Estos son los rostros de los "daños colaterales"
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Estos son los rostros
de los "daños colaterales"

Por Paris Martínez
17 de junio, 2011
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Cuando el resultado de la violencia imperante en el país es contado en números, revisada a través de variables algorítmicas, o analizada en función de índices comparativos, las víctimas de la conflagración dejan de tener cara, edad, género, razgos, pasiones… o, mejor dicho, todo esto sigue ahí, pero quien se para de frente no tiene manera de reconocerlo y, tal vez, tampoco de reconocerse en ellos y ellas, los mexicanos que han caído en la fosa de las estadísticas, en esta guerra que libran autoridades y crimen organizado, con la ciudadanía atrapada entre dos fuegos.

Con el objetivo de restituir su condición de humanos, en vez de cifras, la Caravana por la Paz con Justicia y Dignidad (que entre el 4 y el 10 de junio encabezó el poeta Javier Sicilia, en un recorrido de Cuernavaca a Ciudad Juárez), constituyó la Comisión para la Recuperación de la Memoria, encargada de compilar las historias que se hallan al frente, más que detrás, de los fríos recuentos de “daños colaterales”.

Los primeros resultados de este equipo de trabajo comenzarán a procesarse la próxima semana. Y del cúmulo de historias recabadas, ésta es sólo una pequeña parte…

“Ustedes son parte de la esperanza para encontrar a Fabiola”

Fabiola Alejandra Ibarra Chavarría, de 16 años, desapareció el 1 de junio pasado, en el Centro de Ciudad Juárez. Tenía tres semanas de haber hallado empleo en un consultorio dental de la calle Miguel Hidalgo, desde donde realizó la última llamada telefónica que sostuvo con su madre.

Aquel miércoles, ella marcó para decir “que llegaría a la casa poco más tarde, porque habían llegado otras personas al consultorio”, según reporta la prensa local.

Fabiola no ha vuelto desde entonces, pero Ciudad Juárez, en estos días, no ha dejado de buscarla en cada esquina, en cada poste, en cada muro donde la pancarta pidiendo ayuda para su localización pueda ser adherida, y en la que se lee: “Dios es grande y ustedes son parte de la esperanza para encontrarla… gracias, amigos, por su cooperación”, y luego viene el número telefónico gratuito al que puede ser reportado cualquier dato útil: 01800 821 43 33.

 

“Francisco quiere crecer para vengarse”

Francisco Rodríguez tiene seis años y aguarda al pie de la carretera que lleva a la capital de Durango. Porta, con dificultad, un retrato enmarcado de su papá, el minero Fernando Rodríguez Martínez, quien hace tres meses fue hallado muerto, envuelto en cobijas, sin que de sus atacantes y sus motivos se sepa algo.

Francisco es el niño con el que Javier Sicilia llora, al que toma entre sus brazos, antes de llegar al mitin planeado para el 6 de junio, como parte de la Caravana por la Paz.

Ya estando ahí, María, la madre de Francisco, toma el micrófono: “Él extraña mucho a su papá –clama, haciendo temblar a la plaza entera con cada lágrima que cae de sus ojos–, y lo malo es que me dice que quiere crecer para matar a los que asesinaron a su padre, y por más que le digo ‘no, mi amor, no tiene caso, vamos a salir adelante, yo soy tu papá y tu mamá de ahora en adelante, yo te voy a cuidar’, él tiene esa idea de vengarse, ojalá y con el tiempo cambie…”.

“Roberto, no hay algo más importante en esta vida que hallarte”

Tras varios días de intenso frío, el joven ajedrecista Roberto Galván Llop salió a tomar el sol en un camellón del municipio de Arteaga, Coahuila, donde fue detenido por la Policía Municipal. A partir de ese momento, dice su padre, don Roberto, “no hemos vuelto a saber de él… dicen que lo soltaron a las tres horas, y ya han pasado más de cuatro meses sin noticia suya”.

En su condición de “maestro nacional”, otorgado por la Federación Mexicana de Ajedrez, Roberto representó a México en distintos torneos internacionales, en el último de los cuales, recuerda su padre, “demostró que los mexicanos tenemos capacidad, venciendo a los campeones de Japón y otros países”, pero en la investigación de su paradero, denuncia don Roberto, un hombre ya maduro, al que se le quiebra la voz con cada palabra, “las autoridades que se colgaban sus medallas ni se metieron, me lo dejaron todo a mí, en la Procuraduría de Coahuila han tenido el descaro de decirme ‘deme datos para ver qué hacemos’, y uno investiga, corre mucho riesgo, procuramos encontrarlo… el nombre de la institución es Procuraduría de Justicia, ¡pero no procuran ni madres! Y nosotros, qué podemos hacer, más que realizar la tarea que le corresponde a las autoridades: no hay algo más importante que buscar a mi hijo… Para los que somos padres, ¿habrá algo más importante que buscar hasta debajo de las pinches piedras? ¿Habrá algo que un padre, una madre, unos hermanos, no hagamos por hallarte?”.

“Miss Ana fue detenida, de acuerdo con una ley arcaica”

Desde el 26 de mayo pasado, la maestra Ana Isela Martínez Amaya se encuentra recluida en el Cereso de Ciudad Juárez, enfrentando un proceso por el presunto traslado de 49 kilogramos de mariguana hacia Estados Unidos.

“La droga me la cargaron en la cajuela del auto en el trayecto de mi casa a un supermercado –denunció desde prisión la Maestra del Año 2010-2011, reconocimiento otorgado por la Escuela La Fe, de El Paso, Texas– o quizá en la noche, ya que el vehículo estaba estacionado”.

Al día siguiente, a las 6:30 horas, la miss Ana fue detenida al intentar pasar al lado texano junto a su hija, después que dos maletas con mariguana fueran detectadas en su maletero.

Alrededor de miss Ana se ha reunido la solidaridad de distintos sectores de la ciudadanía juarence (gremios, agrupaciones de derechos humanos, artistas, legisladores, la Caravana por la Paz e, incluso, la comunidad carcelaria) los cuales han realizado varias jornadas de protesta exigiendo su liberación, dado que no se trata de la primera persona “de reputación intachable”, que denuncia haber sido empleada por los cárteles locales como transportadora involuntaria de drogas, a través de los puentes internacionales que surcan el río Bravo.

De hecho, en enero pasado, el doctor de origen kenyano Justus Lawrence Opot recuperó su libertad, luego de pasar varios días en la cárcel, tras denunciar a las autoridades la aparición de dos maletas con droga en el auto de una colega.

Óscar Barraza, sobrino de miss Ana, acusa: “A ella la detuvieron de acuerdo con una ley arcaica, que no está a la par de las formas que utilizan los criminales para aprovecharse de la sociedad.”

“Sobre la desaparición de Melchor, no hicieron nada”

Melchor Flores era catalogado como ambulante por las autoridades de Monterrey, aunque la población lo conocía como El Vaquero Galáctico, el mimo de 26 años que animaba sus paseos por el centro de la capital neoleonesa.

Varias veces, durante 2009, fue detenido por realizar su espectáculo en la vía pública, hasta que en marzo de 2010 año fue presuntamente secuestrado por policías municipales. No se le volvió a ver.

“Las autoridades no hicieron nada –protesta su padre, don Melchor– aunque hubo testigos que señalaban como culpables a agentes de la Policía de Monterrey.”

Sólo dos meses después, dos agentes reconocieron haber participado en su rapto y entrega a un grupo de la delincuencia organizada, junto con otras dos personas plagiadas en el mismo momento, y, aunque ambos agentes han sido procesados, la principal exigencia de los familiares, la localización de Melchor, sigue sin solventarse.

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Rusia y Ucrania: la creciente angustia en el refugio de los últimos civiles y militares en Mariúpol

Uno de los últimos combatientes ucranianos que quedan defendiendo la sitiada ciudad de Mariúpol, dijo a la BBC que las condiciones dentro del refugio son extremas pero que no se rendirán.
22 de abril, 2022
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Uno de los últimos combatientes ucranianos que resisten la toma de Mariúpol dijo a la BBC que el exterior de la sitiada siderúrgica donde están atrincherados está en gran parte destruido y que los civiles están atrapados bajo los edificios colapsados.

El capitán Svyatoslav Palamar, que milita en el polémico regimiento nacionalista Azov, afirmó desde la planta de Azovstal -la única parte de Mariúpol que no está bajo control de las fuerzas rusas- que los defensores habían repelido una oleada de ataques.

“Siempre he dicho que mientras estemos aquí, Mairúpol seguirá bajo control de Ucrania”, declaró.

Con anterioridad, el presidente de Rusia, Vladimir Putin, canceló el planeado asalto a la siderúrgica -que es un laberinto de túneles y talleres- y en cambio exigió a sus tropas cercarla completamente.

“Bloqueen esta zona industrial para que no escape ni una mosca”, ordenó el mandatario.

Gran parte de Mariúpol ha quedado destruida tras semanas de intensos bombardeos rusos y combates calle a calle. La toma de control del puerto sobre el mar de Azov es un objetivo clave de la guerra de Rusia y liberaría más tropas para la ofensiva de Moscú en la oriental región de Donbás.

El capitán Palamar contó que los rusos habían disparado contra la planta metalúrgica desde buques de guerra y lanzado bombas “rompebúnkeres”.

La BBC no ha podido verificar ninguno de los detalles de esa declaración. Sin embargo, coincide con los testimonios dados a comienzos de semana por un comandante de la marina ucraniana que también está dentro de la siderúrgica, quien dijo que los combatientes estaban superados en número y quedándose sin provisiones.

“Todos los edificios en el territorio de Azovstal están prácticamente destruidos. Lanzaron bombas pesadas, bombas rompebúnkeres que causan gran destrucción. Tenemos a heridos y muertos dentro de los búnkeres. Algunos civiles están atrapados debajo de los edificios colapsados”, aseguró Palamar.

El regimiento de Azov fue un grupo neonazi de extrema derecha que luego se incorporó a la Guardia Nacional de Ucrania. Sus combatientes, al lado de la brigada de la marina, guardias fronterizos y policías, son de los últimos defensores ucranianos que quedan en la ciudad.

Imagen aérea de la siderúrgica de Azovstal

Getty Images
Rusia no ha podido tomar control de la siderúrgica de Azovstal.

Cuando se le preguntó cuántos defensores ucranianos quedaban en Mariúpol, el capitán Palamar simplemente respondió “suficientes para repeler ataques”.

Explicó que los civiles estaban un sitios alejados de los combatientes, en sótanos que contienen entre 80 y 100 personas cada uno. Sin embargo, no estaba claro cuántos civiles en total había pues algunos de los edificios están destruidos y los combatientes no podían llegar hasta ellos debido al fuego de artillería.

Las entradas de algunos de los búnkeres están bloqueadas por voluminosas placas de concreto que solo se podrían remover con maquinaria pesada, detalló.

“Nos mantenemos en contacto con los civiles que se quedan en sitios donde podemos llegar. Sabemos que hay niños pequeños, hasta de tres meses de edad”, dijo.

El capitán exhortó a que a los civiles se les dé salvoconducto para evacuar la siderúrgica y pidió que un tercer país o un ente internacional actuara como garante de su seguridad.

“Estas personas ya han pasado por mucho, por crímenes de guerra. No confían en los rusos y están asustadas”, manifestó, añadiendo que temían ser torturadas y asesinadas a manos de las tropas rusas o deportadas a Rusia a través de los llamados campamentos de filtración.

Los civiles ancianos dentro de la siderúrgica necesitaban medicamentos, mientras que también había unos 500 combatientes gravemente heridos que no estaban recibiendo la atención debida -incluyendo cirugías serias como amputaciones.

“Después de 52 días de bloqueo y fuertes combates, nos estamos quedando sin medicamentos. Y también hay cadáveres expuestos de nuestros combatientes que necesitan ser enterrados con dignidad en territorio controlado por Ucrania”, aseveró.

Mapas de Mariúpol

BBC

Palamar dijo que los defensores ucranianos también querían asegurar su propia evacuación, de ser posible -pero que la rendición está descartada.

“En cuanto a la rendición, a cambio del salvoconducto de nuestros civiles, creo que todos sabemos con quién estamos tratando. Definitivamente sabemos que toda garantía, toda declaración de la Federación Rusa no vale nada”.

Manifestó que muchos de los defensores de Azovstal vinieron de Crimea, que Rusia anexó en 2014, así como de las orientales regiones de Dontesk y Luhansk. Él mismo se casó allí y su hijo también nació allí.

“Fui testigo de cómo esta ciudad se desarrollaba. Cómo esta ciudad se convirtió en la perla de Azov, y también es mi ciudad natal”, declaró.

“Rusia no está renovando ni reconstruyendo nada. Su meta es destruir y aterrorizar. Si caemos, esta horda seguirá adelante y todo el mundo civilizado estará en peligro”.

Ucrania ha acusado a las fuerzas rusas de bombardear los refugios civiles y de usar armas prohibidas o restringidas por la ley internacional -incluyendo bombas de fósforo y de racimo– en los ataques contra Azovstal.

Tanto Ucrania como Estados Unidos y Reino Unido han anunciado investigaciones sobre posible uso de armas químicas en Mariúpol, algo que Rusia ha negado. La BBC no pudo confirmar esas acusaciones independientemente.


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