4 respuestas sobre el clembuterol, la carne de res y el deporte
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4 respuestas sobre el clembuterol,
la carne de res y el deporte

Por Dulce Ramos
19 de agosto, 2011
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Un polvito blanquecino que bien pudiera confundirse con talco o harina puso contra la pared a cinco seleccionados nacionales de futbol. Luego, a dos halteristas: El clembuterol, un fármaco que se utiliza en los medicamentos propios para asmáticos –y que hace crecer la masa muscular y disminuir la grasa— apareció en las pruebas antidoping de los atletas.

Seleccionados al llegar al aeropuerto, luego que dieron positivo en clembuterol.

¿Los deportistas se medicaron para aumentar su musculatura? ¿Lo ingirieron a través de la carne de res? ¿Hay necesidad de suspender el consumo de carne para salvaguardar a los deportistas hacia los Juegos Panamericanos de octubre? Las dudas y el temor en torno a la sanidad de la proteína animal siguen en el ambiente, por eso, Animal Político te presenta la respuesta a cinco de las preguntas que, aún pasado el escándalo, permanecen sin contestar.

¿Hubo dopaje o fue la carne consumida?

“Si los jugadores se doparon o comieron hígado contaminado, eso nadie lo va a saber”, explica contundente el médico veterinario y médico cirujano, Héctor Sumano. El especialista de la UNAM, que ha ejercido ambas profesiones por más de 30 años, asegura que las concentraciones halladas en los jugadores -que fueron de 0.6 a 1.3 nanogramos por mililitro de sangre (un nanogramo equivale a 1×10-12 gramos)— son mínimas y son cantidades que se suelen encontrar cuando el cuerpo ya está en proceso de eliminar la sustancia.

Héctor Sumano.

El doctor también apunta que cuando una res es alimentada conclembuterol, es en las vísceras y no en el músculo del animal donde se concentra; por lo que es mucho más factible una intoxicación por consumir un plato de hígado que un filete. Otra parte del organismo animal donde puede concentrarse es en la retina, pero comerse un taco de ojo no significa riesgo. Habría que darse un festín de tacos de retina para intoxicarse.

“Con el consumo de 100 gramos de hígado ya puede haber intoxicación por clembuterol”, asegura el médico, pero de haber sido así, los jugadores debieron haber presentado síntomas como sudoración, nerviosismo y taquicardia en las tres horas posteriores. Una vez pasado ese tiempo, si se presentan síntomas de intoxicación, ya no podrían achacarse directamente a la contaminación de los alimentos.

¿Se usa o no el clembuterol en las reses mexicanas?

La Comisión Federal para la Prevención de Riesgos Sanitarios (Cofepris) y la Secretaría de Ganaderia, Agricultura y Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa) meten las manos al fuego por los productos de res que llegan al mercado.

Mediante la certificación TIF (Tipo Inspección Federal), la industria cárnica se apega a normas internacionales de higiene y calidad que, además, les permite ser elegibles para exportar sus productos. Actualmente, más de 300 establecimientos cuentan con esta certificación y la Sagarpa tiene un listado público de dónde se encuentran registrados.

Quienes no meten las manos al fuego son los investigadores. A pesar que reconocen que en México se usa el clembuterol, aseguran que es aislado y en una cadena ganadero-introductor-rastro-distribuidor que no está certificada. “Esto suele ocurrir en pequeños municipios del país y con ganaderos pequeños o medianos que aspiran a crecer” asegura Héctor Sumano.

Al estar penado con cárcel el uso de clembuterol en la engorda de ganado, el médico considera que los grandes engordadores no arriesgarían su negocio  y mucho menos la pérdida de su registro, por ganar unos pesos extra.

En un rastro tipo TIF, el rendimiento de una res para el consumo humano es de 50 por ciento del animal. Si se le suministra clembuterol, el rendimiento aumenta sólo un cinco por ciento.

Pedro Miranda Reyes.

Sin embargo, el investigador del Instituto Politécnico Nacional, Pedro Miranda Reyes, encontró en una investigación para la Unidad Profesional de Biotecnología, vísceras de res contaminadas que fueron compradas en mercados informales de Naucalpan y Ecatepec.

¿Es cierto que el clembuterol se usa sin control?

El clembuterol es caro y conseguirlo, complicado. Para sus investigaciones, el especialista del Politécnico ha llegado a pagar más de cinco mil pesos por apenas 50 miligramos y, además, debió acreditar que su compra era con fines meramente científicos.

Al ser costoso, el especialista Héctor Sumano descarta que el clembuterol se dé a las reses a puños. Además, con el simple hecho de respirarlo, un humano puede intoxicarse. Por ello debe manipularse con equipo protector.

“Para dárselo a los animales se deben revolver dos gramos en un una tonelada de alimento, que es un material más grueso. Eso es como tratar de revolver pelotas con canicas. No se puede. Las canicas se irían al fondo”, explica Sumano.

Para añadirse al alimento, los dos gramos de clembuterol primero se revuelven con una “premezcla”, hecha de cascarilla de arroz y aceites.

Según la Comisionada de Evidencia y Manejo de Riesgos de la Cofepris, Rocío Alatorre, entre 50 y 80 personas han sido remitidas en los últimos años al Ministerio Público Federal por uso del clembuterol, sin embargo, no pudo especificar en qué lapso ocurrieron esas remisiones. Animal Político solicitó una entrevista con funcionarios de Sagarpa para contrastar la información, sin embargo, no estuvieron disponibles.

¿Corro peligro si me como un bistec?

Para responder esa pregunta, hay que echar mano de las matemáticas. La explicación del especialista de la UNAM es la siguiente:

Si en una tonelada de alimento, un ganadero adiciona dos gramos de clembuterol, tiene dos mil miligramos del medicamento en mil kilos. Eso representa dos millones de microgramos en mil kilos.

Si un bovino promedio come 10 kilos diarios de alimento, sólo le tocan sólo 20 mil microgramos de clembuterol.

Esos 20 mil microgramos entran en el organismo de un bovino que, en promedio, pesa 500 kilogramos, pero no todo el medicamento se absorbe por el organismo animal, sino sólo un 80 por ciento. Además, hay que considerar que de los 500 kilogramos de bovino, no todo es para consumo humano.

Uno tendría que comerse varias reses para tener un efecto similar al de un medicamento para asmáticos. Ni siquiera para intoxicarse.

Con información de Dalila Chagoya (@dtandriano).

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6 consejos para negociar de manera más efectiva en el trabajo (y qué es lo que nunca deberías hacer)

Jonathan Booth, experto en negociación de la universidad británica London School of Economics, comparte con algunas de las claves para llegar a un mejor resultado.
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10 de agosto, 2020
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Mujeres conversando

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“Ninguno de nosotros puede evitar una negociación”, dice Jonathan Booth, explicando que hasta en las situaciones laborales más cotidianas existen habilidades negociadoras que pueden ayudarte a conseguir tus objetivos.

Cuando hablamos de negociar, no solo de trata de cerrar un negocio o conseguir un aumento de salario.

Hay negociaciones más cotidianas que, aunque no terminen con un resultado cuantificable en dinero, son igualmente importantes.

Por ejemplo, necesitas habilidades para negociar un día libre, para que la carga de trabajo sea equitativa o para defender un punto de vista que puede marcar el desarrollo de tu carrera profesional.

Jonathan Booth, profesor de comportamiento organizacional y gestión de recursos humanos de la universidad británica London School of Economics (LSE), quien además se especializa en educación para ejecutivos sobre negociación, dice que los pasos para tener éxito son aplicables en cualquier ámbito laboral.

“Ninguno de nosotros puede evitar una negociación”, le dice Booth a BBC Mundo, ya que es parte de la dinámica de nuestras vidas profesionales. como cuando hay que determinar los términos de un nuevo acuerdo o superar conflictos con colegas.

Lo más desafiante, afirma, es cuando estás negociando con una contraparte competitiva que no está dispuesta a perder y, por lo tanto, no le interesa llegar a un punto medio para facilitar un acuerdo donde los participantes obtengan algún beneficio, situación que en inglés se llama win-win.

Enfrentado a esa situación, es recomendable explorar si existen posibilidades de crear un escenario donde cada negociador se levante de la mesa con algún beneficio.

Para avanzar en este enfoque es importante “estar dispuesto a hacer preguntas, compartir información y priorizar la creatividad”, apunta Booth.

Estos son seis consejos que habitualmente utilizan los mejores negociadores, según el académico de LSE.


1. Acercarse a la contraparte y establecer una relación cordial

No se trata, necesariamente, de ir juntos al bar de la esquina, pero una llamada telefónica o una breve reunión previa, puede allanar el camino antes de que se establezca una negociación formal.

Si no están las condiciones como para un contacto previo a la negociación, es importante investigar por otros medios quién es tu contraparte.

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Es importante, dice el académico, crear las condiciones donde cada negociador se levante de la mesa con algún beneficio.

Por ejemplo, buscar en redes sociales información que pueda ser útil antes de sentarse a discutir. Indagar qué trabajos previos ha realizado, cuáles son sus motivaciones, sus intereses. Y si es posible, descubrir cómo han sido los resultados de negociaciones previas donde ha participado la contraparte.

Incluso si la confianza solo se extiende al establecimiento de reglas y procedimientos básicos, al menos eso permitirá que los participantes se sientan más cómodos.

2. Meterse en sus zapatos (y caminar un poco dentro de ellos)

Otra técnica que ayuda en el proceso es tratar de entender la perspectiva de la contraparte, incluso aunque no estés de acuerdo. Eso permite tener una comprensión más racional de la otra persona y descubrir qué busca.

También le hace ver al otro que estás prestando atención y que entiendes lo que propone, aunque las posiciones sean divergentes.

La idea es tratar de encontrar una solución integradora para evitar que el conflicto escale y se transforme en una discusión que no avanza.

3. Compartir información

Aunque puede sonar poco estratégico a primera vista, lo cierto es que compartir información es importante.

Pareja conversando

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“No vayas a una negociación sin estar preparado. Planificar y prepararse son la clave para el éxito”, apunta el experto.

Una negociación constructiva está relacionada con la reciprocidad. Entonces, tomar la iniciativa -y estar dispuesto a parecer vulnerable- puede ayudar a conseguir información de la contraparte y mover la conversación a tu favor.

Es como ceder un poco para conseguir algo a cambio. Es posible que tu buena disposición a compartir información empuje a los otros a seguir tu ejemplo, abriendo el diálogo.

Cuando los negociadores ven que las partes están dispuestas a trabajar juntas, se puede mantener un intercambio positivo.

4. Priorizar la creatividad

En cualquier negociación es probable que encuentres problemas o elementos inesperados a medida que avanzan las conversaciones.

En esta circunstancias se requiere ser creativo y buscar soluciones que den una respuesta a las distintas necesidades. Y para ser creativo con las propuestas tienes que saber quién es la persona que está al frente y qué busca.

Pareja conversando online

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Antes de sentarse a negociar, siempre hay que investigar quién es tu contraparte.

Es útil trazar la percepción de los intereses de todos lo que están en la mesa. Si los problemas que se discuten tienen varias partes, vale la pena desglosarlos y usar la creatividad para que los otros se integren a la discusión.

En esto es clave hacer las preguntas correctas para aprender de la información nueva que consigues de los otros negociadores y así generar múltiples ideas que permitan crear posibles soluciones.

5. Plantear las cosas de manera colectiva

En vez de plantear el diálogo de manera individual, al estilo de “mi posición es esta”, “tu posición es esta”, es conveniente tratar de conducir la conversación hacia un diálogo colectivo.

También puede ser útil traer a la mesa ejemplos de negociaciones previas donde hayas participado y cuyos resultados arrojaron un beneficio mutuo.

En este punto hay que tener cuidado porque al mostrar mucha experiencia, puedes parecer intimidante o puedes ser percibido por los demás como que los estás subestimando.

6. Minimizar las amenazas

Si tus contrapartes utilizan amenazas, tendrás que encontrar maneras de bloquearlas o prevenir que vuelvan a aparecer en la mesa de negociación.

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“Si tus contrapartes utilizan amenazas, tendrás que encontrar maneras de bloquearlas o prevenir que vuelvan a aparecer”, argumenta Booth.

Básicamente se trata de minimizar la tensión. Lo primero es encontrar un asunto en que todos los negociadores estén interesados para mover la discusión hacia otro lado, o encontrar puntos donde haya acuerdo.

Si descubres cuáles son las cartas del juego de los demás, tienes más opciones de mover las piezas a tu favor, con el fin de encontrar una solución de beneficio mutuo.

¿Qué se puede hacer cuando aparece un elemento inesperado?

“Si eso ocurre, le puedes hacer preguntas para que la contraparte aclare de qué se trata el asunto”, dice Booth.

Ahora bien, “si lo nuevo realmente te ha tomado por sorpresa, trata de evitar que la otra parte se dé cuenta“.

Un alternativa es hacer una pausa en la negociación y ganar tiempo para investigar y evaluar el nuevo escenario, ya que así puedes saber si necesitas traer nuevos recursos a la mesa y explorar otros caminos para lograr un acuerdo.

Y sobre qué es lo que nunca deberías hacer al enfrentar una negociación, Booth es muy claro: “No vayas a una negociación sin estar preparado. Planificar y prepararse son la clave para el éxito”.


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