#MarchadelasPutas Vestirte sexy no es buscar ser tocada
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#MarchadelasPutas
Vestirte sexy no es buscar ser tocada

Por Mayra Zepeda
13 de junio, 2011
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“Soy putita pero no de tu templo”, “Más vale ser zorra por astuta, que por puta”, “No más puercas costumbres”, “No me culpes por ser sexy”… Ésta es la voz de bailarinas de danza árabe y burlesque; estudiantes de relaciones internacionales; artistas plásticas y miembros  de colectivos. Es la voz de mujeres que salieron a Reforma y protestaron en la #MarchadelasPutas enfundadas en la piel de la libertad, con pancartas en mano y mensajes “descarados” y el cuerpo transformado en pizarra con el objetivo de exigir el ya famoso “NO es NO”, el derecho a ser respetadas, el “ya basta” al acoso sexual.

Señores, el “sabroseo” no es folclórico, es denigrante:

Paulina Romero, 25 años, estudiante de Relaciones Internacionales

 

 

“Puercas Costumbres se trata de por qué en México se arraigó una costumbre como si fuera parte del folclor. No, esto no es folclórico, esto es denigrante. Muchos hombres legitiman el discurso de poder andarte sabroseando en la calle con base en que es una costumbre y que chance y a las mujeres nos gusta. Pues no, no nos gusta, y ya lo tomamos como una puerca costumbre.

“Abogo por el respeto, principalmente, pero sobre todo por la libertad y el derecho a decidir y hacer con tu cuerpo lo que se te venga en gana y no por eso tener que aguantar que me estén sabroseando.

“Al estado le deberíamos exigir que termine con ello, que haga una ley que haga delito al acoso sexual y no sólo el abuso sexual. La diferencia es que el abuso sexual se hace a nivel jerárquico, en la oficina tu jefe anda abusando o un director en la escuela. Pero a lo que te enfrentas diariamente es al acoso, que es a nivel horizontal, todo el tiempo, todos los días, y es decir: no señor, no, este cuerpo es mío, me visto como quiera, terminamos con estas puercas costumbres.

“Creo que por la etapa en la que está pasando México, la coyuntura ha cansado al ciudadano y ahora quiere salir de su casa a defender sus propios derechos. Que el Estado volteé y les haga caso, bueno… a ver qué onda. Ya lo que quede en su responsabilidad es muy difícil de incidir, pero este tipo de manifestaciones claro que sirven, la gente que dice que marchar es una idiotez, no es cierto, sirve para que se dé cuenta cuánta banda piensa igual que tú y cuántos esfuerzos se pueden hacer en conjunto.”

Aquí, el corto de Paulina titulado Puercas costumbres.

NO a la presión para que las chicas se inicien rápido:

Angélica Uspina, 33 años, miembro de la organización Population Services Internacional (PSI).

“Esto es parte de la campaña que tenemos en Chetumal con [email protected] de 15 a 19 años, y lo que promovemos con esto es que las niñas se sientan con el derecho a decir NO, para que no tengan que apresurar su primera relación sexual y lo hagan cuando sientan que es el momento adecuado y con la persona adecuada. Hay como mucha presión para que te inicies rápido en la escuela.

“He sido víctima de hostigamiento constantemente. El metro por ejemplo, el cómo te miran los hombres, no es nada divertido ni te hace sentir bien contigo. En el antro, cuando sales sola a tomarte un trago siempre hay un tipo que está ahí y le dices ‘no gracias, no gracias’ y siempre insiste.

“Espero que esta marcha siembre una inquietud, que la gente empiece a visibilizar que los chistes machistas no son divertidos, que las mujeres tenemos derecho a decir que no y que tenemos derecho a caminar y a sentirnos tranquilas en la calle.”

“Mis caderas tienen fiesta pero tú no estás invitado”:

Aura García, 31 años, bailarina de danza árabe

“He sido hostigada como, creo, todas las mujeres en México, y no nada más cuando ando vestida de bailarina, sino cuando ando de civil. Cuando ando en mi uniforme de trabajo me han nalgueado, me han dicho palabras obscenas.

“Nos pasa mucho que cuando se enteran que somos bailarinas de danza árabe, no falta el que te diga ¿cuándo me haces un privado? o ¿qué harás para incitarme? Ese no es el fin de nuestra danza, es una danza para nosotras. Entramos en esto para honrarnos a nosotras mismas. La danza es eso, honrarte como mujer, aceptarte como eres.

“Afortunadamente ya se están haciendo cosas, pero esto de querer reglamentar cómo debe uno estar vestida, pues se me hace ilógico. La forma de vestirte es tú misma, tu expresión y muy tú si quieres usar una minifalda, tacones de aguja, superescote, uno tiene la libertad de hacerlo. Tiene que haber esa libertad.”

La sociedad “mal mira” a una mujer que puede ser capaz de expresar su sexualidad:

Claudia Méndez, 37 años, artista plástica

“Me dedico a la pintura y he privilegiado a la mujer como tema y siempre he preferido el arquetipo de la mujer mala o perversa, porque aparte de que te da muchas lecturas, lo hago como para burlarme de esa forma en que ve la sociedad a una mujer que puede ser capaz de expresar su sexualidad. Por eso me siento identificada con la causa de la marcha, porque además es parte de mi vida. Siempre he sido una persona que se viste o se maquilla –a los ojos de los demás- de una forma un poco excesiva, para mí no lo es, y nunca falta el granuja que se atreve a molestarte.

“Cuando estaba más chavita sí fui víctima de hostigamiento, pero ya no me dejo. Sin ser violenta o llegar a las majaderías, simplemente les hago un comentario como explicándole qué le pasa o qué siente. Ya nada más el hecho de confrontar, incluso hasta con una mirada, es suficiente para que la gente se retire un poco.

“Después de esta marcha ojalá que las conciencias capten el mensaje.”

“No me culpes por ser sexy”:

Sissy Lou y Hortensia, del Show Burlesque

“En el show burlesque casi siempre la mujer pasa a ser carne de cañón, pero estamos tratando de rescatar el burlesque como todo un movimiento erótico, un arte, el arte del desnudo.

“La mujer es sexual y es erótica, la mujer necesita respeto si se quiere desnudar, si se quiere poner minifalda, si quiere andar en el metro en shorts, necesita respeto. El respeto es para todos, hombres y mujeres. Me pareció importante venir a la marcha y decir que la mujer es erótica vestida o desvestida.

“Hay que quitar la palabra puta, hay que decir que es una mujer que sabe y le gusta manifestar su sexualidad.

“Esto es un principio, una marcha no cambia al mundo pero llama la atención de que algo está pasando, de que las mujeres nos estamos manifestando de otra manera. El vestirte sexy no significa que estás buscando que te toquen. Hay que cambiar lo de puta, el hecho de ofender a otras mujeres también.”

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3 consejos para 'burlar' los algoritmos que te seleccionan cuando buscas trabajo

Aunque los algoritmos pueden jugar en tu contra cuando postulas a un empleo, existen maneras de aumentar tus posibilidades de quedar seleccionado.
25 de octubre, 2021
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A veces no son tus habilidades o tu experiencia las que pueden llevarte a conseguir un empleo cuando te postulas a un puesto de trabajo por el que están compitiendo cientos de candidatos.

Al menos no en la primera etapa de selección.

Las firmas que tienen que lidiar con complejos procesos de selección han delegado esa labor a sistemas de inteligencia artificial que escanean tu currículum y deciden si quedas eliminado o sigues en el proceso.

Son software de contratación predictiva que aplican ciertos criterios predeterminados de manera automática, según las características del puesto de trabajo.

Estas herramientas conocidas como ATS (Applicant Tracking System) funcionan sobre la base de palabras clave que define cada compañía de acuerdo al perfil del candidato que buscan y otros mecanismos de descarte.

Aunque hay diferentes tipos de ATS, en general operan de manera bastante similar.

“Buscan una mayor eficiencia en el procesamiento de datos”, le dice a BBC Mundo Hong Qu, director de investigación y académico de la Universidad de Stanford.

Estos sistemas les permiten a las firmas ahorrar tiempo y dinero.

Pero también les pueden jugar en contra cuando el algoritmo, por sus limitaciones, decide eliminar a buenos candidatos o cuando desarrolla sesgos basados en la repetición de patrones, agrega Qu.

Estos son algunos consejos para ganar a los algoritmos.

1-Usar palabras clave

Los algoritmos buscan palabras clave relacionadas con categorías como habilidades, experiencia, resultados o educación, y las ponderan de acuerdo con los requisitos del empleo.

Pero, según los parámetros que le haya entregado la empresa, puede incluir otros filtros más específicos.

Mujer ocn computador
Getty Images

Para utilizar las palabras clave, el primer paso es comparar tu currículum con la descripción de la oferta laboral.

De hecho, puedes repetir términos y expresiones contenidas en dicha oferta, adaptándolas a tu perfil.

A fin de cuentas, el algoritmo va a escanear en busca de aquellos atributos.

“Cuando incluyas palabras clave en tu currículum, trata de usar siempre el mismo lenguaje que se menciona en la descripción del trabajo”, escribió Liz Guarneros, asesora laboral en LinkedIn.

También aconseja utilizar estas palabras en el contexto adecuado y no rellenar espacios con ellas solo para que las identifique la máquina.

“Si bien esto puede ayudarte a superar el filtro inicial y sus algoritmos, no funcionará a tu favor cuando llegues a un reclutador”, apunta.

2-Incluir logros con resultados cuantificables

“Es muy importante ser específico”, dice el profesor Ku.

Por ejemplo, nombrar los programas computacionales que manejas, en vez de escribir que tienes “experiencia en análisis de datos”, sin dar detalles.

Los expertos aconsejan enfocarse en logros a través de ejemplos concretos, evitando una simple enumeración de responsabilidades.

En vez de decir: “Responsable de la supervisión de la estrategia de ventas. Las ventas aumentaron significativamente”, es mejor decir: “Dirigí un equipo de 10 personas encargado de supervisar la estrategia de ventas. Las ventas aumentaron un 20% en seis meses”.

Mujer con escaner en la cara

Getty Images

Para que tu currículum tenga un mayor impacto frente a los algoritmos, es preciso indagar qué está buscando la compañía y cómo habitualmente mide los resultados.

“Investiga cómo esa empresa mide el éxito. Averigua cuáles son las métricas de éxito“, señala Ku.

No todas las firmas evalúan de la misma manera el desempeño laboral.

En ese sentido, la investigación previa es clave. Tienes que decirle al algoritmo lo que “quiere escuchar”.

Otro elemento importante, agrega, es que incluyas en el currículum algo que te distinga del resto.

Imagina qué cosas tendrán en común quienes están postulando al empleo y luego piensa qué elemento diferenciador puedes ofrecer.

3-Utiliza un formato simple

Muchas personas fallan en el reclutamiento por algo muy simple: la legibilidad de su currículum.

Para que el algoritmo no te elimine, es esencial que el formato de tu currículum sea simple y “descifrable” por el sistema.

Fotos de varias personas

Getty Images
¿Es justo que una computadora rechace o apruebe tu solicitud de empleo?

En algunos sistemas ATS los currículums en formato PDF no funcionan.

Evita usar cualquier formato complicado. Cuanto más simple, mejor. Es decir, suele ser recomendable utilizar el formato Word.

Evita escribir tu currículum en dos columnas. Usa el formato estándar para que la máquina lea todo de corrido.

No incluyas fotos, gráficos o tablas. Deja de lado cualquier estilo creativo o muy sofisticado. Aunque te parezca aburrido, opta por un formato minimalista, sin distracciones, fácil de leer.

Utiliza títulos convencionales para dividir la información. Elige la manera tradicional, como por ejemplo, “Experiencia Laboral” o “Educación”.

Y siempre escribe la experiencia laboral en orden cronológico inverso.

Talento perdido

El estudio de la Escuela de Negocios de la Universidad de Harvard “Trabajadores ocultos: talento sin utilizar”, publicado en septiembre, señala que los algoritmos dejan fuera del proceso de reclutamiento a millones de trabajadores, algunos de los cuales podrían ser adecuados.

Por ejemplo, hay casos de hospitales en EE.UU. donde un algoritmo buscó que el postulante tuviese la habilidad de hacer “programación computacional”, cuando en realidad, la descripción del trabajo requería que el profesional ingresara los datos de un paciente en el computador.

Hombre con algoritmos

Getty Images

O también está el caso de un software que buscaba experiencia en “atención al cliente”, cuando la empresa requería reparadores de líneas de transmisión eléctrica.

Otros inconvenientes detectados por la investigación apuntan a que los algoritmos rechazan o dan una baja puntuación a las personas que tienen espacios en blanco o lagunas en su experiencia laboral.

El problema es que a veces se debe a un embarazo o al cambio de casa de una ciudad a otra. Son circunstancias extraordinarias que la máquina solo interpretará como un “vacío”.

Debido a problemas como éstos, hay desarrolladores de software que han estado buscando maneras de mejorar los algoritmos.

Incluso algunas empresas del sector tecnológico han eliminado el requisito de tener un título profesional para algunos puestos si el candidato cumple con el perfil que se busca.

El sesgo de los algoritmos

Desde otra perspectiva, los softwares pueden estar menos sesgados que los evaluadores humanos porque pueden programarse para ignorar características como la edad, el sexo y la raza.

Pero también puede ocurrir al revés.

Robot

Getty Images

“La inteligencia artificial también funciona con sesgos porque los algoritmos están entrenados para trabajar según patrones de éxito que se repiten en el tiempo”, explica Hong Qu.

“Los algoritmos amplifican los patrones del pasado y en ese proceso pueden discriminar por raza, género o edad“, explica el creador de AI Blindspot, un sistema que ayuda a los desarrolladores de software a reconocer sesgos que pueden afectar la toma de decisiones.

Por ejemplo, si en el pasado el 90% de los seleccionados para un empleo fueron de raza blanca, agrega, el algoritmo repetirá ese patrón por la manera en que funciona el aprendizaje de las máquinas.

O el algoritmo puede aprender por sí mismo a dar prioridad a candidatos que asistieron a las mismas universidades.

Pese a esas dificultades, los sistemas de inteligencia artificial siguen desarrollándose velozmente para ajustarse cada vez más a lo que buscan las empresas.

Lo que aconsejan los expertos es que, aunque los procesos sean largos y extenuantes, no hay que rendirse.

Y hay que tener en cuenta que si no has logrado pasar el primer filtro de selección, eso no implica que no seas un buen candidato.

Quizás con unos buenos ajustes a tu currículum, se abran nuevas posibilidades.


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