Carstens según The Wall Street Journal

Carstens según <i>The Wall Street Journal</i>
Agustín Carstens. Foto: Cuartoscuro.

El diario estadounidense recuerda que Agustín Carstens fue criado en una familia de clase media alta según los estándares mexicanos y asistió a un colegio privado alemán, donde aprendió ese idioma. Aun así, recuerda que a veces el dinero era escaso. Durante su infancia era el lanzador de un equipo de béisbol que ganó el campeonato nacional de México.

Carstens asistió a la universidad mexicana ITAM y entró al Banco de México a los 22 años. Al cabo de una década, ya estaba a cargo de las reservas del banco y las colocaciones de deuda internacional. En la Universidad de Chicago se enamoró del equipo de béisbol Cubs, del jazz y de su esposa estadounidense, Catherine Mansell, también economista y escritora.

Carstens y su esposa no tienen hijos, pero adoran a sus perros. En 2003, cuando fue nombrado al puesto número 3 del FMI, manejó desde Ciudad de México hasta Washington para que uno de sus perros más viejos no tuviera que volar. El perro murió poco después de entrar a Washington, cuenta Francisco Gil, exsecretario de Hacienda que fue el jefe de Carstens entre 2000 y 2003.

The Wall Street Journal revela que el gobernador del Banco de México ha luchado por mucho tiempo con su peso, que colegas estiman en más de 135 kilos; sin embargo, sus amigos dicen que su peso es parte de su personalidad. “Es el clásico tipo gordo: de buen humor, sensible, que no se enoja. Y eso lo ha ayudado a convertirse en un mejor negociador”, sostiene Gil.

Excolegas describen a Carstens, quien terminó un doctorado de Economía en la Universidad de Chicago en tres años en vez de cuatro, como un economista inusualmente talentoso. “Tengo un alto concepto de su capacidad”, afirma Raghuram Rajan, un ex economista jefe del FMI. Rodrigo Rato, ex director gerente del Fondo, indicó que el mexicano también tiene “un buen sentido del humor… que lo hace dócil pero firme”.

En 2008, cuando los precios del crudo se acercaban a máximos históricos y Carstens estaba al frente de las finanzas de México, su secretaría tomó una protección que puso a salvo alrededor de 5 mil millones en ingresos al país cuando el año siguiente los precios del petróleo se desplomaron. Algunos lo apodaron “San Agustín”.

Sin embargo, el diario estadounidense recuerda que el traspié más famoso se Carstens ocurrió en 2009, cuando un periodista le preguntó si la crisis de las hipotecas de alto riesgo en Estados Unidos. podía afectar a México, siguiendo el dicho famoso de que cuando EU estornuda, a México le da una pulmonía. Carstens predijo que esta vez ocurriría lo contrario y lo describió como un “catarrito”. La economía de México cayó 6.5% ese año.

Hoy a sus 53 años, Carstens busca ser el del primer jefe no europeo del Fondo Monetario Internacional; sin embargo, a pesar de su experiencia, el mexicano es considerado un candidato con pocas posibilidades en una carrera en la que la favorita es otra vez un representante europeo, la ministra de Finanzas de Francia, Christine Lagarde.

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