La opacidad sobrela salud de Calderón
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La opacidad sobre
la salud de Calderón

Por Daniel Lizárraga
11 de febrero, 2011
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El Presidente de Estados Unidos, Barack Obama, está obligado por ley a someterse a exámenes médicos anuales cuyos resultados son públicos y se colocan sin tachaduras en el portal de internet de la Casa Blanca, con lo cual es prácticamente imposible que una enfermedad o una versión sin prueba sobre algún padecimiento del mandatario, crezca sin detenerse hasta convertirse en una crisis política como recientemente sucedió en México.

Esta es la segunda entrega de una investigación hecha por Animal Político en torno a las condiciones de transparencia y rendición de cuentas que existen en otras parte del mundo respecto a la salud de los servidores públicos y, sobre todo, de los presidentes.

En el resultado del examen correspondiente al año 2010 se detalló que el propósito es informar a los ciudadanos sobre la habilidad de Obama para desempeñar sus funciones durante su periodo presidencial. En el resumen, calificaron a Obama  como “fit for duty”, (en buena condición física) para desempeñar sus funciones.

La noche del pasado 09 de febrero,  Roberto Gil Zuarth, secretario particular del Presidente Felipe Calderón apareció repentinamente en Los Pinos para leer en comunicado en el cual dijo que el mandatario mexicano goza de cabal salud para atender sus responsabilidades constitucionales.

Se trató de un inédito mensaje destinado –según explicó este mismo personaje- para acallar los “infundios” que se propagaron con la intención de dañar a la familia presidencial.

En su discurso Roberto Gil probó la buena salud de Felipe Calderón sólo mediante un recuento de sus actividades, informaron que hace ejercicio una hora, aseguraron que nunca ha incumplido con una cita y afirmaron que inicia actividades alrededor de las 8:00 horas y concluye alrededor de las 22:00 horas.

Pero Roberto Gil no presentó algún certificado médico elaborado por el Estado Mayor Presidencial (EMP) cuerpo de élite del Ejército mexicano que, entre otras tareas se encarga de la salud de Felipe Calderón. Tampoco la Presidencia ha colocado en su página de internet los detalles del estado físico del mandatario. Sólo se trató de la lectura de un comunicado, por cierto, un hecho inédito tanto en los gobiernos de la alternancia política emanados del Partido Acción Nacional (PAN)  como por el del viejo régimen priista.

La difusión de este mensaje fue bajo presión política y animadversión contra la Presidencia por un amplio sector de la población quienes protestaron por el despido de la periodista Carmen Aristegui por haber cuestionado al aire en su noticiero matutino de MVS  la salud del mandatario, luego que el diputado izquierdista del Partido de Trabajo (PT), Gerardo Fernández Noroña, exhibiera en plena sesión una manta acusando Felipe Calderón de tener problemas con su manera de beber alcohol.

El marco legal mexicano aplicable a  este caso, en la Ley de Responsabilidades de los Servidores Públicos así como en la Ley Federal de Transparencia y Acceso a la Información Pública y Protección de Datos no hay alguna apartado que obligue al Presidente en turno  a rendir cuentas de su estado de salud, al menos cada año, como sucede en Estados Unidos.

Este mismo andamiaje jurídico ha formado una corza alrededor de los servidores públicos, de modo tal que los ciudadanos a están impedidos de conocer de manera directa y periódica  cómo es la salud física y mental de sus funcionarios, según consta en resoluciones del Instituto Federal de Acceso a la Información Pública (IFAI) entre los años 2005 y 2009.

RESOLUCION IFAI PRESIDENCIA

Este reportero tramitó dos solicitudes ante inquietudes surgidas en la prensa mexicana primero en torno a que el expresidente Vicente Fox tomaba un antidepresivo, Prozac, y después ante la escueta información sobre la caída en bicicleta de Felipe Calderón que le provocó una lesión en un hombro.

Los exámenes médicos aplicados a Obama fueron hechos en el Centro Médico Naval Nacional, según consta en los documentos publicados por el portal de la Casa Blanca. En el extremo opuesto, en México los ciudadanos no pueden saber si se aplican revisiones médicas anuales a Felipe Calderón. Ante la solicitud de acceso a la información tramitada por este reportero ante la lesión del mandatario, el Estado Mayor Presidencial incluso se negó a por lo menos preguntar al propio Presidente si aceptaba o no hacer público su expediente.

En el resumen de los exámenes médicos aplicados a Obama en el año 2009 –los correspondientes al 2010 todavía no aparecen- se encuentran, por ejemplo, recomendaciones  para el presidente estadounidense como el hacer ejercicio diario, una dieta saludable y un con consumo moderado de alcohol toda vez que necesita bajar su colesterol de 138 a 130.

Además de lo anterior también se incluyen otro tipo de detalles como el hecho de que se le recomienda a Obama fortalecer los músculos de sus piernas toda vez que padece de una tendonitis crónica que le provoca dolor en la rodilla izquierda. Para ello le recomendaron el uso ocasional de antiinflamatorios que no contengan esteroides acompañados de actividad física.

La revisión a Obama implicó revisiones en los oídos, en la nariz, en la garganta, en la próstata, en los ojos –no tiene miopía ni astigmatismo- y en los pulmones. También le midieron la presión y el ritmo cardiaco.

En Estados Unidos, con sistema de rendición de cuentas que data de más de hace 40 años, estos datos son de acceso público. En México, con una ley de transparencia con 7 años de antigüedad, está información está clasificada.

Aquí el reporte de salud del presidente de Estados Unidos, Barack Obama

examen médico OBAMA

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COVID-19: lo que se sabe de la abrupta caída de casos en Sudamérica

Luego de haber sido el epicentro mundial de la pandemia, los países de América del Sur han registrado un fuerte descenso en los casos de COVID-19.
14 de septiembre, 2021
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A mediados de junio, mientras el resto del mundo experimentaba bajos números de infecciones por el nuevo coronavirus, América del Sur estaba convertida en el epicentro de la pandemia.

Siete de las 10 naciones del mundo con más muertes diarias per cápita estaban en la región: la tasa de Brasil era siete veces la de India, mientras que Colombia y Argentina sumaban una cifra que equivalía a tres veces la registrada en todo el continente africano.

Con apenas 5% de la población mundial, Sudamérica registraba una tasa de muertes per cápita que era equivalente a ocho veces la cifra mundial.

Pero eso ya es cosa del pasado.

A finales de junio, la cifra de contagios comenzó a descender de forma consistente hasta convertir a la región en una de las zonas del mundo donde la pandemia parece estar mejor controlada.

Así, mientras para este lunes el promedio semanal de casos confirmados por cada 100.000 habitantes era de 52 en Reino Unido y de 43 en Estados Unidos, Brasil solamente llegaba a 8, Argentina a 6 y Colombia a 3, de acuerdo con cifras de Our World in Data.

Países como Uruguay, que a inicios de junio llegó a tener 100 casos por cada 100.000 habitantes, ahora solamente tienen 4; mientras que Paraguay que registró hasta 40 casos ahora no llega ni a 1 por cada 100.000 habitantes.

Evolución de casos de covid-19 en Sudamérica. Número de contagios promedio diarios por cada 100.000 habitantes. Evolución de los casos confirmados de covid-19 en Sudamerica entre junio y septiembre de 2021. .

Esta disminución de contagios ha sido clave para que Sudamérica sea en la actualidad una de las regiones del mundo que está registrando menos casos de covid-19.

Pero ¿cómo se explica esta abrupta caída de los contagios en Sudamérica?

Entre la inmunidad y otras incógnitas

“Lo primero que le diría es que creo que no lo tenemos del todo claro“, responde Andrés Vecino, investigador en sistemas de salud del Departamento de Salud Internacional de la Escuela de Salud Pública John Hopkins (Estados Unidos).

El investigador recuerda que esta no es la primera vez que ocurre un descenso de casos que parece anunciar que se acerca el final de la pandemia y luego se produce otra ola de contagios que demuestra que no era así.

“Es importante decir que no sabemos exactamente qué es esto y que el hecho de que estén bajando los casos ahora no quiere decir que vaya a pasar en el futuro. Quiero recordar lo que pasó en India, donde había un conteo de casos relativamente bajo para su población y después vimos el gran incremento de casos con la variante delta”, advierte el experto a BBC Mundo.

Una mujer prepara una vacuna en Argentina.

Getty Images
En los últimos meses, los países de Sudamérica han avanzado en las vacunaciones.

La doctora Carla Domingues, que dirigió el programa de inmunización de Brasil hasta 2019, hizo recientemente una advertencia similar. “Es un fenómeno que no sabemos cómo explicar”, dijo esta epidemióloga al diario The New York Times.

No obstante, los especialistas dan algunas claves: entre ellas, la vacunación. Los países sudamericanos han acelerado el ritmo de las inoculaciones en los últimos tiempos, algo que según numerosos expertos podría haber contribuido a frenar los contagios.

Vecino coincide, pero no apunta solamente hacia las vacunas sino, de forma más amplia, a la inmunidad adquirida por parte de la población de la región tanto por vía de las inyecciones como de los contagios.

“Creo que hay más o menos consenso en que es posible que la reducción de casos en Sudamérica puede estar relacionada con algún grado de inmunidad de la población”, destaca.

El experto explica que las diferentes vacunas que se han estado aplicando en los países de la región son un elemento importante a considerar, como también lo es la inmunidad alcanzada por quienes ya tuvieron la infección.

“Muchas personas en algunos de esos países se han infectado. Un estudio reciente que hicieron en 12 ciudades de Colombia muestra que el 89% de las personas de esas localidades ya se infectaron. Con eso uno empieza a pensar que es posible que en algunos sitios haya unos niveles de infección tan altos que ya empezamos a ver una reducción de la enfermedad”, indica el experto.

Vecino advierte que, dado que la población no es homogénea, este dato no puede interpretarse como que 9 de cada 10 personas que uno encuentre en las calles de esas ciudades ya tuvo covid-19, por lo que no hay que confiarse.

“Los individuos se relacionan en grupos, entonces es posible que haya grupos de personas que todavía, por ejemplo, no se hayan infectado ni hayan sido vacunadas y esos grupos de personas pueden tener brotes si llega, por ejemplo, una variante altamente transmisible como la omega, como la delta o como la gama -las 3 que ya están en Latinoamérica-, por lo que pueden obviamente causar un incremento en casos y muertes”, explica.

“Habiendo dicho eso, es posible que el nivel de inmunidad adquirido por las vacunas y por la infección previa sea una de las razones por las cuales estamos viendo menor transmisión hoy”, agrega.

Aplicando las medidas correctas

Ciro Ugarte, director de Emergencias en Salud de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), confirma por su parte que hubo una disminución de los casos y las muertes en casi todos los países de Sudamérica, con excepción de Venezuela.

Ugarte explica que la OPS está trabajando con los ministerios de Salud y con los expertos de la región para estudiar estas tendencias, así como las razones por las cuales se ha mantenido este descenso, y apunta al endurecimiento de las medidas de control luego del incremento significativo de los casos en la región entre finales de 2020 y los primeros meses de 2021.

Los países implementaron medidas mucho más estrictas respecto al distanciamiento físico, al movimiento de personas, al uso mandatario de mascarillas, iniciaron la vacunación y la ampliaron a otros grupos, principalmente a aquellos que estaban en mayor riesgo. Todo esto puede explicar en parte esta tendencia”, incide Ugarte en respuesta a una consulta de BBC Mundo.

El director, sin embargo, previno a la región en contra de caer en la complacencia.

“Hemos visto que cuando los casos disminuyen es porque estamos haciendo bien las cosas. Es decir, estamos implementando las medidas de salud pública que se ha probado una y otra vez que siguen sirviendo”, destaca.

“Lo peor que nos podría ocurrir y que podría ocurrir con los países de América del Sur es que ahora que están con menos casos relajen las medidas porque eso es una gran oportunidad para el virus para transmitirse de persona a persona”, alerta.

Personas usando mascarillas en el metro de Medellín.

Getty Images
La OPS insta a que los países de la región mantengan las medidas de precacución para evitar los contagios.

Así, aunque el número de casos sea bajo en estos momentos, Ugarte considera que lo procedente es no bajar la guardia:

“Nuestra recomendación a toda la población de América del Sur que está viendo que la transmisión es cada vez menor es tomar en cuenta que estamos en esa fase porque se han tomado las medidas adecuadas. No las relajemos”.


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