrero, 2011
Comparte

La noticia de la muerte de Eugenio Toussaint había corrido como reguero de pólvora. Aunque al principio no confirmada oficialmente, las llamadas telefónicas y las redes sociales, se encargaron de dejarnos una y otra vez impresionados e incrédulos
ante la información.

Desde las primeras horas de la tarde, comenzó a llegar la gente a la funeraria. Y así transcurrió el tiempo hasta casi la media noche, cuando finalmente entre aplausos, entró el féretro a la capilla ardiente.

Docenas de coronas y arreglos florales; cientos de personas que circulaban por doquier con caras de ansiedad y de tristeza. La música de Eugenio como fondo. Y es que raras veces se asiste a un funeral en donde prácticamente todos los presentes son los deudos; porque cada uno de nosotros estábamos de duelo, porque cada uno de nosotros teníamos nuestra historia particular con él.

Desde los compañeros de la secundaria, la hija de la nana que lo cuidó de pequeño, músicos, cantantes, escritores, intelectuales, empresarios, compañeros de trabajo, funcionarios del mundo de la cultura, amigos de la vida, amigos porque si. De todos los ámbitos, de todos estilos, de todas sensibilidades. Ya que Eugenio conocía a medio mundo y muchísimas personas lo conocían a él. Pero no era nada más un conocer, era un vínculo genuino y real.  Porque así era Eugenio, te abría el corazón y te abrazaba.

Apenas unas semanas antes, al igual que muchos otros, habíamos visto a Eugenio en el cocktail de CONACULTA en el Museo Nacional de Antropología e Historia. Iba con Alicia, su esposa y estuvimos platicando, compartiendo, actualizándonos y celebrando el inicio de un año que auguraba estar mejor que los anteriores. Unos días después, Eugenio Toussaint se habría ido.

Hace prácticamente un año, el 17 de marzo de 2010, en el Aula Crescencio Ballesteros de la Universidad Iberoamericana, presenté el libro de Antonio Malacara que lleva por título: Eugenio Toussaint. Las tangentes, el jazz y la academia, publicado bajo el auspicio de nueve diferentes instituciones culturales y educativas.

En casi 270 páginas, Eugenio recorrió su vida de manera profunda e intensa, removiendo el pasado desde su infancia, con todos los claroscuros que esto implica. Malacara, en un afán biográfico y a partir de su propia pasión por el jazz, buscó con este libro hacer un homenaje a Toussaint. Aunque a mí me parecía un tanto prematuro escribir la biografía de un músico que apenas estaba rebasando los cincuenta años de edad. Pensé que Eugenio tendría todavía mucho que decir y qué hacer; música que componer y vida por delante que no quedaría registrada, cuando menos en esa biografía. Hoy, agradezco el recuento y el registro.

Eugenio Toussaint, uno de los más grandes jazzistas mexicanos, para algunos, quizás el más grande. Pero a pesar de que se le distinguió como jazzista, también compuso piezas para orquesta sinfónica y de cámara. Estupendo arreglista, productor, académico, hombre trabajador y creativo inagotable.

Y si el jazz era su sello distintivo, constantemente se jactaba de haber tenido su grupo de rock por varios años, en donde tocaba la guitarra. Melómano apasionado, sin pruritos ni problemas, le entraba con absoluta comodidad a todos los géneros musicales. Esto se hizo evidente en el memorable programa de Canal 22 “Suave es la Noche”; revista cultural que corrió del 2003 al 2006 en una mancuerna afortunada con Nicolás Alvarado.

En “Suave es la Noche” tocó con todo mundo y todos los géneros. Por ahí circularon desde Sasha Sökol hasta Panteón Rococó.

“Cosas del Ayer” Eugenio Toussaint y Panteón Rococó en “Suave es la Noche”.

Panteón Rococo y Eugenio Toussaint – Cosas del Ayer

De Eugenio recuerdo sus sacos coloridos, a veces estridentes y de estampados divertidos. Piezas únicas que había adquirido en sus múltiples viajes por el mundo o que había mandado hacer con telas especiales, como uno de las cartas de la mexicanísima
Lotería. ¡Genial!

Excelente anfitrión, siempre sonriente, disfrutaba de la música, de la gente, de la buena comida y el buen vino. De hecho, su último álbum lo tituló Oinos. Música para beber vino.

“Terroir” en Oinos.

Trío de Eugenio Toussaint.

Terroir / Eugenio Toussaint Trío

Alguna vez, en un acto de tradición familiar de los fines de año, tuve el privilegio de verlo bailar mambo. Y en este sentido, su popurrí en honor a los mambos de Pérez Prado, me parece imprescindible.

“Popurrí de Pérez Prado”, arreglo de Eugenio Toussaint. Orquesta Sinfónica de Yucatán.

Popurrí de Pérez Prado Orquestación de Eugenio Toussaint

Si México era su hogar, su corazón estaba en Japón. Amante de los pianos Yamaha y de la cultura y cocina japonesa, que él mismo aprendió a preparar. Aquí, celebrando 50 años de Yamaha en México.

Eugenio Toussaint

Pianista impecable de ejecución virtuosa, nos hacía sentir lo mucho que disfrutaba componer música y tocar el piano.

“Las pulgas Freeway”, una clásica de Sacbé, el grupo de jazz que formó con sus hermanos Enrique y Fernando.

Las pulgas freeway – Sacbé

Multipremiado y homenajeado, además vivió la gloria de hacer amigos y de ser muy querido. Ahora, Eugenio Toussaint ha tomado una vez más la ruta del Sacbé, el camino sagrado, que finalmente lo llevará a la Luz. ¡Gracias por todo y buen viaje!

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

Tan lento como sea posible: 'la pieza musical más larga del mundo' planeada para sonar hasta 2640

Una obra experimental del compositor John Cage comenzó a sonar en 2001 y, si todo sale según lo planeado, deberá poder escucharse durante más de 600 años.
15 de septiembre, 2020
Comparte
El órgano de Tan lento como sea posible.

Reuters
El órgano está ubicado en una iglesia de Alemania.

Tan lento como sea posible.

Ese es el título una obra musical avant-garde del compositor estadounidense John Cage (Los Ángeles 1912 – Nueva York, 1992).

El título de la melodía no es una metáfora, por el contrario, el objetivo es que sea “la pieza musical más larga y más lenta del mundo”.

Desde 2001, un órgano especialmente diseñado para esta melodía comenzó a interpretar la obra en la iglesia San Burchardi, en Halberstadt, Alemania.

Tuvo una pausa de 17 meses y, desde entonces, el sonido del incesante del órgano retumba entre las paredes de la iglesia.

Aquí puedes escuchar cómo suena Tan lento como sea posible:

Pueden pasar años entre un cambio de acorde y otro. Desde que comenzó el concierto, solo ha habido 14 cambios de acordes.

El más reciente fue el pasado 5 de septiembre. Antes de eso, el órgano había sostenido la misma nota desde 2013.

El próximo cambio de “Tan lento como sea posible” está programado para el 5 de febrero de 2022.

A ese ritmo de interpretación, el concierto terminará en 2640.

El órgano de Tan lento como sea posible.

Reuters
Los operarios del órgano utilizan bolsas de arena para sostener los arcordes.

¿De qué se trata la pieza?

Tan lento como sea posible es parte del Órgano John Cage, un proyecto artístico que tiene la misión de interpretar la melodía que el artista compuso en 1985.

Rainer Neugebauer, director del proyecto, dice con esta obra Cage buscaba liberar los sonidos de cualquier intención, retórica o moralidad.

“Es un proyecto de arte a la vez radical, irritante, abierto y extremadamente delicado”, le dice Neugebauer a BBC Mundo.

Según Neugebauer, el hecho de tener acordes sostenidos produce la sensación de que “el tiempo está detenido” o de que surge la noción de eternidad.

El órgano de Tan lento como sea posible.

Reuters
La partitura está planeada para interpretarse durante más de 600 años.

La obra, según los encargados del proyecto, también es un “símbolo de confianza en el futuro”.

Música en medio de la pandemia

Para cada cambio de acorde, un grupo de operarios intercambian los tubos metálicos del órgano y añaden bolsas de arena para lograr y mantener lo que dicta la partitura.

Muchos de los fanáticos que llevaban siete años esperando este momento, tuvieron que conformarse con ver el cambio de acorde a través de una pantalla gigante, debido a las restricciones impuestas por la pandemia de coronavirus.

Iglesia

Reuters
Cientos de fanáticos llegaron a ver el cambio de acorde, pero debido a las restricciones por el coronavirus no todos pudieron entrar a la iglesia.

Según Neugebauer, la pandemia ha reducido significativamente el número de visitantes que reciben, por lo que también reciben menos donaciones.

Aun así, Neugebauer es optimista con el futuro del proyecto.

“Quizás en 2620, 20 años de que termine la interpretación según lo planeado, alguien diga: ‘Oh, esto no es lo más lento posible, vamos a tocarlo un poco más lento y le añadiremos algunos años o siglos’”, concluye Neugebauer.


Recuerda que puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=6kQ0oCfV43I

https://www.youtube.com/watch?v=0fHkEolNWFc&t=47s

https://www.youtube.com/watch?v=jizwCrw_WEU

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.