Mudar de nombre tiene su gracia
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync

Mudar de nombre tiene su gracia

Por Redacción Animal Político
20 de septiembre, 2011
Comparte

El nombre, sin duda, es algo que nos identifica, es esa palabrita con la que las personas, aún sin conocernos, pueden hacerse una idea de nuestra cara, de nuestra personalidad, aunque no siempre sea la correcta.

Hay a quienes el nombre nomás no les acomoda a su estilo de vida y deciden hacérselo a la medida, pero ¿qué pasa cuando el nombrecito en cuestión es más feo o inadecuado que el anterior?

Pues bien, Time se dio a la tarea de recopilar los cambios de nombre más ridículos que en mal haya la hora se les han ocurrido a algunas celebridades.

Abriendo esta desafortunada lista, tenemos a Lisa Bonet, la joven estrella que se hiciera famosa en los ochentas al aparecer en los programas de comedia The Cosby Show y A Different World ; y para probar que en verdad era una chica de otro mundo cambió el melodioso nombre de Lisa Bonet, aunque en realidad nació como Lisa Boney ( que suena a algo así como  a “Siboney”, aquella canción cubana que ha estado en boca de varios), al de Lilakoi Moon, allá por los primeros noventas; pero su caso no paró ahí, pues bautizó a su tercer hijo con el muy hawaiano nombre de Nakoa-Wolf Manakauapo Namakaeha Momoa (guerrero de tormenta); es posible pensar que ese niño de nombre impronunciable decida emular a su madre y mudar de nombre.

#Jesus

El segundo en la lista es el rapero que hasta antes de 1998 era conocido como Ol’ Dirty Bastard. Sí, ya sabemos que en eso del rap y del jazz, el andarse cambiando de nombre como si fuese ropa interior es lo más normal del mundo, pero este músico dio el gran salto y pasó de ser un viejo sucio y bastardo a ser el enorme bebé Jesús.

Así, en 1998, cuando decidió separarse del grupo del que fuera fundador, Wu-Tang Clan, quien en realidad naciera como Russell Tyrone dejó atrás el impresionante nombre de  Ol’ Dirty Bastard para llamarse Big Baby Jesus.

Pero Jones a.k.a. Ol’ Dirty Bastard a.k.a. Big Baby Jesus  llevó una vida muy agitada y murió de una sobredosis en 2004.

A este músico, se suma el caso de Diddy, sí, Diddy (vamos, por dios, hagan un esfuerzo), quien antes fuera conocido como P. Diddy y antes, antes, como Puff Daddy, aunque sin dejar de lado su breve etapa en la que fue conocido como Swag.  Aunque a veces el magnate del hip-hop  se aburre de todo y regresa a su origen, es entonces cuando se llama Sean Combs.

Tu nombre es como gaseoso

Que un comediante use su nombre para burlarse de sí mismo es casi un cliché, pero no en el caso de quien naciera en 1955 como  Caryn Elaine Johnson a quien después conoceríamos con el chispeante nombre de  Whoopi Goldberg, a quien debido a ciertos problemillas de gases, la gente le sugirió llamarse como esos cojines que han puesto en aprietos a más de un niño bromista y que en México llevan el elegante nombre de cojín de la risa, pero que en inglés e llaman whoopee cushion.

Nombre para ganar un Super Bowl

Aunque su certificado de nacimiento lo identifica como  Mark Kirby Dupas, después fue conocido como  Mark Duper, pero para hacerlo aún “más divertido”, el jugador de los Miami Dolphins invocó a una rima de la infancia para llevar el súper ganador nombre de Mark Super Duper. Y en un acto de absoluta modestia explicó que su nombre “coincide con todo lo que hago y por todo lo que lucho.”

Junto a él figura en la lista  uno de los tantos Chad Johnsons que hay en el mundo, pero que después fuera conocido como Chad Ochocinco. Y es el que el jugador de los New England Patriots decidió cambiar oficialmente su nombre  en 2008 a  Ochocinco para reflejar el número 85 con el cual juega.

Nombre de cadenero

El actor Vin Diesel en realidad se llamaba Mark Sinclair Vincent, pero cuando se metió a hacerle de guardia en un club nocturno neoyorquino decidió recortar su segundo apellido a Vin y quesque lo de diesel fue un agregado de sus amigos, porque siempre andaba cargado de energía.

Un nombre de paz

Para el basquetbolista Ron Artest (ya de por sí ese nombre es curioso) fue necesario mudar de nombre para ver si así cambiaba de actitud  y dejar atrás su faceta peleonera, pues como es sabido protagonizó varias peleas monumentales en diversos partidos. Actualmente juega en los Lakers de Los Ángeles y en junio decidió cambiar legalmente su nombre al de Metta World Peace; fue el 16 de septiembre cuando lo hizo oficial y explicó que metta  es un término budista que significa amabilidad con cariño y amistad.

Nombre de gato

El cantante y compositor, una vez conocido como Cat Stevens tenía buenas razones para cambiar su nombre y no sólo lo hizo una vez, sino dos. El hijo de padre griego-chipriota y madre sueca, Steven Demetre Georgiou comenzó su carrera musical y cambió su nombre por el de Cat Stevens porque su novia le dijo que tenía los ojos como un gato.

Después de un accidente en el casi pierde la vida, allá por 1976, Stevens tuvo  una epifanía y comenzó a estudiar el Islam. Oficialmente convertido,  a finales de 1977, tomó el nombre de Yusuf Islam Yusuf, porque es la versión árabe de José, un nombre que siempre le gustó.

Time también menciona el caso del cantante pop Prince, quien sólo recortó su nombre original:  Prince Rogers Nelson.

Nuestros “emblemas” mexicanos

Nosotros no podíamos salir ilesos y todo gracias a Citlali del Carmen Ibáñez Camacho, que ¿esa quién es? Mmm, veamos.

A Citlali la recordarán mejor por el nombre judío polaco de Yeidckol Polevnsky y es que, según ha explicado, tan radical cambió se debe a que su madre decidió modificar su nombre por conflictos familiares.

Recordemos que, según una investigación del periódico Reforma, Polevnsky tiene tres identidades, dos edades y tres abuelos.

Uno de esos abuelos, es según alguna de las actas halladas por el periódico, Maximino Avila Camacho, exgobernador de Puebla, quien presuntamente murió envenenado durante un banquete en Atlixco.

Y claro, ni qué decir de las personalidades múltiples del frontman de Café Tacuba, Rubén Albarrán, quien ha cambiado más veces de look que la misma Lady Gaga y de nombre ni se diga, empezando por Pinche Juan, luego Cosme, Anónimo Intransingente e Intolerante, Massiossare, Nrü (se dice dshiu), Amparo Tonto Medardo In La’ Kech, G-3, Gallo Gasss, Élfego Buendía, Rita Cantalagua, Sizu Yantra, Ixaya Mazatzin Tleyotl, Ixxi Xoo Cone Cahuitl y actualmente K’kame.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

El Penacho de Moctezuma y otras piezas emblemáticas que están fuera de México

El penacho se encuentra en el Museo del Mundo de Viena y especialistas descartan la posibilidad de que pueda ser trasladado por su fragilidad.
14 de octubre, 2020
Comparte

 

2021 es el año que México ha elegido para mostrar al mundo con orgullo algunos de sus más preciados y fascinantes tesoros prehispánicos.

Pero, sobre todo, lo que intentarán sus autoridades es que los mexicanos puedan disfrutar en su propio país de antiguos códices, máscaras y otras piezas culturales y arqueológicas consideradas clave en su historia.

La fecha no fue elegida al azar. El año que viene, el gobierno de México conmemorará los 200 años de su independencia, los 500 de la conquista por parte de España y los 700 de la fundación de Tenochtitlán, capital del imperio mexica.

“Por estos acontecimientos, queremos mostrar a los mexicanos la grandeza cultural de nuestro pueblo que, por los intereses de quienes nos invadieron y colonizaron, fue distorsionada”, expuso el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador.

El problema es que muchas de estas obras se encuentran en otros países como consecuencia del “saqueo” de patrimonio histórico sufrido en el pasado, dijo este martes el mandatario.

Por eso, su esposa y coordinadora del proyecto de Memoria Histórica y Cultural de México, Beatriz Gutiérrez Müller, se reúne estos días con líderes europeos para convencerles de que algunos de esos objetos en sus países regresen -al menos, de manera temporal- a suelo mexicano.

Beatriz Gutiérrez Müeller fue recibida por la primera dama de Francia, Brigitte Macron

Getty Images
Beatriz Gutiérrez Müeller fue recibida por la primera dama de Francia, Brigitte Macron, durante su gira por Europa para lograr el préstamo de objetos arqueológicos e históricos para ser expuestos en México.

Pero entre las obras más ansiadas y reclamadas por México sobresale una que permanece desde hace siglos en Austria: el penacho del México Antiguo, más conocido como penacho de Moctezuma.

Esto, pese a que especialistas en conservación -incluidos expertos mexicanos- ya advirtieron hace años que trasladar la pieza entre países sin que se deteriore es algo prácticamente imposible.

¿Cómo acabó en Austria?

Su sobrenombre se debe a la teoría más extendida sobre su origen: que el penacho fue un regalo de Moctezuma a Hernán Cortés a la llegada del español a las costas del golfo de México a inicios del siglo XVI.

Esto, según expertos, descarta la idea de que esta pieza concreta -compuesta por plumas de quetzal y otras aves montadas sobre una base de oro y piedras preciosas- fuera víctima de pillaje por parte de las tropas del conquistador español.

Esta litografía a color de 1892, "Entrada de Cortes a México", ilustra el primer encuentro entre Cortés y Moctezuma, el 8 de noviembre de 1519.

Getty Images
Se cree que el penacho fue un regadlo de Moctezuma a Hernán Cortés con motivo de su llegada a lo que hoy es Veracruz.

“Es obvio que durante la Conquista hubo saqueos, pero en este caso no podemos hablar de un robo porque fue parte de un obsequio con un propósito muy específico”, señala Iván Escamilla, profesor del Instituto de Investigaciones Históricas de la Universidad Autónoma de México (UNAM).

“La idea de que esto se tenga que recuperar para hacer, de alguna manera, ‘justicia’… no tiene tanto sentido en este caso”, le dice a BBC Mundo el investigador experto en historia colonial.

Aunque Moctezuma le hubiera obsequiado el penacho a Cortés para entablar relaciones, no está comprobado que hubiese sido realmente utilizado por el líder azteca.

Expertos sostienen que es más probable que este tipo de objeto fuera utilizado por sacerdotes en ceremonias en lugar de por emperadores, quienes solían usar diademas de oro con una pieza triangular al frente.

“No hay ninguna indicación escrita o visual que indique que Moctezuma usara ese tocado en concreto. Citarlo como si fuera un bien personal de él, es un error”, apunta Escamilla.

Pero la mayor incógnita sobre la historia del penacho es, sin duda, saber cómo y cuándo exactamente llegó hasta Austria.

Una de las principales hipótesis destaca el origen austríaco de la familia Habsburgo a la que pertenecía el rey Carlos I de España y V de Alemania, a quien Cortés le hizo llegar el penacho. Esto podría ser uno de los factores para que la pieza acabara en ese país europeo.

Tras llegar a manos de la Corona española, Escamilla admite que hay “un hueco en la historia del penacho”, hasta que a finales del siglo XVI la pieza fue localizada como parte de la colección propiedad del archiduque Fernando II de Habsburgo, quien era pariente de Carlos I.

Cortes y Carlos I

Getty Images
Se cree que Hernán Cortés (en la ilustración, arrodillado frente al rey Carlos I) le hizo llegar al monarca español el penacho de Moctezuma.

Sin embargo, no es hasta el siglo XIX que se identifica y se atribuye su procedencia a México, a donde nunca regresó.

Desde hace años, está considerada la pieza más relevante y estudiada en el Museo del Mundo de Viena, la capital austríaca.

¿Podrá volver a México?

En la actualidad, la opción más cercana y accesible para los mexicanos que quieren conocer el emblemático penacho es gracias a la réplica que se exhibe en el Museo de Antropología de Ciudad de México.

El artista que creó la copia en 1940 tuvo que recurrir a imágenes de archivo, ya que no tuvo acceso a la obra original. Pero México no se rindió y siguió tratando de conseguirla.

Replica del penacho.

INAH
El Museo de Antropología de Ciudad de México cuenta con una réplica del penacho.

En 1991, el gobierno mexicano reclamó a Austria su devolución. Veinte años más tarde, matizó su oferta y le ofreció intercambiarlo temporalmente por la carroza del emperador Maximiliano de Habsburgo y segundo emperador de México que se exhibe en la capital del país.

Sin embargo, una restauración del penacho a cargo de especialistas mexicanos y austríacos entre 2010 y 2012 concluyó que el frágil estado de la pieza no permitía su traslado de ninguna manera.

Pese al diagnóstico, López Obrador volvió a solicitar el préstamo durante el encuentro de su esposa con el presidente de Austria, Alexander Van der Bellen, aunque el líder mexicano reconoció no estar muy esperanzado con los resultados.

“Le dije a Beatriz: ‘insiste, porque es una pieza nuestra de México (…)’. Aunque le dije que no era una misión fácil, que era como una misión imposible, porque los austríacos se han apoderado por completo del penacho”, dijo este martes.

“No se lo quisieron ni siquiera prestar a Maximiliano de Austria. Cuando nos invaden, imponen a Maximiliano en el Segundo Imperio, él habla de traer el penacho, toca el tema, pero no lo logró”, agregó.

Y, según los responsables de la pinacoteca donde está alojado el penacho, parece improbable que esta vez vaya a ser diferente.

Su curador, Gerard van Bussel, le reiteró a la agencia Efe que la pieza no podrá ser trasladada a México en al menos diez años, ya que cualquier vibración “en el aire o la carretera lo destruiría”.

“Me gustaría conocer a la persona dispuesta a asumir esa responsabilidad”, dijo.

Otras peticiones de préstamo

Sin embargo, el penacho no es la única obra prehispánica que México aspira a traer temporalmente a su territorio el año que viene.

Antes de encontrarse con el mandatario austríaco, Gutiérrez Müller le entregó una carta al presidente de Italia, Sergio Mattarella, en la que López Obrador le solicitaba la cesión temporal del Codex Fiorentino y el Codex Cospi o Bologna que permanecen en bibliotecas de su país.

AMLO

Reuters
López Obrador reiteró que el penacho de Moctezuma es una pieza de México e insistió en pedir la pieza al gobierno de Austria.

El primero es “un testimonio muy valioso sobre la vida cotidiana y cosmogonía indígenas y contiene ilustraciones realizadas por tlacuilos, los antiguos ilustradores mexicanos”, dijo AMLO en su carta.

“Si usted nos ayuda, nosotros corresponderíamos enviando una exposición de piezas arqueológicas espléndidas (…) o bien aportar obras de grandes artistas mexicanos como Frida Kahlo, David Alfaro Siqueiros, Diego Rivera y otros. Estamos abiertos a sus sugerencias”, se lee en la misiva.

Otra carta similar fue entregada al papa Francisco por la esposa del presidente, en la que se solicita al Vaticano el préstamo de otros tres códices y sus mapas de Tenochtitlán.

Uno de ellos es el Códice Borgia, uno de los ejemplos mejor conservados de escritura de estilo azteca anterior a la Conquista y que fue catalogado por las autoridades católicas de la era colonial como “obra del diablo” por describir dioses y rituales de la época.

“Aprovecho para insistir en que tanto la Iglesia Católica, la Monarquía española y el Estado Mexicano debemos ofrecer una disculpa pública a los pueblos originarios que padecieron de las más oprobiosas atrocidades para saquear sus bienes y tierras y someterlos, desde la Conquista en 1521 hasta el pasado reciente”, remarcó AMLO en su escrito.

Gutiérrez Müller también visitó Francia, donde fue recibida por la esposa del presidente galo, Briggitte Macron, con el fin de solicitar igualmente piezas arqueológicas para su exposición en México el año próximo.

Más tesoros prehispánicos en el exterior

En Francia, por ejemplo, se encuentra el Códice Borbónico, considerado una pieza clave para la comprensión de cómo se representaban el calendario mexica y las deidades y rituales asociados. Se cree que llegó a España directamente de México antes de cruzar al país galo.

El Museo Británico de Londres, por su parte, acoge otros tesoros prehispánicos como la espectacular máscara de Tezcatlipoca, elaborada en el siglo XV sobre un cráneo humano con incrustaciones de turquesa.

Serpiente azteca de dos cabezas

© The Trustees of the British Museum
La Serpiente azteca de dos cabezas es otro de los tesoros prehispánicos que se encuentra en el Museo Británico de Londres.

En el mismo museo se encuentra la máscara de Quetzalcóatl, ligada al dios de la lluvia y que se cree que también fue un regalo de Moctezuma a Cortés. El museo la adquirió en una subasta en París a finales del siglo XIX.

Asimismo, el Museo Británico cuenta entre sus obras con la emblemática Serpiente azteca de dos cabezas, una escultura con mosaicos turquesa que data de entre los años 1400 y 1521 y que fue comprada por Londres en 1892.

En muchos de los casos, no se sabe a ciencia cierta el camino que recorrieron estas piezas desde México hasta su ubicación actual, tras formar parte en ocasiones del catálogo de coleccionistas privados en Europa.

Preguntado sobre si es un mayor valor lo que explica el gran interés que parece existir por el penacho de Moctezuma respecto al resto de piezas en el exterior, Escamilla niega que sea más valioso que algunos de los códices que permanecen en bibliotecas europeas.

“Pero, en los siglos XIX y XX, el penacho cobró una serie de connotaciones y para mucha gente terminó representando la grandeza de las civilizaciones mesoamericanas que se supone son la raíz de la nacionalidad mexicana”, dice.

Museo de Viena donde se conserva el penacho de Moctezuma.

AFP
El penacho se encuentra en el Museo del Mundo de Viena y especialistas descartan la posibilidad de que pueda ser trasladado por su fragilidad.

Por eso, y teniendo en cuenta que ya se confirmó la imposibilidad de trasladarlo desde Viena, el experto enmarca la nueva petición de préstamo como “un gesto más bien simbólico y político”.

Y aunque recuerda que el disputado penacho es “patrimonio de México”, también reconoce “ventajas” en el hecho de su viaje por el extranjero.

“Que llegara a formar parte de una colección de un príncipe y que pasara por todo ese proceso en Europa, que fuera después restaurado… son algunos de los motivos por los que el penacho se conserva actualmente”, apunta.

“En México, en cambio, no se conserva ninguno”, asegura el historiador.


Recuerda que puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=aBKdOAVLVEc

https://www.youtube.com/watch?v=0fHkEolNWFc&t=64s

https://www.youtube.com/watch?v=6kQ0oCfV43I&t=16s

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.