Explicando... el rebrote de A H1N1
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync

Explicando... el rebrote de A H1N1

Por Omar Granados
1 de abril, 2011
Comparte
Influenza, ¿se registra un regreso?

Influenza, ¿se registra un regreso? Foto: Cuartoscuro.

En el último mes se ha vivido un rebrote de casos del virus A H1N1 en el norte de nuestro país en el que se ha hablado de variaciones en el virus, escasez de vacunas y epidemias que serán recurrentes durante años. Este fenómeno ha sido relevante no sólo en medios locales y nacionales, sino incluso en la prensa internacional.

Para explicar este fenómeno, Animal Político charló con Alejandro Macías, infectólogo, asesor de la Secretaria de Salud federal (SSa) y subdirector de Epidemiología del Instituto Nacional de Nutrición, quien nos respondió sobre si debemos o no preocuparnos por la reaparición de casos de influenza en el norte del país.

¿Cómo funciona la influenza?

Alejandro Macías detalló que los brotes de influenza tienen un cierto ciclo en el que “tienen un gran brote como el que vimos en 2009, luego viene una segunda oleada de la epidemia y luego en el transcurso de los siguientes meses o pocos años ese virus que es epidémico empieza a empatarse  en su aparición con los virus que ya circulaban llamados estacionales.”

En este caso hay que distinguir claramente el virus epidémico como es el H1N1 y el virus estacional, que ya circulaba, llamado H3N2. Macías comentó  que “inicialmente cuando llegó la epidemia, desplazó o avasalló al virus estacional, y el virus estacional se vio muy poco en 2009.”

Posteriormente, en 2010 “vimos una circulación mucho mayor del virus estacional y muy poco de AH1N1.” Finalmente, ahora estamos viendo una “influenza fuera de la temporada de influenza” la cual va de octubre a marzo, mes en el que cede para volver a aparecer otra vez en octubre.

Macías refirió que “en esta temporada de calor lo que estamos viendo es que el virus epidémico (H1N1) todavía no empata su temporada con la temporada de influenza estacional, la cual es de octubre a marzo y ese empate puede tomar unos años, por lo que todavía podemos ver brotes aislados y esos brotes -no es sorprendente- que ocurren muy frecuentemente en algunos grupos sociales o en algunas comunidades, de manera que pueda todavía haber algunos puntos donde la inmunidad del rebaño sea relativamente baja y es donde van a estar ocurriendo estos pequeños brotes.”

Tampoco regresará a fin de año

De esta forma, según el exvocero gubernamental en la época de la influenza llamada porcina (A H1N1) en 2009, “puede haber pequeños brotes inclusive durante la temporada de calor pero no están dadas las condiciones de ninguna manera para que haya ninguna epidemia.”

Macías puntualizó que “la epidemiología no puede predecir lo que exactamente va a hacer el virus, pero lo que sí podemos decir con razonable certeza, es que puesto que ya hay una inmunidad de rebaño, en primer lugar por todas las personas que ya se infectaron durante 2009 y  2010, y en segundo lugar por las vacunas que ya se aplicaron (casi 20 millones) e incluían inmunidad contra el A H1N1 y que en la temporada estacional se aplicaron otros 20 millones, por lo que entre las personas que se infectaron y las que ya se vacunaron tenemos ya una buena inmunidad de rebaño a nivel nacional y no esperamos de ninguna manera que exista otra gran epidemia nacional o un gran rebrote, lo cual no quiere decir que no pueda haber una aparición del virus epidémico todavía en diversos sitios, pero tenderán a limitarse con relativa facilidad.”

¿ Suficientes vacunas?

El asesor de la SSa afirma que “este año ya se está terminando la vacuna de 20 millones de vacunas estacionales, lo cual incluye el H3N2, el H1N1 y la influenza tipo B, por lo que la población está protegida con esto”. También precisa que “hay algunos estados que están con algunos rezagos pues para esta época debería estarse terminando la vacuna estacional y México aún tiene un poco de reserva de vacunas epidémica para el H1N1, en caso de necesitarse mitigar focos que pudieran surgir en sitios determinados o en algunos grupos específicos como personas con baja inmunidad.”

¿Rebrote o variación?

Al respecto, Macías afirmó que “los virus de influenza tienen dos tipos de variaciones.” La primera, “que va muy poco a poco, se llama ‘deriva viral’, la cual se da siempre. Es decir, este virus es el mismo de hace dos años (H1N1), pero ha ido cambiando paulatinamente, de manera que en muchos años el virus ya no se parece al virus original.”

Sin embargo, “no será lo mismo de aquí a 5 ó 10 años cuando el virus haya cambiado sustancialmente”. Aún así “esa deriva viral o esa variación paulatina en general no se acompaña de epidemias, porque la población bien o mal está protegida contra el virus, que aunque haya cambiado se parece muchísimo.”

El segundo tipo de cambio que puede hacer un virus “es una mutación extensa, compleja, que haga que la inmunidad que tiene la población no lo reconozca.” Este cambio “se da sólo cada unas decenas de años y viene aparejado de la aparición de una epidemia, que fue lo que pasó en México en 2009, cuando apareció un virus completamente nuevo”.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

'Los talibanes no aceptan la justicia impartida por mujeres': la desesperada huida de una jueza afgana

Como otras mujeres que desempeñaron posiciones en el poder judicial afgano antes de que el Talibán tomara el poder en 2021, esta jueza temía que su trabajo pudiera representar una amenaza para su vida y la de su familia.
17 de agosto, 2022
Comparte

Cuando desembarcó en Brasil con su familia, Sahar* sólo tenía una maleta con una o dos mudas de ropa.

La jueza salió de Afganistán a toda prisa el año pasado, huyendo de los talibanes y tuvo que dejar todo atrás.

Como muchas otras mujeres que ocuparon cargos en el poder judicial afgano antes de que el grupo fundamentalista tomara el poder en agosto de 2021, temía que su trabajo pudiera representar una amenaza para su vida y la de su familia.

“Tuve que dejar atrás todo lo que construí en Afganistán: mi casa, mis posesiones y parte de mi familia”, le dijo la jueza a BBC News Brasil.

“Tenía una vida completa y lo perdí todo”.

En los últimos 20 años, 270 mujeres se han desempeñado como magistradas en Afganistán. Muchas de ellas lograron escapar con la ayuda de la Asociación Internacional de Juezas (IAWJ) y se refugiaron en varios países del mundo.

Brasil otorgó visas humanitarias a siete de estas juezas y a tres magistrados. Todos llegaron al país en octubre pasado y fueron recibidos por la Asociación de Magistrados Brasileños (AMB).

Pero alrededor de 90 juezas siguen atrapadas en su país, escondidas.

“Salir de allí”

En su relato, Sahar detalla los momentos de miedo y desesperación que precedieron a su huida de Afganistán.

La jueza y su familia tuvieron que dejar su hogar para esconderse en otro lugar después de que los talibanes tomaron el poder.

Los talibanes tomaron el control de Afganistán en agosto del año pasado.

Getty Images
Los talibanes tomaron el control de Afganistán en agosto del año pasado.

Con la caída del gobierno afgano, jueces de todo el país comenzaron a ser perseguidos por su participación en los juicios y condenas de miembros del grupo extremista durante el período de ocupación estadounidense.

Los talibanes incluso abrieron prisiones en todo el país, liberando a hombres que los magistrados habían encarcelado.

La vida de las mujeres también cambió drásticamente con el establecimiento del régimen. Se prohibió a las niñas recibir educación secundaria, se disolvió el ministerio de la mujer y, en muchos casos, se impidió que las empleadas regresaran al trabajo.

“Grupos como los talibanes, Daesh (Estado Islámico) y otros no aceptan la justicia impartida por mujeres”, dice Sahar.

“La situación se volvió realmente desesperada cuando los talibanes comenzaron a registrar las casas de todos los jueces. Invadieron la Corte Suprema y obtuvieron acceso a todo tipo de información sobre nosotros, como fotos, direcciones y documentos”.

“Fue entonces cuando nos dimos cuenta de que realmente no podíamos quedarnos en Afganistán porque era demasiado peligroso”, dice.

La ayuda

La jueza inicialmente se refugió en la casa de los familiares.

“Estábamos encerrados sin poder salir. No podíamos volver a nuestro departamento ni sacar nuestras cosas porque los talibanes patrullaban nuestra cuadra”.

Después de que los talibanes tomaron el poder en agosto de 2021, miles de afganos intentaron huir del país.

AFP
Después de que los talibanes tomaron el poder en agosto de 2021, miles de afganos intentaron huir del país.

“Fue realmente difícil. No podía cocinar ni lavar ni hacer nada, solo pensaba en que tenía que salir de allí“.

Pasaron dos meses antes de que Sahar recibiera la noticia de que iba a ser rescatada y de que recibiría refugio en Brasil.

“Le informamos sobre nuestra situación a la IAWJ y ellos entraron en contacto con varios países en busca de ayuda y visas para nosotras, las juezas”.

“Cuando me tocó a mí, me dijeron que íbamos a Brasil”.

La magistrada se mudó con sus familiares más cercanos. Por razones de seguridad, no se revelaron los detalles de la operación que los sacó de Afganistán y los trajo a Brasil.

“Dijeron que no podíamos llevar muchas cosas con nosotros, porque todo tenía que ser discreto. Así que no trajimos casi nada, tal vez solo una o dos mudas de ropa”, le dijo Sahar a BBC News Brasil.

“Tengo que controlarme para no llorar cuando recuerdo el día que nos fuimos. Fue una gran desgracia para nosotros”.

“Teníamos una buena casa, un buen salario y nuestra familia en Afganistán y dejamos todo atrás. Fue una situación muy mala, apenas puedo describirla con palabras”.

Miedo por lo que queda atrás

En sus más de cuatro años como magistrada en Afganistán, Sahar estuvo involucrada principalmente en casos penales.

Esta imagen de archivo muestra a una maestra en Afganistán, donde mujeres y niñas fueron excluidas de la escuela secundaria.

Getty Images
Esta imagen de archivo muestra a una maestra en Afganistán, donde mujeres y niñas fueron excluidas de la escuela secundaria.

La jueza dice que está orgullosa de su trabajo, especialmente en casos relacionados con la seguridad y el bienestar de otras mujeres.

“Tiene que haber espacio para que las mujeres sean juezas, porque una mujer confía en la otra. Las mujeres que fueron a la corte pudieron abrirse más con nosotras”, cuenta.

Era muy feliz en mi trabajo. Desde pequeña soñaba con ser jueza y hacer justicia para las familias y los niños”.

Sahar dice que no le tocó juzgar ningún caso directamente relacionado con el Talibán, pero admite que pudo haber participado en juicios por delitos comunes cometidos por miembros del grupo.

“Procesé todo tipo de casos, como asesinato, secuestro, robo, corrupción, casos de familia”.

Debido a su trabajo, teme por la vida de algunos miembros de su familia que aún se encuentran en Afganistán.

“Tengo miedo porque tienen todo tipo de datos e información sobre nosotros. Podrían estar en peligro“, dice.

“Cuando salimos de Afganistán todos se mudaron y se escondieron en otros lugares”.

“Hablo con ellos a veces, pero no mucho porque creo que nuestros números pudiesen estar siendo interceptados”.

E incluso a millas de distancia de Afganistán, Sahar dice que todavía teme por lo que dejó atrás.

“A veces todavía tengo miedo, porque soy humana y pienso demasiado en las cosas”.

Vida en brasil

Sahar y los otros nueve magistrados que se refugiaron en Brasil recibieron visas humanitarias emitidas sobre la base de una ordenanza interministerial publicada en septiembre de 2021, por los ministerios de Relaciones Exteriores y de Justicia y Seguridad Pública.

Entre jueces y familiares, 26 personas llegaron al país en octubre pasado.

“Todos llegaron a Brasil muy asustados, preocupados por la seguridad y sin hablar una palabra de portugués”, dice Renata Gil, presidenta de la Asociación de Magistrados Brasileños que coordinó la recepción de las familias.

Para que pudieran reiniciar sus vidas, todos recibieron alojamiento, alimentación y atención médica proporcionada por esa organización y sus socios.

Los magistrados y sus familias también están estudiando inglés y portugués y sus hijos han obtenido becas en escuelas locales.

“Todas las juezas que recibimos tienen profundas cicatrices por todo lo vivido y un gran dolor por lo perdido. Es un proceso de adaptación intenso”, indica Gil.

“Pienso en mi país”

Después de un período inicial viviendo en alojamientos militares, Sahar ahora vive con toda su familia en una propiedad alquilada.

Una vista de Kabul

BBC
Una vista de Kabul.

Fue empleada como asistente legal por un bufete de abogados, donde investiga casos relacionados con inmigración.

La jueza dice que, antes de mudarse a Brasil, sabía muy poco sobre el país. “No había oído mucho sobre la gente, la cultura o el idioma”, precisa.

Y aunque está muy agradecida por la cálida bienvenida y la ayuda que ha recibido, Sahar dice que no pasa un día sin pensar en volver a casa.

“Pienso en mi país, mi familia y mi antiguo trabajo todos los días. Afganistán es mi patria y la extraño cada día”.

“No puedo decir que estoy disfrutando mi tiempo en Brasil, porque esta situación no es nada fácil”, señala la jueza.

“Pero estamos muy agradecidos por toda la ayuda que hemos recibido. La gente aquí es muy amable, al igual que el pueblo afgano”.

“Espero que todo salga bien para poder volver. Sé que la situación no es fácil, pero si Alá lo quiere, tal vez todo se resuelva pronto”.

*El nombre de la jueza ha sido cambiado para proteger su identidad y garantizar su seguridad y la de su familia.

Este artículo fue originalmente publicado en BBCBrasil


Recuerda que puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=Lgs15k6lN2s

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.