Las 12 razones de Sicilia para no dar el Grito
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Las 12 razones de Sicilia para no dar el Grito

Por Paris Martínez
16 de septiembre, 2011
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Antes de que concluya el encuentro de organizaciones civiles chiapanecas en San Cristóbal de las Casas, Javier Sicilia se disculpa y parte, aclarando que lo hace por la cita que la mañana de este viernes tiene pactada con el Ejército Zapatista de LIberación Nacional, el Oventic. La chamarra sobre los hombros acentúa la curva que el cansancio impone a su espalda.

El poeta Javier Sicilia y Julian LeBaron, miembros del Movimiento por la Paz, en la frontera entre Ciudad Hidalgo, Chiapas y Tecún Uman, Guatemala. Foto: Cuartoscuro.

– ¿Qué te llevas a la cama, al final de esta jornada? –se pregunta al representante del Movimiento por la Paz– al concluir el séptimo día de recorrido por los estados del sur más afectados por la violencia y en referencia al pleito que temprano sostuvo con un par de reporteros que, más que preguntar, afirmaban que su movimiento ya no genera interés ciudadano; en referencia a los dos integrantes de la Caravana de Paz que por la madrugada de ayer fueron descubiertos en estado de ebriedad; en referencia a los dos intrusos que ingresaron al lugar donde acampaban los caravaneros en la frontera con Guatemala, evidenciando la falta de esquemas internos de seguridad; en referencia también a la cancelación de su visita a Acteal, donde acompañaría la ceremonia conmemorativa de la Independencia mexicana de los indígenas chiapanecos; y, finalmente, en referencia a su desmayo del día anterior.

El poeta ríe.

– Esa es una pregunta que no te puedo contestar –dice, por lo bajo–, estoy fatigado… pero el de esta noche fue un acontecimiento importante, hace 15 años que no se reunían todas las organizaciones civiles (prozapatistas de Chiapas) y esto significa una rearticulación importante de un movimiento que ha estado cercado tanto por los medios de comunicación, como por estrategias militares.

Ante ellos, momentos antes, en el Teatro Hermanos Domínguez de San Cristóbal de las Casas, el poeta renunciaba a dar el tradicional Grito de Independencia, como el del cura Hidalgo, para reclamar libertad, autonomía, seguridad y respeto… y lo cambiaba por silencio.

La caravana llegando a la frontera con Guatemala. Foto: Cuartoscuro.

Aquí, las doce razones por las que, afirmó, este 15 de septiembre fue mejor callar, en vez de sumarse a la algarabía oficial:

1. No podemos pronunciar los nombres de los héroes que nos dieron patria, ante un tejido social que la clase política y el desprecio de los poderes fácticos ha ido desgarrando; nuestros jóvenes y niños tienen destruido su futro, que es el futuro del país…

2. No podemos gritar porque cargamos la cuenta en nombre de nuestros muertos que la frialdad del estado, el más frío de los monstros fríos, ha querido ocultar bajo la legislación, la estadística y el desprecio que insulta con el registro de bajas colaterales…

3. No podemos gritar porque la corrupción de la clase política y la impunidad ha borrado la vocación fundamental del Estado, que es cuidar la seguridad de los hijos e hijas de la patria, y a causa de ello, millones de nosotros vivimos en el terror y la miseria…

4. No podemos gritar porque hoy ningún ciudadano puede transitar por los espacios públicos, poner un negocio o cultivar su tierra, sin correr el riesgo de ser levantado, extorsionado, despojado o asesinado…

5. No podemos gritar porque los MP no sólo no están procurando justicia para las víctimas, sino que, bajo este lodo en el que se ha convertido el suelo del país, las desprecian e incluso se les amenaza, porque la delincuencia que habita en muchos funcionarios y miembros de partidos que han hecho de la noble palabra “gobernar” una forma de pervertir, de explotar la nación y vincularse con el crimen pero también ser impunes, protegidos por la misma clase política, en tanto castiga a hombres y mujeres cuyos delitos son en su mayoría faltas morales, delitos del hambre, o disidencias políticas.

6. No queremos gritar, porque el gobierno, al igual que los delincuentes del crimen organizado, solo tienen imaginación para la violencia y piden militarizar al paíz, como una falsa garantía de paz.

7. No podemos gritar porque el latido del corazón de la patria está desacompazado, vivimos en un pantano hecho de miseria y despojo, y ya no sentimos la patria bajo nuestros pies. Por eso, hoy, este 15 de septiembre de 2011 guardamos silencio.

8. El silencio grita que nuestra independencia está traicionada, ante la sangre de nuestros seres queridos, la sangre de los hijos e hijas de la patria.

9. El silencio grita que la corrupción e indignidad de los señores de la muerte han llegado y humillado los gritos de Independencia que los gobernantes gritan en las plazas vacías y que son una mentira que nos humilla a todos.

10. Este silencio grita que necesitamos una ley de seguridad ciudadana y humana que haga la paz y no continúe la guerra, que necesitamos visibilizar a las víctimas, mediante una Procuraduría de Atención y una Comisión de la Verdad, que les den la justicia y el acompañamiento que les han negado.

11. El silencio grita que necesitamos respeto a los Acuerdos de San Andrés, que los intereses del mercado y la miopía del Estado sin sustancia han traicionado, así como repensar un mundo en el que, como en el mundo de las abejas, bajo la proporción divina pueden caber muchos mundos…

12. Nuestro silencio grita en este lugar que entre todos podemos hacer la paz, con justicia y dignidad, una paz que sólo puede nacer de la humildad, del amor, de los más pequeños, como el pueblo de Acteal, como las comunidades indígenas.

Sicilia en su camino hacia el sur. Foto: Cuartoscuro.

Sicilia el punk

El dirigente del Movimiento por la Paz aprovechó el encuentro nocturno para pedir “a la prensa una disculpa por el exhabrupto de la mañana… estoy tenso –explicó–, y pues, sacaron al punky que traigo adentro, y es que me molestaba es que los reporteros focalizan demasiado sobre mi persona, cuando yo no soy importante, soy sólo la voz que amplifica otras voces, las voces del dolor, de los agravios, la voz de la dignidad, de la reserva moral del país, de las víctimas, de la gente que ama este país, que quiere la unidad, la paz, que quiere transformarlo”.

“El evento del miércoles –afirmó– había sido muy importante, porque habíamos llegado al punto donde habíamos quedado, nos juntamos en la frontera, pasamos incluso a Guatemala, dijimos e hicimos cosas importantes y las preguntas de dos reporteros (de El Sol de México y EfektoTV) no estaban visibilizando eso, no estaban haciendo visible la dignidad que estamos tratando de llevar al pueblo de México; no están visibilizando la emergencia nacional que vivimos, ni a este México que quiere la paz, y que se expresa con el acogimiento, con el amor, con el dolor transformado en amor y dignidad, no visibilizan a las 10, 15, 20 señoras que se pasaron quizá la noche entera haciendo tamales chiquitos, verdaderament exquisitos, eso es lo que hay que decir, lo que hay que mostrar, si aman realmente este país, si realmente quieren pacificarlo, y no abonar a la violencia, en vez de hacer preguntas estructuradas para que el güey de Sicilia se equivoque o caiga en una trampa, no estoy en campaña y no nos interesa la campaña… les pido una disculpa por la falta de respeto, pero les pediría que miraran la profundidad de las cosas que traemos…

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Por qué ahora menos mexicanos están regresando a su país desde EU

Por primera vez en más de una década, los mexicanos que están regresando a su país luego de vivir en EU. son menos que los que están migrando. ¿Es el fin de la llamada "migración cero"?
1 de septiembre, 2021
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Hasta hace no mucho, la tendencia era que más migrantes mexicanos regresaban a su país desde Estados Unidos que los que iban a buscar el “sueño americano”.

El fenómeno fue llamado migración “cero” (las cifras incluso estaban por debajo de cero), pues la balanza se mantenía más cargada del lado del regreso de los mexicanos.

Pero eso podría estar cambiando.

El centro de estudios Pew Research Center (PRC) mostró que cada vez menos migrantes mexicanos vuelven a su tierra, mientras que los que migran al país del norte siguen haciéndolo en un número constante.

“Lo más reciente que vimos es que el retorno cayó. Volvió a niveles que habíamos visto más o menos de 1995 a 2000“, explica a BBC Mundo Ana González Barrera, autora del estudio del PRC publicado en julio.

“Y entonces, aunque no ha subido la migración de mexicanos hacia Estados Unidos, el número que se han regresado se detuvo. Y esto hizo que el flujo se volviera otra vez positivo. No había estado en números positivos desde hace más de una década“, señala.

Los cambios en la migración de mexicanos hacia/desde EE.UU.. La migración "cero" se sostuvo en el periodo de 2005 a 2014. Algunos años y periodos no son contados, o se sobreponen, debido a cómo se registra la migración en ambos países y la información disponible..

Sin embargo, para la investigadora sobre migración Luciana Gandini, de la Universidad Nacional Autónoma de México, los números aún no muestran que la migración “cero” esté finalizando.

Pero sí hay políticas más duras de EE.UU. que están deteniendo a los mexicanos migrantes en la frontera.

“Ese nivel de control fronterizo es el que está evitando el cruce de flujos de diverso tipo hacia EE.UU.”

¿Por qué se dio la migración “cero”?

Antonio Villanueva es uno de los cientos de miles de mexicanos que en la década pasada contribuyeron al fenómeno de la migración “cero”.

El hombre de 46 años, originario de Michoacán, llegó en 1998 al estado de Colorado y regresó a México en 2010, cuando el empleo en la rama de la construcción fue uno de los más golpeados por la crisis económica de 2008.

“No había nada. Todas las cuadrillas estaban paradas. (…) Yo andaba solo, no traje familia, así que pare mí fue más fácil la decisión de volver ”, explica a BBC Mundo.

https://www.youtube.com/watch?v=bvQq8iw2ghM&pp=sAQA

En las últimas dos décadas, la gran afluencia hacia el norte desde México fue decayendo e incluso tuvo un efecto inverso: en el periodo de 2005 a 2014 más mexicanos volvieron a su país que los que se fueron.

A eso se le consideró una migración “cero”, o “menos de cero”.

“El máximo de retornados a México desde EE.UU. fue sobre todo en el periodo entre 2005 y 2010, siendo el principal factor de esos años la pérdida de empleos derivada de la gran recesión de 2007 y 2008”, explica González Barrera.

La crisis económica de esos años afectó sectores que emplean a muchos mexicanos, entre ellos la agricultura y la construcción.

porcentaje de mexicanos en las industrias estadounidenses

Cecilia Tombesi / BBC

Pero también el endurecimiento de las leyes y estrategias migratorias generaron más deportaciones y detenciones, lo que desincentivó el cruce.

Villanueva, que había regresado a México en 2010, dice que se volvió a EE.UU. “en los tiempos de las autodefensas en Tierra Caliente”, un periodo de violencia en el estado de Michoacán en 2012.

“Batallé bastante en la frontera. Estuve cinco o seis meses en Matamoros porque estaba difícil cruzar”, explica el hombre que ahora vive en el sur de Florida.

Los controles fronterizos y las deportaciones en la época de Barack Obama inhibieron la migración mexicana hacia EE.UU., según el PRC.

Agentes de la patrulla fronteriza y un migrante

Reuters
EE.UU. ha incrementado su seguridad fronteriza más que nunca en las últimas dos décadas.

Sin embargo, también hubo en México factores demográficos que alteraron la balanza de la histórica migración mexicana al país vecino.

La población mexicana ha envejecido en su conjunto, lo que ha movido la fuerza laboral: ya no hay tantos jóvenes que necesitan las mejores oportunidades laborales que ofrece EE.UU., como en la segunda mitad del siglo XX.

Y las necesidades familiares ya no son las mismas: “Antes, en una familia de nueve personas, dos o tres de ellos vendrían, por ejemplo. Y ahora hay familias de 4 personas, incluyendo papás, por lo que no hay tantas personas dispuestas a hacer el viaje”, dice González Barrera.

Si bien la mayoría de migrantes retornados entrevistados a su retorno a México dijeron que volvían para reunificar la familia, tanto Gandini como González Barrera dicen que esa respuesta no suele ser el motivo único o principal.

¿Por qué los mexicanos vuelven a su país?. Principales motivos (%). .

De forma similar ocurre en el sentido inverso: “La gente que se quiere ir de México no solo es por un tema económico, es por la persecución del narco, por las violencias institucionales, por el crimen organizado. Querer salir de las comunidades tiene que ver con una situación mucho más compleja, quizás, que hace una o dos décadas atrás”, dice Gandini.

¿Qué está pasando ahora?

En Estados Unidos viven unos 47 millones de inmigrantes no nacidos en ese país (de 329 millones de habitantes), de los cuales una cuarta parte son de origen mexicano.

Ese número ha sido históricamente tan grande producto de lo que el PRC llama “una de las migraciones masivas más grandes de la historia moderna”: unos 16 millones entre 1965 y 2015.

Según el cambio visto por el PRC entre 2013 y 2018, en ese periodo unos 870.000 mexicanos migraron a EE.UU., pero solo 710.000 optaron por regresar, una diferencia de 160.000 a favor de la migración.

¿Por qué los mexicanos emigran a otro país?. Principales motivos (%). .

“Esto hizo que el flujo se volviera otra vez positivo, que no había estado en números positivos desde hace más de una década. Pero sigue estando a niveles muy bajos históricamente”, añade.

Para Gandini, sin embargo, 27.000 migrantes por año entre 2013 y 2018 (lo que da el número aproximado de 160.000) es una cifra muy pequeña: “En la época de oro o de bonanza de la migración, esos números rondaban alrededor del medio millón por año”.

“Entonces todavía estamos lejísimos de lo que era el patrón migratorio tradicional de México a Estados Unidos”, añade.

Además, en los últimos años los mexicanos han tenido mayores oportunidades de migrar legalmente a través de las visas de trabajo temporales que benefician tanto a trabajadores agrícolas como a profesionales, parte de los acuerdos de libre comercio.

La frontera de Tijuana

Getty Images
Hoy más mexicanos pueden entrar a EE.UU. legalmente que en las décadas pasadas.

“Sí nos hemos dado cuenta que en años recientes más mexicanos están aquí con un estatus legal que antes. Ahora la mayoría de mexicanos o más de la mitad está aquí con un estatus legal y antes, la década pasada, era al revés. La mayoría estaba con un estatus no autorizado”, dice González Barrera.

Un futuro incierto en la balanza

Para Antonio Villanueva, volver a México como lo hizo en 2010 está para “pensarse dos veces”.

“Con todo lo que ha habido con (el presidente Donald) Trump, está más caro y más difícil sobre todo regresar si las cosas no salen bien allá en Michoacán”, dice.

Estudios del PRC y otras instituciones estadounidenses señalan que la mejora de la economía en México es un incentivo para el retorno de mexicanos. Villanueva dice que sí hay mejores condiciones que cuando se fue la primera vez en 1998, “pero no tanto”.

Planta de producción automotriz en México

Getty Images
El empleo manufacturero en México, como las plantas automotrices, han dado oportunidades a los mexicanos.

Gandini explica que las cifras no muestran una mejora económica en México. La pobreza en 2008 y 2018 era prácticamente la misma (49%), así como el empleo informal (48%-52%).

“Las condiciones de origen están igual o peor, depende cómo se lo mire”, dice.

En los últimos años, los mexicanos siguen intentando emigrar a EE.UU. pero se han encontrado con políticas como la “deportación exprés” instaurada en el gobierno de Trump.

“La detención tenía una duración de 96 minutos. Imagínate lo que implica esto, que no te alcanzan ni a preguntar el nombre”, dice Gandini.

“Y eso hace que no puedas contabilizar ese flujo porque la gente no cruza, o cruza pero es deportada inmediatamente. Entonces no puedes medir esa cantidad de personas”.

Gráfico de detenciones en la frontera EE.UU.-México

BBC

González Barrera coincide en que no es claro qué pasará con la balanza de la migración, si seguirá siendo positiva hacia los cruces a EE.UU. o se mantendrá en la tendencia “cero”.

“Los últimos datos del lado mexicano muestran que el retorno de mexicanos sigue a la baja hasta 2020. Y es probable que sigamos viendo la misma tendencia hasta antes de la pandemia, que cambió muchas cosas”, señala.


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