En política es posible juntaragua y aceite: Bravo Mena
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En política es posible juntar
agua y aceite: Bravo Mena

Por Paris Martínez
23 de marzo, 2011
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Luis Felipe Bravo Mena, exsecretario particular del presidente Felipe Calderón.//FOTO: Cuartoscuro

Con su rechazo a la alianza PAN-PRD rumbo a la elección de gobernador del Estado de México, Andrés Manuel López Obrador y Alejandro Encinas “se están llevando entre las patas el destino de la entidad y la posibilidad de que sus habitantes vivan el cambio democrático y tengan un futuro mejor”, consideró Luis Felipe Bravo Mena , aspirante panista a la nominación aliancista.

 

“Lamento muchísimo –señaló el exsecretario particular del presidente Felipe Calderón– que ambos personajes de la izquierda hayan tomado la entidad como terreno de disputa de otras cosas que no tienen que ver con el Estado de México, tales como la candidatura presidencial en 2012 o el control del PRD.”

Un par de huevos con mole es el desayuno que el panista espera y, mientras llega, quien también fuera presidente nacional albiazul y embajador ante el Vaticano en el gobierno de Vicente Fox afirma que existe una clara distancia entre los intereses del perredismo mexiquense, cuyos militantes “me han expresado su deseo, simpatía y voluntad de construir la alianza”, y los de algunos de sus dirigentes nacionales, “quienes no entienden la política de manera constructiva, sino destructiva”.

La entrevista que Bravo Mena concede a Animal Político se desarrolla dentro de un restaurante en Santa Fe, el enclave corporativo que se alza justo en la frontera del Distrito Federal con el Estado de México.

– Entonces –se le pregunta–, según usted, ¿cuál es la voluntad de la base perredista del Estado de México?

– En los pueblos, colonias, comunidades y municipios mexiquenses no están pensando en la nueva dirigencia nacional del PRD o en quién será su candidato en 2012, eso les tiene sin cuidado: lo que las bases perredistas quieren es librarse de la opresión del cacique local, librarse de los problemas en materia de servicios, de mala atención gubernamental, del desprecio oficial a sus necesidades, y anhelan una solución, no una gran disputa ajena a sus necesidades inmediatas.

A la distancia, la calvicie y el encanecimiento de la barba hace ver al panista como alguien que hace mucho dejó de ser un adulto joven; visto de cerca, no obstante, la impresión cambia, al hacerse patente que, con sus 58 años, Bravo Mena es un hombre serio al hablar, pero pronto a la risa y la broma franca.

"Lo que las bases perredistas quieren es librarse de la opresión del cacique local"//FOTO: Cuartoscuro

“El mole mexicano –explica cuando llega su desayuno y mientras se coloca la servilleta como peto–, pertenece a la misma familia del espagueti italiano: son traicioneros, siempre manchan, provocan una echadera a perder de corbatas que no te imaginas, con una gotita te arruinan la ropa”.

Luego, aprovechando el discurso culinario, Bravo Mena lanzar una sentencia: “Respecto a la alianza entre el PAN y el PRD, la ciudadanía no tiene razón para generarse dudas, en política el agua y el aceite se pueden juntar cuando existen objetivos superiores, válidos y buenos.”

– Y, ¿cuáles serían esos objetivos que justifican juntar al agua y al aceite en el Estado de México?

– El objetivo es oxigenar la vida política del estado –responde el también ex legislador federal–, limpiarla a través de la alternancia, crear un nuevo modelo de desarrollo económico, político y social para la entidad. El modelo priista está agotado, no tienen nada qué darle a la población, es un modelo que se sostiene con base en el clientelismo abusivo, ilegal, y en la propaganda multimillonaria desplegada engañosamente.

Antes y ahora

Hace 21 años, Bravo Mena peleó por la presidencia municipal de Naucalpan y perdió. Tres años después, en 1993, nuevamente emprendió campaña proselitista, pero esta vez en busca de la gubernatura estatal, y nuevamente se encontró con la derrota.

Esta vez, asegura, al perseguir una tercera nominación a un cargo de elección popular en el Estado de México, ya no sólo la panista, sino también la perredista, Bravo Mena aclara que, de obtenerla, “no me estaré sacando el tigre en la rifa. Es un reto, sí, pero lo asumo con gran entusiasmo, para subir una montaña no sólo se necesita esfuerzo, sino también alegría, por saber que se busca llegar a una meta que va a traer cosas buenas para la gente”.

"En política el agua y el aceite se pueden juntar cuando existen objetivos superiores, válidos y buenos.”//FOTO: Cuartoscuro

– ¿Qué problemas perviven desde entonces y cuáles son nuevos en la entidad?

– Hay problemas que han cambiado, otros permanecen igual y otros más incluso han empeorado –asegura el panista–: en cuanto al sector agropecuario mexiquense, con tanto potencial, éste no sólo no ha avanzado, sino que ha sufrido un atraso; ninguno de los tres últimos gobiernos priistas han emprendido una estrategia, nueva y agresiva, para sacar adelante a las miles de familias que dependen del campo mexiquense. Lo mismo ocurre con la floricultura, con la silvicultura, con la actividad industrial.

Peña Nieto –continúa– le hace al cuento con la entrega de ayuditas, para decir que más o menos hace algo, pero no ha aliviado en nada, por ejemplo, a los productores de flores, ramo en el que el estado podría ser una potencia, lo que permitiría desarrollar grandes negocios, generar empleos y desarrollar algunas zonas geográficas del estado. Y aunque hay crecimiento industrial, es producto de la inercia, no de una política definida, tal como existe en Querétaro o Guanajuato, y ésto a pesar de que el gobierno estatal tiene recursos enormes, pero no se ve una inversión orientada a propiciar la competitividad, de hecho, en este ránking el estado se encuentra en los últimos lugares a nivel nacional.

– ¿Cómo calificaría las condiciones sociales, económicas y políticas en las que está inmersa la población mexiquense?

– Hay un deterioro de las condiciones de vida, lejos de un avance. La corrupción es endémica, grave, y tiene envenenada la vida política del estado; la seguridad ha empeorado, las familias mexiquenses viven con miedo y ésta es una realidad que hace 20 años yo no veía, a pesar de que existieran problemas serios de inseguridad, pero no se vivía una situación de miedo generalizado, por falta de un gobierno que proteja a los habitantes en su vida, su salud y sus bienes.

En ese entonces, el PAN era una fuerza política casi testimonial, ahora ¿cuál es el panorama para el panismo mexiquense?

– En 1990, el PAN era una fuerza presente, pero le faltaba mayor presencia, pero en ese tiempo el partido se ha desarrollado, ahora es más fuerte, tiene experiencia de gobierno, cuadros y redes de trabajo con la sociedad… ahora tenemos la capacidad para consolidarnos como la alternativa mayoritaria en la entidad. En el año 2000 se consolidó el llamado “corredor azul”, la franja de municipios conurbados que conquistó el PAN en aquel año y, aunque luego se perdieron algunos de esos municipios, como Naucalpan y Tlalnepantla, en muchas alcaldías somos el partido más votado.

– ¿Y ostentan esas alcaldías?

– No –reconoce–, el PRI ganó gracias a una alianza con otros partidos, y a la hora de sumar los votos de las candidaturas comunes, ellos ganaron las presidencias municipales. En las pasadas elecciones municipales (realizadas en 2009), no sólo hubo una fuerte campaña en favor del ‘voto en blanco’, lo cual acabó favoreciendo al PRI, sino que también fuimos a esa elección en medio de la crisis económica más fuerte de las últimas décadas… todo esto hizo que no tuviéramos los mejores resultados hace dos años, perdimos el gobierno en el corredor azul, pero no la fuerza ni la presencia.

"Ahora (el PAN) es más fuerte, tiene experiencia de gobierno, cuadros y redes de trabajo con la sociedad".//FOTO: Cuartoscuro

La familia de la novia

Bravo Mena ingresó al PAN en 1959 y para 1987 había escalado en la estructura del partido hasta convertirse en asesor político de Manuel J. Clouthier durante la campaña presidencial de aquel año; incluso, formó parte del gabinete alternativo que creó Maquío, como parte de las acciones de rechazo al fraude electoral que, consideraron entonces, había llevado al priista Carlos Salinas a Los Pinos.

Desde entonces, afirma, “he acumulado la historia política y la confianza necesarias para ser el candidato que encarne el espíritu de cambio en el estado y tengo los elementos, creo que lo puedo lograr”.

– ¿Cree alcanzar la nominación, a pesar de la intensa campaña en contra de la alianza realizada por López Obrador y por Encinas?

– Estoy trabajando y estimo que lograré ser el candidato del PAN y de la alianza, debido a la respuesta que estamos empezando a recibir, no sólo de panistas, sino de miembros de las fuerzas políticas con las que estamos tratando de construir esa  alianza.

– ¿Cuál sería el personaje de la izquierda mexiquense imprescindible en un hipotético gobierno encabezado por usted?

– De primera intención –responde–, no lo sé. Y tampoco es prudente empezar a mencionar nombres.

– ¿Cuenta ya con un plan de gobierno qué ofrecer a los votantes?

– El proyecto es generar un cambio en el estado, para superar el priato, que está agotado, que desvía los recursos públicos para atender a clientelas políticas, pero no para realizar las inversiones necesarias en la entidad.

– Pero, ¿tiene ya una plataforma política concreta? –se le insiste.

– No –es la respuesta–, está trabajándose en el ámbito del Comité Estatal del PAN y en el diálogo con el PRD.

– Y, ¿qué tan fluido ha sido ese diálogo con el PRD?

La respuesta de Bravo Mena viene precedida por una sonrisa y, para soportar sus metáforas, abandona la comida y aprovecha la vajilla.

– Ha sido como andar de novios… como cuando la familia de la novia anda a la greña y, entonces, dices “ay, carajo, quiero mucho a la novia, pero el papá y la mamá se andan aventando los platos”, y si pasas a saludar, ¡chin!, te dan con la jarra en la cabeza.

"Ha sido (con el PRD) como andar de novios"//FOTO: Cuartoscuro

Sobremesa

Un joven mesero irrumpe en la plática, para recoger los trastes sucios, sin darse cuenta de que el aspirante panista a la gubernatura mexiquense está a la mitad de su argumentación.

Bravo Mena mueve de un lado a otro la cabeza, en una acción pendular, en el intento de preservar contacto visual con sus interlocutores y es que se ha reservado para el final uno de sus principales argumentos.

“El riesgo de no concretar la alianza entre PAN y PRD –advierte– apunta directamente al 2012, ya que el PRI se ha planteado convertir el Estado de México en una base desde la cual tomar por asalto el poder a nivel nacional, para restaurar el viejo régimen, aquel que Mario Vargas Llosa denominó ‘la dictadura perfecta’. Las formas, los métodos, los hechos que estamos viendo, como se vio en el video difundido la semana en el que funcionarios del gobierno mexiquense organizan un operativo para la compra del voto en Valle de Chalco, son totalmente del viejo régimen, son métodos que han refinado, pulido y adornado incluso de color de rosa, con una historia romántica y telenovelesca a su alrededor. Si este modelo vuelve a la entidad, puede tener una consecuencia grave en lo nacional, puede regresar el autoritarismo en el país, pero al estilo del priato mexiquense: profundamente corrupto y profundamente engañoso”.

– Y, ¿si se concreta la alianza?

– Si gana la alianza, para el Estado de México se abrirá una nueva etapa, una etapa de luminosidad política, por eso, a los perredistas les digo que coincidimos en el propósito de generar el cambio y la alternancia en el estado, con un programa que sume y articule las sensibilidades que tiene la izquierda y las sensibilidades de Acción Nacional… yo les digo a los miliantes de izquierda que seamos generosos para lograr los objetivos que compartimos, y que son superiores a nuestras diferencias.

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Elecciones de mitad de período en Estados Unidos: ¿por qué la esclavitud está en las boletas de 5 estados?

La abolición de la esclavitud en Estados Unidos se estableció en 1865. Pero hay excepciones en algunos lugares. Los votantes decidirán en las elecciones del próximo 8 de noviembre si las mantienen.
6 de noviembre, 2022
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Han pasado 157 años desde que Estados Unidos prohibió la esclavitud, entendida como el acto por el cual una persona es propiedad legal de otra. Sin embargo, existe una exención para los presos condenados.

En la mayor parte de Estados Unidos, la esclavitud sigue siendo legal como castigo por un delito.

Pero el 8 de noviembre, los votantes de cinco estados (Alabama, Luisiana, Oregón, Tennessee y Vermont) decidirán si eliminan estas exenciones de sus constituciones estatales en un esfuerzo por prohibir la esclavitud por completo.

El resultado podría permitir que los presos dejen de estar sujetos al trabajo forzoso.

Unos 800 mil encarcelados trabajan actualmente a cambio de unos centavos, o a cambio de nada en absoluto.

Siete estados no pagan a los trabajadores presos ningún salario por la mayoría de las asignaciones de trabajo.

Los partidarios del cambio dicen que se trata de un vacío legal que permite la explotación y que debe terminarse.

Pero los críticos argumentan que eliminar esa exención no es asequible económicamente y que podría tener consecuencias no deseadas en el sistema de justicia penal.

“Trabajé durante 25 años y regresé a casa con US$124”

El sistema moderno tiene sus raíces en los siglos de esclavitud de los afroestadounidenses, dicen los investigadores de derechos humanos.

Curtis Ray Davis

Curtis Ray Davis
Davis escribió un libro sobre su experiencia en la cárcel de Luisiana.

En los años posteriores a la prohibición de la esclavitud, se aprobaron leyes que tenían como objetivo específico reprimir a las comunidades negras y que las obligaban a ingresar en prisiones donde se les exigiría que trabajaran.

En la actualidad, algunos estadounidenses negros encarcelados todavía se ven obligados a recoger algodón y otros cultivos en las plantaciones del sur donde sus antepasados fueron encadenados.

“Estados Unidos de América nunca tuvo un día sin esclavitud codificada”, dice Curtis Ray Davis II, quien pasó más de 25 años cumpliendo trabajos forzados en una prisión de Luisiana por un asesinato que no cometió, antes de ser indultado en 2019.

Davis tuvo una variedad de trabajos en la Penitenciaría Estatal de Luisiana -apodada “Angola”, por el país del que fueron llevados muchos de los esclavos africanos a esa área.

“Trabajé durante 25 años y regresé a casa con US$124”, describe Davis, a quien nunca le pagaron más de 20 centavos por hora por su trabajo. Fue “contra mi voluntad y a punta de pistola”, asegura.

Alrededor del 75% de los presos en la penitenciaría son negros, según Innocence Project, un grupo que trabaja para exonerar a los reos condenados injustamente.

Presos en una cárcel de Washington DC.

Getty Images

Argumentan que “Angola” es, esencialmente, un lugar donde la esclavitud estadounidense nunca terminó.

“Aunque la esclavitud se abolió, realmente fue solo una transferencia de propiedad de la esclavitud privada a, literalmente, una esclavitud sancionada por el estado”, afirma Savannah Eldrige de la Red Nacional Abolir la Esclavitud.

Su organización ha estado trabajando para ampliar el número de estados que prohíben la esclavitud sin excepciones y ha tratado de persuadir a los legisladores de Washington para que aprueben una ley similar que modifique la Constitución de Estados Unidos.

Colorado, Nebraska y Utah han aprobado medidas que prohíben todas las formas de esclavitud desde 2018.

Eldrige señala que el movimiento sumó el apoyo bipartidista, la única forma en que podría aprobarse en Utah y Nebraska, dominados por los republicanos.

En 2023, predice que las legislaturas de 18 estados votarán una legislación para prohibir la esclavitud.

“Consecuencias no deseadas”

Son pocos los opositores que se han manifestado en contra de los esfuerzos de los estados para eliminar el lenguaje de la esclavitud.

El movimiento encontró cierta resistencia por parte de los críticos que dicen que sería demasiado costoso pagar a los presos salarios adecuados, que no merecen la misma compensación, o que los cambios podrían perjudicar a los mismos reclusos.

Una votación en la legislatura de California para eliminar de la ley las referencias a la esclavitud fracasó este año después de que los demócratas, incluido el gobernador, advirtieran que pagar a los presos el salario mínimo estatal de US$15 por hora costaría más de US$1.500 millones.

Un grupo de presos encadenados fotografiados en 1909.

Getty Images
Un grupo de presos encadenados fotografiados en 1909.

La Asociación de Alguaciles de Oregón se opone también a la medida en ese estado, argumentando que conduciría a “consecuencias no deseadas” y a la pérdida de todos los “programas de resinserción”, que incluyen tareas mal pagadas como trabajar en la biblioteca, la cocina y la lavandería.

El grupo dice que les dan a los presos algo que hacer y “sirve como un incentivo para el buen comportamiento”, que es un factor durante las audiencias de libertad condicional.

Según ellos, existen dos problemas con la medida: que solo se aplica a los condenados, dejando fuera a las personas en prisión preventiva, y que podría significar el fin de cualquier programa penitenciario no autorizado específicamente por una sentencia judicial.

“Los alguaciles de Oregón no aprueban ni apoyan la esclavitud y/o la servidumbre involuntaria de ninguna forma”, asegura la asociación en un panfleto a los votantes, pero agrega que la aprobación de la medida “dará como resultado la eliminación de todos los programas de reinserción y el aumento de los costos para las operaciones carcelarias locales”.

Mano de obra penitenciaria

Los reclusos contribuyen a la cadena de suministro y la economía de muchas maneras, algunas de ellas sorprendentes.

Presos combatiendo el fuego.

Getty Images
Los presos son reclutados para combatir incendios forestales cada verano en algunos lugares del país.

Se les ha encargado hacer de todo, desde anteojos, placas de automóviles, hasta bancos de parques de la ciudad.

Procesan carne de res, leche y queso y trabajan en centros de soporte de llamadas para agencias gubernamentales y empresas importantes.

Puede ser difícil rastrear qué empresas utilizaron mano de obra penitenciaria, ya que el trabajo generalmente se realiza para un subcontratista.

El subcontratista luego vende los productos y servicios a grandes empresas que a veces desconocen su origen.

Las empresas que anteriormente se beneficiaron del trabajo penitenciario solo en Utah incluyen American Express, Apple, Pepsi-Co y FedEx, según un informe de junio de la Unión Estadounidense de Libertades Civiles (ACLU, por sus siglas en inglés).

Al menos 30 estados incluyen a los trabajadores penitenciarios en sus planes de operación de emergencia para desastres naturales y otros disturbios civiles.

Combaten incendios forestales en al menos 14 estados, según el informe de la ACLU.

“Necesarios pero no suficientes”

Sin embargo, es poco probable que la vida de los presos cambie de la noche a la mañana si los cinco estados con próximas votaciones respaldan un cambio.

“Estos referendos son necesarios pero no suficientes para acabar con la esclavitud”, opina Jennifer Turner, investigadora de derechos humanos de la ACLU.

Los tribunales aún tendrían que interpretar qué derechos tienen los trabajadores encarcelados y si obtendrán beneficios, como licencia por enfermedad.

Penitenciaría en Washington DC.

Getty Images

En los estados que eliminaron previamente la exención para este tipo de esclavitud hubo resultados variados.

En Colorado, un preso demandó al estado, argumentando que se estaba violando la prohibición de la esclavitud.

Pero un tribunal dictaminó en agosto que los votantes no tenían la intención de abolir todo el trabajo penitenciario y desestimó el caso.

Una cárcel en Nebraska comenzó a pagar a los reclusos entre US$20 y US$30 por semana después de que se eliminó la exención allí, según el diario The New York Times.

Se esperan más demandas legales a medida que los presos continúan presionando por derechos y protecciones.

Davis, quien fue encarcelado por error en Luisiana, dice que quitar la exención de la esclavitud para los presos eliminará un “incentivo” para que su estado natal encarcele a sus ciudadanos.

“Creo que cualquier persona de conciencia que entienda la ley de propiedad, sabe que los seres humanos no deben ser propiedad de otras personas”, le dice a la BBC.

“Y ellos no deberían ser propiedad del estado de Luisiana”.


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