Apenas Marta, la nueva aventura de Lorea Canales
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Apenas Marta, la nueva aventura
de Lorea Canales

Por Alberto Tavira
6 de octubre, 2011
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“No. No es una novela autobiográfica”, me dice muy segura de sí misma Lorea Canales, mientras sostiene con modales refinados su taza de café, en El Péndulo de Polanco. La joven escritora de sonrisa permanente me cuenta que en su reciente libro titulado Apenas Marta editado por Plaza & Janés, narra la historia de una joven de 26 años que tiene todo en la vida: es guapa, inteligente, pertenece a una familia de abolengo y le espera una cuantiosa herencia. Sin embargo, la protagonista tiene que enfrentarse a su madrastra quien ocupa el lugar de su madre a sólo seis meses de haber fallecido. “Marta encarna las tensiones y carencias de los jóvenes de clase alta”, se puede leer en la cotraportada del ejemplar de 285 páginas.

“Desde chica me veía a mí misma como la protagonista de las novelas que leía, siempre con esa mente súper fantasiosa de los niños, pero esta no es mi historia”, me insiste Lorea, a quien el apellido le delata su árbol genealógico: es hija del prestigiado abogado  Ernesto Canales –defensor de la viuda de Emilio Azcárraga Milmo, Paula Cussi Presa Matute, en la demanda que interpuso ella a Televisa porque presuntamente la despojaron de la parte de la herencia que le correspondía de El Tigre–; desde otra rama, Lorea también es sobrina de Fernando Canales Clariond, quien fuera gobernador de Nuevo León de 1997 a 2003. “Nos parecemos en las cejas, ¿verdad?”, dice riéndose mientras se baja los lentes de pasta negra que trae puestos y que están muy de moda.

Apenas la conozco pero me parece una mujer honesta. Tiene carisma y buen gusto tanto para la ropa como para los accesorios. No obstante, me cuesta trabajo entender que las historias de pleitos por herencias, muertes e intrigas de familias millonarias no hayan sido inspiradas en el entorno social en el que Lorea se ha desenvuelto toda la vida durante su paso por Monterrey, Ciudad de México y Nueva York. “La gente que me conoce puede ver reflejado en mi libro el humor, mis aficiones, mis gustos. Por ejemplo, me encanta comer entonces hablo mucho de comida, de lugares que me gustan, pero de mi vida personal, no tiene nada”. “¿Nada es nada?” –le insisto–. “Por supuesto que todo lo que voy viendo lo recolecto y se vuelve parte de mi acervo narrativo, pero eso es diferente que hablar de mi novio o de mis quince años en la historia”.

 

La antesala en el periodismo

Lorea llega a su primer trabajo narrativo con el músculo de la pluma bien ejercitado. Y es que luego de haberse titulado como abogada por el Tec de Monterrey se fue a estudiar su maestría en Derecho en Georgetown, Washington DC y, a su regreso, ingresó a trabajar de reportera para el periódico Reforma cubriendo la fuente de la Suprema Corte. Para el año 2000 hizo la mudanza a Nueva York pero su pasión por las rotativas y el papel couché la convirtieron en colaboradora para varios periódicos y revistas como corresponsal desde La gran manzana. Su crédito se podía leer lo mismo en Día Siete que en Travesías o The New York Times. “El periodismo me dio el oficio, me ayudó a perder el miedo y aprendí a trabajar bajo presión”.

Antes de estrenar su pluma en el género de la ficción, Lorea escribió el perfil del empresario Lorenzo Zambrano, presidente de Cemex, para el libro Los amos de México, publicado en 2007 bajo la coordinación del periodista Jorge Zepeda Patterson. Tiempo después Canales convirtió su sueño realidad y se inscribió en la maestría de Escritura Creativa en la Universidad de Nueva York (NYU), donde se matriculó en 2010. A su paso por esas aulas universitarias comenzó la gestación de Apenas Marta. “Entonces te tardaste tres años en parir tu tercer hijo” –le pregunto a Lorea, ya en confianza–, “la verdad no me gusta esa analogía. Yo creo que fue inventada por hombres, porque los hijos cuando nacen son muy chiquitos e indefensos y requieren de muchos cuidados y el libro, desde mi punto de vista, es como parir un hijo adulto porque la gestación empieza en la primera página, cuando interactúas con él o dialogas con él, luego lo dejas ir. Así que más bien este libro ya lo críe y lo deje ir. Como se deja ir a los hijos cuando crecen”.

Mientras estamos en la entrevista suena el celular de Lorea. Se disculpa un momento. Tiene que contestar. Sin querer, la escritora me revela su siguiente proyecto pues habla con su interlocutor de una visita que hará al Reclusorio en los próximos días. “¿Todavía ejerces de abogada? –meto para sacar–, “no, para nada, el próximo viernes voy a la cárcel, es la parte que me falta de mi próxima novela. Espero tener un manuscrito terminado a finales de octubre o principios de noviembre de este año”. Y mientras comienza la fecundación de su “cuarto hijo adulto”, Lorea también se divide para ser mamá de sus dos hijas: Ana y Julia, las cuales procreó con su esposo Dave Morgan, quien por cierto, no podrá disfrutar del talento literario de su mujer, pues este empresario norteamericano todavía no habla español.

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Nayib Bukele: qué supone que el presidente de El Salvador tenga 'poder absoluto' con el control del Legislativo

Los resultados provisionales, con el 80% de actas contadas, dan una victoria histórica al partido de Bukele. ¿Qué consecuencias puede haber?
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1 de marzo, 2021
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Aunque su nombre no estuvo en las boletas, el presidente de El Salvador, Nayib Bukele, se perfila como el gran ganador de las elecciones legislativas y municipales de este domingo.

Con más del 80% de las actas procesadas, su partido, Nuevas Ideas, y sus socios obtendrían dos tercios de la Asamblea Legislativa (Congreso), la mayoría absoluta, un hecho que no se veía en el país centroamericano desde hace más de dos décadas.

El TSE indicó que votaron más del 50% de los inscritos en el padrón electoral, en un país de más de 7 millones de habitantes, una cifra menor que en las pasadas elecciones presidenciales pero mayor que las dos anteriores legislativas.

La ya casi segura victoria no solo le permitirá a Bukele pasar leyes y aprobar presupuestos sin el contrapeso de la oposición, sino que también lo llevará a controlar prácticamente todas las ramas del gobierno.

“Las elecciones del Legislativo son las que llevan a lo que en El Salvador se conoce como elección de segundo grado o de funcionarios de segundo grado, que van desde el fiscal general, un tercio de los magistrados de la Corte Suprema, el procurador general hasta la procuraduría de derechos humanos, Corte de Cuentas, entre otras instituciones”, explica a BBC Mundo la analista política salvadoreña Bessy Ríos.

Conteo de votos en El Salvador.

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El conteo de votos se ha prolongado durante varias horas de la madrugada del lunes.

“Esto significa que si el partido del presidente domina el Legislativo, tiene también la oportunidad de controlar el poder judicial y los órganos de segundo grado, como la fiscalía, lo que le da un poder bastante considerable y sin contrapesos”, agrega.

Es la oportunidad para que el presidente pueda poner en práctica la agenda de su gobierno y fomentar medidas en beneficio popular sin los lastres y los enfrentamientos que había tenido ahora con el Legislativo.

“Esto implica un gran desafío para Bukele, porque tradicionalmente se ha quejado de que no puede hacer cosas porque no tiene poder. Aquí hay dos elementos: o cumple y le va bien, o no cumple y se le acabará su luna de miel con los salvadoreños”, opina Ríos.

Sin embargo, los más críticos con el gobierno temen que un “poder absoluto” pueda ser el “fin de la institucionalidad” en el país latinoamericano.

“Desde que llegó a la presidencia, Bukele no solo ha mostrado rasgos importantes de autoritarismo, sino que ha debilitado significativamente las instituciones y ha ignorado muchos de los controles impuestos a la acción ejecutiva” le dice a BBC Mundo José Miguel Cruz, experto en El Salvador de la Universidad Internacional de Florida, en Miami.

Nayib Bukele el pasado 22 de febrero.

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Los más críticos con el gobierno temen que la victoria de Nuevas Ideas sea el “fin de la institucionalidad” del país, ya que opinan que Bukele ha mostrado “rasgos importantes de autoritarismo”.

“Dados estos precedentes, existe el temor entre muchos sectores de que esta acumulación excesiva de poder pueda significar la destrucción definitiva de las instituciones democráticas en el país”, agrega.

El carismático y popular gobernante de 39 años que gobierna El Salvador desde mediados de 2019 niega las acusaciones de autoritarismo y afirma que sus adversarios se oponen a sus políticas porque con el ascenso de su proyecto ven amenazados “sus privilegios”.

El vicepresidente de El Salvador, Félix Ulloa, rechazó también los señalamientos cuando periodistas le preguntaron este domingo acerca de varias cartas y documentos que congresistas de EE.UU. publicaron en los últimos meses y en los que alertaban de un posible autoritarismo, de vulnerar las instituciones democráticas y de ataques a la prensa por parte del gobierno salvadoreño.

Según el sitio web elsalvador.com, Ulloa dijo a los congresistas: “Deberían venir acá y observar lo que sucede, porque normalmente ellos reciben información sesgada, tergiversada, interesada de algunos grupos de oposición. Lo mejor es que vengan y vean (…), que revisen todas las encuestas (…) donde el nivel de aceptación del presidente sobrepasa el 90%”.

“Les invito personalmente a que vengan, para que observen cómo está la situación a nivel nacional, y no informarse por noticias o reportes que no siempre son objetivos”, insistió en un ataque a los medios como al que acostumbra Bukele.

¿Cómo se llegó aquí?

La aparente victoria del partido de Bukele es extraordinaria en la historia reciente de El Salvador y no sólo porque logró hacerse con una mayoría en el Congreso a poco menos de tres años de ser creado.

“Es excepcional porque en las últimas décadas, los gobiernos necesitaron de alianzas entre partidos en el Congreso, lo que llevaba a que se distribuyeran los funcionarios de segundo grado. Ahora, por primera vez en años, el presidente no requerirá de esas alianzas o de partidos bisagras”, dice.

Los contextos en los que ocurre también son inéditos.

Los salvadoreños han dado su voto de confianza a un partido que ha gobernado en alguno de los momentos más difíciles de la nación en las últimas tres décadas y que ha tomado también algunas medidas que han levantado cuestionamientos en organizaciones de derechos humanos.

Durante el año pasado -y a raíz del coronavirus y de desastres naturales- se profundizó con creces la deuda del país, se perdieron más de 80,000 empleos y el producto interno bruto cayó en 8.6%.

“El país está en condiciones muy difíciles, con un endeudamiento muy fuerte, con una parálisis productiva importante por la pandemia y los desastres naturales”, le dice a BBC Mundo Jose María Tojeira, exrector de la Universidad Centroamericana de El Salvador y director de su Instituto de Derechos Humanos.

Salvadoreños reclaman la necesidad de comida tras la caída de remesas por las restricciones del coronavirus.

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A raíz del coronavirus, muchos problemas se han agudizado en El Salvador.

“A eso también se han sumado otras medidas por parte del Ejecutivo que han despertado cierta preocupación en el plano de los derechos civiles y humanos y de respeto a la institucionalidad”, agrega.

Y es que el gobierno no solo fue señalado de asumir medidas coercitivas “extremas” para frenar la pandemia, sino que se enfrentó abiertamente a los medios de comunicación, a políticos que lo cuestionan y también al poder legislativo y judicial, al punto de que Bukele envió militares al Congreso y desafió abiertamente a la Corte Constitucional.

“Sin embargo, nada de esto ha impedido que la popularidad del presidente haya crecido y que sea muy bien aceptado en los sectores más desfavorecidos. No había dudas previo a las elecciones de que obtendría una mayoría”, agrega.

¿Cómo se explica la popularidad de Bukele y su partido?

Una encuesta realizada por la consultora Mitofsky a mediados del año pasado ubicaba a Bukele no solo como el mandatario más popular de la región, sino que lo colocaba por encima de líderes de Australia, Asia o Europa, como Angela Merkel.

Y cuando los resultados de las encuestas para las elecciones de este domingo comenzaron a salir, muy pocos dudaron que el partido Nuevas Ideas alcanzaría una mayoría.

Bukele tras votar junto a su esposa, Gabriela Rodríguez.

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“Bukele es un extraordinario comunicador, muy efectivo y carismático”, opina el experto José María Tojeira, sobre una de las claves de la popularidad del mandatario.

Según los expertos consultados por BBC Mundo, la victoria de Bukele en estas elecciones y su creciente popularidad obedecen a tres factores principales:

  • “Los salvadoreños sienten un rechazo casi mortal hacia los partidos que tradicionalmente se han repartido el poder del Ejecutivo y el Legislativo en los últimos 30 años de posguerra. Es un sentimiento que Bukele ha sabido aprovechar y que ha hecho ver a Nuevas Ideas como la alternativa”, dice Ríos.
  • “Bukele es un extraordinario comunicador, muy efectivo y carismático, hace un manejo muy hábil de las redes sociales y los medios de comunicación, lo que le ha hecho llegar a muchas personas de una forma muy directa”, opina Tojeira.
  • “Desde que llegó al poder, ha implementado una gran campaña de patronazgo y clientelismo en el país, en la que distribuye regalías y bonos entre la gente más necesitada. Con la pandemia, esto se ha incrementado y lo ha llevado a una campaña sostenida de distribución de recursos que le han hecho ganar el voto de los sectores más populares”, considera Cruz.

¿Qué pasa ahora?

Los expertos consultados por BBC Mundo coinciden en que el control del Parlamento le da a Bukele un “poder casi absoluto” sobre el país, con limitados contrapesos para su acción.

“Tradicionalmente, hemos oído a Bukele quejarse de que no tiene poder como presidente. Y eso es cierto, porque desde el fin de la dictadura, se crearon varios mecanismos para limitar el poder del Ejecutivo. Ahora tiene un gran desafío, un compromiso muy fuerte para materializar su plan de gobierno”, opina Ríos.

“Ahora lo que muchos temen es que los contrapesos para ese poder ya no van a estar. ¿Por qué? Precisamente porque venimos de ahí, porque por nuestra historia sabemos que el poder total puede ser mal consejero, que se puede caer en la tentación de conducir el país con autoritarismo, sin tomar en cuenta las minorías. Y ahí vienen los abusos, la corrupción”, dice.

Protestas antiBukele en El Salvador el pasado 9 de febrero.

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Varios expertos apuntan que, a pesar de tener más poder, Bukele tendrá un gran desafío por delante.

Cruz, por su parte, recuerda que en la historia latinoamericana reciente, las experiencias similares de poder absoluto por parte del Ejecutivo no han llegado a buen puerto.

“Este caso recuerda lo que ha sucedido en otros países latinoamericanos en tiempos recientes, como el caso de Venezuela o Nicaragua, con Ejecutivos extremadamente fuertes que llegan al poder por medios democráticos pero que cambian las reglas para mantenerse en el poder de manera indefinida e ignorar las normas democráticas, a pesar de haber ganado por la vía electoral”, considera.

“Por eso, existe el temor entre un sector de la población en que esto sea el primer paso para que Bukele promueva una reforma constitucional para mantenerse en el poder por un segundo mandato consecutivo y que se afiance la postura autocrática que ya había manifestado con anterioridad”, agrega.

La votación de este domingo llevó a una confrontación entre Bukele y el Tribunal Supremo Electoral, luego de que el mandatario convocara una conferencia de prensa para denunciar supuestas irregularidades y convocar a sus seguidores a salir a votar, lo que fue considerado como una violación del silencio electoral.

Durante esa presencia ante los medios, Bukele encuadró su esperada victoria en una especie de paso lógico tras ganar las presidenciales de 2019 y en su deseo de contar con una Asamblea “que trabaje de la mano” con el Ejecutivo.

“Si usted votó el 3 de febrero 2019 (cuando ganó las presidenciales), hoy es el día para que terminemos de cerrar lo que comenzamos (…) Terminemos de cerrar lo que iniciamos ese día logrando tener una Asamblea Legislativa que trabaje de la mano con el Gobierno (…)”, dijo.

Por su parte, Tojeira opina que “solo en el futuro veremos cuál es el resultado real de estas elecciones“.

“Si con la victoria electoral el partido Nuevas Ideas se comenzara a dialogar más con quienes tienen un pensamiento crítico y con los que tienen ideas diferentes, si se evidenciara que hay un plan sólido de gobierno, si se toman medidas dentro de las normas de la democracia, no sería malo”, afirma.

“El problema es que de momento no se ve una agenda democrática y de desarrollo clara, con apertura al debate… Pero hay que mirar a ver qué pasa en el futuro”.


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