Así era Milo Vela, el periodista asesinado en Veracruz
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Así era Milo Vela,
el periodista asesinado en Veracruz

Por Francisco Sandoval Alarcón
21 de junio, 2011
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El entorno laboral, familiar y personal son al menos tres de las líneas de investigación que tendrán que analizar en la Procuraduría General de Justicia de Veracruz para tratar de esclarecer el crimen del periodista Miguel Ángel López Velasco, así como el de su esposa Agustina Sola y su hijo Agustín.

Reportero y editor de nota roja por 30 años, así como columnista y subdirector del periódico Notiver, en el puerto de Veracruz, Milo Vela, mote que utilizaba para firmar sus columnas, fue asesinado en su casa alrededor de las 6 de la mañana del lunes.

El asesino también acribilló a su esposa e hijo de 21 años, quien comenzaba una carrera como fotógrafo en el mismo medio en el que laboraba su padre.

Hasta el momento no se cree que se haya tratado de un asalto o robo porque todas sus pertenencias fueron encontradas en la casa.

Hoy el diario Notiver decidió suspender su circulación por un día “en señal de duelo y como forma de protesta silenciosa” por la muerte del periodista “Milo Vela”.

Reportero de “nota roja”

En sus notas periodísticas, Milo Vela se caracterizaba por informar de los hechos procurando no emitir opiniones. Además, siempre publicaba la versión oficial de las autoridades policiacas.

Apenas el pasado 18 mayo, el periodista  publicó una nota en la que informó de la captura de 12 secuestradores que mantenían privadas de la libertad a dos personas.

Textualmente publicó: “Elementos de la Secretaría de Seguridad Pública, bajo el mando de Jesús Aiza Kaluf, subdirector de operaciones de la SSP, capturaron a 12 delincuentes que forman parte de dos peligrosas bandas de secuestradores que operaban en los municipios de Emiliano Zapata y Vega de Alatorre, entre los detenidos figura un excomandante de la policía municipal de Misantla y una reportera”.

Columnista político.

Como columnista, sin embargo, López Velasco tenía un estilo muy particular para tratar distintos temas,  desde denuncias ciudadanas hasta cuestiones políticas.

Una vez que informaba del hecho o la denuncia, finalizaba con algún comentario personal. Algunas veces a favor o en contra. Otras veces sólo para orientar al ciudadano.

Además, según el periódico Reforma, la columna de Milo Vela, llamada “Va de Nuez”,  en “reiteradas ocasiones abordó el tema del narcotráfico y la forma en que comenzó a inundar el escenario veracruzano, además de otros asuntos como el problema que enfrentó la periodista Lydia Cacho frente al grupo de empresarios y gobernadores acusados de participar en casos de pederastia”.

Agudo con las decisiones del gobierno.

Otra particularidad en sus columnas, es que el periodista criticaba abiertamente algunas decisiones del gobernador de Veracruz, Javier Duarte de Ochoa.

En lo que significó su última columna, publicada el lunes, criticó la decisión del gobernador Duarte de imponer a Harry Jackson Sosa, un colaborador del exgobernador Fidel Herrera, como coordinador del Programa “Adelante”.

“De este programa parten las directrices de cada una de las dependencias que conforman la administración estatal y que tienen como finalidad prioritaria combatir de manera atinada y eficaz la pobreza… Por eso no se entiende aún por qué con toda su accidentada trayectoria y resultados que han quedado bajo sospecha, se entregue a Harry Jackson Sosa la coordinación de este programa que impulsa el gobernador Duarte”, escribió el periodista.

Más agresiones

El 8 de abril de 2005 fue asesinado Raúl Gibb Guerrero, dueño y director general del periódico La Opinión de Poza Rica, Veracruz, especializado en temas de crimen organizado.

Los informes indican que a Gibb Guerrero lo emboscaron cuatro personas, quienes le dispararon al menos 15 balazos mientras conducía en dirección a su casa en Papantla.

Tras ser impactado por ocho balazos, perdió el control del vehículo y se estrelló. Fue declarado muerto en la escena del crimen.

Un año y medio más tarde, el 21 de noviembre de 2006, Roberto Marcos García, reportero de la revista Testimonio, especializada en temas policiacos, fue asesinado por dos sicarios que le dispararon en más de diez ocasiones.

Los hechos se registraron en la carretera Boca del Río-Antón Lizardo, adelante de la localidad conocida como La Matoza.

Apenas el pasado domingo 19 de junio militares golpearon al reportero veracruzano Cristino Méndez, cuando se dirigía a buscar información con una de sus fuentes en el puerto.

Reportero de la fuente policíaca de una estación de radio de la Máquina Tropical y un semanario policíaco, Méndez fue detenido por los soldados al ver que portaba un radio de comunicación y hablaba por celular.

Tanto los asesinatos de Gibb Guerrero y Marcos García, así como la agresión de Méndez, son temas que no han sido resueltos y castigados por las autoridades ministeriales en Veracruz.

En el caso de Milo Vela de no encontrarse indicios que hagan suponer a la Procuraduría de Justicia de Veracruz que el crimen de López Velasco, su esposa e hijo, fue por un motivo personal o familiar, tendrán que analizar el trabajo escrito por el informador para establecer o descartar alguna posible represalia por lo publicado como reportero de la nota roja o columnista político.

Para conocer el trabajo publicado por el periodista veracruzano, Animal Político te presenta nueve de las últimas notas y columnas escritas por el Milo Vela en el periódico Notiver.

Columnas:

Viene el nuevo a tránsito.

Tiembla el WTC.

Cambios y sorpresas.

Notas:

Un muerto por balacera en La Catalana.

Mueren 3 asfixiados en el “Fea Wave”.

Desmantelan a policías de Xalapa.

Atropella a mamá de abogado y escapa.

Chofer acribillado por banda de asaltantes.

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La inusual estrategia del país que está vacunando primero a los jóvenes y no a los ancianos contra COVID-19

Para proteger a los mayores, sostienen en Indonesia, es mejor primero vacunar a quienes propagan más fácilmente el coronavirus. El enfoque tiene sentido, según algunos expertos.
13 de enero, 2021
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Como otros países, Indonesia está implementando un programa masivo y gratuito de vacunación contra la covid-19, pero con un enfoque muy diferente al de los demás.

En lugar de vacunar a las personas mayores en la primera fase de aplicación, las primeras dosis -después de los trabajadores de la salud- serán para los trabajadores de entre 18 y 59 años.

El presidente Joko Widodo, de 59 años, se ha ofrecido como voluntario para ser el primero en la fila. El vicepresidente Ma’ruf Amin, de 77 años, no recibirá la inyección pronto, porque es demasiado mayor.

¿A qué se debe este inusual enfoque?

El profesor Amin Soebandrio, quien ha asesorado al gobierno en su estrategia de “la juventud primero”, sostiene que tiene sentido priorizar la inmunización de los trabajadores, aquellos “que salen de la casa a todas partes y luego por la noche regresan a sus hogares con sus familias”.

“Estamos apuntando a aquellos que probablemente propaguen el virus“, dijo a BBC Indonesia.

Explica que este enfoque le dará al país la mejor oportunidad de lograr la inmunidad colectiva, algo que ocurre cuando una gran parte de una comunidad se vuelve inmune a través de las vacunas o la propagación masiva de una enfermedad.

Trabajadores cargan vacunas contra la covid-19 en Indonesia

EPA
Suministros de vacunas para todo el país fueron preparados en vísperas del lanzamiento.

Se sabe que entre 60-70% de la población mundial debe ser inmune para detener la propagación del coronavirus fácilmente. Sin embargo, esas cifras aumentarán considerablemente si las nuevas variantes más transmisibles se difunden ampliamente.

“Ese es el objetivo a largo plazo, o al menos reducimos significativamente la propagación del virus para que la pandemia esté bajo control y podamos hacer que la economía vuelva a funcionar”, dijo el profesor Soebandrio.

Indonesia, con una población de 270 millones, tiene el mayor número acumulado de casos de covid-19 en el sudeste asiático. Según datos del gobierno, el 80% de los casos se encuentran entre la población activa.

Si bien las escuelas y las oficinas gubernamentales han estado cerradas durante casi un año, el gobierno se ha resistido a implementar cierres estrictos por temor al impacto en la economía del país. Más de la mitad de la población trabaja en el sector informal, por lo que para muchos trabajar desde casa no es una opción.

Una mujer recibe una vacuna en Indonesia

EPA
El objetivo de Indonesia es vacunar primero a la población de 18 a 59 años.

El nuevo ministro de Salud del país, Budi Gunadi Sadikin, defendió la estrategia e insiste en que no se trata solo de la economía, sino de “proteger a las personas y apuntar primero a aquellos que probablemente contraigan y propaguen” la enfermedad.

“Nos estamos enfocando en personas que tienen que encontrarse con mucha gente como parte de su trabajo: mototaxistas, policías, militares. Entonces, no quiero que la gente piense que esto se trata solo de la economía. Se trata de proteger a la gente”, señaló.

¿Y los ancianos?

El gobierno también argumenta que ofrecerá protección a los ancianos.

“Inmunizar a los miembros que trabajan en un hogar significará que no llevarán el virus ahí, donde están sus parientes mayores”, dijo la doctora Siti Nadia Tarmizi, portavoz del Ministerio de Salud para el programa de vacunación covid-19.

La mayoría de las personas mayores de Indonesia viven en hogares intergeneracionales y, a menudo, es imposible aislarlas del resto de la familia.

“Entonces, es un beneficio adicional de este enfoque, que al vacunar a las personas de 18 a 59 años, también estamos ofreciendo algo de protección a las personas mayores con las que viven”, dijo.

Una prueba de coronavirus en Indonesia

EPA
Indonesia ha registrado más de 600.000 casos de covid-19 desde que comenzó la pandemia.

Pero esto depende de que la vacuna evite que las personas porten el virus y lo transmitan.

“Simplemente, aún no tenemos esa información“, dijo el profesor Robert Read, miembro del comité de vacunación e inmunización (JCVI) que asesora a los departamentos de salud del Reino Unido sobre inmunización.

“La razón por la que el Reino Unido no ha optado por la población más joven, por supuesto, es que, primero, no contraen una enfermedad tan grave y, segundo, no hemos podido demostrar todavía que las vacunas tengan ningún impacto en absoluto en la transmisión”, dijo.

El enfoque de Indonesia, consideró, necesitaría una absorción de vacunas muy alta: “al menos el 50% con toda probabilidad, para detener la muerte y la hospitalización en su población mayor”.

“Es posible que si obtienen tasas de cobertura muy altas, habrá algún impacto en la transmisión, aunque obviamente todavía no lo hemos visto”.

¿Qué pruebas ha realizado Indonesia?

Indonesia ha adoptado este enfoque único en parte porque la vacuna que está utilizando no se ha probado en personas mayores.

Un trabajador en Indonesia

Reuters
Indonesia tiene una población joven enorme, pero gasta poco en salud.

El país depende principalmente de la fórmula de CoronaVac, fabricado por Sinovac en China, para inocular a su población, con tres de las 125 millones de dosis prometidas ya entregadas y distribuidas a los centros de salud de todo el país.

Indonesia dice que la vacuna de China tiene una efectividad del 65,3%. Pero el gobierno solo ha realizado pruebas en el grupo de edad de 18 a 59 como parte del ensayo Sinovac en varios países.

“Cada país podría tener un grupo de edad diferente y resultó que se le pidió a Indonesia que hiciera el ensayo sobre la población trabajadora”, dijo la doctora Nadia. Comenzarán a inmunizar a los ancianos, dice, en la segunda ronda de vacunaciones una vez que obtengan datos de otros países involucrados en el ensayo.

Pero incluso si se les hubiera pedido que lo probaran en personas mayores de 60 años, dice que lo más probable es que todavía se concentren en inmunizar a la población trabajadora primero, ya que creen que protegerá a la mayoría de las personas.

¿Cómo ven los científicos el experimento?

“No sabemos si funcionará y es necesario evaluarlo”, dijo Peter Collignon, profesor de enfermedades infecciosas en la Universidad Nacional de Australia, quien consideró que tiene sentido modificar el lanzamiento de la vacuna según las circunstancias de un país.

“Si eres un país en desarrollo, puedo ver una política de protección de tus trabajadores adultos jóvenes, aquellos que propagan más el virus, como un método razonable, porque realmente no puedes decirle a la gente que se quede en casa”, opinó.

Un puesto de vacunación en Indonesia

EPA
En países en vías de desarrollo, dice Collignon, tiene sentido una estrategia como la de Indonesia.

El profesor Read estuvo de acuerdo y dijo: “No nos corresponde a nosotros en los países occidentales ricos decirle a otros países del mundo lo que deberían estar haciendo”.

Consideró que el enfoque de Indonesia “puede ser lo correcto para su país”, y señaló que, a nivel mundial, nadie está seguro de qué es lo correcto en este momento.

El profesor Dale Fisher del Hospital de la Universidad Nacional dijo que Indonesia estaba adoptando un “enfoque pragmático”.

“Dicen que vamos a vacunar a este grupo de edad del que tenemos los datos. Es un grupo accesible y sin duda ayudará a mantener los negocios y la tubería de alimentación en funcionamiento”, sostuvo.

¿Cómo está afrontando Indonesia la pandemia?

El ambicioso despliegue de Indonesia no será fácil.

Su población es la cuarta más grande del mundo, distribuida en un vasto archipiélago cercano al ecuador, por lo que existen importantes desafíos logísticos en términos de la temperatura requerida para las vacunas.

Y los expertos en salud advierten que la política del gobierno centrada en la inoculación y no mucho en contener el virus conlleva peligro, ya que el sistema de salud está sufriendo por el aumento de casos.

Un cortejo fúnebre en Indonesia

EPA
Indonesia tiene una de las mayores tasas de víctimas de covid-19 del sudeste asiático.

Los cementerios en Yakarta, el epicentro de la pandemia, están llenos y los hospitales dicen que están luchando por hacer frente a la cantidad de pacientes.

El experto en salud pública Dicky Budiman, de la Universidad Griffith de Australia, dijo que el gobierno necesitaba hacer más para proteger a los vulnerables, fortaleciendo lo que llamó la estrategia fundamental para la pandemia: pruebas, rastreo y el cumplimiento del distanciamiento social.

La periodista local Citra Prastuti en Yakarta, que acaba de recuperarse del virus, dijo que “salir de su casa es como entrar en una zona de guerra, con el creciente número de grupos familiares: parece que ningún lugar es lo suficientemente seguro para nosotros”.

Dijo que los mensajes de salud pública habían sido confusos y contradictorios. “Se anima a la gente a quedarse en casa durante las vacaciones, pero los hoteles ofrecieron descuentos y no hubo restricciones de transporte”.

Y no hubo seguimiento ni rastreo, como en su caso el cual lo notificó a las autoridades sanitarias locales.

“Así que no sé si estoy incluida en los datos generales de la covid o no”, dijo. “Creo que mucha gente ve la vacuna como una salida fácil, como la cura de todas las enfermedades, como el salvador final”.


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